Su mensaje se halla contenido en un opúsculo denominado "PALABRA DE MANUEL". 1.¿Qué es la 'PALABRA DE MANUEL'? - Es un mensaje de 'Conciencia Cósmica' ("algo más de lo que estamos acostumbrados a ver, a oir a conocer, a creer", según Andreas Faber-Kaiser), fundamentada sobre el trípode de la Libertad, de la Justicia y del Amor. - No es logia, ni política, ni religión, ni grupo de ninguna clase; y "bajo la única jerarquía de la igualdad" a todos une y a nadie ata. 2. ¿Cuándo y cómo nace?- Nace el 16 de junio de 1979 por 'arrebato cósmico' que tuviera el Dr. Manuel González Ávila, quien encarna al Manuel del Mensaje. Éste es dado a Manuel en 'Clave 9': un modo de pensar, de sentir, de hablar y de actuar que se corresponde en 'Conciencia Cósmica' con el devenir de los tiempos. 3. ¿Qué fin persigue el Mensaje? - Una humanidad más libre, más justa y más amorosa. Ese mundo mejor que todos anhelamos: en lo individual, en lo social, en lo universal y en lo trascendental. 4. ¿Cómo se logra este efecto? -Por el estudio y práctica del Mensaje: "para lograr el fin, hay que establecer los medios" (Palabra 11). ¡PIES EN TIERRA! ¡LIBERTAD, JUSTICIA Y AMOR! TÚ VALES Y MERECES MUCHO MÁS.
Manuel. Profeta de 'Clave 9'

07 enero 2012

ENTRE ANÉCDOTAS E IMPRESIONES

-Mi cuna:
Nací en uno de los llamados “pueblitos blancos” de Andalucía, Villamartín, Cádiz, España, el día 16, sábado, de Febrero de 1935. Mis datos autobiográficos se hallan en mi librito “Simplemente la Virgen” de la serie ‘Clave 9’. Ahora me remito a ciertas anécdotas e impresiones que recojo en mi camino. En mi vida se cierra un ciclo correspondiente al siglo XX y se abre otro del siglo XXI, ambos marcados por sucesos muy diferentes.
Nací en medio de las revueltas anárquicas de la España de monarquías decadentes y de efervescencia republicana, izquierdista, atea, marxistoide y con sus reactivos y confrontaciones derechistas. Ambiente que cuajó en una guerra civil /1936-1939/ infame. España no podía escapar a la influencia de una Europa convulsionada por la ineptitud de los imperios y monarquías, por la Revolución Francesa, por la Primera Guerra Mundial, por la Revolución Volchevique y sus consecuentes prédicas marxistas y leninistas, por la hegemonía napoleónica, por la Segunda Guerra Mundial, y más tarde por el empobrecimiento y resentimientos de la guerra civil española. El mundo de entonces era de un escenario que engendraría las nuevas nacionalidades, sin olvidar la caída del poder temporal de la Iglesia Católica y de la no menos sangría de cristianos. Una misma estatua de Cristo sería sometida al pelotón de fusilamiento /hablo de España/ conjuntamente con miles de clérigos y hombres de fe /ello por obra de republicanos, que los azules hacían otro tanto no menos criminal/. Así, el parto de lo hereditario y tradicional no podía ser más doloroso. Ni izquierdas ni derechas se salvaron del barbarismo de la época. Una dictadura, de Franco, de 40 años hizo confluir todos los desmanes en la democracia actual. ¡Y, paradoja! Bandos opuestos comerían juntos en el mismo plato democrático como si tal cosa hubiese sucedido. Se lavaron las manos en las nuevas aguas democráticas y la sangre derramada quedó en lo pasado. El vivo al bollo y el muerto al hoyo. ¡Qué triste condición la del ser humano, que teniendo mente superior a la de los demás seres que pueblan el Planeta, utilice su razón para la confrontación, el odio, la discriminación y la saña de matar, no queriendo aprender en cabeza ajena, sí clamando amor y justicia y libertad /lo que niega a su prójimo/ para sí!

-Triste condición humana:
Y pasaron los años postguerra civil. Y ahora que todo quedó atrás, sólo los malos suelen ser los de derecha; los de izquierda se auto proclaman con una sagacidad extraordinaria los buenos de la película. De mi parte evoco aquel episodio de la Casa de Trastámara:”Ni quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor”. Y mi señor es el hombre en sí, sin ‘de derecha’ ni sin ‘de izquierda’; el hombre especie /varón, hembra, niño, joven anciano/; el hombre en condición de igualdad que todavía no ha nacido. Lamentablemente el hombre viejo no ha querido aprender ni en cabeza ajena ni en cabeza propia, y su herencia nos carcome ahora por todos los rincones sociales. ¡Triste situación la de nuestro mundo por más que hayamos adelantado en ciencia y en tecnología! La mente y el corazón suenan a huero y vacío existencial. No hay metas de superación de la especie. La política, que debería ser el lineamiento de mejorar sociedades, se ha convertido en antro de oportunistas que pretenden perpetuarse en el poder para engordar su tripa. La mentira es el trampolín más eficaz, como método, para el logro de tal fin. Pareciera ser una pandemia universal. La mentira no requiere ni de escuela. Es ya el puente pre construido por milenios que no necesita de esfuerzos; se hace hábito determinante por sí misma. Todo cuanto huela a verdad, a justicia, a libertad, a sentimientos nobles, lo arrasa como huracán de paso; estorba en su camino. La razón está siempre a su servicio para confundir con argumentos y contraargumentos, con malicia y hechos contundentes a su opuesto la verdad /a quienes obran de buena fe y en bondad/. Pareciera que se cumple lo dicho por Jesús:”Los hijos de las tinieblas son más astutos que los hijos de la luz”. Y es una realidad, mientras los llamados ‘buenos’ duermen en los laureles, los más astutos se han adelantado abonando el terreno para la cizaña. Por ende también el dicho que “el diablo sabe más por viejo que por diablo”. Y los mismos discípulos de Jesús no han asimilado eso de “sed mansos como las palomas y astutos como las serpientes”. Así que mientras los hijos de la verdad emprenden el camino de ida, los hijos de la mentira ya vienen de regreso. Sinceramente que no merece enjuiciar a unos y defender a otros. En el juego de la vida están ambos lados de la cancha: el de la verdad y el de la mentira. El triunfo, sin duda, ha de ser de quienes manejen mejor la pelota, y no dejar el triunfo al azar o a merced de los vientos que soplen. En esto radica el mérito del libre albedrío, en enfrentarse con decisión y acierto a la contienda de la misma vida, llena ésta de incontables obstáculos que hay que saber sortear. Los llamados ‘malos’ toman ventaja sobre los llamados ‘buenos’, porque ellos son arrojados y no vacilan ante tal o cual operación. Los ‘buenos’ dudan, teorizan demasiado, y hasta esperan erróneamente que Dios obre por ellos. De manera que todavía, a estas alturas del siglo XXI los ‘malos’ llevan la ventaja y en gran trecho. Las lamentaciones no resuelven nada. La decisión y la acción tienen primacía en la conducta de los individuos, de las instituciones y de las sociedades. Son como leyes que se corresponden con la gran ‘ley de la voracidad cósmica’: el primero y no el último; el fuerte y no el débil… La lucha natural de los contrarios es así.

-El hombre y los pares de opuestos:
Mas el hombre no es sólo impulsividad. El hombre es más hombre en la medida en que se sitúa en medio de los “pares de opuestos” /polaridad de las cosas/ y no en los extremos o radicalizaciones, que es lo que caracteriza el proceso de ‘antihistoria’ /historia irracional e inconsciente forjada sobre la mentira y la ley del más fuerte/. Mas cuando mencionamos los “pares de opuestos” es preciso aclarar: Por pares de opuestos entendemos generalmente ‘el bien y el mal’, ‘lo bonito y lo feo’, ‘lo alto y lo bajo’, etc. Pero a mi enfoque, los “pares de opuestos” es algo más profundo que atañe no sólo al pensamiento sino también a la acción del ser humano y a su intencionalidad. Y mucho cuidado, porque los “pares de opuestos” los llevamos dentro de nosotros mismos. Hay quienes en determinismo de la expresión dicen que “el genio y la figura hasta la sepultura”. Si esto fuera así no se darían las transformaciones conductuales de ciertas personas que han pasado de hacer el mal, porque les nacía hacerlo, a consagrarse a hacer el bien. Casos concretos de las llamadas conversiones de paganos a cristianos. Sin ir más lejos: el Apóstol Pablo, que, tirando las armas de la infamia, del odio y de la venganza, se inmoló en el quehacer del amor por elevar las conciencias de sus semejantes ante el trono de Dios. Cambió al mundano César por el Dios del amor, de la justica, de la libertad, de la verdad. Dejó ‘un opuesto de oprobios’ para abrazarse al ‘otro opuesto, de la bondad y del sacrificio con denuedo’. Sin duda que este paso de un estadio negativo a otro positivo implica realización y transmutación /lo cual requiere un dominio de sí mismo, que viene a ser como un índice de ‘equilibrio’/, también exige decisión y coraje frente a la resistencia de la misma naturaleza humana, que se inclina por lo fácil y cómodo, y placentero. Dicho de otra manera los “pares de opuestos” pueden tener un significado muy amplio. Pero hay algo que en la literatura hindú nos sirve de guía para concluir en algo definido, cuando da a entender que la virtud y la sabiduría devienen cuando nos situamos en medio de los “pares de opuestos”. ¿Y cuál podría ser ese punto medio? El punto medio es el ‘equilibrio’, esa capacidad de mantener los dos platillos de la balanza equilibrados, ni inclinados a un lado ni al otro, en su justo punto medio. Entonces surge una pregunta, si entendemos por “pares de opuestos” ‘el bien y el mal’, ¿Cuál sería el término medio? La indiferencia no es una virtud, sino una propensión de conveniencia, no es el ‘equilibrio’. El tema resulta álgido, tal vez incongruente para un racionalista. ¿Mas cómo mantener el ‘equilibrio’ entre ‘el bien y el mal’? Simplemente, definiéndose uno a sí mismo por lo más justo, por lo mejor, lejos de conveniencias personales o grupales. Lo mejor supera lo bueno y sublima lo malo. Ejemplo, soy director de una institución y un individuo está dañando su reputación /de la institución/ . El ‘equilibrio’, el medio más justo de lógica, que no es ni premiar /como se hace a veces en política/ al que hace mal a la institución, ni eliminarlo. Lo más justo, lo más sano, es una corrección adecuada y proporcional al malestar creado, y dentro de ley hallar una salida que no perjudique a las partes /institución e individuo/ y en lo posible ambas se beneficien. ¿Solución en este caso? Entre otras: ofrecer al de conducta errada una oportunidad. Jesús dijo:” Si supierais lo que significa: ’Prefiero la misericordia al sacrificio…”. Para una mente elevada, cualquiera sea la dificultad que se le presente, hallará siempre el ‘término medio’, el ‘equilibrio’, entre los “pares de opuestos”. De verdad que ello ya es de por sí elevación, sabiduría y virtud que supera todo el cretinismo e irracionalidad de las posiciones que suelen tomar los seres humanos ante las dificultades, situaciones o problemas de la vida. Hora es de elevar la mente a esferas superiores y de tomar ‘Conciencia Cósmica’, conciencia de unidad, de universalidad y de trascendencia, y romper así con las ataduras de la ‘antihistoria’/historia irracional e inconsciente/. Sólo así habrá nacido el hombre nuevo y su nuevo hábitat social de verdadera libertad, de verdadera justicia y de verdadero amor. Y sólo así también la “regeneración de lo humano” que nos encomendara el Cristo se haría realidad.

-Mi mundo:
Cuando escribo estas cosas lo hago desde la ventana cósmica y trascendental de mis 76 pisos experienciales en esta vida. Aunque el ayer sigue hablando en mí / mis recuerdos y vivencias, más dolorosos que acogedores o satisfactorios/ jamás me he afligido ni me he dejado sucumbir ante la adversidad. Si bien cuando niño la sociedad que me envolvía tenía por religión la fe católica, en mi casa no había esa preocupación religiosa. La vida de hogar transcurría lo más normal posible dentro de las buenas costumbres ciudadanas, y con el dicho por delante:”Soy pobre, pero honrado”. La religión era en mí una enseñanza que tardíamente aprendí, demasiado lejana, y aunque me bautizaron, hice la primera comunión y me confirmé, era algo de rutina y nada más. En mí había más bien un pensamiento mágico-animista. Mi gran diosa era la Luna, que en mis noches de verano la contemplaba y hablaba con ella, y le contaba mis secretos y quería remontarme hasta ella. Si algo de luz veían mis ojos en medio de aquellas penurias de postguerra, de hambre y de incertidumbre, era ‘mi Luna’. Y ¡cómo todavía, sin venerarla ya, pues que el pensamiento bíblico la ha substituido en mis adentros, la sigo acariciando, ahora muy especialmente como a mi compañera de destino! Entre ella y yo hay más que empatía, un destello divino al que tan sólo al mirarlo percibo en él la mano portentosa del Creador. Y más todavía: ella, la Luna, en su faz refleja mi rostro también:
















Y la recuerdo, cuando en mis sueños por escapar de aquel estancamiento de pobreza y sin futuro de mi pueblo natal, me lancé a la aventura una noche de mi adolescencia y abandoné intempestivamente mi hogar. Atrás lo dejaba todo: a mi madre, a mis hermanos, a mis demás seres queridos; ya mi padre había fallecido. Ella, mi siempre Luna, me sirvió de linterna durante toda la noche que caminé por carretera rumbo a Sevilla. Si bien fue una noche de frío, ella era mi aliento e iluminaba mis pasos, y yo le hacía plegaria y ella me respondía. ¡Y cómo la sigo contemplando! Si la he rebajado de rango de diosa, no menos la abrazo como hermana, creatura del mismo Dios, el cual sostiene mi existir. Y si le tuviera que cantar, simplemente le diría: ‘Hermana mía,
naciste hermosa,
sonrisa de Dios,
si ayer mi diosa,
tú por siempre… y yo’.

-Mi primer encuentro con Jesús:
Y como dice el Apocalipsis, pasó el primer ¡ay! El niño y adolescente se fueron para siempre, para nunca más volver. Ya no tenía que mendigar en la incertidumbre, aunque no me faltaran agonías propias de esta vida. En mi espíritu había búsqueda y correspondientes encuentros. Y , oh, inaudito encuentro, Abril de 1952, en Córdoba /España/. Pan y latas de conservas me sobraban en abundancia. Y de pronto, Jesús en forma de mendigo se acercó a mí. Toda mi vida habría de cambiar a partir de este momento. Fijó en mis sus miradas. Le ofrecí el pan y las conservas, dos sacos llenos /uno de pan, otro de conservas/ que me habían regalado unos soldados, que a la vez me sirvieron de ángeles para pasar desapercibido ante el revisor del tren que yo como polizón había tomado. Le dije:¿Repartiría Usted el pan y las conservas a otros mendigos? –Por supuesto, hijo, me respondió. Y clavándome de nuevo sus tiernas miradas me dijo en palabras categóricas:”Hijo mío, a ti nunca de faltará nada”. Y si algo me faltaba, ya lo tenía. Aquel mendigo comenzó a tomar forma en mi alma. Mi mente y mi corazón se llenan hoy más que nunca de aquella presencia hasta el punto de “buscar primero el reino de Dios y su justicia, pues todo lo demás vendrá por añadidura”. Ya han transcurrido desde aquel primer encuentro 59 años. El Maestro me ha sido fiel a la promesa. Nada me ha faltado. Y ahora puedo decir que con su llenura me sobra todo. Primero, me puso en custodia de los Padres Carmelitas, bajo el patrocinio de Don Manuel Pérez Cuesta, de Córdoba, a quien acepto como mi verdadero padrino en las cosas de Dios por ser él de una entereza espiritual fuera de lo común. A prendí a conocerme a mí mismo en vez de la doctrina religiosa. El Cristo del sentimentalismo que me ofrecía la religión católica no me ha llegado a convencer nunca. Y sin embargo acepto mi camino hacia Dios dentro de la religión católica, y de ello no me avergüenzo, pues en mi religión, a través del ‘Concilio Vaticano II’, se me invita a abrirme en confraternidad sincera con todos los hermanos de las diferentes religiones. Y los errores de mi Iglesia los tomo como enseñanza histórica para que ninguna iglesia incurra nuevamente en ellos. Así ha sido la historia de mi iglesia. Criticarla y atacarla no conduce a nada superior. Sirva de ejemplo para que en las demás iglesias no se repita esa noche oscura de la Iglesia que Jesús encomendó a Pedro, y a pesar de todos sus defectos ha tenido siempre un hálito de ternura como madre, y lo sigue teniendo, y ha cumplido con difundir por lo menos el Mensaje /”Id por todo el mundo y predicad el Evangelio”/. Yo reconozco que la promesa del Maestro de no dejarla sola se ha estado cumpliendo. ¿Quién puede negar que la Barca de Pedro ha sido azotada por tempestades de pasiones mundanas? Pero ahí está a flote, porque dentro de ella ha habido siempre hombres y mujeres de acendrado valor espiritual y firmes en las palabras del Cristo. La Iglesia no son sólo los Papas, los Obispos, los Sacerdotes, etc., sino también nosotros los fieles, por quienes el mismo Jesús oró y pidió al Padre. Sin olvidar que quienes la han dirigido /y no los excuso, Dios es el que juzga/ son hombres como los dirigentes de las otras religiones, unos con virtudes y otros con defectos. Es más, la Iglesia Católica aboga por la unión /ecumenismo/ de todos los hermanos separados. La Gracia de Dios llegue a todos los dirigentes cristianos para que el deseo del Cristo se cumpla cuanto antes:”Para que todos sean uno, como tú, Padre, y yo somos uno solo”.

-Mi encuentro definitivo con Cristo:
Fue aquí, en Venezuela, exactamente en mi ‘arrebato cósmico’ /véase mi libro: Historia de ‘Clave 9’/ del 16 de Junio de 1979, cuando se cerraron mis ojos a lo viejo y nací de nuevo y cara a cara al Cristo histórico de los Evangelios que ahora lo transmito en viva voz y en mis escritos como ‘El Cristo Cósmico’, El Cristo sin fronteras, El Cristo de todos por igual, El Cristo de la Verdad, El Cristo de la Libertad, El Cristo de la Justicia, El Cristo del amor… Y no es religión mi prédica, sino ‘Conciencia Cósmica’, apertura a un mundo realmente mejor. En mis libros he disertado ampliamente de esta ‘Conciencia Cósmica’, y la sigo impartiendo con espíritu de misión asumida libre, justa y amorosamente.

-Mi yo como destino:
¿Por qué tengo que tocar en todos mis escritos estos temas de mi religión y de la ‘Conciencia Cósmica’? Es algo tan ligado a mi vida que sin ello perdería consistencia mi pensamiento y mi acción. La religión, porque nací dentro de ella y, aunque en mis primeros años /niñez y adolescencia/ no la comprendiera y fuera un motivo más de los que me rodeaban, de por sí hizo mella en mi espíritu. De seguro que de haber nacido yo en un ambiente árabe sería ahora un musulmán. Pero esto ni siquiera ha sido optativo para mí. El Plan Superior, el destino o como se le quiera llamar, determinó que mi nacimiento fuera en un pueblito católico, aunque la mayoría de sus habitantes, incluyéndome a mí en aquel entonces, no tuviéramos criterio formado al respecto. Generalmente la gente en su gran mayoría solía bautizarse; no todas confirmarse, por vivir alejados de la Iglesia. Se casaban por la Iglesia, y, cuando morían, recibían cristiana sepultura, y ahí quedaba todo. Mi familia era una entre tantas. Sólo una parte de los ricos, los de cierto abolengo cultural, asistían los días de fiesta a la Iglesia. Otros ricos, adinerados sin cultura, pertenecían al standard de población indiferente. Pero en mí había un espíritu peculiar. Yo pertenecía a la clase desposeída, pobre, aunque trabajadora y de honradez. Generalmente éramos trabajadores de campo. Posteriormente, terminada la Guerra Civil, mi papá obtuvo un cargo de Agente Rural y pasamos al pueblo; pero siempre de clase pobre. A veces había dinero, pero nada que comprar, por la escasez de alimentos de la postguerra. No obstante yo siempre fui habilidoso y visitaba a ciertas familias pudientes y por algún lado obtenía algún bocado de pan. Así me di a conocer entre la clase rica del pueblo, y hasta el día de hoy sigo siendo el “Manolito” de antaño, aquel niño que compartía con todos sin distingos de ninguna naturaleza. Oía hablar de Franco, de Hitler y de Musolini, de la División Azul, de Curchill, de Truman, de Stalin, y de otros personajes de aquel momento de mi niñez, así como de los rojos, de los falangistas, de los requetés, de los fusilamientos de ambos bandos de la Guerra Civil… Pero aquello no repercutía en nada en mi tierno e inmaduro psiquismo. Política o lo que fuera aquello yo no lo entendía. E incluso en la escuela yo dibujaba aviones alemanes con el escudo nazi con la mayor naturalidad del mundo. Para mí eran amigos todas las autoridades del pueblo. Yo visitaba tranquilamente sus casas y me daban la merienda. Es más, el traje de primera comunión me lo regalaron los empleados del Ayuntamiento del pueblo. Desde el Alcalde para abajo todos me apreciaban con verdadero cariño, y me llevaban de paseo, y hasta un año, recuerdo, me llevaron a la romería /a la ermita de la Virgen/ y por primera vez comí allí el jamón serrano /aún percibo su olor y sabor como una realidad tangible en mi vida/. Había un campamento de soldados de caballería en mi pueblo y allá me tenían ellos también, y me subían a los caballos /esto me daba miedo; y la verdad es que no sirvo para jinete/. También había soldados de aviación como a cinco kilómetros del pueblos en los Llanos de la Mata, pero nunca tuve acceso a ese destacamento; sí al de la guardia civil, cuyo capitán era también amigo mío y me dejaba entrar en el cuartel y también me daban mi merienda. En una ocasión estuve por los Llanos de la Mata en una ‘tienta’. Habían sacado una vaca bien brava. Todos le temían. Para entonces yo tenía 12 años. Me tiré al ruedo para torearla con mi camisa y ya es de suponer el revolcón que me dio. Me llevaron a enfermería y afortunadamente todo fue un susto. Sí puedo decir que mejor política fue desde niño mis relaciones sociales y mi deseo de trabajar, pues en aquella situación no tenía oportunidades para el estudio. No obstante una señora bondadosa, Doña Carmen Peñalver, suegra de un médico a quien yo hacía mandados y atendía el teléfono por tan sólo la comida, me costeó durante dos años unas clases particulares que daban en una escuela, y allí afiancé un poco mi lectura y escritura, aun no en gran manera, pero sí sabía medio leer y medio escribir. Además, esto se unía a mi aprendizaje a máquina de escribir que hice en el Ayuntamiento de mi pueblo. También recuerdo que trabajé desde los nueve años hasta los once en una tienda de comestible; al menos no pasaba hambre. Todas esas personas que me conocieron de niño, las he seguido tratando en mi juventud. Ya la mayoría no existen, pero quedan grabadas en mi mente y en mi corazón como seres que me tendieron la mano cuando más lo necesitaba. Así hasta que, como he dicho anteriormente, salí de mi pueblo y comencé a abrirme futuro.

-Magnificación de mi yo:
El conformismo no era para conmigo. Si bien no aspiraba nunca a ser rico, y ahora hablaré de esto, tampoco me dejaba atrapar por la desidia o las dificultades. Yo, a pesar de ser físicamente débil y de precaria salud, sentía gran fuerza en mi interior, hasta encontrar al Gran Dios y ofrendar mi vida a Él acogiéndome siempre a su voluntad. La misma Virgen, cuyo amor me enseñó Doña Carmen Peñalver, de quien aprendí a rezar el rosario y no me arrepiento de ello, sentía yo que me favorecía, y hasta el día de hoy la sigo venerando con esmerada devoción, y de ella he tenido manifestaciones. Para mí la Virgen ahora es ‘el plugo de la Divinidad, la voluntad manifiesta del mismo Dios que la hizo vientre divino para darse paso Él mismo en la persona de Jesús, el Hijo de Dios’. Dicho de otra manera más inteligible: Dios, para darse paso a sí mismo y manifestarse en la Tierra en la persona de Jesús, se hizo vientre materno en María. No si no del mismo Dios, y no de mujer cualquiera, podría nacer el mismo Dios. Lo solamente humano no puede contener a Dios. Sólo en esta reversión de lo divino en lo humano de María, por la llenura del Espíritu Santo, podría tomar cuerpo el mismo Dios. Así lo entiendo. Así me complazco en esta idea. Así permanezco unido a Dios y a la Virgen en la esperanza del disfrute de la vida eterna. Todo tuvo su inicio en mi ambiente católico. Todo se ha hecho proceso vivencial en mí. Y algo más: Todo da consistencia y explicación a mi vida. Soy yo quien vive estas cosas, aunque muchos no las comprendan, y, algo peor, hasta lo tomen por mofa, sobre ciertos hermanos de sectas religiosas y esotéricas, y ateos, y políticos de ultraizquierda /materialistas/… En mí sé yo que se ha dado la realización del milagro que expresa la Biblia:”Si alguno me ama, guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él”. Para unos esto puede ser fanatismo e idolatría, sobre todo la veneración a la Virgen María, Madre de Jesús. Para otros y más: un producto de ignorancia o de estupidez. Mas lo que otros asientan o disientan de mi fe, y no sólo fe, sino plena convicción, eso no va conmigo pues de siempre algo superior ha marcado mi destino y cada día con mayor especificidad hasta ser tocada de tal manera mi alma que he llegado al estremecimiento: lo de Arriba y lo de abajo se funden y conjugan en un solo verbo en mi ser, permitiéndome apertura de luz a Lo Grande, desde donde pienso, siento, quiero y marco con seguridad mis pasos. Es más, la revelación /de Cristo, de la Virgen y de otros seres de luz/ se hacen evidencia no sólo en mi mente y en mi corazón y en mi espíritu, sino de hecho ante mis ojos /serie de imágenes que he mostrado por internet y que algunas de ellas se hallan en este blog. ¡Dicha de quienes comprendan estas cosas del alma! De verdad que “no sólo de pan vive el hombre”. No es sólo la materia lo que nos rodea. No estamos solos en medio de este universo de apariencias infinito, pero que de por sí no es sino un granito de arena en medio de las playas de las coexistencias /dimensiones y más dimensiones contenidas en las “aguas de arriba” y en las “aguas de abajo” que señala el Génesis/.

-Mi yo en acción:
Hablando de todo un poco, ¿qué explicación tendrían los escépticos a las cosas de Dios de esto que voy a relatar? A principios de la década de 1970-1980, trabajando yo en Educación Secundaria como Lic. en Educación, decidí sacar el Doctorado con Tesis "La Educación Sexual en Venezuela". El tema para aquel momento era demasiado conflictivo por los prejuicios sociales, más que nada arraigados en el puritanismo de clases altas, pues las clases inferiores, por ejemplo, si una joven quedaba embarazada fuera de matrimonio, la corrían de la casa, la insultaban, etc., y después del escándalo familiar volvía a casa para contentar con su cría a los abuelos. No así sucedía en la clase elitesca, que si algo parecido ocurría a alguna chica la mandaban al exterior. El caso era que cuando tal chica regresaba /se decía/ venía “diplomada”. En fin, comencé mi investigación por cárceles, prostíbulos, maternidades, centros de consultas de venérea, colonias hippies y nudistas, el llano, la montaña… Muchos profesionales colaboraban conmigo. Y mientras las Fuerzas armadas y el Ministerio de Justicia me otorgaban credencial para penetrar centros de reclusión, etc., el Ministerio de Educación, por voceros elitescos, me sacó de mi trabajo como docente durante tres años, hasta que reenganché nuevamente. Tuve serios problemas no sólo por la ligereza con que me juzgaron esos tales voceros, sino también con parte del clero católico y con representantes de colegios católicos. Y, ¡oh, promesa de mi Señor de que ‘no me faltaría nada! ¿Cómo se cumplía la promesa? Yo mismo comentaba estos días, después de cuarenta años de lo sucedido, con mi esposa de aquella tragedia que me tocó vivir, y de cómo mi Señor me sacó adelante. Mis enemigos festejaban el daño que me infringían, pues así pensaban, sin recursos económicos, se me haría imposible obtener mi objetivo. Fue todo lo contrario. ¿Cómo? Sólo la mano de Dios lo sabe. De pronto, el teniente Lobo, propietario de la Emisora local ’Radio Los Andes’ hizo una campaña radial para recaudar fondos para mi empresa de investigación. Y durante esos tres años que estuve fuera del Ministerio de Educación me sobró dinero para viajar por avión por todo el país y para tener más que suficiente para gastos de hotel y comida. Y algo más, aunque haya incongruencia, otros funcionarios del Ministerio de Educación me regalaban el pasaje de ida y vuelta a un Congreso sobre educación sexual que se realizaría en Tel Aviv, Israel. Lo cierto es que me fui a Tel Aviv bien equipado económicamente. Pagué 22 días de hotel a 11 dólares diarios y en mi haber, en mi bolsillo, había otro tanto. Por lo que en todo sentido, ayudado por el Plan Superior, mis enemigos quedaron burlados. Esto no es acto de fe exigida al lector o a la lectora, sino una realidad con muchos testigos presenciales. Escrito está: "Llámame de todo corazón, que yo te responderé…”. Y dice Jesús:”Antes que pidiereis al Padre, ya Él os ha escuchado”. ¡Allá, lamentablemente, quienes se pierdan de esta recurrencia a su Creador y Salvador! Y mi gran oración suele ser muchas veces a de día y en la noche, cuando despierto:”Aquí estoy, obra en mí”. ¿Es acaso esta convicción de mi alma beatería? Sólo puedo decirle a mi Señor: Contigo todo, sin Ti nada.

-Mi yo en convencimiento:
Comentando ayer, 23 de Junio de 2011, con un señor que me conseguí en un centro clínico y conversamos un rato, salió a relucir en la conversa de cómo yo todo lo pongo en manos de Dios, aceptando su voluntad, no exigiendo mis intereses, y así no me preocupo del mañana /como decía Jesús/ porque ya el hoy lo estoy viviendo. Mi interlocutor, mirándome apaciblemente, me dijo:"Qué filosofía tan bonita y tan contundente! La verdad es que yo a veces me aplico esa teoría”. Llámese filosofía o teoría, para mí es fe y convicción en las cosas de Arriba. Y así me proyecto a cada paso de mi existir. Y cuando invoco a María Virgen, a la Madre de Jesús, de igual manera me siento acariciado por su amor maternal, y como que me vuelvo niño. Y estas cosas me evocan cuando mi madre carnal me lleva agarradito de la mano por las calles de mi pueblo y cuando íbamos a pie por la orilla de la carretera desde el campo al pueblo. ¡Qué seguro se siente uno al lado de su madre! La verdad es que no me explico cómo pueda haber quienes se llamen cristianos y menosprecien a la Madre del Cristo. ¡Cómo le va a gustar a un hijo que segreguen a su madre del seno de la familia, cual es la Virgen respecto al Mensaje Evangélico! El Evangelio es desde que comienza hasta que termina, y es lo que embriaga de amor, de comprensión y de espíritu a un cristiano. ¿Cómo por recelos de parcelas grupales se van a tomar actitudes que desdicen de la condición de cristiano? Si a algunos lo que les interesa es tener un borrego más en la manada, a tomar mal consejo y mal camino en cuanto al rechazo de la Virgen. ¿Agradará esto su Divino Hijo? No obstante, a quienes a sí procedan les recuerdo que la Virgen está inscrita en los Evangelios como “la llena de gracia y del Espíritu Santo”, y que el mismo Evangelio autoriza el canto de esa llena de gracia:”…por eso todas las generaciones me llamarán bienaventurada…”. ¿Entonces, cómo hay hermanos ‘cristianos’, que diciéndose evangélicos, no quieren reconocer a la Virgen en su plenitud evangélica? Si bien la adoración es dada a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, al menos a la Virgen le pertenece de nuestra parte ‘veneración’, respeto, sentimiento filial como hermanos en Cristo. En no pocas oportunidades he sido objeto de mofa, de sarcasmo y hasta de odio impío que termina en desprecio personal tanto en relación a Jesús como a la Virgen. Y en cierta ocasión me caían pesadas/ estas cosas. Y he contado en la Historia de ‘Clave 9’ cómo un metafísico, muy negativo, asistió a una de mis reuniones de ‘Clave 9 en Barquisimeto /ciudad central de Venezuela/ y me ofendió a más no poder. Parecía un energúmeno profiriendo insultos con Cristo y contra el clero católico. Y transcurrido un año volvió a otra reunión, me dedicó un libro escrito por él y me dijo:”Después de aquel día… Oí la voz de Cristo que me dijo: ’Siéntate y escribe’. Y durante tres meses estuve recluido en mi casa de campo, hasta dar a luz esta criatura intitulada ‘Psicología Trascendental del Cristo’”. Y el tal hermano, en la página 16 de dicho libro, se expresa así:”Es más importante para nuestra existencia que el hombre, la mujer y los niños, estudien, comprendan y practiquen el significado verdadero de los versículos del ‘Nuevo Testamento’ antes que ninguna otra cosa que se enseña en las escuelas y universidades, ya que con lo que allí se enseña no podremos aprender ni la millonésima parte de lo que ‘Jesús’, El Cristo, no enseña en su ‘Gran Psicología Trascendental’ en el Nuevo Testamento”. Con esto dejo en paz a este hermano, y sirva su rectificación de ejemplo para personas que hasta transformen su rostro en ogro, al oír hablar de Jesús o de María, o de simplemente Dios. Valga, en palabras del mismo hermano metafísico, que lo que sucede con esas personas es que “tienen su mente en el polo negativo y no pueden comprender su opuesto positivo”. En las cosas de Dios no caben ni pañitos tibios; bien decía Jesús: “o frío o caliente”, “o conmigo o contra mí”. Y es que el ‘tibio’ es de por sí un ser rastrero, oportunista, todo lo manipula a medias tintas, como queriendo estar a las buenas con Dios y al mismo tiempo con el diablo. Pretende estar a la vez en ambos polos, lo cual es imposible metafísicamente hablando.

-Mi acción en ‘Conciencia Cósmica’:
Por ende que digamos también en ‘Clave 9’: En ‘Clave 9’ ni se entra ni se sale; se es o no se es. O se crea la ‘Conciencia Cósmica’ o al final seremos uno o una más del montón, habremos perdido el tiempo en mariposear de acá para allá o en estar apegados a aquello que cuanto más se tiene más hambre da. Ahora la meta inmediata es la toma de ‘Conciencia Cósmica’, que se corresponde con la Nueva Era o Ciclo Cósmico que se abre en el universo entero y, sin duda que, primordialmente, en el ser humano, quien con su libre albedrío puede obtener etapas de superación en lo individual, en lo social, en lo universal y en lo trascendental. De hecho el Mensaje ‘Clave 9’ en su Palabra 133 es muy explícito y clarificador /se sugiere leer dicha Palabra/. Es tal el poder de nuestra mente ayudada por la voluntad que el entendimiento se ensancha y se esclarece hasta tocar esferas de lo desconocido; máxime cuando el espíritu se abre a las cosas de Arriba, ¡cómo se llena de lo trascendental! Hasta el día de hoy nos hallamos atrapados en el nido de una conciencia apegada a intereses y veleidades; una conciencia que sólo mira hacia abajo, hacia las cosas de este mundo. Y por más revoluciones que han inventado quienes creen resolverlo todo con el poder de las armas, nuestra conciencia sigue sumida en las cosas más bajas. Recordad que Jesús decía:”Mi reino no es de este mundo”. Pero quien entre en el reino de los cielos del Cristo ya no tendrá por qué afanarse en las cosas de este mundo. En el reino de los cielos está garantizado el ciento por uno. Y de verdad que nada nos faltará. Que no se diga en relación a las palabras de Jesús “Mi reino no es de este mundo” como irónicamente dijo un mandatario latinoamericano explicando en beneficio de su política las palabras del Cristo:”El más allá no existe; sólo existe este mundo”. Y tal mandatario, como tantos ‘mandatarios de este mundo’, lo que no podrán nunca es permanecer eternamente en sus tronos de egolatría. Se le agotarán las reservas de este mundo y entrarán infaliblemente en el otro mundo, en ese otro reino donde nos espera a todos por igual el mismo que nos creó y que nos permitió pasar un acá para, por nuestro libre albedrío, perfeccionar nuestro ser y arribar allá en superación de gloria a la que no tendrán lugar quienes pierdan el viaje en este mundo. Si a simple justicia vamos no es justo que ha de obtener la misma meta quien ha atesorado méritos de gloria que quien ha malbaratado su tesoro, su vida, en vanaglorias y placeres, y hasta haciendo el mal a sus semejantes. Cuánto no más si se trata de la justicia divina. Allá, quiérase o no, quien no lleve su pasaporte en regla tendrá serias dificultades, incomparables a las de esta vida. Y no es eso de ‘yo no creo’ y con esto quieren asustar a todo el mundo. Porque unos no vean, no quiere decir que otros están ciegos. En esta misma vida hay sabios y hay ignorantes; y algo más grave: pedantes, cínicos, malhechores, comerciantes de conciencias ajenas, criminales, etc… ¡Lástima! Pero los hombres de conciencia clara y de voluntad firme y buenos sentimientos son los que, aunque sean menos, sostienen el equilibrio de este Planeta, que ya nos está dando síntomas de malestar y los perjudicados vamos a ser nosotros los vivientes. ¡Oh, si esos dominadores de mundo conocieran nada más de las relaciones tan íntimas que hay entre el hombre y la Naturaleza! ¡Cómo el todo está sincronizado a cada una de sus partes y éstas con su todo! Mas aunque muchos autodenominados filósofos, teósofos, metafísicos, religiosos, científicos, etc. conozcan de estas relaciones cósmicas, si bien no todos, sí una parte cuantificable, discriminan a quienes toman la vida religiosa, que es un camino entre tantos para llegar a Dios, como objeto de sus vidas; y a mí, en mi misión cósmica, algunos grupos me ha dado fuertes batazos de palabras grotescas y de desprecio. Recientemente algún anónimo me escribía este correo:”El día que te leas tu biblia te darás cuenta que estás pecando al usar únicamente la tecnología, además: ¿De dónde sacas esa abominación del Cristo Cósmico? Pues ¿a qué rayos te dedicas que hasta das miedo? Pareciera que pides castigo para los mal portados. Aguas, porque pensar en el mal para otras pesonas ya es pecado y en el mundo de verdad es delito”. Quienes conocen de mis escritos y de mis charlas sacarán la conclusión contraria a lo que me sentencia tal anónimo. Mi trabajo está en marcado en lo positivo; jamás en lo negativo. Y si tal anónimo quería saber de la “abominación del Cristo Cósmico”, que se ‘lea su biblia’ /devolviéndole la píldora/ y hallará ‘al Cristo sin fronteras, cósmico, trascendental, para todos por igual, Hijo de Dios y hermano mayor nuestro. Este es ‘mi Cristo Cósmico’: el que hace que en mi mente no se dé la discriminación; el que me acompaña en esta misión ‘Clave 9’ ejercitándome cada día más y más en los sentimientos de libertad, de justicia y de amor para abrazar de igual manera a todos los humanos como a mis verdaderos hermanos de sangre /por especie/ y de espíritu /en lo que nos enaltece en el mismo Dios/.

-Problemas en la religión:
Muy pocos sin lugar a equívocos, la realidad de la vida lo testimonia, son personas de justo pensamiento y de acción reflexiva. Lo más fácil es emitir juicios a priori y en ocasiones ‘temerarios’, por pura aprehensión, sin ni siquiera utilizar el sentido común o la prudencia. Hermanos en una misma creencia religiosa /caso de protestantes y católicos/ se suelen discriminar. Unos, protestantes, porque sus pastores les lavan el cerebro inculcándoles que ya están salvos. Otros, los católicos, porque han recibido doctrina de que la religión verdadera es la católica. Cristiano es cristiano y Cristo nos enseñó a llamarnos hermanos y a estar unidos como el Padre y Él lo estaban, Uno solo. Ni la religión se libra de la farsa, una comedia de muy mal gusto entre hijos de un mismo Padre y hermanos de ‘El Cristo’, nuestro Hermano Mayor. La única verdad está en Dios. Cristo, ”camino, verdad y vida” nos lo enseñó con su ejemplo, y escogió sus discípulos, sus portavoces, y en estos a nosotros, quienes aceptamos el Mensaje a su través. La ‘Verdad Una’ nos la entregó Jesús como un río de un solo cauce, su Iglesia. Imaginemos que si entre quienes acompañaron personalmente a Jesús hubo dudas /Tomás/, traición /Judas/ y debilidades hasta negar al Maestro /caso de Pedro/, cómo ese río ingente de cristianos no se iba a desbordar y engendrar las divisiones de la Iglesia del Cristo. Porque esto haya sucedido no quiere decir que entre los cristianos de uno y de otro sector no se dé un día, aunque sea lejano, la unión en un solo espíritu eclesial, de comunidad única. Quizás la historia haya sido el crisol para purificar a su IGLESIA, a los cristianos todos sin distinción de supremacía o de posesión de la verdad. Ya la Iglesia Católica ha sido reducida en su poder terrenal. Ya su comando no es el político, sino pro salud espiritual de sus fieles. Los Documentos Vaticano II han dado un giro de 180º en relación a la Iglesia Católica que en siglos le ha precedido. Será el acuerdo mutuo entre hermanos cristianos de uno y otro sector lo que determine el lineamiento auténtico que Jesús encomendó a su Iglesia /”Para que todos sean uno”/. Mientras persista la desunión los cristianos no habrán asimilado el Mensaje de su Maestro:”Un mandamiento nuevo os doy: que os améis los unos a los otros como yo os he amado”. En Los Documentos Vaticano II ya hay un atisbo de ecumenismo. Pero ninguna de las partes se debe declarar poseedora de la verdad. La ‘verdad cristiana’ se fracturó y hasta que no vuelvan a cantar todos juntos “Oh, cuán bueno y cuán agradable es abrazarnos en una sola confraternidad” no se habrá restablecido la Iglesia de Cristo de sus dolorosos partos. Ya Juan Pablo II pidió perdón por cosas acaecidas en el pasado. Pero esto no basta. Hay que realizar el encuentro sincero y duradero para que los cristianos sean uno. ¿Cómo será este acuerdo? La gracia y luz del Cristo se encargarán de ello cuando los representantes de las diferentes Iglesias depongan sus actitudes divisionarias y asuman con humildad su rol de pastores en el rebaño de Cristo /”Para que haya un solo rebaño y un solo Pastor”/. Mientras tanto sólo Dios lee los corazones. Sólo Cristo es “el camino, la verdad y la vida”.

-Mal social:
No me canso de repetir con el Profeta Oseas:”No hay verdad, ni hay misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra. No hay más que perjurio, y mala fe; y un charco de sangre toca a otro”. La profecía sigue viva. Hay que a tender a lo profundo del mensaje del Cristo, no a tantas ceremonias y ritos, y cánones… Entre tantas cosas que dijo Jesús está:”…no os cuidáis de lo más grave de la ley: la justicia, la misericordia y la lealtad”. La justicia se pisotea a diario en las 24 horas que tiene el día, pues que ahora el delito se comete a luz del día y a luz de la noche. No hay descanso para el mal. ¡Si hablaran los sótanos de los regímenes autoritarios y hasta democráticos! ¡Cómo saldría a luz pública la canallada de la tortura! Si en cualquiera simple manifestación de orden laboral o política se patean, aporrean y hasta se dispara a quemarropa a personas desarmadas y en actitud pacífica, ¿qué no sucederá tras muralla? Las fosas anónimas son reflejo de lo impío que se vuelve el ser humano cuando tiene poder /aunque sea el de una pistola en sus manos/. ¡Qué abominables se hacen ciertas huestes del poder para congraciarse con su soberano! Mis palabras están de más ante la cruel realidad. Yo he vivido dictadura y democracia. En ambas he conocido desmanes y perversidad. Y hasta mi misma sangre ha quedado impresa en la ignominia de esa huella maldita de torturar y de matar, aún en la inocencia. Cada cual traiga a su memoria aunque sea una de las imágenes oprobiosas que nos muestra la televisión a diario y en cualquier rincón del Planeta. Hoy 26 de Junio de 2011 aparece esta noticia en ‘elmundo.es’ de España: "Día de las Víctimas de la Tortura".
"La tortura, una práctica demasiado habitual (Isabel Munera | Madrid).
Amnistía Internacional constata torturas y malos tratos en 98 países."
Y algo que dice el Secretario General de la Oea /Noticias 24, 28-06-11//: “Insulza: 38 millones de jóvenes en América Latina están en grave riesgo de ser afectados por el crimen”.
Y algo espeluznante en el Diario ‘El Universal’ de fecha 14 de Agosto de 2011 "”Dos asesinatos cada hora son cometidos en el país”.
Algo clama al cielo, y, repito, la misma Naturaleza nos está avisando de ello. Ya no es la muerte por guerra entre bandos contrarios y enemigos, sino por pasiones, por intereses personales, por desquite o caprichos, por ajustes de cuenta, por insignificancias… Se mata por matar. Se roba por robar. Se viola por violar. Se amenaza y se ejecuta la venganza. Y la impunidad toma cauce, como consecuencia de que estos hechos siembran el miedo y el pánico. Hay quienes logran emigrar a otros lugares para quedar a salvo. Otros caen en la fosa sin tener oportunidad de nada. En fin, lo que acontece día y noche supera en ponderación a mis palabras. Harto estoy de escuchar a los dolientes de tantas víctimas. Sé también de viva fuente que los serviles de ciertos regímenes totalitarios se tragan las consignas que les imparten desde esferas de comandos superiores y las repiten como loros, sin más conciencia de la realidad en que se desenvuelven. Serviles, pero mortíferos. No les importa delatar a su misma familia con tal de congraciarse con su caudillo /y esto mismo ocurre en las llamadas democracias/. En Venezuela hay un adagio:”Cuando no lo agarra a uno el chingo, lo agarra el sin nariz”. De cualquier parte viene el azote. Y más en estos tiempos de inseguridad, cuando ni en la misma casa puede uno estar tranquilo. Un estado muy singular de agite social nos atemoriza. Muchas son ya las naciones que, como dice el Mensaje ‘Clave 9’, “izan banderas de desconcierto”; unas por una razón /droga, armas en manos del pueblo, hambre, perversión sexual, materialismo ateísta, bandas criminales, rompimiento de valores de familia y espirituales, comercio con la niñez /tanto para fines sexuales, como para esclavizarlos, como para enrolarlos a filas terroristas…/, otras por razones también visibles /pobreza natural del territorio, malos gobiernos, etc./. Este es, pues, el panorama con que abre el siglo XXI. ¿Y la inteligencia y la sabiduría del hombre /y la mujer/, adónde quedan?

-Lo negativo y la posesión:
Quienes sólo piensan en honores y riquezas, y en ello la diosa suerte los favorece, ni sienten ni padecen las calamidades de la gran masa humana. Algunos suben al poder y enferman sus mentes y debilitan su espíritu, porque el afán de perpetuarse en la cima los consume hasta el punto de endiosar su personalidad. Reina la confusión y el caos por culpa de ellos y de quienes sólo viven para atesorar riquezas y engordar su tripa. Enfermos unos y otros de sumo cuidado. La excentricidad los impulsa a la impiedad. Se han polarizado hasta extremos /y sálvese quien pueda, que toda regla tiene su excepción/ de bestializarse y de dar coces hasta con las miradas. Excentricismo que se constituye en una carga energética negativa tan fuerte que arrastra a los más imbéciles como un fuerte imán que atrae a su alrededor clavos que laceran todo cuanto rozan. Si las palabras duelen, más duelen las heridas físicas y psíquicas que las huestes manipuladas por inescrupulosos en el poder producen en los más débiles /y débil es siempre el indefenso ante el poderoso armado/. Pareciera increíble, pero hay que ver cómo un individuo es capaz de convertirse en algo más voraz que una fiera. Nos vamos a detener en el soberano de cualquier índole política y en sus huestes. En cuanto al soberano, hay mentes tan polarizadas en el mal, que valiéndose de su astucia como un poder absorbente, magnetiza a otras mentes más débiles y las convierte en milicias /huestes, falanges, tropel/ de sus propósitos. Es el caso de la llamada posesión: tanto activa como pasiva. Y posesos hay muchos en el mundo. Esto no es cuento de hadas. Veamos primero la posesión activa. Una mente negativa, cuanto más fuerte es en sus convicciones, atrae a su alrededor a otras más débiles, por supuesto que negativas también, y cuantas más mentes logre aglutinar para sí, más fuerte es la posesión; y no menos enajenante para la mente poseedora, por cuanto que todas las cargas negativas que posee le hace perder de su pureza original, adquiriendo la posesión un carácter diabólico; le ha dado entrada a espíritus /energías/ que no le pertenecen, y así la persona se hace posesa del mal y obra en consecuencia. Y se da el caso de cómo los mandatarios absolutistas y autócratas obran como tiranos, eliminando criminalmente a sus más fervientes servidores ante la menor sospecha de rivalidad, etc. Lo negativo se atiene a la ‘ley de lo semejante’. Ley que aunque opera para lo positivo también, facilita lo negativo. Lo negativo es de energía densa, y por eso hace estruendo, lo que decimos ‘bulla’, ‘estrépito’. Es como una bomba de gas, de fuego o de esquirlas que explota al menor contacto con su polo opuesto, lo positivo. Y lo positivo no siempre son los “buenos”. Los buenos hay que ponerlos entre comillas. Un positivo vale por mil negativos en el campo social. Si una persona es positiva, sí se puede tener como buena. Si no es positiva, está más bien en campo opuesto, en lo negativo. Lo positivo se caracteriza por ser justo e indoblegable en su posición, sin necesidad de violencia; mientras que lo negativo, sin tener la misma consistencia de lo positivo, asusta con sus ademanes: vocifera, amenaza y esparce sus furias con todo cuanto esté a su alcance, es toda una explosión de carroña y de pestilencia peor que la que entra por las fosas nasales. La carga negativa es como espectro a media noche en la soledad del campo. Causa pavor y escalofrío, y hace que su víctima ceda y sucumba a sus planes y termine mordiendo tierra al menor desliz. La posesión pasiva es de otra índole. Un sujeto cualquiera puede tener las defensas del organismo ‘bajas’ y su propensión es a adquirir cualquier tipo de enfermedad. También en el caso mental, aunque las defensas del organismo estén ‘altas’, se da la posesión pasiva, cuando la mente está negativa o es débil a pronunciarse por sí misma. Entonces sucede que energías, espíritus que, salidos ya de este mundo, vagan sin encontrar ubicación buscan cobijo y entonces anidan en esos tipos de mentes negativas o débiles. No necesariamente el espíritu que se alberga ha de ser negativo; simplemente que no haya sido ubicado según su destino. También /dicen los hermanos espiritistas/ “hay espíritus burlones”, almas que sufren, pero que siguen en sus picardías entrometiéndose en vidas ajenas. Este tipo de posesión pasiva es también muy peligrosa, pues los espíritus que vagan no quieren estar solos en mundos desconocidos para ellos y se alojan en esas mentes o espíritus débiles, induciéndolos a que sigan el camino de ellos /de los que vagan/: y es así que los invitan a que se ahorquen, a que se tiren por un precipicio o desde la altura de un edificio, o de que se arrojen por un viaducto o puente, o que se peguen un tiro, etc. De hecho también se oyen a ciertas personas que temen pasar por uno de estos sitios de abismo, pues oyen como unas voces que los incitan a tirarse. Yo he visto varias clases de posesiones y he quedado sorprendido y sobrecogido en cuerpo y en alma. Es más tuve hace unos diez años una experiencia que tuve que gritar en voz alta:”¡Jesús, ahuyéntalo!”. No fue para menos cuando una noche, a eso de las 8, no más poner la cabeza sobre la almohada: un espíritu se quiso meter en mí. Y algo curioso es que siendo espíritu mantenía la facción completa de la persona /un buen amigo/. Inmediatamente sonó el teléfono y le dicen a mi esposa que el tal amigo acababa de morir. En estos casos la gente dice que son espíritus que “desandan”, que ya no pertenecen a su cuerpo y visitan a sus parientes y conocidos y, ante lo desconocido que les espera, pretenden alojarse en otras personas. Y como un ejemplo más de estas posesiones pasivas tengo la de un niño de 3 años que, encontrándonos en reunión de amigos, se acercó el niño a nosotros y: tan pronto se comportaba como lo que era, un niño de 3 años, como de buenas a primeras nos hablaba como un consumado filósofo. Etc. Etc. El mismo Jesús sacaba espíritus malignos y nos decía que “cuando un espíritu negativo sale de un cuerpo, busca a otros y después vuelve a casa en legiones…”. No más alguien ponga un botiquín o un centro de prostitución en una esquina, cuando a la semana las cuatro esquinas /por ley de lo semejante/ están pobladas por gentes de igual calaña. Lo positivo, hemos dicho, tarda más en producir efectos, aunque cuando éstos se dan son de salud, de calma, de paz, de bienestar…

-Ampliando mi visión en ‘Clave 9’:
En ‘Clave 9’ no nos contentamos con analizar estas cosas. En ‘Clave 9’ hay propuestas de altura para dignificar al hombre, para elevarlo de nivel mental y por ende de conciencia. ‘Conciencia Cósmica’, que ya hemos definido en páginas anteriores. El hombre en ‘Clave 9’ vale y merece mucho más de lo que le ha dado, al tiempo que negado, la ‘antihistoria’ /historia irracional e inconsciente/, historia fraguada en luchas de contrarios: en guerras, en intrigas y contiendas hasta entre hermanos; en esclavistas y esclavos; en señores y siervos; en dominadores y dominados; en ricos y en pobres… Los gobiernos, por más que se denominen de izquierda o de derecha, han sido, y continúan siendo, ‘un quítate tú, para ponerme yo’, y una vez que yo me subo al poder, éste me es tan sabroso que de apetencias me muero si no continúo en él. Hay en el que sube a la tarima gubernamental un despertar de dominio y de ambiciones que se hacen incontrolables al mismo gobernante, porque el cristal con que él /o ella/ mira a los demás tiene reflejos mágicos, distorsiona y falsea la realidad; el gobernante se ve por encima de los demás /sobre todo en ciertos regímenes donde la justicia se aplica arbitrariamente según ‘lucha de contrarios’/. Por todo ello, y por el Mensaje en sí de “regeneración de lo humano” que trae el Mensaje ‘Clave 9’, es por lo que, quienes nos formamos en ‘Conciencia Cósmica’, no tenemos enemigos, no andamos polarizados, sino que nos situamos armónicamente entre los “pares de opuestos”, entre los dos polos, buscando siempre el equilibrio y lo justo. Esta actitud y convicción de lo justo es una de las cosas que se alcanza en el proceso ‘Clave 9’. ¡Qué bello es sentirse libre de enredos, de fobias, de miedos, de odios, de venganzas…! “La verdad os hará libres” /Jesús/. Y todo cuanto se piense o se haga con amor y con justicia, ya es de por sí verdad y nos libera en cuerpo y en espíritu. En ‘Clave 9’ decimos: no aspiramos a ser héroes, ni mártires, ni santos… Nos contentamos con estar equilibrados entre los “pares de opuestos”, y en conciencia /’Conciencia Cósmica’/ de que los hacemos libre, justa y amorosamente. Que esto es estar en Ley Divina y “todo lo demás se nos ha de dar por añadidura”. Y algo que se nos da en garantía de cien por cien es que el Cristo nos sale al encuentro. Él mismo lo dijo:”…el que me ama a mí será amado de mi Padre, y yo le amaré y me manifestaré a él”. ¿Y qué es amar a Cristo /Dios/ sino obrar según libertad, justicia y amor? Es más, también está escrito:”Quien obra justicia es acepto a Dios”. Y quien sea acepto de Dios ya anda por la senda de la santidad sin necesidad de buscar un nicho en la santería terrícola. En el proceso ‘Clave 9’ la ‘lucha de contrarios’ carece de sentido. Nuestra meta es la armonía del hombre consigo mismo, con sus semejantes y con todo lo demás /hasta con el mismo Dios/. Hay, por demás, quienes se enferman de fobia ante todo lo que huela a la verdad, que sin digerir sus contenidos, han fabricado en sus intelectos. No más mencionar la palabra ‘Jesús’ cuando saltan en agresividad y se encolerizan. Endemoniados, como los que narra el Evangelio, que temen al Cristo, porque ellos pertenecen al reino del abismo. Seres poseídos por energías negativas que blasfeman hasta de su misma condición de hijos de Dios, único Creador de todo. La simple palabra ‘Jesús’ les remueve lo más íntimo, porque son hijos de la mentira, ellos mismos viven engañados y atrapados en la fosa de la oscuridad. Jesús es la Luz, su enemigo natural. En Jesús no tiene cabida la mentira, y ellos se alimentan de la mentira. Y la mentira es confusión para quien la vive. La polarización de sus mentes está en proporción al odio que se fragua en sus corazones. Están desarmonizados y no hallan paz ni en sí mismos. Caso parecido da en aquellos seguidores de políticas de izquierda, que repiten la misma consigna y contra el mismo enemigo. Y todo lo razonan en esa frecuencia, como si ellos no fueran vistos desde el ángulo opuesto de la misma manera. Ambas partes, de lado y lado se desconfían y hasta se odian. No hay como situarse armónicamente y proponiendo soluciones a la antinomia. Lo cual no es estar indiferente. Ya hemos dicho que la indiferencia se emparenta con lo negativo. En la lógica más elemental está el criterio de la verdad. ¿Por qué, entonces la mentira? Hay quienes se pasan toda la vida criticando, enjuiciando y odiando, pero no hacen nada ni por su estabilidad emocional. Los loros repiten sonidos; el hombre de bajo nivel mental y de conciencia de cascarón se emula a sí mismo repitiendo lo que sus líderes intencionalmente lanzan a los cuatro vientos. Habría que decirles en frase de Jesús:”Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”; hacer el payaso es poco, pues el payaso al menos distrae a los niños, mientras ellos son motivo de escándalo /de perfidia y maldad/. Son ejemplo de “ver la paja en ojo ajeno y no la vigueta atravesada en el propio”. De todo esto a prestarse imbécilmente para matar, todas las condiciones anímicas están dadas. No hay que filosofar mucho para darse cuenta de ello. La prensa diaria delata los hechos más insólitos, amén de los comunes. Como que nos estamos acostumbrando a convivir con la depravación y degradación de valores necesarios y transcendentales para una vida de paz y dignidad. Y algo grave ante esta “degeneración de lo humano”, de la que nos habla Jesús, es también que todo lo esperamos que lo haga otro, pero nada damos a cambio, a lo sumo esperar una oportunidad para satisfacer mis ambiciones personales. Por eso los llamados “malos”, y “que tire la primera piedra el que esté sin pecado”, hacen y deshacen a su antojo e infunden miedo a la mayoría de la población, que ya tiene que vivir en jaulas de hierro atemorizada e insegura. ¡Con qué facilidad se ponen de acuerdo los malhechores para acometer sus fechorías /con el matar como consigna /! La prensa lo divulga todo fácilmente y hasta come de ello. Los políticos y la policía se ven a veces cruzados de brazo. Tal es el poder del hampa organizada. La muerte violenta desafía abiertamente a la vida. ¿Quién detiene esta carrera de muerte, latrocinio e infamia? ¿A quién culpar? De mi parte no culpo a nadie en particular. Sí hay un “mea culpa” que examinar: si yo, tú, el otro o la otra tenemos vela en este entierro. Quizás a alguien le duela cuando digo que hay leyes muy poderosas, de las cuales no se burla nadie, y que tarde o temprano esas leyes recaerán sobre los culpables. Con esto no amenazo a nadie; simplemente les pongo en preaviso, por si estas cosas las están tomando como un folklore. Yo mismo debo cuidarme ante esas leyes que rigen la armonía universal. Una de ellas, ya mencionada, la ‘Ley de Compensación’. Una ley que rige aun en lo más secreto y recóndito. Esta ley se encarga de que la balanza de la justicia /de la armonía universal y de los valores humanos/ se mantenga en equilibrio. Lo malo y lo negativo no existen por propia naturaleza. Dios “vio que todo era bueno”; y según Jesús “malas son las abominaciones que salen del corazón”, las intenciones perversas de los hombres “es lo que hace impuro al hombre”. ¡Y son tantas las perversidades del hombre sobre este Planeta que superan la masa de aguas de los mares! Mas sigamos con la ‘Ley de Compensación’. Cómo será de penetrante en las intenciones del hombre esta ‘ley’, como agente acusador, que lo que el hombre hace de malo, y hasta por omisión de lo bueno, ella lo revierte en inefables efectos, que en la mayoría de los casos son de lamentaciones más severas que las del Profeta Jeremías. Y eso que se evidencia en esta cara de la existencia nuestra y a nuestros ojos y que hace correr a los hombres hasta cortarles el hilo de la vida tiene su repercusión en el reverso de esta moneda, en lo que llamamos ‘más allá’. El Todo tiene dos caras: Aquí, una, el ‘anverso’; allá, otra, el ‘reverso’. Lo que aquí suena, allá resuena en eco repetitivo y clama resarcimiento, equilibrio… Jugar con ese ‘Todo’ es tan peligroso como exponerse a lo irreversible. Y quienes /prepotentes y dominadores/ se las den de ‘Tarzán’ /espanta monos/, y muchos que se las dan de ‘vivos’ /aprovechadores/, que esperen su hora infalible. Lo que no dejen arreglado aquí a las buenas, por ‘ley de justicia divina’ tendrán que pagar allá no en moneda tiempo, como aquí, sino en moneda eterna. Este pronunciamiento no es religioso, sino de razón elemental, la mente así lo dictamina. Es como si una cámara cósmica nos estuviera filmando. Nadie podrá decir:’ Yo no fui’.

-Una bendición de la Virgen a la vista:
En cuanto a la cámara cósmica que hemos dicho, poseo un testimonio en la ‘Piedrita Cósmica’ que me reveló la Virgen en las inmediaciones del Templo Votivo de la Virgen de Coromoto, en la ciudad de Guanare, Venezuela, el 1º de Septiembre de 1993, a las 3 p.m. en presencia de
ocho personas que me acompañaban. Esta 'piedrita' recoge la vida de Jesús desde que nace, su vida pública, su pasión, su muerte, su resurrección y su ascensión a los cielos en fotos auténticas. Podemos apreciar cómo eran los personajes, cómo vestían, etc. Mi pregunta es:¿Adónde estaba esa cámara que grabó esas escenas, cuando en aquella época no existía la cámara fotográfica? Y sin embargo esa cámara nos da ángulos desde los que son tomadas las imágenes, la perspectiva, la luz, la sombra, etc. Si esto es así, ¿qué autoriza al hombre para negar lo que no ven sus ojos? Pero lo que no ven los ojos lo atestigua el poder de la mente. Y la mente tiene el poder de ‘percibir, analizar y sacar conclusiones’, de ‘introyectar’ y de ‘proyectar’. En lo que yo denomino ‘introyección’ hago mío el mundo de afuera; y en la ‘proyección’ toco y me deslizo por el mundo que está más allá de los sentidos has el mismo Dios. Y nadie está autorizado ni moral ni éticamente a negar este poder de la mente. Por ejemplo, porque una persona no haya subido a una montaña, no tiene argumento para negar lo que otra sí vio desde lo alto de la misma montaña. Negar es muy fácil: demostrar lo que se niega puede ser más difícil que demostrar lo que se afirma. Yo, en aseveración personal, doy fe de haber tenido, entre tantas otras manifestaciones que se me han dado, una transportación con la Virgen, cuya imagen se halla en la Iglesia de San Juan, en Barquisimeto, Venezuela. Tal transportación la anuncié ante muchos hermanos en reuniones de ‘Clave 9’, y posteriormente fueron verificadas mis versiones. Es más, la Virgen me hizo el milagro que le pedí de salvarme la dentadura, que según está en archivo del IPASME me debían extraer todas las piezas. Quien desee saber del caso en concreto puede verlo en ‘MI EVANGELIO CÓSMICO’ (http://nuevaeducacioncosmica.blogspot.com/), donde he asentado este prodigio /para mí/. De este hecho han transcurrido como 30 años.

-‘Clave 9’ y religión:
Hay una diferencia substancial entre ‘Clave 9’ y religión. ‘Clave 9’ admite la religión; la religión no admite a ‘Clave 9’. El cristal de ‘Clave 9’ nos permite ver mejor y hasta hermosear al Cristo de la religión; desde la religión ni se atisba el Cristo Cósmico que vemos en ‘Clave 9’, porque los religiosos cierran las puertas del alma, perdiéndose así contemplar más de cerca a su Señor. En ‘Clave 9’ está escrito como principio:”Que Cristo es el Divino Maestro, dicen los Maestros a Manuel /los Maestros del Universo, Peregrinos del Universo/, y quien así no lo aceptare, porque sea otra su religión /su manera de religarse a Dios/, que tome ese terrícola ‘Conciencia Cósmica’ (Libertad, Justicia y Amor) que ya ha comenzado a recibir lo Grande”. De hecho han sido muchas las personas, que teniendo animadversión al Cristo, en el proceso de ‘Clave 9’ Él les ha salido al encuentro y lo Divino se ha hecho presente en lo humano. Esta es la satisfacción, aunque no la he buscado, que me queda en esta misión ‘Clave 9’. Mi misión la he aceptado libre, justa y amorosamente, sólo en gloria de mi Dios, y así lo confieso en la Palabra 144 del Mensaje ‘Clave 9’:”Manuel glorifica con su PALABRA al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo y enaltece a los Maestros Peregrinos del Universo y a cuantos Maestros han servido de guía a los terrícolas para su armonización entre sí y en el Poder”. En ‘Clave 9’ la palabra ‘El Poder’ es de la más alta significación para conceptuar a Dios, de tal manera que decimos: Y fuera de ‘El Poder’ ni la nada es concebible. Decimos ni ‘la nada’, porque de darle entidad a ésta no podríamos hablar de ‘El Poder’, sino de un opuesto a ‘la nada’. ‘El Poder’ es en sí, y dentro de ‘El Poder’ cabría la expresión del Apóstol Pablo:”Vivimos, nos movemos y existimos en Dios”. La creación de Dios sería como la expresión en fuerza de ‘El Poder’; sería como la recreación de su gloria, pues no sólo podemos hablar del universo físico. Anteriormente hemos dicho que nuestro universo no es sino un granito de arena en la inmensidad de las playas de las coexistencias… Mundos y más mundos… Desde la esfera divina pasando por lo que concebimos como arcángeles, serafines, querubines, ángeles, potestades, y otros seres vivientes que pertenecemos a este universo físico. ¿Cómo puede ser todo esto? ¿Quién de los humanos ha estado allá para hacer estas aseveraciones? Y mi contrapuesta es: ¿Para qué es la mente? La mente, si bien tiene su asiento en el cerebro, en la materia, ella de por sí tiene una categoría muy específica en medio de las especies que pueblan el Planeta Tierra, categoría, como hemos dicho de ‘percibir’, de ‘analizar’ y de ’sacar conclusiones, y de ‘introyectar’ y de ‘proyectar’. Tal vez alguien pudiera pensar que por el hecho de estar la mente inmersa en la materia, la materia es lo estático e inicuo. La materia como el espíritu, como las operaciones mentales, son de una misma naturaleza: existencial. Sólo sus funciones las hace diferentes. Quizás olvidamos que todo cuanto existe se debe a la energía en sus múltiples manifestaciones. Y la energía es a la vez el atributo que mana de ‘El Poder’ /todo esencia, presencia y potencia per se; nosotros nos debemos a la contingencia, a algo que es nuestra causa y que rige el devenir, lo indetenible una vez que se dio ‘el Hágase’ /. Nuestra contingencia nos induce a compararnos con lo inmediato que es la materia. Pero en nuestra mente, que en su operatividad positiva es como un hiper rayo de luz divina, está implícito un ‘poder’ de trascendencia. De hecho este ‘poder’ tiene sus limitaciones. Pero tiene funciones que superan la de una simple piedra, o la de un árbol, o la de un animal. Nuestra mente participa de la ‘Gran Mente’ del ‘Todo Coexistencial’ /todas las existencias creadas por Dios: sensibles, ultrasensibles y espirituales/. Aunque a veces lo confundamos, sí es bueno aclarar que una cosa es ’El Poder’ /Dios/, y otra cosa es ‘el Todo en sus modalidades de existencia /Todo Coexistencial/.

-Aclarando Lo Supremo:
Dios es ‘La Gran Causa Incausada’; el ‘Todo Coexistencial’ es el efecto, la creación de esa ‘Gran Causa’. Nosotros no somos ni siquiera el agua como nos la describe el Génesis /aguas de arriba y aguas de abajo/: vida de arriba y vida de abajo. Somos una gota de agua de ese océano. Pero “una gota de agua que se sabe océano ella misma”. Por lo que nuestra mente escapa a la simple materia o función de la materia tenida como algo estéril. Nuestra mente en caso tal es una función energética muy precisa /y predeterminada por el Plan Superior/ de la materia, y capaz de remontarse a otras esferas del ‘Todo Coexistencial’ que escapan a la materia que nos envuelve y rodea. Nuestra mente es así trascendente. Se mueve en lo de abajo, pero puede girar hacia lo de arriba y enfocarlo y asirlo para sí y, como en mar de plácida y cristalinas aguas bañarse a su antojo. Hay mentes que, atrapadas en su inmediatez, en su mundo de ignorancia o de intereses /sea por voluntad propia o por circunstancias/ no se elevan; y no solamente no se elevan sino que se sienten atraídas por lo denso de esta vida y se privan, por consiguiente, del gozo que otras mentes, que han buscado lo espiritual /la verdad, la justicia, la sabiduría, la humildad…/ poseen libremente. Imaginémonos nada más que volamos en un jet a diez mil metros de altura:¡Cómo se ensancha la visión del mundo! ¡Cómo cambian los horizontes! ¡Cómo hasta de despejada se halla nuestra vista! Así se diferencia una mente elevada de una mente envuelta en mezquindades y en maldades, en la mentira, en el odio… Este tipo de mente no ha abierto su radio mental. Mas no por ello, hemos dicho en otra parte, tiene moral y ética, ni derechos, para enjuiciar de lo que no conoce. Esta mente cerrada hace la persona que la porta, en relación a quien viaja en el jet, como un simple pájaro de mal agüero que vuela por debajo de nubes negras. Ni los cielos con su lumbrera de estrellas le significan algo. Generalmente quienes poseen esta clase mente no son siempre las clases bajas, que obran como por inercia de la vida; suelen llevar esta mente raquítica muchos ‘cuellos blancos’ y hasta de ‘summa cum laude’ /eminencias en repetir recetas académicas, pero intrascendentes en sus raciocinios/, y causantes de la desigualdad social todavía de nuestros tiempos. Para ellos el lucro, la arrogancia, las imposiciones y el acentuar la lucha de contrarios es su gran máxima. No importa matar, con tal y a ellos no los toquen ni con el pétalo de una rosa. Dios es cosa de tontos. Pero ¡cuán bello y justo es Dios que nos ha hecho a todos iguales, de carne y hueso /pero con espíritu/! ¡Cuán bello y justo es Dios que todos nacemos en pureza e inocencia de desnudez! ¡Cuán bello y justo es Dios que a todos nos hace mirar la hora última en el reloj de lo inevitable! Aquí no se queda nadie ni que se conserve mil años más bajo la técnica de la hibernación.

-Pasaporte a lo eterno:
Sobre toda naturaleza creada en este mundo sobreviene el cambio de estado inevitablemente. En nosotros hay una sentencia bíblica que nos recuerda este cambio:”Polvo eres y en polvo te convertirás”. Al pie de la letra se cumple a diario la sentencia. En su más hondo significado: es el paso de esta vida a la venidera /al más allá/, pues que ese polvo no a que se refiere la sentencia no es tan sólo el material /inerte y estéril/; es el polvo cósmico y trascendental impreso en nuestro ser; el polvo que se transmuta de lo menos a los más /de lo ahora denso a lo espiritual/; el polvo que como materia va al seol en espera del día de la ‘reversibilidad cósmica’, que ha de coincidir con la “resurrección de los muertos”; el polvo que, entonces, pasará de cuerpo corruptible a cuerpo glorioso /más glorioso o menos glorioso/ y se juntará con su espíritu, que al morir, entra en la región de lo espiritual en espera /más gloriosa o menos gloriosa/ de su concomitante, compañero de vida, el cuerpo. Aquél día de la “resurrección de los muertos” se habrá cerrado todo un ciclo en nuestra génesis vital, en el devenir de nuestro ser, para continuar el camino de lo eterno. Lo de ahora es lo temporal. Nuestra meta nos la señaló Jesús:”Sed perfectos como el Padre celestial es perfecto”. Y a la perfección somos llamados desde el mismo momento en que se abren nuestras conciencias al bien o al mal. Que los inocentes ya tienen garantiza su gloria; no ese limbo como de un día en tinieblas. Si nosotros no perdemos nuestra inocencia y la robustecemos con nuestro pensar y nuestro quehacer, en la justicia divina tendremos también nuestro limbo de gloria, y tanto más gloria cuanto más allá superemos las condiciones que nos toquen sortear siempre rumbo a la perfección. No pensemos en el infierno, que es la lamentable espera que en proporción a nuestra imperfección tengamos que sufrir allá privados del sitial que nos corresponde. De seguro que lo que aquí muchos detectan y lo consideran absurdo /Dios/, allá se sentirán confundidos, cómo no, pero en la esperanza de purificarse para hacerse merecedores del amor y de la dicha del Padre. Por eso debemos tener nuestro pasaporte /de vida eterna/ en regla, porque el problema está en que ningún espíritu impuro puede atravesar esa barrera hasta cumplir con los requisitos de ley: primero entran los limpios; después, hasta que queden limpios, los que embarraron sus vidas. No lo digo yo. Lo dice el mismo Jesús y la razón más elemental. Tal es la justicia de Dios. Y no culpemos a nadie. Si somos inocentes, no tenemos por qué temer. Dios no nos ha creado para sufrir, sino para gozar de su gloria. Si aquí nos sentimos orgullosos y hasta sentimos felicidad de que un alto personaje nos trate con deferencia y nos presente en público como su mejor amigo, ¿qué no será allá el gozo en la presencia del Padre celestial como un verdadero hijo?

-Mi interacción con lo otro:
¿Por qué insistir en las cosas del más allá cuando no podemos con las del más acá? Para una mente que haya tocado la trascendencia, tratar de las cosas de Dios es tan necesario como el comer o como el aire que respiramos. Si nuestra estadía fuese eterna aquí abajo ¿para qué preocuparnos por las de arriba? Pero es una estadía de simple tránsito. Y como tránsito hemos de tomarla, poniendo nuestras miras en el más allá. ¿Pero existe el más allá? Si no existiera el más allá, y si mentes y espíritus como nuestras mentes y como nuestros espíritus no hubiesen tenido este encuentro con lo que está más allá de los sentidos, estaría demás tal preocupación. Mas porque mentes elevadas han visto la otra realidad, la otra cara de la moneda, es porque hay que darle la seriedad que el caso requiere a lo del más allá. A mí me satisfacen mis experiencias personales con entidades que pertenecen al más allá. Porque otras personas no hayan tenido estas experiencias y vivencias mías, no tienen autoridad para negarlo. Yo doy fe de lo mío. Y lo demuestro con mi cambio de vida. Antes no me preocupan de verdad esas cosas. Pero después de tener experiencias y vivencias con ellas he tenido que cambiar mis planes inferiores de vida de mundo por mi vida de trascendencia, transmutando todo cuanto me toca vivir y ofrendándolo a la Génesis de mi existir, al Dios de todos por igual, a ese Dios del que dice la Biblia:”Dios no es Dios de muertos, sino e vivos…”, y en Él no me considero muerto, sino vivo; en Él se complace mi alma; en Él mi vida con sus altos y bajos cada día tiene más sentido. Y esto hasta el punto que ya no puedo vivir para mí, sino para compartir esta dicha, este sentimiento trascendental, con todos mis hermanos y hermanas de especie. Este espíritu de trascendencia es o que nos identifica con el ‘Uno’ /Dios/ y con el ‘Todo’ /todo aquello que me es como confraterno existencial en ese ‘Uno’/.Y una cosa es no menos cierta, que tanto lo de abajo como lo de arriba se dan la mano, se conjugan como un solo verbo, cuando nos abrimos en caridad, en espíritu de justicia, en acción positiva hacia las cosas de abajo /nuestras relaciones humanas en lo individual y en lo social/. Y es que con ello sublimamos lo de abajo en lo de Arriba, y en ello a mí mismo. Ya no soy yo; me pertenezco en ese modo al ’Todo’ y siento la influencia de éste. Y es entonces cuando experimentamos que la vida merece ser vivida, y que si pedimos luz, la luz nos llega y se nos abren caminos y oportunidades de superación. Bien lo expresó el Divino Maestro:”Buscad primero el reino de Dios y su justicia y todo lo demás se os dará por añadidura”. Y esto es una matemática que no falla. Y “pasarán todas las cosas, pero mis palabras permanecerán”. Porque Cristo no vino a engañarnos ni a jugar con nuestros sentimientos. Su mensaje es llenura para esta vida y puente de salvación eterna. Él es “el camino, la verdad y la vida”. Basta llamarlo con el alma, para que Él se nos haga presente /”me manifestaré a él, a quien crea en mi palabra”/. También está escrito que “el justo vive de la fe”. Pero la fe del justo no es una fe cualquiera ni de cualesquiera. La fe del justo está cimentada en la acción positiva, en las obras, en todo lo que sea de justicia. De aquí también como dice el Apóstol Santiago:”La fe sin obra es muerta”. Y Cristo nos pide que nos identifiquemos “en espíritu y en verdad”; con entrega total; “frío o caliente, no tibio”; dando, si es necesario, “la otra mejilla”; sin ocultarnos; como “lámpara que ilumina”; dispuestos siempre a dar la mano a nuestro semejante… ¿Qué le resta esta actitud cristiana a nadie? Quienes reaccionan negativamente contra esta posición transparente y sólida de un cristiano /o con una persona cualquiera que obre en justicia, pues que “quien obra justicia es acepto a Dios”/ ya se retrata por sí mismo en la pantalla de la desarmonía cósmica. Por eso yo digo: estamos ‘telescopiados’ en todos los órdenes.

-Mi equilibrio mental:
Ni estamos solos, y hay ojos visores sobre nosotros, ni nuestras vibraciones /positivas o negativas/ se pueden ocultar ante el ‘Todo’ mental, que se sincroniza armónicamente con cada una de sus partes /sea el ser humano, sean los animales, sean lo vegetales, sean los seres microscópicos, sean las galaxias, los astros individuales, los elementos, etc./. Nuestros más recónditos pensamientos y sentimientos forman parte de ese ‘Todo’ vibratorio y catalizador. No hay escape. Ahí no se puede poner la mano y tapar el lente de la cámara y pasar desapercibido. Razón ésta por la cual quien no ‘las pague’ aquí tendrá que ‘pagarlas’ allá. La ‘Ley de Compensación’, hecha justicia, no permite como en el libre albedrío ‘el pase de contrabando’; o se está en ley o allá, en el sitial de la armonía eterna no entra espíritu impuro. Y repito mi concepto: más vale pagar aquí en moneda tiempo que no allá en moneda eterna. Y ello no por miedo al castigo, sino porque así es la condición del ‘Todo Vibracional’ para nuestro propio beneficio. En el ‘Hágase’ “Dios vio que todo era bueno”. Y nada más bueno que si nos ensuciamos, nos limpiemos y entremos al salón de la gloria en dicha eterna, como lo que somos: hijos de Dios, y para tal fin hemos sido creados. La comprensión de todo esto es de por sí poseer ‘Conciencia Cósmica’ /conciencia de unidad, de universalidad y de trascendencia/; es decir una mente sin apego a los “pares de opuestos” /a la polaridad/, sino una mente equilibrada, que al ser tal ya se pertenece a la justicia, y en coyuntura con la buena voluntad se identifica con el amor; y por estar en equilibrio entre los “pares de opuestos” se identifica también con la verdad completamente, y entonces se hace de igual modo libre. Todo este proceso exige no ensoñaciones, egolatría, sentirse bien, etc., sino esfuerzo y hasta sacrificio. Y el fruto de este enlace de armonía nos libera de todo apego y nos asoma al ventanal de la sabiduría. Podemos decir, entonces, que nuestro proceso hacia ‘Lo Grande’ es libre, justo y amoroso; y estamos en categoría de lo trascendental, y nos deviene la manación, el dar, dar…, y cuanto más demos más se abre la válvula de Arriba para compensarnos con el “ciento por uno en esta vida y después la vida eterna” sin necesidad de pedirlo. ¡Cuánto pierden quienes /los obradores de iniquidad/ teniendo la oportunidad de enriquecerse para siempre, y sin tener que afanarse por las cosas de este mundo, se declaran en rebeldía, en maledicencia y en obras de maldad contra quienes de buena fe y acción positiva llevan el nombre de Dios en su frente! ¡Y cuánto ganan quienes se armonizan consigo mismos, con sus semejantes y con todo lo demás /con el ‘Todo’ o ‘Naturaleza inmediata’, con el ‘Todo Coexistencial’ o ‘Todas las Dimensiones creadas por Dios’/ y hasta con el mismo Dios! Siendo tan pequeñitos, ¡podemos ser tan grandes, tan llenos de Dios…!

-Una explicación a nuestra existencia:
29 JULIO 2010 –UN ARTÍCULO COMPLETO EN ESTE BLOG:
Todo a la luz de mi mente con sus peculiaridades de fe y de convencimiento en las cosas de mi ser. Y el que recibe soy ‘yo’; y el que procesa todos los contenidos soy ‘yo’; y el que tiene la última palabra soy ‘yo’. ‘Yo’, eje de mi existencia. Comandante y piloto de la nave mediante la cual he de atravesar esta dimensión sensible. ‘Yo’, una palabra que define a ‘mi ser’, a ‘mi entidad’.
Por mi mente me introyecto adentro de mi materia; por mi mente me proyecto afuera de mi materia: a lo tangible a mis sentidos y a lo que escapa a ellos: a lo ultrasensible. ‘Yo’ estoy envuelto en materia, pero ‘yo’ no soy sólo cuerpo, sino también espíritu.
‘Yo’ considero a mi mente como mi único aliado en esta existencia. Ella me trae información de todo cuanto me rodea como ‘yo’, como eje de esta existencia; y mediante ella /mi mente/ me comunico con lo que no soy ‘yo’. Y por ello, comparándome igual a los demás seres humanos, puedo decir que el hombre es lo que lleva en su mente. Si “ideas claras y distintas” /Descartes/, un ente armónico. Si ‘ideas confusas’ por dejadez o carencia de información, o ‘superpuestas por otra mente más astuta’, un desecho de criatura; un zombi… Mi ‘yo’ no ha aprendido a manejar su nave ni conoce de lo que le rodea.
La parte exterior de mi nave son los sentidos. La antena que capta las impresiones y señales de los sentidos, y de lo extradimensional, es mi mente, que trabaja en función de mi ‘yo’. MI ‘yo’ tiene su cámara secreta para examinar esos datos: la conciencia. Según veredicto de la conciencia esos contenidos son acogidos, guardados o rechazados. Decía Jesús:”Cuando ores, entra en tu cámara secreta”. O sea, adéntrate en tu conciencia. Ora según tu conciencia, que si tu conciencia está clara en las cosas de Arriba, si no hay trabas, la comunicación entre el ‘yo’ y el Padre es directa; la vía está expedita para que “antes que tú hables, ya el Padre te ha escuchado” /Jesús/. Estas frases no son de cursilería religiosa. Están procesadas en mi ‘yo’ después de exhaustivos análisis y experiencias espirituales por revelación. Así hasta llegar al punto de sentir en mí ‘LA GRAN PRESENCIA’, que vive en mí, y de ‘yo’ vivir en ‘ELLA’. Después de esta sensación de mi alma la muerte física no es sino el túnel glorioso para el encuentro con mi ‘HACEDOR’. Y “¡Oh, muerte, dónde está tu aguijón? Oh, sepulcro, dónde está tu victoria?” /Biblia/. Ya no es el fantasma del pecado lo que perturba mi alma, sino la atracción por lo Divino lo que embriaga mi ser.
Por mi mente inquisitiva las ideas de bien, de bondad, de justicia, de equilibrio, de amor, de abnegación, etc., e incluso la idea del Supremo, o Dios, han llegado a mi ‘yo’ en medio de un torbellino de dudas, pues frente a estas ideas de bien y de sabiduría hay otras ideas /de mentira, de acecho, de intriga, de odio, de venganza, etc./ que han pretendido silenciar y anular mi ‘yo’. Ideas que, apoyándose en “la ilusión de los sentidos” /Bhagavadgita/, falsean la comunicación entre lo de afuera y lo de adentro. Sus contenidos tienden a adormecer el ‘yo’. Y es así como todo llegaba a mi ‘yo’ sin credibilidad; todo me parecía un cuento más de esos que me narraban cuando niño. Dudas y más dudas.
Y entre mis principales dudas estaba ‘Dios’. ¿Dios? ¿Adónde está Dios? ¿Y a Dios quién lo hizo? ¿Y si no lo hizo nadie, cómo pudo hacerse a sí mismo? Mi razón tomó la voz cantante. Argumentos y contraargumentos. Pero mi ‘yo’ quería certeza, no dudas. Órdenes y más órdenes también hacia mi mente de parte de mi ‘yo’… Por supuesto que tardaron las respuestas. Y un día fijé mi atención en un melón. Y comenzó mi discurso mental: ‘Antes de ser melón fue una semilla con capacidad para ser melón; y esa semilla venía de otro melón’.
Así, hasta que el poco conocimiento, que iba adquiriendo a través de mis estudios, me conducía a más allá del melón y de la semilla, a la potencialidad que venía dada en el melón y en la semilla para reproducirse, y concluí que esa misma potencialidad le venía de moléculas y de átomos que se conformaron específicamente para eso, para ser melón y para ser semilla… ¿Se conformaron al azar o hubo una mente, incluso superior a la mía, que produjo esa coyuntura de elementos? ¿Y, si esto fue así, adónde estaba la fuente originaria que produjo esos elementos /células y átomos primeros/? Ahí se agotaba mi ciencia y mi filosofía. Tenía por delante un infinito de preguntas. Pero en mí había algo, mi mente, que me hablaba de un más allá, eso que no captan los sentidos, pero que ella /mi mente/ sí tiene capacidad para remontarse a lo desconocido, a lo que está detrás de los sentidos. Quizás el más allá pasó primero por mis sentidos /dichos, lecturas…/ y luego lo tomó para sí mi mente. Y mi mente tocó ese más allá, cual ‘reverso’/registro contentivo de cuanto se mueve acá/. Y en este reverso vi claramente el melón, la semilla, su potencialidad, las moléculas y los átomos… La otra cara de la moneda de esta vida. Y, ¡oh, sorpresa!, topé con ‘EL PODER’. Obligatoriamente, tenía que haber una causa primera, que justificara mi existencia y la del universo que me cobija. No concebía una cadena cuyos eslabones, primero y último, quedasen flotando en un vacío igualmente sin asidero. Esa cadena tenía que sustentarse en algo .Y este algo no podía ser sino ‘EL PODER’, que lo impregna todo como una necesidad ‘sine qua non’. El melón, la semilla, su potencialidad, las moléculas y los átomos estaban inscritos en ley de sustentación de causa y efecto tan evidente delante de mi mente como cuando tenía en un primer plano de mis sentidos el melón y la semilla. Si ‘yo’ veía el melón y la semilla era porque existían igual que ‘yo’. La diferencia es que ahora mi mente traspasó la barrera de lo sensible y se adentró hasta donde pudo separar lo de abajo /lo de esta vida y de nuestros sentidos/ y lo de arriba /otras dimensiones no sensibles y el motor que todo lo mueve, ‘EL GRAN PODER’/. Así lo de abajo no es sino como un reflejo de lo de arriba /”El hombre fue hecho a imagen de Dios”, Biblia/. Y nada puede existir aquí abajo que no exista primero en lo de arriba. Arriba la causa; abajo el efecto. Lo contrario es el absurdo frente a una evidencia tan relevante como la relación de todo efecto con su causa eficiente, y como tan acuciante para los planteamientos de la misma mente. Dicho está también:”Como arriba es abajo, como abajo es arriba”.
Más tarde aún, después de mi ‘arrebato cósmico’, que me sintonizó con un cielo pluridimensional de vida y de luz, mi mente remontó vuelo a las alturas y escudriñé sobre ‘EL PODER’. Él lo era todo. Un ‘’TODO ÚNICO’. Y fuera de ‘EL PODER’ mi mente no podía, ni puede, concebir más nada. Mi alma, para mí en concepto de espíritu, saltaba de júbilo. Y mi ‘yo’ se definía espiritual en su esencia, aunque en concomitancia con la materia.
Grande, pues, fue aquel encuentro con ese ‘TODO’, con ese ‘UNICO’, con ‘EL PODER’. Fue todo un estremecimiento de mi ser. El descubrimiento más sensacional de mi vida, que de hecho dio un giro total. Y se disiparon mis dudas. Mi ‘yo’ veía más allá de sus ojos físicos. Mi ‘yo’ tenía otros ojos que podía ver más allá de los sentidos. Mi ‘yo’ se afianzaba en algo seguro. No era un mero azar. Valía y merecía mucho más de lo que aparentaba ser. Hallaba una explicación a su existir. No era un ente aislado en lo etéreo e indefinido. Había cavado hasta los cimientos: una fuente inagotable de vida eterna, un ‘HACEDOR ÚNICO’, ‘EL PODER’, ‘DIOS’. ¡Y qué cosa! El melón y la semilla eran vistos ahora con los ojos de mi ‘yo’ como un engranaje más en las coexistencias que adornaban la magnificencia del ‘GRAN TODO’. Cada cosa en la vida ocupaba ahora su justo lugar, y ‘yo’ el mío. La ley de la armonía universal aparecía ante mi alma como un sol deslumbrante en medio de aquellas noches /años/ de oscuridad que había vivido antes de este hallazgo; y debo respetarla.
Ya no era ‘yo’ ese ser arrojado en el acaso. Mi inquietud de siempre en la búsqueda de un encuentro, que, si tardó, llegó en el tiempo más oportuno, pues “hay tiempo para todo” (Biblia), se hacía remanso en medio del agitado vaivén de esta vida. Escrito está también: “Buscad y hallaréis” /Biblia/; máxima realizada en mí. Y digo ‘en mí’ como una palabra que sustituye mi entidad, ‘yo’, de carne y hueso, a la vez que espiritual.
El ‘yo’, atrapado en su cuerpo físico se comunica con el mundo exterior mediante la mente. Y la mente de por sí es como un tablero que registra todos los datos. La mente con sus componentes: ‘razón, para ubicarse donde más convenga; memoria, para archivar contenidos; entendimiento, para definir situaciones; ilusión, para impulsar; etc.’ es propiamente un tablero de control. El ‘yo’, con su determinante la voluntad, es el que decide la operación final. El responsable de todas las operaciones mentales /siempre que ese tablero funcione normalmente según naturaleza/ soy ‘yo’. ¿‘Yo’? ¿Qué soy ‘yo’? La Biblia, en palabras atribuidas a Dios, dice: “YO SOY EL QUE SOY”… ‘EL QUE ES’… ‘EL PODER’… ‘Yo’ no puedo decir eso. Mi misma mente me dice que ‘yo’ soy una entidad contingente, soy en ‘EL QUE ES’; ‘yo’ no soy por mí mismo; dependo de otro ser, que es mi causa y mi meta final. La prueba está en que nadie tiene conciencia de haber venido a esta vida por voluntad propia, ni hasta ahora se ha quedado nadie en este Planeta haciendo oposición a la gran ley del devenir. Falacia es de ciertos metafísicos y esotéricos de infundir en sus adoctrinados la idea de que ellos están aquí porque así lo eligieron en esta reencarnación y en otras anteriores. Usan la sugestión como instrumento de la verdad. Los hechos demuestran todo lo contrario: que no tenemos elección ni para venir, ni para quedarnos, ni para volver otra vez. La misma Biblia dice:”No hay retorno”. Y si no hay retorno, esto no significa que aquí se acabó todo con la sepultura, pues, si somos en ‘EL QUE ES’, jamás dejaremos de ser; somos eternos. Nuestra existencia nos viene del ‘GRAN SER’, del ‘QUE ES’.
Si bien soy ‘yo’ el responsable de mis actos, es porque soy ‘yo’ el que decido para un lado o para otro. Soy ‘yo’ entre pares de opuestos /’A o B’/ el que me inclino hacia la ‘A’ o hacia la ‘B’. Siempre hay un motivo o interés para tomar tal o cual decisión. Sólo cuando mi mente, tablero de control, se desajusta, es que dejo de ser responsable por la incertidumbre y desvarío en que me pone la situación de desconcierto de no saber a qué atenerme. O sea, mi ‘yo’ queda unas veces a oscuras y otras se encandila con los mensajes tan desproporcionados que llegan de la mente dislocada /por enfermedad, por alcoholismo, drogadicción, etc/. Las doctrinas esotéricas utilizan mucho la sugestión y el astral. Sus mentes vuelan por mundos irreales, que ni siquiera posibles. El astral lleva a la mente a una espiral de fantasías, de embelesos, de autocomplacencias de un ‘yo’ sin criterio para asumir posiciones propias. “Por los frutos los conoceréis” /Biblia/.
‘Yo’ consciente, de pies en tierra, sí puede decir: ‘yo’ soy el que digo estas cosas o las ejecuto; yo soy el responsable de mis actuaciones. Pero estas cosas están registradas en mi mente, que es como el radar de mi ser que me conecta al mundo de las posibilidades. Si ‘yo’ logro desarrollar mi mente, y lo hago con la ayuda de mi concomitante ‘la voluntad’ /un atributo muy especial para mis determinaciones/, mi ‘yo’ se robustece y se hace consciente y, entonces, puedo tomar el comando total de mi nave y estoy en capacidad de controlar no sólo la mente, sino todos los demás resortes de mi físico /impulsos, instintos, apetitos, etc./. Hay, no obstante, una interacción entre la elevación mental y la toma de conciencia del ‘yo’. Cuando ambas cosas se complementan /elevación mental y toma de conciencia/ el ‘yo’ se hace armónico. Mas cuando la mente anda por un lado, la voluntad por otro, y los ímpetus del físico imperando, demos por seguro que nuestra nave no nos podrá guiar por los justos senderos que debe tomar para arribar a un final feliz; lamentablemente tampoco la conciencia funciona.
El ‘yo’, siendo lo substancial dentro de una complejidad de fenómenos que caracterizan a nuestra ‘entidad’, es interdependiente en su operatividad. Digo interdependiente y en su operatividad, pues cuando el ‘yo’ actúa’ no siempre lo hace influenciado por motu proprio, sino que generalmente obra por otra circunstancia interna (deseo) o externa (un motivo social o natural). Sólo un ‘yo’ que se hace del control absoluto de todas las operaciones, y mientras la mente esté sana, deja de ser interdependiente. Él es el que ordena a las facultades de la mente que actúen de tal o de cual manera. Esto son muy pocas las personas que lo han logrado. Y cuando así sucede deviene la sabiduría /lo de arriba brinda luz a lo de abajo/, y la humildad sobresale como característica esencial del ‘yo’.
No pasemos por alto la influencia directa que puede tener el físico /cuerpo/ sobre la mente, y viceversa. De aquí el antiguo dicho: “Mente sana en cuerpo sano”. En realidad este principio pareciera contener algo más que cuidar la salud del cuerpo, pues cuando una mente está sana, en sus cabales, ella, por orden del ‘yo’, puede producir efectos de salud sobre el mismo cuerpo. De aquí también la importancia de mantener limpia de contaminación la conciencia, que es como una pantalla muy sutil de la que se vale el ‘yo’ para mover su brazo derecho, la voluntad. Y si la voluntad se adormece, cuerpo y alma padecen.
Determinadas filosofías y doctrinas suelen enfermar la conciencia, y, entonces el ‘yo’ no ve con claridad las imágenes / se oye decir con frecuencia que tal o cual persona no tiene conciencia clara de lo que dice ni de lo que hace /. Hay conciencias enfermizas, porque sus contenidos están distorsionados. Tal es el caso de doctrinarios, ya mencionados, que infunden sobre sus seguidores fuertes dosis de material ilusorio, y como consecuencia se desborda el ‘astral’ /impera la ilusión que ofusca toda el área mental y hasta produce ceguera en la conciencia/. Los frutos delatan a tales sujetos como poseedores de la verdad. Y es que el ‘yo’, impulsado a pronunciarse por ese abarrotamiento de ilusión, determina sus operaciones como de absoluta verdad, y cae en la llamada ‘obsesión mental’ de la verdad; se cree poseedor de la verdad, y todo lo demás es mentira. La razón /aspecto mental/ se ha situado en uno de los pares de opuestos /en A o en B, por ejemplo/. Si en A, la B es mentira; si en B, la A es mentira. De sumo cuidado es la atención que debemos a nuestra mente para que sus conexiones con el ‘yo’ sean equilibradas y armónicas. Por ende es que el ‘yo’ de plenitud, el ‘yo’ cósmico y trascendental suele situarse entre los pares de opuestos /A – B/, en una relación de equilibrio, de armonía.
Si la conciencia normal es de consistencia frágil, hay otro tipo de conciencia, ‘Conciencia Cósmica’, que es super consistente. Y es super consistente porque los contenidos que manda la mente elevada a la conciencia normal redoblan la potencia de ésta. Esos contenidos son de ’verdad pura’, sin tintes de mentira. Tales contenidos son la Libertad, la Justicia y el Amor, que cuando llegan al ‘yo’ éste se hace el determinante de las operaciones de la mente, de la voluntad y de la conciencia. Dicho de otro modo: La conciencia alimentada por el trípode cósmico de la verdad /la Libertad, la Justicia y el Amor/ deja de ser quebradiza /débil/ y se hace indoblegable a cualquier avatar que le sobrevenga. Se hace un lente no sólo resistente sino transparente para el ‘yo’. Resistente, porque es estable, fuerte, ante la adversidad. Transparente, porque su vidrio no es reflector de imágenes simples recibidas de la mente, sino que a través de ella misma /’Conciencia Cósmica’/ la mente queda libre para incursionar no sólo lo de abajo /las cosas de este mundo/ sino también lo de arriba /las otras dimensiones ocultas a los sentidos/. Así es que definimos a la ‘Conciencia Cósmica’ /sin fronteras/ como conciencia de unidad, de universalidad y de trascendencia. Entonces es cuando el ‘yo’ percibe y se define como de naturaleza espiritual. Y si ahora su parte más voluble, el cuerpo, está condicionado al destino de la materia de que se compone /transformaciones físicas/, él /el ‘yo’/ se puede ver en el espejo de lo de arriba como perteneciente en esencia a ese plano y se declara no perecedero, sino espiritual y eterno. Y en el hito muerte, él continúa en su devenir hacia el más allá y esperará el día de la gran ‘reversibilidad cósmica’ de la materia de este universo /día del cierre de este ciclo de la dimensión sensible/, para unirse de nuevo con su cuerpo en el día del juicio /Biblia/, cuando cuerpo y alma /o espíritu/ correrán una misma suerte: un ‘yo’ más ¡! ¡Soy ‘yo’: cuerpo y espíritu!
Cuerpo y espíritu vinieron a esta vida como una unidad. Mas cuando la mente absorbe las preocupaciones del cuerpo y desatiende a las exigencias del espíritu, la nave tuerce su rumbo y el piloto, el ‘yo’, confiado en el automático de las complacencias del cuerpo, es el que sufre las consecuencias. Ejemplo de este automático: cuando miramos el reloj y no vemos la hora /y confiábamos en ver la hora/; cuando manejamos un vehículo por carretera y pasamos curvas y curvas y hasta obstáculos peligrosos, sin darnos cuenta. Mas, si es dándonos cuenta y caemos al precipicio, cuántos humanos no habrán tenido accidentes hasta mortales por ese automático del ‘yo’. Recuerdo en 1982, en uno de mis viajes internacionales, que el piloto del avión se confió en el automático /del avión/ y nos invitó a un refrigerio. De pronto hubo turbulencia y estuvimos a punto de sucumbir en medio del océano. De aquí la insistencia de la Biblia:”Estad atentos y vigilad”. El ‘yo’ no se puede dormir en los laureles, porque existen otras energías que lo pueden distraer y hacer colisionar peligrosamente.
Recordando algo de lo que dijimos, aunque con otras palabras: cuando lo de arriba /espíritu/ y lo de abajo (materia) se complementan por una operación equilibrada de la mente y de la voluntad, el ‘yo’ goza de armonía, y de un ‘yo’ cualquiera, pasa a ser un ‘yo’ cósmico /sin fronteras/ y trascendental /de densa espiritualidad/. Un ‘yo’ de esta categoría es lo que pretendemos construir en el proceso cósmico /abierto, direccional y ascendente/ de ‘Clave 9’. Sólo falta poner un poco de voluntad para subir de peldaño.
Retomando el tema de Dios. ¿Y Dios? ¿Dónde estaban su moléculas y sus átomos primigenios para que llegara a ser tal, siempre el mismo sin tener que reproducirse como el melón y la semilla; un ser único, principio y fin de todas las cosas? Mi mente lo tocó en alguna forma y lo percibió como ‘EL PODER’. ‘EL PODER’ lo resume todo en mi mente, y mi ‘yo’ así lo acepta. Y en mi conciencia quedó impreso:‘DIOS’, ‘EL TODO’ en sí mismo. Y no podemos caer en el absurdo de serie estúpida de dioses, porque al final tendríamos la misma pregunta: ¿Y al primero de esos dioses quién lo hizo, o cómo se hizo a sí mismo? De manera que mi mente se paraliza ante un ‘TODO’ al que ella no puede abarcar, porque mi mente, cual gota de agua en el océano, está dentro de ‘EL’. Y mi mente reconoce que ella es limitada respecto a ese ‘TODO’, como la gota de agua en el océano. Y que no encuentra contradicción entre ella /mente/, parte limitada y dependiente, y su ‘TODO’ autosuficiente. De aquí como dijera el Apóstol Pablo: “Vivimos, nos movemos y existimos en Dios”. Una mente como la mía que supo extraer de lo ignoto la ‘IDEA DIOS’ como ‘EL TODO’ en el que “vivimos, nos movemos y existimos” /Biblia/. Una idea que si no está en las conciencias de otros ‘yoes’, al menos quedó sellada en la conciencia del Apóstol Pablo y en la de mi ‘yo’. Y es que no basta tener mente. El mismo Apóstol Pablo dice que hay que elevar nuestra mente:”Elevaos en vuestra mente para que comprendáis cuán buena, grata y perfecta es la voluntad de Dios”, lo que Dios, como Padre amoroso y misericordioso /todo esto captado por mi mente/ quiere de bien para nosotros. Despreocuparse por enriquecer más y más nuestra mente es como hacernos acreedores de la sentencia del que, temiendo perder el talento que le había depositado su señor, lo guardó y no lo multiplicó: “Siervo infiel y perezoso” /Biblia/. Mas ‘yo’, desde mis circunstancias internas, digo, siquiera lo guardó y no lo malbarató imbécilmente, que es el común de quienes descuidándose a sí mismos se dedican al vicio. ¡Cuántos talentos no se pierden a diario! Unos por ignorancia; otros por desidia; otros por pasiones y apegos, arrogancia… Así rueda nuestro mundo. Gozan más de esta vida, aunque sea como cerdos, sin escrúpulos, los avarientos, que ponen su mente y su corazón en las riquezas. Unos y otros pierden la gran oportunidad de esta vida: capitanear con prudencia y sabiduría la nave que transporta a su ‘yo’ personal.
Mi mente está involucrada de alguna manera con lo espiritual. Aunque ella no sea estrictamente lo espiritual, sino el puente entre lo espiritual y lo material, se llena de espiritualidad en su interacción con el ‘yo’ consciente y deliberante, por eso sus incursiones dejan de ser netamente materiales y se mueve en áreas espirituales. La misma justicia aquí en la tierra es expresión de espiritualidad / “Los justos brillarán como estrellas en el firmamento”, Biblia/. Y el ’yo’, cuando comanda su nave humana, una vez consciente de su naturaleza espiritual, difícilmente suelta las riendas mentales; las mantiene controladas, porque el ‘yo’ ya sabe que su meta es lo de arriba y por toda una eternidad. Y en lo de arriba está su gran sustento: ’DIOS’, ‘EL PODER’… “Y en la armonía de sus fuerzas están los terrícolas con predilección guiados por los Maestros del Universo…” /mensaje recibido por mi ‘yo’ en mi ‘arrebato cósmico’ el 16 de Junio de 1979/.
Una de las cosas que, atravesando mis sentidos /oídos y vista/, ha hecho verdadera mella en mi interior ha sido la lectura del pasaje evangélico de los llamados “dos malhechores” crucificados al lado de Jesús. Uno de ellos reprendió al otro por sus insultos contra Jesús. Le recriminó así: “¿Ni tú, que estás sufriendo el mismo suplicio, temes a Dios? En nosotros se cumple la justicia, pues recibimos el digno castigo de nuestras obras; pero éste /por Jesús/ nada malo ha hecho. Y decía: Jesús, acuérdate de mi cuando llegues a tu reino. Él le dijo: En verdad te digo, hoy serás conmigo en el paraíso”. El reconocimiento a la verdad, y el sentimiento de compasión, que ese acompañante de suplicio de Jesús hizo, resonó en los cielos. Se confesó ante el mismo Dios culpable de su delito. Aquello fue todo un sincero arrepentimiento que estremeció al mismo Dios, que a su lado pendía de la cruz en la figura de Jesús. Y la misericordia de Dios se manifestó abiertamente:”Hoy serás conmigo en el paraíso”. Por ende mi plena confianza en que en mi arrepentimiento y en mi rectificación hallo también la misericordia de Dios. Y si a esto añado la consagración de mi vida a la “regeneración de lo humano”, tarea que nos encomienda Jesús, espero y confío en que la sentencia dictada al compasivo malhechor también ha de recaer sobre mí: “Hoy estarás conmigo en el paraíso”.
Una de las maneras de graficar ‘EL PODER – DIOS’, círculo azul. La mente incursionando la dimensión sensible /y sentidos/, la dimensión luz y topando al mismo ‘PODER’ /color celeste verdoso/ . El ‘yo’ con su voluntad y su conciencia tomando control, como piloto de la nave en que está inmerso. Un ‘yo’ dueño de su destino. La mente, bien interaccionada con el ‘yo’ consciente no tiene límites.



-Reconfirmando noción de ‘Clave 9’:
Una vez más: Hablando así, el buen lector o buena lectora podrá concluir que ‘Clave 9’ no es religión. Ni en religión se habla así. En religión suele haber dogmas, ritos, ceremonias, obligaciones doctrinarias que cumplir según el grupo religioso a que se pertenezca. En ´Clave 9’ nos sentimos como ave en las alturas que se desliza majestuosa en cielo de fondo azul. ‘Clave 9’ nos hace libres… Y sea que tengamos que cumplir con nuestro deber social, laboral o de otra índole, nuestro deber en cumplimiento es oblación de amor Al Que todo lo rige y vivifica. Y sin temor, sino libre, justa y amorosamente; sin tener que rendir cuenta a nada ni a nadie; llenos en ‘Conciencia Cósmica’ de lo de Arriba… Todo por amor…
La gran incógnita es ¿cómo hacer copartícipe de este Mensaje a quienes viven apasionadamente en el mundo de las comodidades, de la violencia, etc; y, más grave, en el mundo de la perversión y de la criminalidad? De esas personas alejadas de las cosas de Dios lo que solemos recibir son insultos, vejámenes, amenazas y hasta la muerte. La ‘antihistoria’ también nos ha dicho que muchas gentes de las religiones como que no conocieron a Dios, porque ¿cuántas guerras fratricidas no han protagonizado los religiosos, y todavía resuena el tambor a guerra santa? ‘Clave 9’ no encuentra cabida ni en los materialistas ateoides, ni en los “beatos” radicalistas. Se mueven a base tan sólo de intereses y supremacías, egos exaltados. Y los intereses y las supremacías conducen a recelos, a desprecio, a odio, a defenderse con la mentira y el deshonor, humillando a quienes anden por el recto camino, y terminan con el matar como la más certera opción de su ruindad. Así proceden. Mas no juzgo. Y si “Dios lo que quiere es que el pecador no muera, sino que se arrepienta y viva”, de mi parte deseo lo mismo, aunque me cueste aceptar esta prueba de Dios. Pero ha de llegar un día, y, por los signos de los tiempos que se ya manifiestan, no muy lejano, para que, quienes tienen la responsabilidad de dirigir a las naciones, tomen conciencia de que la humanidad no puede seguir en este desajuste emocional de los individuos y de las sociedades, y sólo por causa de poseer bienes materiales, condecoraciones, prestigio social, mando grupal, etc. Esta lección la aprendemos a las buenas, o a las malas. ¡Y a las malas van a ser muy malas! La cuestión está en “¿quién le pone los cascabeles al gato?”. Grave es la situación, porque el gato está que saca sus garras. Tiene hambre, siente la orfandad, se siente enjaulado de una situación laboral y económica que no deja entrever solución; lo aprisiona el estruendo de las bombas infames; la perversión de los géneros lo confunden con Sodoma y Gomorra; el flagelo de la droga y de las armas lo sumen en letargo o lo excitan a la furia… Ese gato metafórico, lo humano, está muy enfermo y a punto de enloquecer, como tantas veces lo ha hecho en las incontables revueltas y revoluciones del sangriento río de la historia. Un charco de sangre más puede provocar la ira de la misma Naturaleza, que es en resumidas cuentas la madre que se siente atropellada por sus mismos hijos. Y la Naturaleza en su ‘ley de correspondencia’, cuando se siente traicionada, reacciona hasta arrasar con cuanto se interponga a su paso, pagando justos por pecadores. No hay dique que la contenga. Ella tiene tres grandes brazos /fuego, agua, aire/ que cuando aprietan, queman, ahoga y destruyen. Ella como Madre Cósmica nos reclama armonía. En ‘Clave 9’ sí estamos claros en responderle forjándonos en un yo cósmico, sin fronteras, con pies en tierra, con la mente en lo trascendental y el corazón en la humanidad, a conciencia de lo que pensamos y hacemos.

-Evitemos malos entendidos:
Si sobran operarios de lo negativo, faltan trabajadores de la libertad, de la justicia y del amor. No culpemos a los primeros /negativos/, porque los cómodos y fáciles, los atrincherados en la fortuna o en el poder, los reza-reza sin poner nada de su parte, los ilustres que establecen abismos con los de abajo /de poca o nula formación/, los que viven del engaño y de la extorsión y se enseñorean públicamente como modelos, etc. no sé en qué platillo de la balanza están, si en el negativo o en el positivo /que lo dudo/. Habría que decirle a la Madre Naturaleza que haga una selección natural para saber quiénes son los inicuos o los inocuos. Porque si le preguntásemos a uno por uno, saldrían muertos a relucir por cantidades. Todos tendrían razón justificable en su pensar y en su proceder. La realidad es lo distinto. Unos y otros están apegados a la tradición de unos sistemas políticos caducos e inoperantes. La renovación de estos sistemas no se logra con charcos de sangre en aras de revoluciones de luchas de contrarios /trátese de derechas o de izquierdas/. Nada positivo se va a lograr con ánimos caldeados /quítate tú para ponerme yo/. El cambio ha de ser global, aunque lógicamente haya que comenzar por sectores de naciones. Un Presidente de cualquier nación ya civilizada y lejos del canibalismo / en el sentido de barbarie/, cuando sube al poder quizás tenga las mejores intenciones de elevar el nivel de vida de sus ciudadanos. Pero, y aquí creo que radica el ‘quid de la cuestión’, él no suele alcanzar el poder por sí mismo /aquí estoy yo y aquí mando yo/. Generalmente él es fruto de un consenso de ciudadanos que lo apoyan: o porque ven en él un salvador de situaciones críticas, o porque ven en él una oportunidad para favorecerse desde el poder; o ambas cosas a la vez. Y cuando asciende al poder, quienes le rodean suelen ser gentes astutas y de ciertas ideas o ideologías. No son angelitos caídos del cielo. Y se cuadran con el mandatario. Es más sufren como una fiebre que los hace delirar con seguir más allá de donde una constitución pueda estipular el mandato. La tendencia es a perpetuarse en las prebendas, que no en los sacrificios, que brinda el poder. Y se hacen todo complacencia con el Presidente o Mandatario. Comienzan los errores, los atropellos a quienes no piensen como ellos, las persecuciones… Hay que preservar al Mandatario de las intenciones contrarias a los planes que como gobierno se han trazado. Concuerden o no concuerden estos planes con el bienestar de toda la población; lo importante es que quienes estén arriba gocen de estabilidad y de fueros no comunes para los demás. El poder se hace néctar muy codiciado y sabroso. Es así como en cualquier gobierno se puede aplicar eso de que “no importan los medios con tal de conseguir el fin”. Ahora bien, desde este momento del s. XXI ya es hora de aclarar las conciencias y de armonizar los pensamientos y de enrumbarnos hacia un mundo mejor en donde todas las personas, teniendo los mismos derechos y las mismas obligaciones /cada cual según su condición personal/ participemos en el quehacer y en el disfrute mayor posible de la nación o territorio que habitemos. Sería índice de estupidez regresar a fórmulas de gobernar que estén enmarcadas en épocas superadas por la educación, por la ciencia y la tecnología, y por las aspiraciones del hombre y de la mujer nuevos. Pero hay dos maneras de romper con el pasado: o a lo tradicional de quítate tú para poner yo /revoluciones de sangre/ o con una planificación de presente y de futuro más de razón, lógica y de conciencia de unidad, de universalidad y de trascendencia, ubicando al hombre en una dimensión histórica superior: de bienestar personal y social, de seguridad, de paz, de disfrute del trabajo, y con una orientación educativa hacia metas claramente definidas. Una meta común para todos; no como hasta hoy en día hemos arribado al s. XXI con metas disociadas y antagónicas; un ser humano sin principios ni valores; un hombre enemigo del otro hombre; un hombre de sálvese quien pueda y por demás impío, con sed de venganza, inescrupuloso hasta el extremo de matar por sutilezas y hasta sádicamente por placer, o porque le vino en ganas; un hombre sin control personal /sin conciencia/ ni social.

-Tocando lo íntimo en lo social:
‘Clave 9’ en su Mensaje “PALABRA DE MANUEL” trae unos indicativos muy precisos sobre la conducta del hombre nuevo. Y el hombre nuevo puja por nacer. Hasta ahora sólo hay fetos inconscientes, todavía en las aguas maternas / en la vida, pero en la inconsciencia/. Parecen ‘hombres nuevos’ pero les queda un trecho evolutivo por delante. Por ahora lo que hay es un querer romper fuentes para salir a luz. Pero ese querer como que está en retroceso. Cada día el hombre, aunque puja por nacer, aunque desea lo nuevo /su mejoramiento individual y social/, esquiva y rechaza la condición para ser hombre nuevo: la justicia y la verdad, sobre todo. Su amor es amor propio, amor de conveniencia, amor de apegos, amor a lo viejo, que lo pervierte en borracheras, en drogas, en comilonas /mientras otros mueren de hambre/, en derroche y lujo, y en otros pasatiempos de disipación, hasta hacerse adicto al crimen. Su repugnancia por los valores trascendentales es tal que blasfema contra todo lo sagrado. Cuanto más apertrechado está en las riquezas y placeres de este mundo, más acentuada es su hostilidad a lo trascendental. Sólo cuando la adversidad le crea dolencias es que recurre descaradamente a su mismo adversario para el alivio; pero no es de fiar. Logrado éste se vuelve olvidadizo y ataca al mismo benefactor. Tienen la moral y la ética como valores de gente cursi. Los verdaderos machos son los que juegan con la mentira y no menos con la maldad y la muerte. ¡Cómo es posible que un simple reloj, una cadena de adorno o una pulsera, o anillo, o un celular /móvil/ valgan más que una vida! Y sin embargo es una triste realidad, por el objeto más insignificante mueren acribillados a balazos o a puñaladas muchísimas personas en el mundo. El ansia de matar supera toda la escala de apreciaciones sobre valores. Si usted sale de casa en incontables países del tercer mundo /y del segundo, y el primer mundo no está exento, también tiene su flagelo/ no sabe si regresa o si es depositado en una morgue. La vida no vale nada. Pero, entonces, la defensa legalista de los derechos humanos se vuelca a demostrar en la mayoría de los casos la inocencia de los criminales. Y si éstos son de ciertas banderas políticas, el grito remueve los infiernos y “arde Troya”. ¡Qué odio se ha desatado contra los “inmaculados”…! Dios nos envíe un ángel de salud y salvación al Planeta, pues que perecemos. Esta barca del s. XXI llama a la invocación de Pedro:”Señor, sálvanos, que perecemos”.

-La esperanza por delante:
No obstante el mundo, salvo una hecatombe interplanetaria, seguirá dando vueltas. Los atrincherados en la fortuna o en el poder no quieren ceder ni un milímetro. Los que de verdad sudan el pan de cada día padecen la frustración de no levantar cabeza. Los marginados se consumen en la resignación. Para los de arriba el mundo es muy bonito, aunque temen se les vayan las riendas de las manos. Para los de abajo la inesperanza los hace sentirse en maldición, y son, para los planificadores del mal, bala de cañón para las revueltas y revoluciones. Promesas y más promesas de unos y de otros para los de abajo, pero los que comandan las revoluciones se hacen élites abominables de la cadena de la ‘antihistoria’. Y quien no esté de acuerdo con los de arriba /que sólo cambian el color de la camisa/ es ‘anti’, y el paredón, la horca o la desaparición es el premio a la inconformidad o protesta. ¡Ojalá y me equivocara al decir estas cosas! Ya las revoluciones sobran. No dan satisfacción sino a sus comandos. La Humanidad necesita algo completamente nuevo: un ideal de vida que involucre a todos los entes sociales /individuos y grupos/ a participar en la construcción de un Nuevo Estado. Un Estado, que denomino ‘Estado Previo’. Previo como puente entre lo pasado y la Nueva Generación a la que todos somos llamados en el mismo anhelo de vida mejor. Ese Estado Previo no ni una entelequia ni algo que ha de venir por magia; hay que idearlo, planificarlo, instrumentarlo y plasmarlo en realidad. Decía Jesús:”Vino nuevo en cuero nuevo”. O sea, un Estado Nuevo para una Sociedad Nueva. Tal Estado, una vez habido según los pasos que hemos anotado /idearlo, planificarlo, etc./ requiere además que la nueva sociedad a que apunta no se alimente de instituciones del pasado que fomenten el egoísmo y el culto a la personalidad. La nueva sociedad hay cimentarla sobre valores contundentes de derechos y deberes en correspondencia mutua, y ello mediante una educción también nueva y en proporción al ideal trazado; sobre valores de justicia y de equidad, sin preeminencias de títulos o cargos; sobre valores de amor a la Naturaleza, al hombre, a la vida; sobre valores de verdad y de libertad plena, sin dogmatismos preconcebidos; sobre valores que hagan sentir al hombre su condición de ser especial en este Planeta, tanto en el goce de esta vida, como dejándole escape a su espíritu de trascendencia /Dicho está en la Biblia:”Todos me conocerán… y no tendrán que predicarse unos a otros de Dios”. ¡Qué belleza de mundo que habremos construido sin quitar nada a nadie y dando a cada cual lo suyo! Entonces sí que se habrá hecho realidad la esperanza del Apóstol Pedro:”Nosotros esperamos otros cielos y otra tierra donde tenga la morada la justicia!”. De seguro que estas ideas las tomaría Pedro de aquellas otras “muchas cosas que dijo e hizo Jesús” y que no fueron escritas. Nosotros, con un poco o mucho de voluntad estamos a las puertas de cumplimentar ese deseo del mismo Cristo:”La regeneración de lo humano”. Una ‘regeneración’ de adentro hacia fuera, por nosotros mismos, y no rogar porque todo nos venga hecho, que serían ruegos dirigidos al vacío /”Buscad y hallaréis”/. Hay que ponerse en marcha y ejecutar la obra. Si queremos buena cosecha tenemos que preparar bien las condiciones del campo, abonarlo con sudor y sacrificio, si es necesario, y cuidar en todo momento porque la cosecha sea lo más próspera posible. Capacidad tenemos y nos sobra, y si algo necesitamos para culminar la obra:”Pedid y se os dará”. Pero sería un pedir con fundamento no sólo en la fe, sino en la firmeza de la voluntad y de la solidaridad humana. La esperanza como motivo; la fe como luz del camino; la voluntad como engranaje y fortaleza; y la solidaridad como compartir ‘Lo Grande’, con espíritu de altura y de grandeza, que esto es “amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo”.

-El Estado previo:
Cuando propongo este ‘Estado’ es porque un grito de humanidad clama por él. Yo expongo mi criterio en cuanto a su conformación teórica, en cuanto a la práctica me permito decir que la sociedad en general ha alcanzado un grado de madurez suficiente para poner en ejecución este plan. Si examinamos nada más que las instituciones sociales /médicos, abogados, trabajadores, estudiantes, profesores, militares, empresarios, etc./ vemos que hay una base bien cimentada para comenzar esta tarea de ‘Estado Previo’. La sociedad no está dispersa en personalidades, sino estratificada en gremios, que pueden ser los pilares de ese nuevo edificio social. Si examinamos mi libro “Ni Marxismo ni Capitalismo”, ahí hago una explanación con detalles de la funcionalidad de estos gremios. El terreno está como preparado para comenzar la obra. Ahora serían los gremios, en este ‘Estado Previo’, que constituirían las bases políticas de sustentación, que no los partidos políticos: ni de pluralidad capitalista o democrática, ni el mono partidismo de totalitarismos de derecha o de izquierda. La imagen de ‘Estado Previo’ que asomamos en ‘Clave 9’ invierte la pirámide política. La tradicional y actual pirámide consiste en que la base es el pueblo, y la cabeza quienes gobiernan /que suelen ejercer sus funciones en unión con partidos políticos, con el capital, con alguna religión o con ideologías radicalistas/, pisando siempre los de arriba a los de abajo. Y la inversión de la pirámide es sin luchas de contrarios entre los de arriba opresores y los de abajo oprimidos. La nueva pirámide es en el orden más lógico y justo posible:”Todo es de todos, por todos y para todos”, y en un plano real, efectista cien por ciento. Propiamente, aunque pareciera que la pirámide se invierte /los de arriba pasando abajo, y los de abajo arriba/ no es así. La administración del ‘Estado Previo’ es al mismo tiempo de lado a lado, tipo gerencia igualitaria. Mas en su funcionalidad sería concretamente:



Una distribución equitativa del poder entre todas las partes del conglomerado social; en jerarquía de igualdad, como decimos en ‘clave 9’, cuyo símbolo lo vemos en el centro de la esfera representativa que como ejemplo del nuevo Estado, ‘Estado Previo’, tengo en mi mente. Lo cual no impide que alguien más experimentado en cuestiones sociales, económicas, de orden distributivo de riquezas, etc. asome una idea superior a la mía. Yo cumplo con manifestar esta inquietud realizable y de darla como un ejemplo. Y en esta mi propuesta de ‘Estado Previo’ el patrón a seguir sería: 1) Eliminar la pirámide de poder tradicional /los de arriba y los de abajo/. 2) Acertadas son las palabas de Jesús:”Vino nuevo en cuero nuevo”. No caben remiendo entre la pirámide vieja e inoperante, salvo para unos cuantos, y la pirámide nueva de Libertad, de Justicia y de Amor que conjuga todos los estamentos del ser humano /bio-psico-social-trascendental/. O sea, el ser humano en todos sus atributos como creatura y como persona, aceptando su espiritualidad. Lo cual no indica que estamos en presencia de un Estado religioso más /descartado éste de antemano/. Sí que en el ‘Estado Previo’, como puente entre la vieja generación y la nueva generación, se toma en cuenta todo cuanto consideramos constituye al hombre: su cuerpo, su mente, sus aspiraciones, su finalidad en esta vida /que deja entrever horizontes de vida eterna/, etc. 3) En la nueva pirámide de poder los actores son todos y cada unos de los ciudadanos de un territorio o nación, y en igualdad de derechos y de deberes. Y con una particularidad que deja atrás la desigualdad social. Y como ya están dadas las condiciones para romper con lo viejo y dar paso a lo nuevo, el partido político no tiene cabida en este planteamiento de sociedad nueva. Los personajes que entran en escena ahora son los ‘gremios’, sin excluir aquellos otros sectores no asociados /no agremiados/ que pueden también tener sus representantes en la pirámide de poder en igualdad de circunstancias y condiciones que se exijan a los gremios. 4) El mecanismo a seguir sería: unidad local – unidad municipal –unidad distrital – unidad estadal /o provincia/ - unidad regional… Para concluir en la unidad nacional. Explicamos con más detalle. Vamos a escoger a los representantes de poder a todos los niveles indicados, tomando como ejemplo un solo gremio. En una aldea o sector poblacional que no reúna las condiciones de municipio, pero que sí tenga población suficiente para su administración como gremio o como asociación se hacen votaciones libres para escoger de entre sus postulantes el candidato o candidata en cuestión /el cual o la cual tendrán la representatividad legal de toda la comunidad/. Igualmente se hace por municipio, por distrito, por región hasta llegar a la representación nacional. ¿Cómo? Reunidos los representantes /de una región/ locales, municipales y distritales, escogen /por número de miembros de cada gremio/ a sus representantes ‘regionales’; y reunidos éstos escogen de entre quienes se haya postulado por gremio para la asamblea o congreso nacional a sus representantes /uno del gremio médico, otro del gremio de abogado, otro del gremio agrarista, y así hasta agotar los gremios/. Por último, del seno de la asamblea nacional o congreso /previa lista de cada gremio o asociación / se hace el nombramiento de los respectivos ministros del gabinete gubernamental de la nación. Así el ministro de educación, por ejemplo, sale de entre los educadores; el ministro de agricultura sale del seno de los agricultores, etc. Y por último, reunidos los ministros eligen a aquella persona que consideren más apta y capacitada para ocupar el cargo de primer ministro o presidente de la nación / y en caso que lo consideren necesario: el primer ministro y el presidente/. 5) De esta manera la pirámide gubernamental está constituida en jerarquía de igualdad. Y ahora no serán los de arriba los que lleven la voz cantante y aplastante, sino que los de abajo /locales, municipales, distritales, regionales y nacionales en orden respectivo/ pueden exigir mejor actitud y trabajo a sus representantes, y no sólo exigirles, sino cambiarlos si no dan la talla deseada según, por supuesto, normas preestablecidas. He aquí ilustración:

















-Mi apoyo en el Cristo:
De mi parte dejo asentado que todo esto es un ejemplo de cómo podría ser constituido el ‘Estado Previo’. Y esta actitud de reconocimiento, no sé por qué, me recuerda al Cristo:”Mas no se haga mi voluntad /Padre/, sino la tuya”. Quito de por medio mi voluntad y mi criterio para que a luz del entendimiento de personas que han de venir más conscientes y más sabias que yo en cuanto al cambio de historia que necesitamos, ellas determinen en su sabiduría lo más conveniente. La verdad es que el Cristo /haciendo transferencia/ en su naturaleza humana sintió el agobio hasta sudar sangre, y desde su naturaleza humana clamó al Padre: “Si es posible, aleja de mí este cáliz”. ¡Y qué doloroso y sangriento fue ese cáliz! Él en su oración al Padre vio los pormenores de ese cáliz, y ¡cómo hasta en la ingratitud estaba fundido! ¡Cómo no iba a exclamar:”Padre, si es posible, aleja de mí este cáliz”! No era sólo la tortura en su naturaleza física. Cristo como Dios que era, en aquel angustioso momento, desde su naturaleza divina, preveía el futuro tan triste con que la Humanidad pagaría a su amor y a su entrega. Mas Él, confiando en la sapiencia divina del Padre, clama a Éste, y secunda con no menos prudencia y sabiduría su petición:”Mas no se haga mi voluntad, sino la tuya”. En la voluntad del Padre estaba conjugado de antemano el verbo de la ‘Redención’ y Cristo lo sabía a ciencia cierta. Y la voluntad de Dios, según el Apóstol Pablo: “Es buena, grata y perfecta”. Y si Pablo en luz de Arriba estaba consciente de esto, ¿cómo no lo iba a estar el que moraba en el Seno del Padre, Cristo? Más bien el clamor del Cristo era al mismo tiempo el ejemplo que Él nos daba para que en todo momento, aún en el mayor sufrimiento y angustia, nos pongamos en las manos del Padre Celestial, el Padre bueno que nada malo quiere para nosotros sus hijos. Y hasta en la oración del Padre Nuestro que nos enseñó Jesús está acentuada la voluntad del Padre:”Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo”. ¡Oh, si nosotros los humanos captásemos bien el significado de esta parte de la oración “hágase tu voluntad”! Quien haya aprendido de verdad esta oración salida de los labios del mismo Dios hecho hombre, no tendrá temores ni angustias en esta vida, pues que en la aceptación de la voluntad divina ya están implícitos el alivio y la alegría. En sentido semejante nos dice el Mensaje ‘Clave 9’ en su Palabra 133: ‘que convertiremos el dolor en alegría’; sentiremos el gozo de lo divino aquí en la Tierra.

-Los ciclos:
Debemos considerar que estamos históricamente cerrando un ciclo. Recordemos cómo en la época de Cristóbal Colón se cerraba un ciclo de mundo de estrechez y sombrío, y geográfica y políticamente agotado y agostado. Lo que entonces se tenía y se conocía no satisfacía. Urgía la búsqueda, y en la inconsciencia de aquel hombre surgió lo inesperado, el encuentro, el gran descubrimiento del Nuevo Mundo. Las agujas del reloj comenzaron a moverse con mayor rapidez. Y hoy estamos frente al dinamismo agotador. Todo se mueve en esta dimensión en base a ciclos. Y todo ciclo tiene su hito de entrada y su hito de salida. Y los hitos obedecen a la naturaleza del mismo ciclo. Hitos de agrado e hitos de desagrado. Hitos de paz e hitos de violencia. Tal como se abran, si no ha habido resarcimiento por parte del sujeto que lo engendró, será el cierre. Esto en el aspecto humano. En cuanto a ciclos de la Naturaleza es otro el modo de operar; no hay responsabilidad, sino cumplimiento de ‘Ley de Causa y Efecto’. Un ciclo de Naturaleza se puede abrir con hito de lluvia y cerrarse con sequía. Entre al abrir y el cerrar sólo interviene, hemos dicho, la ‘Ley de Causa y Efecto’, y las variables naturales que se sumen al proceso cíclico. Pero en los ciclos humanos la cosa cambia. La ley que rige no es solamente la ‘Ley de Causa y Efecto’ en plan ciego, aunque de correspondencia, sino que ésta cede paso de lleno a la ‘Ley de Compensación’. Razón ésta por la que sin quitar la relación entra causa y efecto, y añadiendo la correlación entre el antes y después /y el consecuente proceso/, la ‘Ley de Compensación’ exige /en lo humano/ resarcimiento. Y éste se ha de dar o bien en previo reconocimiento al cierre y compensando lo agraviado, o al momento del cierre resarcir el daño o la desarmonía causada; de lo contrario la carga negativa que se acumuló entre el inicio y el final puede ser de consecuencias inesperadas /siempre negativa/: enemistad, agresividad, desconfianza, venganza, odio… Todo dependerá de la carga negativa acumulada, que suele ser mayor que la apreciación del momento en que se cometió el hecho que abrió el ciclo. Todo está escrito en el libro del devenir. Nadie puede decir: Yo no fui. No importa que se crea o no se crea en Dios; a veces la no creencia puede deberse más que a mala fe a desidia o a ignorancia; el caso es que ‘El Gran Todo’ está sincronizado con cada una de sus partes y éstas no pueden eludir responsabilidades ante ese ‘Todo’. Y recuérdese que ‘El Todo’ es energético y vibratorio, y el más íntimo de nuestros pensamientos o deseos de hecho queda registrado en ‘El’. Y dios es ‘El Poder’, y nada queda fuera de ‘El Poder’; y nuestro libre albedrio no es sino un mecanismo de nuestro ser para alcanzar la perfección, y todo cuanto hagamos en contra de esta finalidad entorpece el proceso de perfección /hacia El Padre/ y las consecuencias se darán en proporción a lo que de negativo hayamos adquirido /y aquí está lo que en religión se denomina “pecado”/. Y no hay cosa que dé más satisfacción, felicidad, al alma que como dice El Bautista:”Arrepentíos y bautizaos”. El arrepentimiento borra; el agua, símbolo de vida espiritual, lava y purifica. No en vano habla el Evangelio de “confesaos mutuamente vuestras faltas”, “a quien perdonareis los pecados, le serán perdonados…”, “vete, no peques más”. ¡Qué tranquilidad de alma, aunque el cuerpo se resienta en dolor, la de quien muere en paz consigo mismo, con sus semejantes y con todo lo demás, y cuánto no más si en fe de Dios! Yo si algo aspiro después de mis avatares en esta dimensión, es irme en esa paz que me dejó mi Señor Jesucristo:”La paz os dejo, mi paz os doy; no como el mundo la da os la doy yo”. La paz de Cristo es como las alas que nos han de remontar a los cielos prometidos. La paz de este mundo es o concertada o por imposición de unos sobre otros; le falta lo esencial para tener la categoría de verdadera paz /paz de justicia, paz de amor, paz de plena libertad, paz de encuentro con Dios/.

-Clases de ciclos:
Hay ciclos sencillos, complejos y hasta explosivos; ciclos positivos y ciclos negativos. Ello va a depender de la clase de energía que los crea y de la evolución del mismo ciclo. En realidad hay ciclos tan sencillos que apenas se perciben en su inicio ni en su fin; cosas insignificantes. Cuando las conversaciones o los hechos se entraman con diferentes frecuencias, suelen suceder ciclos de enredos. Peor son los ciclos que se abren con violencia o a premeditación negativa… ¡Cuántas vueltas en desajustes tienen que dar las energías que los promueven! Las personas implicadas en estas confabulaciones del mal pueden sonreír de labios afuera, pero por dentro va la procesión, y sus efectos son inesperados! Se les puede caer el santo y apagárseles las velas de improviso, o bien con una expectativa en un final que los puede agarrar in fraganti con la mano en la masa sin poder decir “yo no fui” /escándalos públicos, por ejemplo, o una revolución que quema sus últimos cartuchos, etc./. Soñar con laureles puede ser desilusión al despertar. La explosión de ese ciclo es para atenerse a sus consecuencias. Todo se inicia. Todo termina. Así es nuestra propia vida: Un día venimos; otro día nos iremos. Hasta para nacer y morir está fijado el tiempo; no hay vísperas; las mismas circunstancias /sean naturales o forzadas por mano de hombre/ determinan la entra y la salida. No faltan quienes llamarían a esto ‘el sino’, algo así como un destino ciego; y también quienes digan que es castigo de Dios o que Dios lo quiso /dites y diremes nada más/. Mas cuando la mente trasciende los intereses y mezquindades de lo humano, y se proyecta a esferas que le están permitidas incursionar, el sino o el destino, etc., quedan atrás; la mente halla una explicación racional de causa-efecto y matiza todo lo acontecido en el devenir de nuestro ser. Y, es más, los sustancia todo en Dios, Principio y Fin de todas las cosas… Los ciclos sociales que estamos acostumbrados a ver a través de las páginas de la historia nos dicen que son de carácter irracional, y por ende incontrolados por la razón. Y como irracionales, con la misma fuerza que se generan, añadiéndole como el fermento de otras fuerzas que por ‘Ley de lo Semejante’ se unen, suelen cerrarse. Rarísima vez habrá sucedido que a una etapa social floreciente le haya sucedido otra superior en bienestar humano. Y es que el ser humano ha evolucionado en lo exterior, en lo superfluo /aunque lo creamos necesario/; pero en su interior el hombre más bien se ha degradado. Ha puesto todo su afán en mejorar su medio social, sin importarle otra cosa que su comodidad personal /muebles, artefactos electromagnéticos de última innovación, banquetes y no menos borracheras, excentricidades de lujo de modas, diversiones hasta de perversión, etc./. Y algo gravísimo en el psiquismo de la mayoría de los protagonistas sociales es el culto a la personalidad. ¡Y con qué sadismo se burlan de quienes tratan de andar por sendas de rectitud, y hasta si es posible los pisotean físicamente! ¡Ay, si hablaran las sombras! ¡Allá donde se fraguan los crímenes y maldades! A nadie delatamos en particular, aunque muchas lenguas desearían gritar contra la infamia. Pero nuestra misión en ‘Clave 9’ es invitar a ‘Lo Grande’, a aquello que escapa a la mediocridad de muchos que se creen de altura porque su poder o su posición económica y social les permite mirar hacia abajo y ver a los demás como inferiores. Se olvidan que ante Dios y ante sus Leyes todos somos iguales. ¡Dolor y tristeza, y decepción, para quienes llegando al final de sus vidas, se sientan con las manos vacías! Y el final llega. Ese reloj no cesa de marcar sus hitos de entradas y de salidas. O manos llenas de satisfacción por una vida cumplida con dignidad, o manos vacías cuando ya no vale llorar. No son amenazas mías; es pura realidad. Y tan responsables de nuestros actos somos unos como otros. Y la medida es para todos por igual. De aquí que el Cristo se nos abriera de brazos para que tuviéramos a quien mirar y nos dijera:”Yo soy el camino, la verdad y la vida”. Y a toda prueba: quien siga por ese camino, por esa verdad y por esa vida que hay en las palabras del Cristo, Él mismo lo dijo:”Ya vosotros estáis limpios por las palabras que os he dicho /si las aceptamos y cumplimos/”, pues de “nada vale decir Señor, Señor”, si no hacemos lo que Él nos dice:“Por los frutos los conoceréis”. Y ‘obras son amores, que no buenas razones’. Torpes seremos, creyéndonos tan inteligentes, si pudiendo caminar en luz, preferimos las tinieblas. Para algo son los ojos del cuerpo y los ojos del alma: para ver y para que no tropecemos. Todo nos ha sido dado con una finalidad muy precisa; nada es al azar. Repetimos que ‘El Todo es mental’ y que ‘El todo es armónico’ y que como parte de ese ‘Todo’ gozamos de mente /entendimiento y voluntad/ y nuestra meta es la armonía.

Armonía social según derechos y deberes:
Y la armonía hay que llevarla al plano de las relaciones y de las realizaciones sociales, de la convivencia humana, del ayudarnos unos a los otros usando los dones y facultades que nos han sido dados: una mano ayuda a la otra, y así las operaciones serán de mayor provecho. Cada cual aportando a su comunidad o sociedad lo que esté de su parte, al tiempo que recibiendo los beneficios que como individuos, miembros de esa sociedad, nos corresponde. Pero esta sociedad así concebida es más rígida de lo que alguien pudiera pensar. En primer lugar va a depender de una necesidad mundial que se va a apoderar de las naciones, que se verán obligadas no sólo a reducir gastos, sino a hacer una mejor distribución de las riquezas, y por consiguiente aparecerán nuevas leyes tendientes a un ‘comunismo realmente eficiente’. Un comunismo sin partido único, completamente nuevo, muy distinto al que conocemos de Rusia, China, Cuba, Corea del Norte, etc. Un comunismo estructurado sobre bases sociales también nuevas, organizaciones por sectores agremiados /véanse cuadros anteriores/. Un comunismo de derechos y de deberes y del mejor bienestar posible para todos y cada uno de los ciudadanos. No son las armas represivas las que se impongan para mantener el nuevo orden social, político, económico, etc., sino la inteligencia, la buena voluntad y una educación cónsona con las aspiraciones del ser humano. Yo sé que mis ojos no verán esta nueva sociedad, pero mi mente la ve con claridad a través del túnel de la proyección en el tiempo. Aquel día, todo lo que ahora nos sucede será visto como un ridículo, más que como un atraso. Y digo como un ridículo, pues entre nuestro nivel mental de ahora y el de entonces habrá todo un abismo. Y por eso los hombres de aquel momento nos tratarán hasta de estúpidos. Algo parecido a como nosotros conceptuamos a los hombres de siglos y milenios de atrás. El desarrollo mental que poseemos, nuestro coeficiente intelectual, es ficticio; estamos atrapados en un sistema monetario que ha distorsionado nuestras aspiraciones más nobles y nos las ha substituido por la ambición del dinero, que todo lo mide, hasta la dignidad, en estas condiciones de vida que llevamos. El lema es:”Tanto tienes, tanto vales”. Y el tener es el valor que predomina. Valor que crea dominios poderosísimos, poderíos individuales y grupales que sirven de azote a la misma sociedad por la distorsión que crean en niños, en jóvenes y en mayores. Todo está reducido al valor monetario; valor deshumanizado; y sin embargo en poseerlo está el móvil de nuestras sociedades. Y a lo más caótico que conlleva este tipo de valor es a la opulencia y a la miseria. Valor que contribuye directamente a conformar desconcierto en los individuos, en la familia, en las instituciones. La inseguridad personal que se está incubando en las naciones no tiene precedentes; y no menos de los desajustes emocionales por falta de trabajo remunerativo, y por el estrés en que nos tiene sometido la civilización moderna. Es tal la amalgama de energías negativas que se intercruzan en nuestras mentes que la dislocación racional es el efecto más visible: la violencia desatada… Y junto a la violencia una especie de enajenación personal y sometimiento a la vez a ideologías que se tragan sin digerirlas, aunque éstas perjudiquen a los sujetos que las asumen. Y es así cómo una demencia mundial se plasma en hechos de sangre que carecen de sentido; en apariciones de grupos radicales que ejercen el terrorismo inmolando a inocentes; en mafias impías que practican el secuestro, la extorsión, la droga, la criminalidad… Y si de exponer lo negativo que enferma a nuestra sociedad se tratara, serían muchas las páginas que escribir. Todos sabemos lo que acontece a nuestro alrededor y lo que nos narran y nos visualizan los medios de comunicación. Y sin embargo como que la tendencia es a: o a acostumbrarnos o a resignarnos, lo cual indica que estamos en vías de degradación. Y degradación a nivel mundial es lo que tenemos. Los “buenos” no sabemos adónde están /o adónde estamos, incluyéndome yo/. “Buenos” entre comillas, que los ‘buenos de verdad’ son contados con los dedos de la mano. Sobran quienes critiquen; faltan los hacedores de la verdad, de la justicia, de la libertad, del amor, de la comprensión, de la colaboración, etc. En estos momentos recibo un correo que retrata lo que estamos diciendo:”Papá /decía un niño que maneja muy bien los aparatitos digitales de última moda/, ¿en su tiempo qué utilizaban ustedes en la escuela? –Hijo mío: La cabeza”. Y la cabeza pareciera ser lo menos que se usa. La cabeza como determinante de lo humano para desenvolvernos en paz y en armonía; en trabajo que redunde en beneficio personal y social; en conciencia de nuestros deberes primero y luego de nuestros derechos, pues antes de reclamar derechos deberíamos cumplir con nuestros deberes como hijos, como trabajadores, como entes sociales… Se reclaman derechos y más derechos. ¡Cómo no, derechos tenemos! ¿Pero y el deber siquiera de ‘don de gente’? Se idolatra la irresponsabilidad. Se consume el sexo desde temprana edad abiertamente, en cualquier rincón o vía pública. ¡Qué tal si la sangre derramada a través de los siglos se depositara en un solo lugar…! ¡Qué inmenso mar rojo tendríamos! Pero este mar no se ha esfumado o se lo ha tragado la tierra. Ese mar, como energía vital tiene sus constantes oleajes en planos circundantes a nosotros, aunque no lo apercibamos. El clamar de tantas almas nos merodea y acusa. La Ley de Justicia está ahí ejerciendo sus funciones cósmicas y trascendentales. Y nos acusa no por odio, sino porque ese clamor sigue a ‘Ley de Compensación’. La misma Biblia dice que esto dura hasta la “tercera o cuarta generación”. Lo que no sabemos es si el sentido de generación es como nosotros lo concebimos en años, o en moneda eterna. Lo que es, es, y nada ni nadie podrá modificarlo; ‘La Gran Causa’ se hace presente en todo y exige resarcimiento /aquí o allá/, nos duela o no, lo queramos o lo rechacemos.

-Las fronteras de las naciones:
¿Qué sentido tiene si no de fatuosidad el acervo ceremonial militar rindiendo honores y pleitesías a reyes, príncipes, presidentes de naciones, jerarcas militares, y a otras /llamadas/ “dignidades”, así como también ciertas reverencias que se hacen en algunas religiones a la cúpula clerical? Ya la época de los césares, dioses de la tierra, han quedado muy atrás, para que se estén evocando estas veleidades. Ahora es el sentimiento de ciudadano a toda plenitud el que renace, y en cumplimiento de sus deberes para reconocerles después sus derechos. Y este sentimiento de ciudadano no de una parcialidad territorial o política, sino en conciencia de que el Planeta Tierra nos pertenece a todos por igual. Todos iguales en derechos y en deberes, salvo, lógicamente, los impedidos física o mentalmente. De aquí que en ‘Clave 9’, Palabra 72, se diga:”…estorban las fronteras, y el nuevo orden político, económico y social se ha de implantar según ‘Conciencia Cósmica’: Libertad, Justicia y Amor”. Y las fronteras territoriales no es lo único que impide la igualdad; hay otras fronteras aún más funestas para la unidad de la especie humana: la posesión de riquezas, la ostentación de quienes ocupan cargos representativos, la distancia que se establece entre la élite de mando y económica respecto al pueblo empobrecido y marginado que tiene que aprender a mirar con sumisión hacia arriba para no ser pisoteado, además de en su dignidad, en su humanidad física. Tal es todavía la vejación imperante en sociedades de derecha y de izquierda. Que nadie reclame derechos, porque el látigo del capaz de los de arriba cruje inmediatamente contra quien tal osadía tenga. Y la razón de esto salta a la vista: nuestra sociedad está estratificada entre poderosos e indefensos. Los poderosos son los menos, pero tienen el poder de ley y de las armas en sus manos para subyugar todo propósito que no favorezca a sus intereses y vanidad. /Revísense de nuevo los gráficos de la nueva pirámide social/. Todo argumento que pongamos cae por tierra mientras no empecemos a tomar ‘Conciencia Cósmica’ también /aludida anteriormente/. Mientras sintamos dentro de nosotros mismos estas distancias entre los de arriba y los de abajo, y tomemos esto como algo natural, estaremos sometidos al molde de la ‘antihistoria’ /también referida anteriormente/. O sea, mientras nos resignemos como a un destino a esta práctica del distanciamiento entre los de arriba y los de abajo, mientras este concepto no lo abramos a luz de nuevas ideas para el logro de una humanidad más libre, más justa y más amorosa, desde nuestra inconsciencia estaremos apoyando la desigualdad con la gravedad de consecuencias que conocemos y que vivimos. El mejor paño de lágrimas es no tener que llorar. Y para no llorar, para no derramar más lágrimas de injustica social debemos elevarnos mental y espiritualmente con el sentido de dignidad que nos corresponde de ser iguales en este mundo: Nacer y morir. Lo grande está en establecer el puente de la igualdad y de la dignidad entre el nacer y el morir. Que la estadía de cada uno de nosotros, valiéndose de su inteligencia, de su buena voluntad y de su trabajo tengan una meta común de vida, de sociedad mejor ideada, planificada y realizada: en libertad, para la libertad; en justicia, para la justicia; y en amor, para el amor. Es decir, en un ’E N - P A R A’, en una planificación en la que los medios estén en proporción al fin que se quiere lograr; que no más eso de “los fines justifican los medios”. Por eso decimos: en libertad, para la libertad, etc., porque si la meta es la libertad, toda la planificación social ha de estar dirigida a la meta ‘libertad’, poniendo todos los medios más adecuados para ese fin /libertad/. Medios que no podrían ser otros que todo aquello que esté en consonancia con lo que realmente dé frutos de libertad, como la justicia social, una educación con un ideal bien concebido para el desarrollo y bienestar individual y social en todas sus áreas, el trabajo acorde la capacidad de los individuos, etc…

-El ‘Hágase’ y ‘el devenir’:
La Real Academia Española de la Lengua define así ‘modalidad’: “Modo de ser o de manifestarse algo”. En este sentido la tomo yo.
… Desde el ‘HÁGASE’ /todo sea hecho/ hasta el encuentro con el Padre, habremos de pasar por diferentes ‘modalidades’; y allá estaremos en otra ‘modalidad’, en otro estado y en otro estadio diferentes a lo que somos ahora.
En un principio; y hubo principio y “mañana y tarde” /antes y después/ surge lo indeterminado /primera ‘modalidad’ en esta existencia/. Posteriormente, pues ya aparece el tiempo como unidad del movimiento, se va dando gradualmente la apertura a un nuevo ‘hito’, la especificación en elementos, y sin prisas, pues la Naturaleza tiene su ritmo propio. De toda lógica se formó el hábitat universal /lo que llamamos cielo con su variedad de astros, incluyendo nuestro Planeta /muchos han querido impactar con su ‘big-bang’, nada niego; quizás el modo de expresar el ‘inicio’ sea lo que nos separa/. Y en la ‘especificación’ resaltan ya concretamente en nuestro Planeta, cuando ya éste estaba en condiciones favorables para la vida: elementos, moléculas, átomos, células, organismos, etc., que progresivamente, en el momento propicio, son pasos para la aparición de la vida que conocemos, y la nuestra muy en particular /’modalidad actual’: cuerpo, mente y espíritu/… y la vida de todas las especies, y otras que aún faltan por concretarse dentro del proceso genésico trazado por el Hacedor, como por igual nacerán nuevas galaxias y nuevos astros. A este proceso que caracteriza a la vida misma, lo denominamos ‘devenir’; y es que a partir del ‘Hágase’ todo se hace indetenible. Nosotros mismos tenemos la tendencia a perpetuarnos en un más allá eternamente, mientras el polvo vuelve al polvo. Nosotros constituimos un ‘hito especial’ en este ‘devenir’, pues nos caracteriza substancialmente el ‘espíritu’ como energía del mismo Dios. La Biblia recoge muy bien esta característica cuando dice:”El hombre ha sido creado para la inmortalidad”. Cosa que compagina con esto otro del Génesis:”Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza”. Y esta ‘imagen y semejanza’, ser superior en medio de los demás seres que pueblan este Planeta, es el ser que piensa, que siente, que toma conciencia de sí y de cuanto le rodea, y que se siente eterno. Y es que somos libres, poseemos el don del libre albedrío, de la autodeterminación. Y por este don que nos tipifica es por lo que somos a la vez responsables de nuestros actos, lo cual no es exigido a ningún otro ser viviente en este Planeta. Pero algo más nos adorna: la capacidad de ser perfectos /”Sed perfectos como vuestro Padre Celestial es perfecto”/. En ese devenir existencial, albergado en una dimensión creacional, ‘dimensión sensible’, lo sin forma del ‘inicio’ comienza /para entendernos mejor/ a cristalizarse en algo definido… Imaginemos, pues para algo tenemos la imaginación, que el ‘Hágase’ fue un ‘soplo divino’ manado del mismo ‘plugo’ de Dios /’plugo’ que yo traduzco como la complacencia del mismo Dios en pronunciarse a sí mismo/. Pues bien, tras este ‘soplo divino’ deviene la manifestación del Gran Poder: algo así como una neblina energética que en lo inconmensurable de sí adquirió formas concretas. No olvidemos que “hubo mañana y tarde”, que eso no se dio en un santiamén, sino en un tiempo que no alcanzamos a medir. Pero ya la manifestación estaba en marcha. La Biblia recoge también este momento cuando dice “…las tinieblas cubrían la haz del abismo, pero el espíritu de Dios se cernía sobre la superficie de las aguas…”. Ese ‘espíritu de Dios’ adquiría significación, plasmaba en realidades lo antes no existente. Y algo muy curioso y no menos contundente para la comprensión del ‘inicio’: Señala la Biblia “aguas de arriba y aguas de abajo”, y en medio de ambas pone “el firmamento, cielo”. Yo concibo en esta expresión de las ‘dos aguas’ como dos dimensiones, dos tipos de vida: Nuestra ‘dimensión sensible’, todo cuanto corresponde a nuestro universo, aguas de abajo, y la ‘dimensión luz’, aguas de arriba, todo cuanto pertenece a una vida muy superior a la nuestra /ángeles, arcángeles, serafines, etc./. Así me atrevo a definir nuestro universo como un granito de arena en medio de las playas de las coexistencias. Y en relación a esto he referido en otra parte una concepción orientalista:”Hay más planetas espirituales que físicos”. O sea, nuestra universo no es sino una chispa del gran incendio en comparación con el Todo de la creación.

-El ‘big-bang’ y el Creador:
Todo, pues, parte de cero. Lo que no era, es. Y he aquí otra cuestión: ¿Se hizo el mundo a sí mismo o es efecto de una causa inconcebible para muchos humanos, Dios Creador? Hombres que se catalogan de sabios, de científicos se han inventado, para salir de sus incongruencias mentales, la gran explosión, el ‘big-bang’ y con esto pretenden acallar el pensamiento que reconoce la mano de un Dios Creador. Acepten o no acepten a Dios, su pronunciamiento es contradictorio, pues si el universo se ha hecho por sí mismo, en ese universo había un poder único y capaz de hacerse a sí mismo, increado por ninguna otra causa. De hecho aceptan implícitamente en su contradicción un dios que se hace universo, porque tenía poder para ello. Y algo asombroso en ese mismo universo es que nace un ser, un hombre, que tiene mente, sentimientos, conciencia, y que es capaz de proyectarse hasta la causa última y de introyectarse, comprenderse a sí mismo como ente trascendental y que se da cuenta que él no es solamente de la naturaleza física que le rodea, que más allá de ésta, a la que descubre como imperfecta hay otra causa superior y perfecta, y única per se. De manera que detrás de ese ‘big-bang’ que deja ciegos a los científicos hay un Dios Perfecto. Así lo ve mi mente. Así lo percibo y abrazo. Y doy razón al Apóstol Pablo cuando dice:”Vivimos, nos movemos y existimos en Dios”, y es que nada puede haber fuera de Él. El Mensaje ‘Clave 9’, al concebir a Dios como ‘EL PODER’ nos faculta para decir que fuera de Dios ni la nada es concebible, pues entonces habría algo fuera de Él. Sólo una mente serena y elevada puede testimoniar de estas cosas con certeza, porque ve más allá de lo sensible. Suficiente que una sola mente tenga esta visión para hacer caer por tierra a quienes en su intrascendencia profieren palabras de su propia ignorancia:”Dios no existe”/al tiempo que se aferran a lo imperfecto como un dios, su “big-bang”/.

Cuidado con criterios científicos:
Cada vez más se hace evidente que los científicos yerran en muchas de sus concepciones, en particular la de agotar con sus precarias conclusiones lo que ellos dicen ser la evolución. Al respecto recuerdo a un biólogo que me dio clase /biología/ que trató de infundirme la idea de que hubo un espécimen único del cual se derivan todos los demás seres vivientes a través de mutaciones e influencias ambientales /limitación inexcusable ante la poderosa Naturaleza, cuanto no más ante el poder infinito de Dios/. El problema que determinados científicos confrontan es que siempre tienen en esa cadena biológica un ‘eslabón perdido’. Y no es para menos, porque ellos mismos están perdidos en el espacio y en el tiempo. Me inclino por la concepción bíblica: ”Hizo Dios todas las bestias de la tierra según su especie, los ganados según su especie y todos los reptiles de la tierra según su especie…”. Por supuesto que la Biblia, al callar el procedimiento, da margen al pensamiento para ver en todo ese proceso genésico /de creación/ una acción continua y armónica de menos a más: de lo indeterminado hasta lo determinado o concreto. Alguien dijo que la “ontogénesis repite la filogénesis”; o sea el individuo repite lo que hay en su especie. Y el ADN acusa de esta pertenencia. A simple vista lo observamos: un grano de trino produce trigo y no vacas… Y así especie por especie de seres vivientes. Cada una se reproduce por sí misma. Todo esto invalida eso que de la gallina, por ejemplo, a través de mutaciones en el tiempo, sale el caballo, y de éste el elefante, etc… La Naturaleza tiene su propia e inconfundible lógica. No caigamos en aberraciones científicas.
Mucho se podría hablar de la ‘especie hombre’, el eje de todo lo que es ciencia, filosofía, teología, psicología, etc. Sobre todo de su mente, que supera a toda inteligencia de seres vivos en la Tierra. Por la mente hablo conmigo mismo, salgo de mis antros existenciales y toco cuanto está más allá de mí: la Naturaleza como mi madre, mi cuna y mi nodriza… Y más allá todavía el Origen, el Principio y Fin de cuanto existe. Mi mente traspasa las fronteras del ‘big-bang’ y vislumbra al mismo Dios, y exclama extasiada: ’¡Oh, Dios, cuán cerca de mí estás!’. Y es que no es para menos la belleza y armonía que reflejan las avecillas, las flores, el funcionamiento de nuestro organismo, por ejemplo… ¡Y cómo hablan de Dios las montañas, los ríos, los mares, la simple noche estrellada…! Y sin embargo, hombres de ‘cerviz dura’, de cabeza agachada, caso de ateos y similares, que se obstinan en no ver más allá de sus narices, se atreven a negar ‘El Principio Ordenador’, a Dios. Y ésta suele ser actitud común de cuantos atados a sus caprichos, ceguera, prepotencia, facilismo…, creen estar libres de aquello otro que es su misma Causa y Fin; mas porque ellos no vean, no por eso otros dejan de ver. Lo triste es negarse a ver teniendo mente escudriñadora e insaciable en sus incursiones. No más se descubre algo, cuando ya se está apuntando a nuevos descubrimientos. Recordemos al Apóstol Pablo: ”Renovaos en vuestra mente, para que podáis comprender cuán buena, grata y perfecta es la voluntad de Dios”. Y ellos, ciertos científicos, y en general quienes se dicen ateos, hacen resistencia a este llamado de sabiduría y se envuelven en la nebulosa de lo intrascendente, pretendiendo a su vez asustarnos a los demás, que, en igualdad de naturaleza a ellos, al menos hemos abierto una ventana de fe a nuestra inquietud existencial:¿Qué hago aquí? ¿De dónde vengo¿ ¿A dónde voy? De hecho hay quienes se encierran en su cuarto oscuro por no tener compromisos con la Luz. Han como puesto su mente de espalda a lo otro que no es ella y se obstinan en no abrir los ojos del alma /que hasta la niegan/. Pero no le digamos ‘bichos’, en el mejor sentido de la palabra, pues los ‘bichos’ no tienen la misma preocupación existencial que nosotros los humanos, porque se sienten ofendidos y reaccionan violentamente. Algo canta por dentro que les dice que no son ‘bichos’ /animalitos cualesquiera/. ¿Por qué esta incongruencia mental? Porque no buscan. Quien busca encuentra /y es ley de toda confiabilidad/.

-El acá y el más allá:
Siguiendo con eso de que “No hay retorno”, nos encontramos otro pasaje bíblico que nos adentra un poco más en lo que pueda ser el más allá. Así, cuando el rico epulón purgaba su arrogancia con sufrimientos /que las mentes más iluminadas catalogan como ‘privación de Dios’/, suplicó al Padre Abraham para que le diese permiso para venir a la Tierra a informar a sus parientes de lo que allí ocurría. Y Abraham le replicó:”…entre nosotros y vosotros hay un gran abismo, de manera que los que quieran atravesar de aquí a vosotros no pueden, ni tampoco pasar de ahí a nosotros”. “No hay retorno”, pues. Mas si “no hay retorno”, ¿qué de esos seres, venidos, se supone del más allá, y que han convivido con los humanos…? Aclaremos: una cosa sería ‘reencarnación’ y otra ‘encarnación’. Para mí la ‘reencarnación’ es de mera sustentación astral; para mentes volátiles, de ligeras apreciaciones, de raciocinios inconsistentes /que no resisten análisis/. Alguien en página web la ha resumido así: Reencarnación:”La existencia de un alma o espíritu que viaja o aparece por distintos cuerpos, generalmente a fin de aprender en diversas vidas las lecciones que proporciona la tierra, hasta alcanzar una forma de liberación o de unión con un estado de conciencia más alto”. Platón, el gran teórico de la ‘reencarnación’, decía que las almas tenían que tomar diferentes cuerpos hasta purificarse, pues una vez que salían del cuerpo manchadas y llegaban al Demiurgo, su creador, éste las mandaba de nuevo a la Tierra en un nuevo cuerpo. Por otra parte, sobre todo las literaturas hindúes, han propiciado el concepto de ‘reencarnación’ /igual que otros pueblos de la antigüedad/ porque eran sociedades elitescas: los de arriba no reencarnaban, porque eran dioses; la plebe sí tenía que reencarnar /una manera de tener en minusvalía y en conciencia de pecado a la clase popular para que sirviera bien a sus dioses, a sus amos esclavistas/. En tal sentido es que he dicho que se trata de una creencia inconsistente y que se presta para el comercio con la ignorancia. ¡Y pobrecito Dios, allá jefe de un almacén de almas despachándolas a la Tierra como mercancías de recuperación de valor! Por el contrario, la ‘encarnación’ involucra un pensamiento más serio. Encarnar en el sentido más amplio de la palabra es simplemente ‘tomar cuerpo’ /alma que toma cuerpo/ y el encarnado no está purgando en la Tierra, sino que suele venir a la Tierra en una misión de orden trascendental; no viene a purgar. Casos concretos nos lo plantea la Biblia: ángeles que han convivido con los humanos, entre ellos el Arcángel San Rafael, quien dice:”Nosotros no necesitamos comer, sólo hacemos que comemos… Nosotros venimos en misión de Dios”. El Profeta Elías encarnó en Juan Evangelista… Y algo más prodigioso: El mismo Dios, en la persona de Jesús, encarnó y se hizo hombre como uno de nosotros, para enseñarnos el camino que conduce a Dios.”El verbo se hizo carne y habitó entre nosotros”. Sí se puede dar el caso de que varios de esos espíritus elevados, sacrificando, por amor a Dios y a nosotros, su felicidad paradisíaca o gloria, vengan una y otra vez en misión de orientación a favor de esta Humanidad de tendencia a la perversión. Yo, Manuel, Profeta de ‘Clave 9’, hablo de estas cosas con conciencia y convencimiento de lo que digo, pues en estos momentos, y en mi misión ‘Clave 9’, encarno al Apóstol Felipe /y esto se me ha dado en revelación, que varios hermanos y hermanas de ‘Clave 9’ ya conocen/. Para completar estas nociones del alma y del más allá sería conveniente hablar sobre el destino del alma una vez acaecida la muerte. La muerte como tal implica que el cuerpo vuelva a la Tierra de la cual ha sido formado y el alma emigre a la dimensión correspondiente a su perfección adquirida en esta vida. La muerte es un hito más en el devenir del ser. ¡Y por cuántas muertes /hitos/ no hemos atravesado en el devenir desde el ‘Hágase’! Un último hito lo tuvimos cuando de dos células /el óvulo y espermatozoide/ se fundieron en una sola: mórula, blástula, embrión, feto y persona social. Después de este hito nos espera el hito muerte: el cuerpo al polvo y el alma a su destino final, pero sin ‘retorno’. Cuerpo y alma volverán a unirse de nuevo en un hito más: Pero esta vez el hito dará paso a un nuevo estado del ser. Cuerpo y alma serán más gloriosos o menos gloriosos según lo merezcan en justicia divina. Será el día de la “resurrección de los muertos”, que en mi criterio ha de coincidir con el día de la ‘reversibilidad cósmica’, el gran hito cósmico, cuando todo se haya cernido para comenzar un nuevo ciclo universal: habrá cielos nuevos y en otra modalidad a la que conocemos. No quisiera pensar en el sufrimiento de quienes tengan que esperar otra ‘reversibilidad cósmica’ para evolucionar, si se rebajaron con sus maldades conscientemente en esta dimensión a niveles inferiores al de los animales. De seguro que envidiarán a los cerdos, que en Ley de Dios vinieron a servirnos de alimento y como tales habrán evolucionado a otro estadio superior de existencia. Algo grande han dicho los científicos, quizás por inspiración divina:”La materia ni se crea ni se destruye, sólo se transforma”. Y la transformación se corresponde con el ‘devenir’.
No creas, hermana, hermano, que te invito a rezar y a que pidas a Dios te lo dé todo, ni a que esperes que todo te llegue por arte de magia y que los demás se sacrifiquen por tu bienestar personal, mientras tú no das nada a cambio. Exclúyete de este tipo de personas que abundan en el mundo, y con su indolencia, comodidad y hasta con pesimismo forman parte del ejército de las falanges negativas de la historia. Y no contentas con esto, acostumbran a inculpar a los demás de lo malo que hay en este mundo. ¿Y esas personas qué de bien aportan a la sociedad? Ninguno. Y, además, se olvidan o desconocen que el vacío no existe, que el mundo se rige por ‘Ley de Equilibrio’, y que lo que ellos dejen de hacer en sentido positivo y de responsabilidad, crean un vacío de inconsistencia que, por ‘Ley de Correspondencia y de Compensación’, necesariamente es llenado por energías contrarias, negativas, ya que el vacío no existe, repito. Energías que en relación a las positivas son sumamente expansivas, abrasivas y terroríficas. Es decir cunden no sólo en sentido inverso, sino en proporciones incontrolables, cual huracán, que se desata. Y estas fuerzas negativas, creadas por los mismos que se autodenominan buenos y que no hicieron en la vida lo que debían hacer según ‘Ley de Justicia, Ley de Equilibrio’, son incontenibles y buscan donde anidar, porque su ley es compensar. Fuerzas que se materializan en hechos concretos, teniendo como aliada la mentira en todas sus manifestaciones, y tomando como blanco de sus operaciones a su contrario / todo cuanto sea de justicia, de paz…/. Y es que verdad /paz, armonía, amor, respeto, tolerancia, comprensión, etc./ y mentira son incompatibles entre sí. Y una cosa: ni la verdad ni la mentira son entidades en sí, sino expresiones del libre albedrío que es lo que las crea y las hace tales. Y téngase presente también, que “como arriba es abajo, y como abajo es arriba”, y así como hay interacción de bien o de mal entre individuo y sociedad, así también todo vibra y lo que hagamos aquí abajo, tiene su repercusión allá arriba, en lo cósmico y trascendental. Y nadie podrá decir “yo no fui”; todo queda registrado en el tablero cósmico y trascendental; no sólo en lo que llamamos cosmos sensible, sino en el reverso de cuanto existe, en lo único y trascendental, que en sentido religioso es catalogado como Lo Divino.

‘Clave 9’, Naturaleza y Gobernantes:
Aclarando aun más el concepto que hemos emitido sobre el vacío, lo reforzamos comparando lo dicho con la ‘Ley de Acción y Reacción’ de Newton: “Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria: o sea, las acciones mutuas de dos cuerpos siempre son iguales y dirigidas en sentido opuesto”. Así, pues, cuando una fuerza de acción positiva que debió ser ejercida en la vida social del hombre no se da, es una acción de omisión, a la que por ‘Ley de Correspondencia y Compensación’ le sigue su igual y contraria: tú dejaste de hacer lo correcto, otro hace lo incorrecto. La armonía es como una balanza con sus dos platillos, y se fundamenta en el equilibrio. Si un platillo baja, otro sube. Mantener el nivel es de inteligentes y sabios. Ejemplos sobran: gobiernos de las naciones que, aunque se consideren buenos, no hacen lo correcto y justo; de por sí engendran su contrario. Han desnivelado la balanza de la justicia social. Y no olvidemos que lo contrario a lo correcto y justo es por regla general lo incorrecto e injusto. Mas en el plano político, lo que es incorrecto e injusto para quienes sufren lo negativo de tal reacción, es tenido como lo correcto y justo de quienes sostienen en alto el platillo de la balanza de sus conveniencias. Sólo que eso contrario tiene un tiempo de acción por más que como fuerza negativa arrase a su paso cuanto se le atraviese, pues en sus omisiones de lo correcto y de lo justo, tarde o temprano recibirá una reacción contraria. Se ha roto el equilibrio. Éste en condición cósmica exige nivelación. En el plano real, este quita y pon de los gobiernos a causa de las omisiones de unos y de otros, suele repetirse, aunque nunca en igualdad de circunstancias. Todo pareciera estar sometido a un flujo-reflujo en el movimiento de la misma vida. Y es porque el movimiento forma parte del devenir del propio ser: nada está quieto, sí en movimiento, pero en orden de superación, de lo menos a lo más; no en lucha estéril de contrarios, sino en búsqueda de armonía. A veces pueda ser que haya quienes me censuren de pasivo. Mas yo me atengo al Mensaje ‘Clave 9’ en sus palabras 14-15-16:”A Manuel se le ha dicho: ’No desafíes a gobiernos que obren contra ‘Conciencia Cósmica’…”. El mismo desafío teórico es ya violencia. Y añadir más violencia a la violencia ya existente ¿a qué puede conducir sino a más violencia? Pero una cosa es cierta: que la misma violencia destruirá al final a sus mismos autores por más fuertes que se consideren. ¿Qué hacer ante la violencia? ¿Agachar la cabeza? El mismo Mensaje ‘Clave 9’, en su Palabra 130 dice:”Ni violencia, ni debilidad; diálogo y acción”. Y cuando el diálogo se cierra, hay otras acciones que no necesariamente son de violencia y que superan a ésta en efectividad. “Quien siembra viento, recoge tempestades”. Elevémonos a ‘Conciencia Cósmica’ y de seguro que la visión sobre los hechos de violencia nos indicará el procedimiento a utilizar; algo así sucede como si se iluminara la vía a la solución más acertada. Por ‘Ley de Compensación’ la misma naturaleza de los hechos exige el equilibrio, y éste deviene sin violencia; la violencia obstaculiza a la misma ‘Ley de Compensación’. Por supuesto que entre el rompimiento de la armonía /por acción o por omisión/ y el resarcimiento hay todo un proceso no siempre benéfico: la historia está llena de charcos de sangre. ¡Lo inconfesable de la mente humana cuando se pervierte! Y así ese proceso se asemeja a una convulsión fatídica de la misma Naturaleza, cuando el hombre la desafía. Y la Naturaleza, aunque nos parezca feroz, es armónica. Y no obstante que nos parece ciega, porque en su furia arrasa con culpables y con inocentes sin discriminación, es inteligente, tiene mente como la nuestra, pero en propósito evolutivo, no de involución como nos comportamos los humanos. Es más, somos hijos de ella. Le debemos respeto. Ella como madre nos cobija y con sus mecidas, aunque nos duelan, nos avisa de que hay horizontes, futuro que nos pertenece. Y como el ave que saca a su polluelo del nido para enseñarlo a volar y lo lanza al vacío, así nos ha parido a nosotros, inteligentes y capaces como ella, y nos da aletazos para que no caigamos y nos estrellemos, sino que levantemos vuelo como hijos de Dios, como hermanos de todos los humanos, como miembros de una misma familia. ¡Oh el día que los gobernantes y dirigentes sociales abran sus ojos y miren la luz clara de Arriba! ¡Oh el día cuando dejen de ser politiqueros de oficio y asuman ‘Conciencia Cósmica’! “¡Pero ¡ay de vosotros, los ricos!, porque habéis recibido vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis hartos!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que reís ahora!, porque tendréis aflicción y llanto. ¡Ay cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!, pues de ese modo trataban sus padres a los falsos profetas” /Lc. 6,24-26/. Y ricos son, con sus lacayos, quienes desde los gobiernos de los pueblos, en sus diferentes estratos de mando, usurpan y se apropian de recursos del bien común. Ricos son aquellos que amasan fortunas a costillas del hambre y sudor de otros y son causa de desigualdad social. Humanos al fin. Pero que les duele que se les compare ‘en jerarquía de igualdad’ con los demás humanos, porque se creen dioses. Y no son dioses del cielo, porque hoyan demasiado bajo. Para cumplimentar la palabra bíblica “dioses sois”, tienen que enderezar la balanza y ponerse a justicia con Dios y con los hombres; al menos con los hombres, que ya, como dice el Mensaje ‘Clave 9’, “comenzarán a recibir lo Grande”, conocerán a Dios, aunque ahora en su excéntrico egoísmo no lo perciban.
Hasta los momentos de principios del siglo XXI no se vislumbra una salida metódica que ponga fin a las apetencias de poder y a la acumulación de riquezas en pocas manos. Quienes suben al poder toman éste como una hacienda privada. Y quienes atesoran riquezas en perjuicio de la mayoría empobrecida, se creen los intocables. La lucha política entre bandos opuestos, platillos de una misma balanza dislocada, no conduce sino a acentuar las diferencias. Un platillo sube; otro baja. Al final todo queda igual: La hacienda se la reparten siempre los de arriba, los del platillo que sube; los del platillo que baja han perdido su calidad operativa y son impulsados a morder su derrota. Por cierto que en ‘Clave 9’, según ‘Conciencia Cósmica’ se dice, Palabra 89:”Si en choque por desarmonía… hay vencidos, que los asimile… el vencedor”, ‘que los convierta en energía positiva y no los destruya estérilmente’.

-Sin conciencia el hombre no levanta cabeza:
Lamentablemente para los grupos especuladores de conciencias la igualdad es sólo teórica; los hechos lo demuestran en los Estados que han venido sustentando el poder, llámense como sea. Los de arriba pisan a los de abajo. Contra ninguno de los dos bandos está ‘Clave 9’. Los bandos contrarios de la actualidad política mundial luchan por la supremacía del poder, pero no se dan cuenta de que ambos son engendros de la ‘antihistoria’ /historia irracional e inconsciente/ y están en proceso de decadencia; no pueden dar los frutos que satisfagan a las sociedades; deben abrirse a nuevas perspectivas históricas que de verdad llenen las aspiraciones y las necesidades de las gentes todas, que no sólo de parcialidades. Aferrarse a lo pasado puede acelerar la hambruna mundial y la descarga de inclemencias por parte de la misma Madre Naturaleza. Sin embargo, ya el hombre está lo suficientemente maduro /el hombre y la mujer/ para acometer una empresa más de Libertad, más de Justicia y más de Amor. Una empresa, Estado Nuevo, que yo lo presento como ‘Estado Previo’ a la ‘Nueva Generación’ que anunciaron los Profetas y que por siempre soñamos vivir. Pero ese Estado, cualquiera sea su nombre, por ahora está sólo en el sentimiento y hay que subirlo a nivel de idea; y esta idea hay que desarrollarla, planificarla y realizarla con criterio lógico de relación de medios y fines que se correspondan entre sí; no más eso de cualquier medio con tal de conseguir el fin. El fin todos lo anhelamos en el fondo de nuestro ser: una Humanidad más libre, más justa y más amorosa. Un hombre en plenitud de derechos y de deberes; en jerarquía de igualdad en medio de sus diferencias individuales, que es lo que hermosea la vida social como los astros en sus diferencias le dan esbeltez y majestad al universo. Ha sucedido hasta nuestros días que unos hombres, en devoción al placentero oficio de alcanzar el poder y la riqueza, cuando esto han logrado, se han olvidado de los otros hombres, y han provocado la crisis mundial que padece nuestra especie. Crisis que abarca todos los órdenes: individual, social, institucional, y de relación con la Madre Naturaleza. Mas nunca es tarde en el devenir de nuestro ser, cuando sea el día en el cual el hombre, o por voluntad propia o por necesidad de naturaleza, adquiera un nivel mental superior y una conciencia más clara de su misión en este Planeta. Si de buena voluntad, y talentos le sobran, no tendrá que sufrir las consecuencias de su egoísmo; si porque no le queda más remedio, y se resiste al cambio, se expone a sufrimientos que superarán el dolor de parto. “Los hombres buscarán en aquellos días la muerte, y no la hallarán…” /Ap. 9,6/. Terribles palabras, pero si no ponemos manos a la construcción real de mundo mejor, la sentencia se ejecutará sobre la Humanidad entera. Y tan grave es esto que sólo una parte de la Humanidad perviviría, y en situaciones en que las lamentaciones, de por sí tardías, no hallarían eco de superación fácilmente; la caverna sería el nuevo hábitat del hombre que un día tuvo cultura, ciencia, tecnología y dominio de los cielos. Al respecto decía Platón que en las hecatombes quienes sobreviven quedan aislados y comenzando la vida de nuevo. ¡Tristeza que por desidia, interés o mala voluntad provoquemos una hambruna o una guerra nuclear! No en vano nos habló el Divino Maestro de la necesidad de la “regeneración de lo humano”. Y esto es tarea de todos y de cada uno de los seres humanos. En tal sentido, desde ‘Clave 9’, invito a gobernantes, a políticos, a intelectuales, a estudiantes, a empresarios, a trabajadores, a pueblo en general, y nuevos sectores /terroristas y traficantes de varias índoles/ a que tomen en serio esta senda de la ‘Conciencia Cósmica’: Conciencia de unidad, de universalidad y de trascendencia. Una manera más digna de ver el mundo, la vida, las cosas, a Dios y al mismo hombre. Hombres perversos, nos demuestra la historia que, al tomar conciencia de su error, han rectificado y han cambiado la mentira por la verdad, y el mal por el bien. ¿Quién es menos para subir este peldaño de Libertad, de Justicia y de Amor? Cuanto más retardemos este proceso cósmico, menos oportunidades de reivindicación tendremos. Ya la soga la tenemos al cuello y el tiempo como verdugo acorta y estrecha sus brazos para afianzar el nudo de lo inevitable. No obstante el milagro está en nuestras manos. Cada cual desde su posición haga lo que esté a su alcance para un consenso de mejor vivir. Yo, Manuel, Profeta de ‘Clave 9’, cumplo con anunciarlo y recordarlo. Allá quienes, pudiendo hacer algo, prefieran atizar más la candela, o se nieguen a contribuir con lo que más que un llamado es necesidad. El cuentecito de que ‘aquí mando yo, y los demás son borregos de mi manada’, o de que ‘sálvese quien pueda’, enriqueciéndose unos y quedando en la miseria otros, son polos políticos que de hecho no podrán satisfacer las necesidades de la Humanidad y que al final caerán como tantos imperios han sucumbido. Téngase presente que la Humanidad se multiplica vertiginosamente y las necesidades cada día se hacen más ingentes y perentorias. Ni las huelgas, ni la represión, ni los conflictos armados podrán poner freno a la crisis. Sólo hay solución por toma de conciencia de elevación con su consecuente nueva visión, repito, del mundo, de Dios, del hombre, de la vida y de las cosas; indiscutiblemente que apareada esta visión con la creación de un ‘nuevo Estado’, ‘Estado Previo’, que ya hemos mencionado. El Mensaje ‘Clave 9’, en su Palabra 11, dice:”Para lograr el fin, hay que establecer los medios”. Y el fin que propone ‘Clave 9’ en esa ‘Nueva Generación’, hemos dicho que es una Humanidad más libre, más justa y más amorosa. Y para tal fin no valen cualesquiera de los medios usados por los gobiernos de ‘antihistoria’ /historia irracional e inconsciente/, sino medios en proporción al fin. Si el fin es la Libertad, la Justicia y el Amor, los medios no deben ser otros que Libertad, Justicia y Amor y todos sus concomitantes como la ‘verdad’, el respeto, el diálogo franco, etc. De manera que esa relación medios y fines la expresamos así: En Libertad, para la Libertad; en Justicia, para la Justicia; y en Amor, para el Amor. Un ‘EN – PARA’ como unidad irreductible. Y no en teoría, sino en la práctica en el hogar, en la calle, en la escuela, en la universidad, etc. De mi parte siento la satisfacción de haber aplicado durante diez años esta enseñanza en el aula del Liceo y los resultados han sido muy satisfactorios y de gran enriquecimiento mental y espiritual de mis alumnos, que cambiaron el engaño por la sinceridad; el miedo por la confianza en sí mismos; el egoísmo por el compañerismo; la desidia por la cooperación… En fin, aprendieron con pies en tierra, con la mente en lo trascendental y el corazón en la Humanidad a vivir la Libertad, la Justicia y el Amor en el aula, y como consecuencia llevaban este aprendizaje a su familia y a sus amistades. Ellos mismos decían, y esto lo tengo grabado de viva voz:”¡Qué bonita sería la patria si esta enseñanza se impartiera en todas las escuelas, en todos los liceos y en la educación superior”! ¡Y qué bonita sería esta Humanidad el día cuando este ideal de Libertad, de Justicia y de Amor, de ‘Conciencia Cósmica’, se hiciera realidad!

‘Hincapié en la ‘Conciencia Cósmica’:
Por la ‘Conciencia Cósmica’ el hombre se hermosea de adentro hacia afuera, embelleciendo la vida entera. Hay que hacerse a sí mismo desde adentro. Y vano es exigir a otro que dé, cuando no lleva nada por dentro de realización; y el que nada tiene, nada puede dar. Es el caso de tantos dirigentes sociales de cuerpos lustrosos, pero de mente y de espíritu vacíos. Por ende que campee la iniquidad por dondequiera. La injusticia y la inconsciencia son el soporte de no pocas sociedades, porque quienes deben servir con ejemplaridad son más bien ‘piedras de escándalo’ y de miedo para muchos inocentes.
Por la ‘Conciencia Cósmica’ el hombre se remonta a su Creador y aprende a compartir la vida con sus hermanos terrícolas libre, justa y amorosamente. Mis alumnos y alumnas decían: “Esto no es cursilería, sino que aprendemos a ser más dueños de nuestros actos, al tiempo que nos hacemos más sensibles a los problemas sociales”.
Si para muchos todavía esto es un cuento infantil, para quienes hemos tomado esa conciencia /’Conciencia Cósmica’/ nos hemos convencido de que ha llegado la hora de mundo mejor. Ya las condiciones están dadas; sólo falta un poco de voluntad para acometer la nueva empresa de una nueva concepción del hombre, del mundo, de Dios, de la vida y de las cosas, y de que valemos y merecemos mucho más que el engaño y el zarpazo. Todos somos iguales. El Planeta con todos sus recursos nos corresponde a todos por igual. Nadie es más; nadie es menos. Los nacionalismos ya resultan insuficientes y suenan a mal gusto sus fronteras. Y esto es así, porque se está despertando la conciencia de que el Planeta nos pertenece a todos por igual; ya se empieza a ver el Planeta como el hábitat que nos corresponde a todos en la misma proporción. Lo que ahora son naciones desaparecerán para dar paso a territorios con funcionalidades específicas en cuanto al desarrollo de la nueva economía mundial y nueva distribución geográfica del hombre; y a los poseedores de fortunas se les cerrarán las fuentes de riquezas acumuladas a costilla y sudor de los desposeídos. La misma Biblia dice:”Y llegará el día en que no trabajarán unos para otros” /Is. 59/. La propiedad privada /suelos, subsuelos, mares, espacio, ect./ sea de particulares o de Estado, quedará atrás como un mito del mal vivir. Todo, verdaderamente, será de todos, por todos y para todos, no como doctrina de oportunismos políticos, sino como hecho consumado, porque en la conciencia de la Humanidad no se dará más abrigo a la delincuencia de particulares ni de Estados usurpadores. Las exigencias de la misma vida se encargarán de favorecer este cometido de mundo mejor según ‘Conciencia Cósmica’. El mismo Dios, por palabra bíblica dice:”Las tierras no se venderán a perpetuidad, porque la tierra es mía y vosotros sois en lo mío peregrinos y extranjeros” /Lev. 25,23/. Pensamiento éste de Dios en el Antiguo Testamento; el Nuevo Testamento nos confirma en la hermandad de una sola heredad /todos somos hermanos, hijos de un mismo Dios/, por ende que “el sol sale para todos”; todos en jerarquía de igualdad como seres de carne y hueso, como habitantes de un mismo Planeta; y no es el individuo quien tiene que estar sometido al Estado, sí en coordinación mutua, sino que el Estado debe estar al servicio del individuo. Y este concepto de igualdad y de confraternidad es el que surge a través de la ‘Conciencia Cósmica’ como un sentimiento de vida nueva. Recordemos al Apóstol Pedro:”Nosotros esperamos otros cielos nuevos y otra tierra nueva, en que tiene su morada la justicia”/IIPe.3,13/. Y estos ‘cielos nuevos y tierra nueva’ es a lo que estamos llamados a construir ahora entre todos. Ni el capitalismo ni los socialismos, ni cualquier otro sistema político de imposiciones y mutilaciones de derechos humanos, por más que se denominen ‘democracias de derecha o de izquierda’, podrán dar satisfacción a las aspiraciones humanas. Son tiempos nuevos que nos tocan vivir. Pero estos tiempos no devienen por arte de magia; somos los arquitectos y constructores de nuestro propio destino individual y social. Y a ese mundo mejor todos aspiramos, y la necesidad de construirlo apremia. El gráfico que exponemos a continuación nos dice que el tiempo de la nueva historia ha llegado. Tal vez sean muchos los ensayos que nos aguardan, al fin somos entes de ensayo y error, nada nos es ajeno; ¿por qué, entonces, un mundo mejor nos ha de ser extraño? Extraño e imposible para los vividores, cómodos e indiferentes, mas no para los hombres de buena voluntad y de acción positiva, que también los hay entre los gobernantes de las naciones que son los llamados, en primer término, a poner en ejecución esta obra de Libertad, de Justicia y de Amor. Mas no olvidemos que la mayoría de gobernantes obedecen a estamentos ya caducos por su ineficacia para resolver los problemas de sus sociedades.

-Más sobre ‘Estado Previo’:
El mundo pide: "Vino nuevo en cuero nuevo” /Mt. 9,17/: Un ideal de Libertad, de Justicia y de Amor en el que medios y fines se complementen. Por ende que no valga cualquier medio para justificar el fin.
He aquí a continuación un Cuadro como ejemplo de ‘Estado Previo’. Saldrán, tal vez, nuevas ideas que superen a la mía, y de ello me sentiría feliz. Obsérvese el contenido del Cuadro. Más abajo lo explicaremos. Anteriormente hemos expuesto otro cuadro parecido.



Explicación del Cuadro: En tanto que alguien asume el gobierno de los pueblos, sea por consenso popular o por la fuerza, y asentado esto, alguien también debe ponerse al frente del ‘ESTADO PREVIO’, pero en una nueva modalidad: no en pirámide rígida e inmodificable de vértice arriba y de base abajo, aplastando los de arriba a los de abajo, no; sino en una nueva conformación piramidal que permita a los de abajo subir y a los de arriba bajar, y sea al mismo tiempo con desplazamiento horizontal; que sea flexible en todas direcciones, hasta ser concebida a modo de círculo concéntrico en dependencia sectorial. Esto es, con participación del todo social estratificado en sectores tales que, todos en orden armónico, participen de la acción gubernamental en jerarquía de igualdad. No sé qué nombre recibiría, según sus ejecutores, este tipo de ‘ESTADO PREVIO’, previo hemos dicho a la “Nueva Generación”, en la que ya las naciones cesan en sus funciones tal como las conocemos y se abren paso a la racionalidad política, que no más razón impositiva, de engaño y de lamentaciones: / los de arriba atropellando a los de abajo/.
Así, pues, cada sector en orden ascendente elige a sus representantes de asambleas locales, regionales, territoriales de Estado Mayor, que denominamos hoy en día ‘Congreso, Asamblea, etc.’. Los representantes elegidos en la escala superior /hoy Congreso, Asamblea, etc./ nombran cada cual al Ministro de su área /ejemplo: Los educadores eligen al Ministro de Educación; los estudiantes y otros sectores juveniles al Ministro de Juventud; los trabajadores y empresarios al Ministro del Trabajo; los médicos y ramas similares al Ministro de Sanidad… Y, luego, los Ministros eligen a su Primer Ministro o Presidente.
-Si hay algún sector social que no esté agremiado, puede convenir su anexión a otro sector agremiado, o si es de alta representatividad social en número, puede establecer sus respectivas asambleas y participar en la conducción gubernamental.
Así, levantada esta pirámide social-gubernamental, cada representante de escala superior tiene que rendir cuenta a su base inmediata: El Presidente a sus Ministros; éstos a la Asamblea de Estado Mayor…., y así sucesivamente de arriba hacia abajo. El gobierno es de todos, por todos y para todos, y en jerarquía de igualdad. Nadie es más; nadie es menos. Todos en función del nuevo ideal bajo el tricolor de la Libertad, de la Justicia y del Amor, que no de artificios de quienes sólo piensan en llenar su tripa y en la egolatría.

-'Casquillos' mentales, mentira y chirriar de dientes:
¿Qué son los casquillos mentales? Son los adoctrinamientos, tipo lavado cerebral, que unas personas ejercen sobre otras, anulando así la capacidad de discernimiento de éstas. ‘Casquillos’ que no permiten ver más allá de las narices, pero que sí fanatizan, aborregan y hasta enajenan la personalidad. Y surgen también así los radicalismos y las luchas de contrarios. Y algo grave para nuestra especie: mueren la verdad y la inocencia en aras de la mentira y de los intereses que despiertan tales adoctrinamientos, sean políticos, religiosos, filosóficos, etc.
De aquí el mensaje ‘Clave 9’ invitando a elevarnos de conciencia: a ‘Conciencia Cósmica’, conciencia de unidad, de universalidad y de trascendencia que cual cristal nítido y transparente nos permite ver las cosas en su justa dimensión y nos hace más libres, más justos y más amorosos.
¿Hasta cuándo ideas y adoctrinamientos de oscurantismo y perversidad, procedan de donde procedan? La mentira es como nube negra y tormentosa que oscurece el sol de nuestra inteligencia. Y la mentira nunca está sola; está acompañada de interés y de procedimientos injustos con tal de conseguir el fin de quienes la fabrican; fin siempre innoble e injusto. La mentira es tan vieja como el diablo. De ella no se puede esperar nada bueno. Nació como lo opuesto a la libertad, a la justicia y al amor. Y no contenta con enajenarnos nos enemista con Dios, fuente de nuestra vida, para que no veamos su faz divina, presente en toda la creación. Y como a seres humanos nos hunde en la discordia y en enfrentamientos entre hermanos.
Sólo los manipuladores de la mentira triunfan en esta vida. ¿Y los hijos de la verdad, dónde están? Lamentablemente en un limbo de intrascendencia y atrincherados en su mayoría en la comodidad. Por esto es que triunfa la mentira frente a la verdad. Y por esto también es que el mundo funciona de mal en peor. Los arquitectos y edificadores del mundo mejor ni siquiera balbucean las primeras letras ‘mundo mejor’ que a todos nos corresponde vivir y gozar en paz.

-Sorpresa del más allá:
Ya es hora de “amontonar las piedras dispersas”, según diría el Eclesiastés. Y las piedras dispersas son nuestras desidias, intereses y mentiras que al final se traducen en odio y venganza /muerte infringida personalmente o por encargo, guerras fratricidas…/; latrocinio infame éste de arrebatar lo más preciado en este mundo: la vida. ¿Para qué? Para al final quedar atrapado en la trampa que a tal o cual criminal le tiende su propia mentira. Pero ya será quizás muy tarde, cuando no valga el huir de sí mismo, porque la sangre derramada tiene sus lenguas y grita hasta la eternidad: ’¡Criminal!’. Y no olvidemos que hay crímenes sin sangre: las injusticias cometidas. Aquí se puede correr de un lado para otro, y hasta esconderse y burlarse de los otros humanos, pero allá “no entra espíritu impuro”; hay que saldar cuentas, y no en moneda tiempo como ahora, sino en moneda eterna, quiérase que no. “Quien salva una vida, salva la suya”. ¡Ay de quienes con el mayor sadismo matan y matan, sacrifican vilmente la vida de su semejante! ¡Cómo ha de ser su “chirrincar de dientes” allí “donde ni el fuego se apaga ni el gusano se consume”! Y si alguien se burla de estas palabras, que lo haga mientras la oportunidad sea su aliada, pues que el tiempo se acaba para cada cual en particular. Sin embargo mi misión no es infundir estéril miedo. Más temprano que tarde se agotarán los días, y a veces más rápido que antes /muerte repentina por miles de causas ; lo inesperado acecha/. Recuérdese este ejemplo real de la vida: hay quienes teniendo plenitud de razón y de sentidos no ven más allá de sus narices, porque han puesto en sus ojos la venda negra de sus caprichos, de sus intereses y complacencias, y hasta de no menos desidia; pero otros, estando en igualdad de circunstancias que los referidos, rehúsan esa venda y luchan por no tener ceguera en ellos, y ven más allá de los sentidos, y ponen su fe en ser más libres, más justos y más amorosos en esta vida, y a cada paso que dan se les amplían y aclaran los horizontes de vida eterna. Han llegado al convencimiento de que esta vida merece ser vivida en paz y que gloria infinita será su recompensa en el más allá. Los puros ven más allá con su espíritu que los necios con los ojos del cuerpo en su afanosa vida.

-Pies en tierra, consistencia y fe:
¡Pies en tierra! Que ‘Clave 9’ no es utopía ni mensaje para ilusos o soñadores astrales, ni para quienes se ejercitan en mente y en cuerpo tan sólo para sentirse bien. Sin negar ninguna de las facultades que poseemos afincamos nuestros ‘pies en tierra’, ponemos la mente en lo trascendental como motivo y justificación de nuestra vida, y nos entregamos de corazón al servicio de lo humano en donde nos toque actuar. Tenemos además muy en claro la diferencia entre ‘caridad’ como sistema solapado, que, a la vez que da una limosna, enarbola la bandera de quienes dominan con dinero y otras riquezas o poder temporal el mundo. Nos basamos no en la ‘caridad’ mal concebida, sino en el amor que mana de lo más profundo de nuestro ser. Un amor que esté en correspondencia con justicia y con libertad. Un amor que no escatima esfuerzos de superación para que nuestra especie toda se supere en lo individual, en lo social, y en lo trascendental o espiritual /que sin sentido de lo espiritual todo lo demás no nos diferencia de una piedra, de un árbol o de un simple animal/. En lo individual somos dignos de nacer en una sociedad mejor, que nos proporcione albergue, alimentación, educación y esparcimiento. En lo social, que además del reconocimiento a nuestros derechos individuales /y no es derecho perjudicar a otro/ se nos inculquen valores de vida social sana que se hagan buenas costumbres y se nos enseñe los deberes de ciudadano en teoría y en vida práctica según leyes, igualmente, de armonía individual y social. Quizás la Biblia cuando nos dice “comerás el pan con el sudor de tu rostro”, no sea una sentencia literal al hombre pecador, sino un concepto de la más pura responsabilidad que hay que asimilar con entereza, y como diciéndonos /en referencia a nuestros primeros Padres, Adán y Eva/ se acabaron las disputas: ‘que si el hombre, que si la mujer, que si la serpiente…’/, ya sabemos lo que es estar desnudos /una etapa que dejamos atrás/, ya sabemos cubrirnos con unas hojas… Es decir ya estamos evolucionados y sabemos lo que es bueno y lo que es malo; ya somos seres de conciencia y como tales debemos comportarnos. Lo fácil es quedarse dentro de la caverna de la ‘antihistoria’ como un cavernícola más o como posteriormente un bárbaro más /que tal pareciera el estado que hemos escogido: barbarie es lo que predomina en el mundo; ya el matar a un semejante o cometer masacres es como un hobby de enfermos mentales. Basta no más leer la prensa del día/. Serían muy pocos entre los 7 mil millones que estarían en capacidad de “arrojar la primera piedra”. La gran mayoría sigue insensiblemente el oportunismo, la frivolidad, la autocomplacencia que brindan el dinero y los cargos públicos. Y es más, se habla de una ‘generación de relevo’. ¿Relevo de qué? ¿Relevo para qué? ¿Acaso relevo de la perversión de todos los valores humanos que se pisotean a diario? ¿Acaso relevo para acelerar la marcha de la perversión que ya es degradación de lo humano? ¿Acaso los mayores se han preocupado de preparar a la juventud para una sociedad más humanizada y digna del destino que merecemos como seres de libre albedrío para superarnos como especie y de sentimientos tan nobles como los de justicia y amor? ¿En qué puede pensar la juventud del siglo XXI si no en la herencia que le dejan sus gobernantes, sus educadores y sus padres, de ‘¡sálvese quien pueda!’? Una juventud soltada a la deriva de una nave sin timón ni horizonte de igualdad… Una juventud que, aunque se declara en rebeldía contra los estamentos actuales y tradicionales, pero por impulso propio de su naturaleza, no está preparada para afrontar retos de igualdad social. Una juventud que ha sido formada en lo fácil con este agravante: a) Unos, los hijos de los ricos /y ricos son también muchos de las esferas gubernamentales/, y cierta clase media, crían a sus hijos en buenos colegios privados y en toda clase de gustos /’sentirse bien’/ y esto último propicia riendas sueltas al sexo, al licor y hasta en muchos casos a la droga. b) Otros, los hijos de la miseria, atrapados por la incertidumbre de un futuro mejor, y ante el mundo deslumbrante que les rodea, son presas fáciles de bandas inescrupulosas que los utilizan como instrumentos para fines de la misma perversión social /para que roben, para que maten, para que repitan consignas grupales que crean disensión y odios en el seno de la sociedad…/; este grupo de jóvenes ve el dinero inmediato como único atractivo y se someten de hecho a cualquier postor /te doy tanto y haces tal o cual cosa…/. ¿Es esta la generación de relevo que nos dé esperanza de mundo mejor? Pero, atención, no culpo a nadie ni me excuso al decir estas cosas tan de mal talante. Simplemente retrato en palabras una realidad que en pantallas de cine, de televisión y de videos manuales son realmente escalofriantes. La misma ‘antihistoria’ nos ha traído a esta orilla de pestilencia, y repito, la realidad es más cruel que mi expresión. ‘Antihistoria’ que ya es bueno que le demos un corte final. Y frente a la ‘antihistoria’ /historia de lo irracional/ la exigencia es de ‘historia nueva’ basada en hechos de racionalidad, aunque por ser humanos /no seres perfectos/ cometamos errores, pero como humanos también tenemos la facultad de entendimiento para rectificar lo que sea necesario. Mas esta racionalidad no deviene como decía Jesús del ‘reino de los cielos’:”Ostensiblemente”, por arte de magia o por milagro de Arriba. La ‘historia nueva’ requiere en primer término de un protagonista también nuevo que escriba capítulos de gloria humana /de bienestar individual y social, de progreso, de paz…/. Un hombre no de antivalores, sino de valores. Y entre los valores hay que resaltar también el valor de lo espiritual, aquello que nos induzca a mirar a la Causa que nos dio origen, Dios, y que a la vez sea nuestra meta principal. No somos simples animales de caricias o de engorde; somos entes racionales capaces de trascender con nuestra mente a planos que están más allá de los sentidos; planos hacia los cuales nos encaminamos en lo inevitable del devenir. Y si en muchas personas falta fe, no olvidemos que lo opuesto es la no creencia, que es menos consistente que la fe, porque la fe nos impulsa a obrar mejor. Es más, entre la fe y la no creencia está la duda. Y ante la duda más vale escoger la luz que las tinieblas. Lo cierto es que aquí no se queda nadie y todos vamos para allá. Y en lo que a mí respecta mi mente y mis experiencias y vivencias me llevan a la fe y a la certeza de que no estamos solos, de que estar aquí y ahora no es un azar, que todo se mueve bajo un plan perfectamente definido, y que para eso tenemos mente /razón, entendimiento, voluntad/, para saltar la barrera de lo sensible y tocar lo otro que en plenitud de esencia nos pertenece /Dios/. Careciera de razón negar esta posibilidad de más allá. Repito que yo, al menos, la doy por seguro y por ella lucho en pensamiento y en acción de libertad, de justicia y de amor; en ella /en esa posibilidad de más allá/ concibo mi nueva estadía hasta hacerla realidad. Y en mostrar esta posibilidad /para mí realidad/ consiste el Mensaje ‘Clave 9’ mediante el ejercicio armónico de la libertad, de la justicia y del amor; ejercicio que a su vez nos eleva a la toma de ‘Conciencia Cósmica’, que es bastión de la ‘Nueva Generación’ que anhelamos: una humanidad más libre, más justa y más amorosa. Sin lugar a dudas que ya estaremos construyendo la ‘nueva historia’, y la verdad florecerá sobre la mentira.

-Frente a la mentira:
Si bien no somos quienes para culpar a otros; tampoco debemos enmudecer. En ‘Clave 9’, por Palabra 6, se nos dice:“…no callar verdad, no decir mentira ni apoyar a los terrícolas en desarmonías que pretendan quebrantar la ‘Conciencia Cósmica’: Libertad, Justicia y Amor”. La verdad de frente en todo momento que sea necesario. ‘Callar la verdad’ no sólo contribuye a que se geste el mal, sino que nos hace cómplices por omisión /a veces delito más grave que por acción/. La verdad confunde a los mentirosos y los encoleriza, porque la verdad es camino de libertad, de justicia y de amor, de armonía, algo que ellos no solamente no conocen, sino que los afea horriblemente al mirarse en el espejo de sus conciencias, que por eso las acallan y se ensoberbecen, y recurren al grito hasta de muerte, y se confabulan en legiones, cuales espíritus negativos del Evangelio, para atacar a su opuesto ‘quien camina por la senda de la rectitud’. Pero al final les sucede como a animal feroz de la selva que, siempre por ‘Ley del más fuerte’, en este caso el cazador, caen en la trampa. De nada les vale la mentira. ¡Oh, si hablaran los Césares, los Emperadores, los Reyes, y tantos otros magnates de la ‘antihistoria’! ¿De qué les ha servido la mentira sino para al final quedar confundidos ante otro más fuerte? Y aunque a alguien le duelan estas palabras, hay otro más fuerte que el mentiroso que es la Verdad en Sí, Dios, ante el cual la conciencia debe rendir cuentas por ‘Ley de Justicia Divina’. Y no importa que se burlen de la verdad cuantas veces lo deseen; Dios no tiene prisas; pero el final es inexorable. Con la mentira se retarda el proceso pro humanidad más libre, más justa y más amorosa, y nada más. Pero jamás habrá luz en las sociedades que manipulan la mentira. ¿Dónde está la verdad de nuestros días? Algo paradójico es que hasta los mentirosos creen poseerla; pero no es ‘la verdad’, es su mentira disfrazada de verdad, y el disfraz o se cae o hay otros más poderosos que se apoderan de él. Pero no basta con teorizar sobre este tema; hay que ser portavoz de la verdad. Ser portavoz de la verdad no es de débiles, sino de gentes de correcto pensar y proceder tanto en su vida personal como en la social. La verdad no se doblega ante ninguna circunstancia, porque es vitalidad de la misma razón. Y lo vital excluye la muerte /¡cuántos muertos no deambulan por las calles haciendo ostentación de su propia miseria!/.
Si la verdad es vida, y tanto amamos la vida, ¿por qué tantos enredos con la mentira, con el rostro de la muerte? ¿Por qué ante un Mensaje único en el mundo como el de Jesús nos disociamos más y más en vez de unirnos como verdaderos hermanos? Lamentablemente damos de lado al Mensaje del Cristo, “camino, verdad y vida”, y nos inscribimos en religiones, en filosofías, en partidos políticos, en esoterismos, etc. que al final de la inscripción lo que queda es aprovechamiento de unos sobre otros /los de arriba sobre los de abajo/: enajenación, sometimiento, vacío existencial y alimentación de la ‘antihistoria’. No ha habido “vino nuevo en cuero nuevo”, sino mezclados e inter mezclados de lo viejo con lo viejo. ¿Y todavía esperamos así un mundo mejor? Ya he dicho que quienes no quieran reconocer a Jesús /y líos no les faltarán/, que hagan algo positivo, que propongan nuevas ideas de mundo mejor, que se lancen a esa conquista de humanidad más libre, más justa y más amorosa; que no critiquen a los gobernantes, pero que tampoco los apoyen, si éstos no ponen granito de arena a ese mundo mejor. Y también dijimos que los gobernantes no pueden dar lo que ellos no tienen, porque la misma ‘antihistoria’ se lo ha negado: sentido de la verdad, sinónimo de libertad, justicia y amor. A los gobernantes hay que darles nuevas ideas y no adularlos para obtener beneficios de ellos. Los gobernantes también son dignos de ser forjados en Libertad, para la Libertad; en Justicia, para la Justicia; y en Amor, para el Amor. De lo contrario no les exijamos lo que ellos no tienen. Y no porque no tengan estos atributos de mundo mejor los calificamos de malos. Son dignos, como todos los somos, de Libertad, de Justicia y de Amor, para poder gobernar mejor a sus pueblos. Pero hagamos énfasis en que los pueblos no deben seguir gobernados por la ‘anti-razón’. La razón es para poner cada cosa en su verdadero sitio, que no para dislocación de las cosas /mucho menos de la ‘res publica’, de la cosa pública/. Así que ¿quién se lanza primero a ese ruedo de la ‘res publica’? Ya la ‘res publica’ no requiere de emperadores ni de monarcas, ni da caudillos ni de democracias partidistas. Los emperadores y los monarcas ya están llegando a completo fin. Las democracias socialistas o capitalistas tienen que rectificar sus fines y sus medios y abrirse a nuevas fórmulas: sobre todo a un ideal de libertad, de justicia y de amor, cuyos medios estén en proporción a ese mismo fin. Y para esto sobran los partidos políticos alternativos y el partido único. Los partidos suelen ser un tercero en apoyo del gobernante. Pero un tercero con raíces profundas en la ‘res publica’. Y el pueblo no debe ser gobernado, sino administrado, ni por primeros, ni por segundos, ni por terceros, sino por sí mismo como hemos señalado respecto al ‘Estado Previo’. Esta madurez social está a la vista de todos en las grandes naciones. Es una realidad que sólo necesita ponerla en ejecución /léase de nuevo ‘Estado Previo’/. En tanto que el todo social debe ser ‘de todos, por todos y para todos’, las condiciones están dadas también para una nueva concepción sobre el Planeta Tierra y conquistas espaciales que logremos: La Tierra y el Universo es de todos los seres que los habitamos. Por ende que el sentido de propiedad tal como nos lo ha dado la ‘antihistoria’ hay que revisarlo y cambiarlo por otro que, sin mutilar los derechos inherentes al ser humano /ni a otros seres que nos acompañan en el Planeta/ no se preste a acumulación de riquezas en ninguna mano, sino que los recursos naturales y el producto social esté justamente administrado en beneficio de todos por igual.

-Propiedad privada y dinero:
En mi libro “Ni Marxismo ni Capitalismo” se amplía este concepto nuevo sobre la propiedad privada, que en síntesis sería el poseer lo necesario para la vida /casa, muebles, animales domésticos, vacaciones, atención a la salud, educación, etc., /, pero sin poder acaparar bienes de fortuna que son la causa de la desigualdad social. De seguro que esto es un proceso de ardua labor por parte de todos los sectores sociales que han de integrar la nueva administración de la ‘res publica’. Todos caeríamos dentro de esta calificación de la ‘res publica’, porque a todos por igual nos pertenece el bienestar social. Necesariamente que en ese entonces no se puede utilizar el dinero para compra y venta de bienes que excedan a los establecidos en leyes de justicia social. El dinero será substituido por tarjetas electrónicas de avanzado alcance tecnológico que identifiquen a cada uno de los ciudadanos y que sea el recurso único para todas sus operaciones de vida social, menos para compra y venta de inmuebles, tierras, y otros bienes que se presten para el acaparamiento y distinción social. Nadie es más; nadie es menos. Todos en jerarquía de igualdad, y cada cual procurando disfrutar lo mejor de la vida según leyes justas hasta ahora desconocidas porque el dinero y otros tipos de riquezas son la causa de tantos males bajo el amparo de la llamada “propiedad privada”, que lo que hace es privar a otros de sus derechos a comer para vivir.
Esas tarjetas las comparo con lo que dice el Apocalipsis respecto a la ‘bestia’. A mi modo de interpretar el Apocalipsis éste no es lo inevitable negativo. Para mí el Apocalipsis es una advertencia de que si no obramos según ‘Ley Impresa en nuestra mente y en nuestro corazón’ nos sobrevendría el mal. Está dicho en el Antiguo Testamento:”Te he puesto mi Ley en tu mente, en tus labios, etc… Escoge el bien… Tu sabes lo que es bueno y lo que es malo”. Así, pues, aplicado esto también al Apocalipsis, éste es advertencia, para que evitemos el mal. Si lo propiciamos, el mal nos cae encima como lo inexorable. Así también considero que la ‘palabra “bestia” indica las creaciones hechas por el hombre /aviones, bombas, dinero…/. ¡Y cómo el dinero ha sido la peor de las bestias que ha inventado el hombre! En el caso concreto nuestro, la ‘tarjeta electrónica’ sería la nueva “bestia”, que describe así el Apocalipsis. Se trata de un “dragón”, de un ser con sumo poder frente al hombre y capaz de hacer “morir a cuantos no se postrasen /ante ella/, e hizo que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y siervos, se les imprimiese una marca en la mano derecha y en la frente”, lo cual nos da la imagen de un ‘chip’ que llevaremos impreso, para que “nadie pudiese comprar o vender sino el que tuviera el nombre de la bestia o el número de su nombre”. Y sabemos que el número de la bestia es el “666”, el número de la igualdad. ”…número de hombre”, que en mi apreciación no necesariamente hay que retroceder en la historia para buscar un César o un Papa /como suele atribuírseles/. Ya hemos dicho de nuestra parte cuál pueda ser el significado de “bestia” en el Apocalipsis: Todo cuanto salga de las manos del hombre e infunda poderío. Y ese ‘chip’ tendrá durante el ‘Estado Previo’ un gran poderío hasta ser substituido por el poder de otra “bestia” /otra hechura del hombre/ en la “NUEVA GENERACIÓN ‘Clave 9’”, que será toda una era de ‘Libertad, de Justicia y de Amor’, y más allá no nos atrevemos a emitir conceptos, pues hasta aquí llega la extensión del Mensaje ‘Clave 9’.
A mi percepción de la repercusión que tendrá esta “bestia” /’chip’/ en la vida social del hombre será algo nunca visto y todos se maravillarán del poder de la “bestia”, aunque como ‘bestia’ debe ser tenida de sumo cuidado por quienes la tutelen, que son los mismos hombres. Ella /la “bestia”/ como hechura del hombre no es perfecta, aunque nos parezca por su extraordinaria confección y funcionalidad. De aquí que “hiciese morir a cuantos no se postrasen ante /su imagen/”. Será tenida de total obligatoriedad en la ‘res publica’. ‘Ella’ controlará todas las operaciones en las finanzas públicas y privadas, para que nadie cometa abusos ni extorsión. Y algo más, esta “bestia”, este ‘chip’ incorporado, tendrá otras funciones de control de los individuos, para saber si está en el lugar de su obligación /trabajo u otra función social/ o llega tarde a su puesto de trabajo, o sale antes de tiempo, etc. De aquí su poder en toda la ‘res publica’. Si sólo a un ‘dragón’ apocalíptico se le puede respetar, esta “bestia” /’chip’/ es tal “dragón”. Sólo cuando llegue el día de la ‘Conciencia Cósmica’, por la cual se rija el hombre hasta no sé qué tiempo tenga estipulado el Plan Superior para ella, el “dragón” /bestia”/ cederá el poder al ‘cordero’, al ‘hombre nuevo’, al predicado por el Cristo, al hombre que “adore al Padre en espíritu y en verdad”.

-Reflexiones de inteligentes:
…Y el hombre tiene la virtud dada por Dios / “a imagen y semejanza de Dios”/ para arribar a ese estadio donde se imponga el reino de la ‘verdad’ sobre el reino de la ‘mentira’. Si fuésemos en incursión inter planetaria y entrásemos en diálogo con otros hermanos del Universo y nos preguntaran:<¿Y vosotros sois nuestros hermanos del Planeta Azul? Sabemos que tenéis inteligencia como nosotros y que hacéis creaciones maravillosas con los elementos de vuestro planeta. ¿Pero, por qué infringís tan fácilmente la Ley del Creador? ¿Por qué os odiáis unos a los otros en vez de amaros? ¿Por qué os matáis si lo más valioso que Dios nos ha dado es la vida, y vida para siempre, pues que una vez desencarnemos tenemos por destino una dimensión superior a esta sensible? Nosotros tenemos una tecnología muy superior a la vuestra y os conocemos muy de cerca a través de las diferentes visitas que os hemos hecho, y sin embargo nos amamos unos a los otros y vivimos en paz a pesar de que nuestro planeta es más duro para vivir que el vuestro. Vuestro planeta posee más recursos para el desarrollo de la vida que el nuestro. Y conocemos a otros hermanos de otros lares del Universo que están menos evolucionados que vosotros y no son ni violentos ni sanguinarios. A nosotros también nos ha visitado nuestro Hermano Mayor ‘El Cristo’, y guardamos sus preceptos. No somos ángeles; tenemos todavía muchos defectos, pero hemos aprendido a amarnos unos a los otros para sobrellevar mejor esta vida sensible<. ¿Qué responderíamos a estos hermanos, que de hecho existen con la misma propiedad que nosotros: que somos así porque nos da la gana; que en mí mando yo; que yo soy absoluto y dueño de mis actos? …¿Y a caso somos tan absolutos como para no necesitarnos unos a los otros? El recién nacido necesita del alimento de la leche materna, y cuando es mayorcito de igual manera necesita de los mayores para subsistir. Y aun el más acaudalado de los hombres ¿no necesita del servicio de los demás? ¿No necesita de quien le hornee el pan, de quien le cocine la comida, de quien le haga los zapatos y le confeccione sus vestidos, etc.? ¿De dónde acá nuestra prepotencia, si nos debemos los unos a los otros? El zapatero necesita de quien le suministre el cuero para sus zapatos. El panadero necesita de quien le siembre el trigo para la harina de su pan… Y así sucesivamente unos necesitamos de otros /como el enfermo del médico/. Quizás un día muy atrás, cuando salidos de la cuna biológica de la Naturaleza /cuando todos los elementos evolucionaron hasta darnos la configuración de humanos/, tuvimos que arrastrarnos hasta erguirnos utilizando nuestros pies y nuestras manos a la orden de nuestra mente e independizarnos de las estrictas leyes naturales y nos empezamos a conducir por el libre albedrío. -La realidad es más cruda que mis palabras: El Génesis nos retrata en aquel momento como seres de bondad habitando en un “paraíso terrenal”. Fue luego cuando nos ensoberbecimos y rompimos con la Ley de Dios inscrita en nuestra mente y en nuestro corazón. Las figuras más representativas de esta caída, sin levantar cabezas hasta el día de hoy, son “Adán y Eva”. Hombre y mujer por igual en desobediencia al Dios de sus conciencias. Y henos aquí no sólo en desobediencia sino en desafío abierto a las Leyes no sólo Divinas, sino también a las de la Madre Naturaleza. ¡Y qué tristeza de seres tan a la “imagen de Dios” convertidos en diablos! Rechazamos el cielo e invocamos el infierno. Por lo más mínimo entramos en reyertas unos contra otros. Repito una vez más que mis palabras se quedan muy cortas ante la realidad que nos envían en directo y vía satélite los medios de comunicación: coches bombas matando a inocentes, sembradío no de marihuana sino de bombas /terrenos minados/, cohetes y bombas inteligentes arrasando vidas humanas, mercado criminal de armas en manos del hampa organizada y hasta de menores de edad para matar impunemente… A veces he dicho que . Hasta el buitre con ser parangonado “sacador de ojos” /”cría cuervos y te sacarán los ojos”/ es noble en su misión de purificador del medio ambiente. Y no es ofender a mi especie, porque entonces me denigro a mí mismo. Es que algo nos está sucediendo que no obramos según la razón más elemental. Cuando escribo esto me dan la noticia de que a un señor, que con sacrificios en su pequeña ferretería se ganaba su sustento y el de su familia, cuando se disponía a cerrar su establecimiento comercial para ir a almorzar, le llegaron unos desalmados con pistola en mano y lo mataron para robarle su cadena /tipo collar/. Y una familia más en los ámbitos de las Américas con el dolor acuestas. Las cárceles están abarrotadas de jóvenes que han caído en la delincuencia criminal. Pareciera que la furia satánica se ha desatado sobre la Tierra. Unos son los instrumentos, los que matan, pero detrás de ello está la ideología del delito muy bien planifica. Nada se mueve en el mundo del delito y del crimen animado por hermanitas de la caridad, sino por mentes inescrupulosas e impías que maquinan la maldad y buscan braseros para sus fechorías. Generalmente quienes van a la cárcel son los braseros, no los planificadores del robo, del secuestro o del crimen, que son los llamados ‘cerebros’ o ‘autores intelectuales’. Y éstos son de varias esferas operativas: desde un individuo que puede utilizar la venganza valiéndose de un sicario hasta altas esferas de los poderes públicos que por revanchas políticas manda a matar. Se han dado casos, sin identificar: de cargar camiones de seres humanos, por simple oposición política, y fusilarlos; de hacer lo mismo con aviones y arrojar al mar a nuestros hermanos; de campos de concentración dejando morir esqueléticamente de hambre y de sed a nuestros semejantes… Y continúan las torturas y las penas de muerte en muchas naciones que se dicen civilizadas; palas mecánicas echan en fosas comunes a los fusilados. Maldades y más maldades tienen saturado el Planeta Tierra. De nuevo pregunto:¿Qué nos pasa que en vez de usar la razón para poner cada cosa en su sitio la utilizamos para la barbarie? ¿Por qué quienes reciben premios de intelectualidad, de bondad y de paz no se inventan alguna teoría /que no más novelas policíacas o de sexo ardiente, o de cómo enriquecerse más sin importar la miseria de otros…/ para encauzar la mente del hombre hacia fines verdaderamente nobles? La caridad, he referido antes, no es el remedio; la represión, tampoco; atentar contra los medios de prensa, es mutilar el derecho a ser informado de cuanto suceda en nuestro mundo; los diferentes sistemas políticos que han gobernado y gobiernan a las naciones, por experiencia y vivencia de la humanidad entera se sabe que ya son fases quemadas de la historia /’antihistoria’/… ¿Entonces? ¿A quién de sano juicio ofenden estas descripciones? ¿Cómo es posible que ya no exista seguridad para nada? El más inocente se puede ver inculpado en hechos punibles. Nadie está exento de verse involucrado en lo que ni siquiera ha pasado por su mente, porque la maldad acecha. En muchos países se extrema la situación hasta el punto de tener que vivir enjaulados, entre hierros y entre cables que electrocutan a quien ose saltar las paredes. Inseguridad en la calle. Inseguridad en la casa, por más que nos rodeemos de murallas. O nos busca la policía o disfrazados de agentes del Estado. O nos esperan a la entrada o a la salida, cuando no en la calle, en el carro /coche/, en el restaurant, etc. Cualquier lugar es propicio para el secuestro express o para que lo ultimen a uno. Así ha comenzado el s. XXI. Nada más que a principios y a mediados del s. XX esta situación de miedo no se conocía. Valía la palabra. Y anteriormente romper la palabra equivalía a enfrentamiento en duelo para resarcir la deshonra. Ahora no vale ni lo escrito en los tribunales de justicia, porque alguien mete la ‘mano peluda’ y falsifica o coloca una nota marginal que desvirtúa lo antes estipulado en el documento. De nuevo las palabras del Profeta Miqueas:”Han desaparecido de la tierra los justos… Todas las manos están prestas a hacer el mal…y pisan al justo…”. ¡Cómo recuerdo aquellos años de mi niñez cuando se podía salir a jugar tranquilo a la calle o parque hasta media noche sin pensar en peligro de acecho humano! Ahora va uno caminando por la calle y ve sombras persecutorias por todas partes. Léase la prensa de hoy 17 de Julio de 2011, por ejemplo, y se darán cuenta que mis palabras se quedan pequeñas ante la magnitud de los tristes acontecimientos. Sí sucede que para quienes están en los laureles del poder y gozan de guardaespaldas, estas cosas no tienen importancia. Sólo cuando experimentan algún contratiempo en cabeza propia es que chillan, mientras tanto “comamos y vivamos que mañana moriremos”, si es que acaso no se creen infalibles e inmortales.

-Redundando en criterios, pero una realidad:
En el ‘Baghavad Gita’ se hace hincapié en la ‘ilusión de los sentidos que se apegan a las cosas de este mundo y deviene el sufrimiento al final’. Estudiando bien estas filosofías orientalistas lo que queda después de elevaciones estereotipadas de la mente es ‘el sufrimiento’, la no compatibilidad entre lo que se desea y la realidad. Filosofías que buscan el ‘sentirse bien’, que no es otra cosa que una invitación al apego de los sentidos a todo aquello que crea complacencia; y en consecuencia resaltan el individualismo, por más que busquen sus actores meditaciones en grupo. ‘Ilusión’ y más ‘ilusión’ que exacerba la capacidad de la fantasía para viajar por mundos astrales; es como una efervescencia y nada más; la realidad late por debajo. Y cuanto más suban, más fuerte es la caída: el sentir ansias insaciables de lo fantástico; la realidad duele, causa sufrimiento /”ilusión de los sentidos y nada más”/. No hay equilibrio entre los “pares de opuestos” de que habla también el ‘Baghavad Gita’. Sobre estas prácticas de predominio individualista gana todas las batallas la fe cristiana. Jesús no nos conduce por la senda de la ilusión. Nos invita a poner pies en tierra; a tomar cada cual su cruz y a no mirar atrás. Y esto es lo que aleja a muchos de la fe cristiana y a refugiarse en la autocomplacencia que les brindan las filosofías orientalistas. Es mejor soñar despierto que no asumir la realidad tal cual es: Comer el pan con el sudor de nuestro rostro; poner la otra mejilla como símbolo de entereza; aprender a dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César / o sea, a tomar conciencia de que existen dos mundos, el de Arriba y el de abajo; el mundo de la trascendencia, del espíritu, de Dios, al que se llega por la práctica de la justicia y del amor, y al final sentirnos libres, porque el que obra justicia y ama a su próximo está en la verdad, y la verdad nos hace libres…/. Cristo, como Dios, nos invita a mirar hacia Arriba, hacia El Padre, y también hacia lo más íntimo de nuestro ser, en donde por luz de Arriba el “reino de los cielos” que llevamos por dentro se nos abre para paz en esta vida y dicha eterna en la otra. Lejos de meditaciones y de ensueños Cristo nos pone en acción por la Ley de Justicia y de Amor. Y nos dice que ‘busquemos primero el ‘reino de los cielos’ y ‘su justicia’, que todo lo demás se nos dará por añadidura’. Pero, repito por la acción positiva:”De nada vale decir Señor, Señor, si no hacéis lo que yo os digo”. Esto es el orgullo de ser cristianos. Y el mismo Cristo nos enseñó a eso: “Primero el reino de los cielos y su justicia”. Y en el ‘reino de los cielos y su justicia’ la Presencia del Padre, el Dios Creador, la Gran Causa de todo, el Principio y el Fin. En ningún momento el cristianismo nos encierra en la cápsula al vacío del ‘astral’, de la fantasía, de la ilusión, del letargo mental que produce la autocomplacencia, el ‘sentirse bien’ en lo personal por encima de la participación y responsabilidad social. El cristianismo nos hace verdaderos hijos de Dios y hermano de todo ser humano. El cristianismo nos concede derechos, pero nos infunde deberes, fortaleciéndonos en uno y en otro caso /en derechos y en deberes/ con la aceptación de la Voluntad Divina, haciéndonos confiar en el Padre que es quien todo lo sabe y quien todo lo puede y que nada malo quiere para sus hijos. Y en confiar en la Voluntad Divina está lo grande de nuestro Mensaje y de nuestra fe. Confiar así en Dios es deponer conscientemente nuestra débil voluntad y nuestro superfluo parecer ante ‘El Poder’, transformándose así la débil voluntad y el superfluo parecer en don de sabiduría y en don de fortaleza. “Y en mi angustia –dice el salmo- invoco a Yavé, y de mis enemigos quedo salvo”; jamás me refugio en la ‘ilusión de los sentidos’. Mi oración es mi firme actitud de fe en mi Dios, Creador de todas las cosas. Fuera de Él nada espero; en Él todo me sobra. Nada puede suplantar al Dios Padre nuestro. Sabiduría es recurrir a Él no sólo para pedir, sino también para ofrecerle todo nuestro ser y para darle gracias y gracias…

-La fe y sus comerciantes:
Tal vez en la vida política de los pueblos lo que ha faltado a sus dirigentes es este arraigo de verdadera fe cristiana. Pero los hombres desde inicios del cristianismo no han tenido hasta nuestros días un criterio formado respecto al Mensaje del Cristo. Se fueron por disputas teológicas y prácticas de tradición religiosa interponiendo al mismo tiempo los apetitos e intereses temporales de los gobernantes y de clérigos confundidos en cuanto a su verdadera misión /cuidar el rebaño del Señor/ que contribuyeron a alejar el Mensaje del fin que señalara el Maestro Divino: La unidad de los seguidores del Señor /”Para que todos sean uno, como tú Padre y yo somos uno”/. Hubo una falla desde el principio. Los discípulos no entendieron bien al Maestro:”Mi reino no es de este mundo”. ‘No es de este mundo’, pero es para, acatando las leyes de ese reino /principalmente leyes de justicia y de amor/ como cristianos construyamos un mejor reino de vida en este Planeta. ¿Qué sentido tendría que el mismo Dios se hiciera hombre y habitara entre nosotros si no nos hubiera indicado cuál es el camino recto para construir ese reino de paz, de justicia, de amor y de libertad aquí en la Tierra? Todo está muy clarito en los Evangelios: El cristiano debe luchar por hacerse un hombre nuevo. Y este hombre nuevo debe poner en práctica la máxima cristiana de que “no se ha hecho el hombre para el sábado, sino el sábado para el hombre”. O sea, que el hombre no debe estar subyugado al Estado, sino el Estado al servicio del hombre. El Apóstol Pedro tenía noción de esto, algo captó de su Maestro /”Nosotros esperamos otros cielos y otra tierra donde tenga morada la justicia”/. Lamentablemente la teología opacó el Mensaje crístico y lo convirtió en cánones, en dogmas, en anatemas y ritos. En la década de 1960 surgió en las Américas la “Teología de la Liberación”, pero de tintes que favorecían a las llamadas izquierdas pro tendencia marxista. Para mí que si bien esta teología sale de la inquietud que despierta en ciertos clérigos el Concilio Vaticano II, la lectura que ellos dieron al Mensaje del Cristo no concordaba con lo dicho por el Maestro. Se inclinaron por los ‘pobres’ y se olvidaron de la clase media y de los ricos, y establecieron nueva ‘lucha de contrarios’… Nuevos odios salían al escenario religioso. No faltarían sacerdotes que se identificaran con la lucha armada, y sacerdotes que se metían de lleno en las comunidades más pobres, como si hubiera dos sacerdocios. Creo que el deseo de estos sacerdotes era muy loable, pero traería consecuencias de disensión en el mismo clero católico, lo cual era apoyado por las izquierdas radicalistas. Repito que es mi criterio que esta ‘teología de la liberación’ se salía de los moldes evangélicos. Cristo, si bien dijo “que es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos” y que “no se puede servir a Dios y a las riquezas”, y “bienaventurados los pobres, porque de ellos es el reino de Dios” no por ello pretendía sembrar la cizaña que siembran los revolucionarios de la ‘antihistoria’ /el divisionismo, el odio…/. El Mensaje de Cristo está dirigido a todos por igual, a ricos y a pobres, para que unos y otros eleven sus mentes y ennoblezcan sus corazones, para que así ‘nazcan de nuevo’ al Reino de Dios. Cristo comía con ricos y pobres, con justos y pecadores. Su misión era /para todos por igual/: ‘El Reino de los Cielos’. Y en sus prédicas hacía previsiones a unos y a otros, porque el apego a las riquezas aleja del ‘Reino de los Cielos’, y les ponía el ejemplo del rico epulón y de Lázaro mendigo. El rico murió, igual que Lázaro, pero el rico estaba condenado, mientras Lázaro gozaba en el seno de Abraham. Y cuando el rico se vio en purga le dijo a Abraham que le concediese venir a la Tierra para avisarle a sus parientes de cómo era la cosa de fea allá. Abraham le contestó ‘que entre aquel lugar de purga y la Tierra había un abismo insondable, y que ni los de allá podían comunicarse con los de la Tierra, ni los de la Tierra con los del más allá’. Es la elevación de conciencia lo que quiere el Cristo de nosotros y no la lucha armada para ‘quítate tú para ponerme yo’. Mas Jesús en base a esta toma de conciencia /’Conciencia Cósmica’/ lo decía muy claro a ricos y a pobres:”Justicia”, “justicia”… Y su proclamación era la de la Justicia, la de la Misericordia, la de la Lealtad y la del Amor. Y siempre invitándonos a nacer de nuevo. Y mientras no haya individuos que nazcan de nuevo, no podrá haber sociedad nueva, por más revoluciones armadas que se inventen los hombres.

-Individuos y sociedad:
Son los individuos los que componen la sociedad y no la sociedad los individuos. Y sólo cuando se logra la sincronización entre individuo y sociedad es cuando puede operar un todo social coordinativo y no anárquico ni usurpador sobre los individuos; habrá nacido ‘El Estado Previo’. Ahora sucede que los individuos inspirados por la razón y por sentimientos contradictorios sólo engendran ‘lucha de contrarios’; mañana, cuando haya individuos en común acuerdo por un mundo de libertad, de justicia y de amor, y que tengan ideales igualmente bellos en relación a estos tres términos, y que establezcan metas y medios de mundo mejor, es cuando habrá una sociedad nueva que reciba en su seno a todos y a cada uno de sus hijos de igual modo: para darles libertad, justicia y amor. Para que quien nazca sea hijo de la dignidad que no de la suerte. Y si se hablase de ‘revolución’, sería una ‘Revolución Cósmica’, sin fronteras: Jerarquía de igualdad para todos según Libertad, Justicia y Amor. Y esto y no más luchas armadas es lo que quiere ‘El Cristo’ de nosotros. Y bueno es recordar que ‘El Cristo’ no es un revolucionario de verbo encendido por la metralla, para que unos a nombre de la igualdad y de la justicia suban a lo alto y pisen a los de abajo. ‘El Cristo’ es en sí ‘El Verbo Divino hecho carne’, y como tal es cósmico y trascendental. Cósmico, porque en Él no hay fronteras; y trascendental, porque ‘El’ es el mismo Dios, el que escapa a todo lo inmediato y todo a la vez lo trasciende y vivifica con su espíritu. ¡Y qué bello cuando ‘El Cristo’ se dirige a sus Apóstoles y les dice:”Ya no os llamaré más siervos, sino amigos”! ¡Qué bello será también ese día de la ‘Conciencia Cósmica’ cuando todos convivamos en jerarquía de igual según Libertad, Justicia y Amor, sin luchas de contrarios, como verdaderos hermanos! Y a enseñarnos este sublime camino es que vino ‘El Cristo’ /”Yo soy el camino, la verdad y la vida”/. Y la invitación, hemos dicho, es a tomar cada cual su cruz, su responsabilidad, y no sólo a reclamar derechos. Sólo quien sea capaz de subir al calvario con dignidad /sea individuo o sociedad/ es quien merece la resurrección, la vida y la gloria. Y de que podemos realizarnos para ese mundo mejor, nos sobran energías y capacidades innatas /que por apegos a las cosas de este mundo las desviamos a fines innobles y que nos tienen sumidos en la perversión hasta la degradación de la especie/. ¡Qué ingratitud la humana para con Aquel que vino a enseñarnos el camino de la verdadera vida y lo humillaron, lo vejaron y le dieron muerte de cruz como al peor de los malhechores! ¡Y cómo todavía se le injuria al tan sólo oír su nombre! ¿Qué tipo de esquizofrenia es la nuestra que teniendo por delante el bien escogemos el mal? Nada nos deben extrañar estas expresiones que la realidad, repito, es más cruel; es como un sadismo malsano de la especie que corroe las conciencias y las adormece, al tiempo que despierta los impulsos más audaces y los instintos más feroces. De aquí que ‘el lobo revestido de manso cordero’ nos aceche a la vuelta de la esquina. No más ciertos individuos tienen una oportunidad para transformarse en fieras que echan sus conciencias por tierra y se alzan en prepotencia. En fieras indomables se convierten quienes se enriquecen, a veces de la manera más vil y miserable, a costilla del dolor ajeno. En fieras indomables se convierten aquellos que utilizan sus títulos honoríficos o sus cargos públicos /o privados/ para el cohecho o para hacer daños a otros física o psicológicamente; que no les importa difamar a los demás con tal ellos realcen su posición /que las bestias son más nobles/. En fieras indomables se convierten aquellos que por congraciarse con otros o por recibir una recompensa monetaria asesinan a sus semejantes. ¿En qué ha evolucionado este hombre adánico desde que saliera del ‘paraíso’, por más inventos tecnológicos y científicos con que haya revestido a la sociedad /dícese que moderna/, si hasta para la muerte ha creado los más sofisticados instrumentos? De un hombre que ha puesto el poder de su mente al servicio de la maldad ¿en qué lo podemos diferenciar nada más que del hombre de flechas envenenadas, de torturas de un pasado / como el lector o lectora puede ver en la respectiva página web/?

-Interrogante aguda:
¿Tanta ciencia para crear dolor y muerte en el Planeta Tierra que ven desde arriba los astronautas como el planeta de las maravillas? ¿Qué mutación genética hizo el hombre del paraíso en su ser para pervertir todo “lo bueno” que Dios hizo y sumirnos en un “valle de lágrimas” como dice el canto de la ‘Salve’’? A veces me da la sensación de que sí, de que existió la primera civilización paradisíaca, alta y bella civilización de hombres creados a ‘imagen y semejanza de Dios’. Y percibo que esta descripción del Génesis contiene todos los elementos necesarios para creer que hubo un motivo de suma importancia /bien de vanidad, bien de astucias, bien de prepotencia, bien de afán desmedido de riquezas, bien de supremacía de unos sobre otros, etc., que condujo al terrible escándalo de aquellos tiempos cuando Caín mató a Abel /por envidia/. Desde aquel entonces la seguidilla de crímenes y de la perversión ha sido la tónica de los tiempos hasta este siglo XXI, que pareciera que los ‘caínes’ se han multiplicado en proporción tan incontrolable que lo que produce al alma piadosa es espanto /lo inexplicable/. Alma que no se acoja a los brazos de Dios y se llene de su amor y de su misericordia, cumpliendo sus preceptos, alma expuesta al sufrimiento y al sinsentido de la razón dislocada del hombre /infierno en la Tierra/. Y me he preguntado sobre lo grave de lo ocurrido en el ‘paraíso’: <¿Qué fue lo que tocó el hombre? ¿De qué árbol comió? ¿Qué mutación genética pudo haber hecho en un laboratorio de aquella civilización ‘paradisíaca’? De allí, lo cierto es, que salimos injertos en la mentira. Y tan grave fue lo allí sucedido en nuestra especie que hasta fuerzas extrañas al Planeta se hicieron presentes. El hombre había sobrepasado los límites de su libre albedrío /cuales son la racionalidad, la ley de la armonía, sellos impresos en nuestro ser para nuestro mejor transitar por esta vida/. ¿Qué si no toda una intervención del Plan Superior fue aquello de la expulsión del hombre del paraíso /de su condición natural primigenia/, y la presencia de “querubines con espada de fuego” cerrándonos las puertas de nuestro primera y casi angelical condición humana? De ahí en adelante es que conocemos la historia de la Humanidad; pero hubo otra humanidad primera, que por no ser perfecta como Dios, cometió su desliz y quedó fuera del escenario paradisíaco. Tal vez sean conjeturas mías y nada más. Pero hasta ahora no somos la Humanidad del Paraíso, sino los execrados por nuestra propia altivez, y los persistentes en los apegos a las cosas de este mundo. Tal vez también el ‘Paraíso’ fuera aquella Humanidad atenida a las Leyes de Dios y de la Naturaleza, y como rompimos con estas Leyes, aquí estamos sufriendo las consecuencias. -De que no estamos solos no lo estamos: Este pasaje bíblico del ‘Paraíso’, si seguimos las diferentes versiones sobre presencia de seres venidos de los cielos en las múltiples culturas del Planeta, y los consecuentes relatos que hallamos en la Biblia sobre seres que ‘bajan y suben’, nos debe hacer pensar también que no estamos solos. Y algo en lo que coinciden todas las literaturas es que esos seres vienen a aconsejarnos el bien. O sea, según mi criterio, desde lo sucedido en aquel ‘Paraíso’, el Plan Superior se alertó y nos brinda asistencia para que regresemos al ‘Paraíso’ en donde está la ‘Casa del Padre’. Alegoría tal vez. Pero algo de realidad tiene que haber en esos relatos, cuando la tradición los ha tomado muy en serio y la sociedad hebrea lo ha vivido en el alma; no pueden ser poesía. Algo sucedió más allá de nuestros cálculos prehistóricos e históricos. Recordemos que científicamente está demostrado que la Tierra estaba unida en sus continentes /’Pangea’/, y que más tarde hubo cataclismos y se dividió la Tierra en continentes. Y tenemos noticias científicas del ‘Diluvio Universal’. Pues más allá de estos acontecimientos pudo haber sucedido lo del ‘Paraíso’. La ciencia lo que no puede decir en esa noche oscura del tiempo es que pasó y cómo pasó. Es más, sabemos por mera lógica hoy en día, que la Tierra como los astros del Universo han tenido un principio y una evolución. El tiempo sea lo que quede en categoría de conjetura. De manera que si lo del ‘Paraíso’ es un mito, no se puede negar la realidad que hay detrás de ese mito. -Algo de ayer y del espíritu: En cierta ocasión Jesús refiriéndose al ‘divorcio’ concedido por Moisés por la dureza de los corazones, dijo:”Pero al principio no fue así”. Ese principio o ‘etapa paradisíaca’ fue “todo bueno”. Después es que los hombres se pervirtieron /aludo a una época pre caída de ‘Adán’, aquel hombre o aquella sociedad/. Si mal no recuerdo haber dicho el Apóstol Pablo es que no siempre un nombre propio se puede referir a una persona, puede referirse también a una ciudad, testamento, etc. Por ende que esas caídas de ‘Adán y Eva’ pudieran ser aquellas dos comunidades o sociedades ‘paradisíacas’ que entraron en reyertas y perdieron la felicidad. Y hasta soy de la opinión que ‘Adán’ pudo haber representado el ‘patriarcado’ y ‘Eva’ el ‘matriarcado’, y aquella fusión de las dos sociedades es lo que llevó a ‘Adán’ a exclamar:”Esto sí es ya carne de mi carne y hueso de mis huesos”. Según hemos dicho de Jesús: “Fue la dureza del corazón” la causa de ese divorcio no sólo en lo individual sino también en lo social, en lo humano en general. Sea así como lo describe el Génesis o no lo sea, los herederos directos de aquel hombre y de aquella mujer, y de aquella sociedad, somos nosotros. Portamos el gen de la discordia /cual ‘Adán y Eva’/; portamos el gen de la criminalidad como ‘Caín’; al tiempo que también portamos el gen de la armonía de nuestros ‘ancestros paradisíacos’, germen éste que es el que hace que de alguna manera contrarreste lo negativo de esa herencia y subsistamos todavía. Es más, este germen primigenio es tan potente que nos puede hacer ‘nacer de nuevo’, renacer a otra sociedad más libre, más justa y más amorosa, sin tenernos que esconder de la presencia de Dios como nuestros ‘progenitores ancestrales’. Si a aquello negativo se le llamó obra diabólica, también está la promesa del que nos habría de redimir, del Cristo y de la Virgen. Bien claro que está este testamento de fe y de trascendencia, cuando Dios habla en aquel ‘Paraíso’ de armonía quebrantada por la irresponsabilidad de nuestros ‘ancestros’:”Pongo perpetua enemistad entre ti /diablo/ y la mujer /Virgen/. Y entre tu linaje /la mentira/ y el suyo /El Verbo Divino, la VERDAD ABSOLUTA/. Y ‘este linaje’ “te aplastará la cabeza. Y tú le morderás a ÉL el calcañal”. Así lo que comenzó con la insensatez de nuestra ‘pareja ancestral’ tomaría cuerpo en la realidad posterior: Vino Cristo y ‘le mordieron el calcañal’ hasta de muerte en cruz; pero ÉL ha vencido para siempre esa muerte y nos ha enseñado el medio más seguro de la salvación:”Yo soy el camino, la verdad y la vida”. Y salvación no sólo para la vida eterna, sino para que gocemos de verdadera paz aquí en la Tierra. No más invocar de todo corazón /”Llámame que yo te responderé…”/ a Jesús, cuando en lo inesperado /como en el camino de Emaús a sus discípulos/ se nos aparece Jesús. No hay que rezar mucho para este efecto milagroso. Yo digo desde lo más profundo de mi ser:¡Dichosos quienes encuentran a Jesús! Hay que salir al camino de ‘Emaús’ y siquiera nombrarlo; lo demás es cuenta de Arriba, y lo de Arriba obra sobre lo de abajo. Yo vivo en Cristo; Cristo vive en mí. Con ÉL todo; sin ÉL nada. Su promesa es que quien oiga sus palabras y las ponga por obra:”Yo vendré y haré morada en él /en ella/”. Y si de algo no dudo es de su promesa. Y decíamos anteriormente que Jesús nos hablaba del Padre, de que su palabra era verdadera porque procedía del Padre. Pero hemos substituido la ‘palabra de Dios’ por la mentira y por los placeres de este mundo. Y mientras no nos dispongamos a regresar al ‘Paraíso’ y entrar por la puerta grande, por la puerta de la ‘Justicia y del Amor’ /para ser libres/, que son las dos grandes puertas que dan entrada al ‘Paraíso’, perderemos miserablemente el tiempo en esta dimensión, y en consecuencia, como lo nuestro es ‘devenir’, ‘ser’ y ‘ser’, sin dejar de ‘ser’…, al salir de esta dimensión sensible por el ‘hito muerte’ nos podemos llevar una tremenda sorpresa y decepción. En la aduana de la otra dimensión no hay ‘colados’. Esto es más serio de lo que nos podamos imaginar. La frecuencia de nuestro propio nivel energético nos acusa de bajo, medio o alto; de ser más o de ser menos. No hay escape. La vuelta al ‘Paraíso’ en esta vida es francamente realizable una vez que elevemos nuestro nivel mental y aprendamos a deponer criterios y actitudes negativas en aras de Libertad, de Justicia y de Amor. El Apóstol Pablo lo ratifica:”Transformaos en vuestras mentes para que conozcáis cuán buena, grata y perfecta es la voluntad de Dios”. Es cierto que el hombre es lo que lleva en su mente /y decimos: y en el corazón/.Y lo que el hombre lleva en su mente lo refleja directamente en su conducta. De manera que no hay que hacer grandes raciocinios para concluir quien es por dentro una determina persona. A veces nos arrepentimos de tal o cual palabra o comportamiento. Si este arrepentimiento es sincero y ponemos de por medio la buena voluntad para no incurrir nuevamente en el error, la sabiduría estará de nuestra parte. Jesús nos dice:”Estad atentos y vigilad”. No más nos distraemos cuando ya caemos en falta. Estad atentos como que no basta, hay que vigilar; y esta vigilia ayudarla con la oración /elevar el espíritu al Padre para que nos dé luz y fortaleza/. Esta vida es una lucha continua. Nadie podrá decir ‘la tentación no es conmigo’. No más que diga esto cuando legiones de fuerzas negativas vienen a ocupar ese vacío, aunque sea momentáneo que implica proferir tal sentencia. Y es que nadie puede ser perfecto en esta vida; la perfección en relación a esta vida nos corresponde alcanzarla en la otra dimensión que nos espera, pero no en ésta. Aquí cumulamos méritos siendo justos y amorosos /”¡Si supierais lo que significa: ’Prefiero la misericordia al sacrificio’!”/. La justicia sola, cómo no, nos ata a Dios, pero Dios exige que nuestros actos no se consuman en rigidez, sino que estén ayudados por la misericordia, pues a veces queriendo ser justos nos podemos exceder en los procedimientos y el remedio puede ser peor que la enfermedad /”Lo que no quieras para ti, no se lo hagas a tu prójimo”/. Ni Dios ni la razón ecuánime nos piden ser ‘justicieros’. Si se ha de someter al prójimo a un castigo, por ejemplo, debe hacerse como hemos dicho en justicia y en misericordia. En justicia porque debe pagar su delito, pero sin olvidar . Dentro de lo justo está también lo más justo, que sería la misericordia. Una cosa es ser justo y otra justiciero y severo. Y la misericordia no porque nos lo ha dicho Dios y tomamos esto como un sentimentalismo; no. La misericordia es la impregnación amorosa de lo justo. La justicia y el amor no deben separarse en la conducta humana. La justicia y el amor son sostén de la verdad, al tiempo que ésta lo es de la libertad. Por eso el Señor se muestra todo misericordia en el Antiguo Testamento cuando dice:”Yo no quiero que el pecador muera /se condene/, sino que se salve y viva para siempre”. Y nadie mejor que los gobernantes deberían tomar estas cosas como en cabeza propia para no ser implacables en sus condenas. ¡Cómo corren y gritan, y se esconden, y claman derechos, cuando esas cosas que hicieron sobre cabezas ajenas les son devueltas a sus propias cabezas por ‘la Gran Ley de la Resonancia y por la Ley de Compensación’ Cósmicas. En ‘Clave 9’, por Palabra 117, se dice:”Siempre y en ‘Conciencia Cósmica’ /Libertad, Justicia y Amor/ los efectos superen las causas en grados de Libertad, de Justicia y de Amor…”. Y esta superación de ‘causas’ significa que la racionalidad se sobreponga sobre aquello que haya que corregir o que castigar; o sea, la misericordia por delante. Así también las Palabras 88 y 89 respectivamente dicen:”Fuerzas en choque por desarmonía cuiden que sus efectos sean según ‘Conciencia Cósmica’: Libertad, Justicia y Amor”. Y “Si en choque por desarmonía entre terrícolas hay vencidos, que los asimile según ‘Conciencia Cósmica’ /Libertad, Justicia y Amor/ el vencedor. Que el sol estando sometido a ley universal, y sin tener discernimiento, a cualquier objeto vencido en atracción por él lo convierte en energía conforme a ley universal y no lo destruye estérilmente”. Ejemplo de la misma Naturaleza para nosotros que nos consideramos los reyes del Planeta. Mas no olvidemos que “con la misma vara que midiereis, seréis medidos”, se crea o no se crea en la Biblia. Es Ley de Compensación que exige resarcir el desequilibrio producido, aunque el hecho lo cometan los hombres en la oscuridad. Y algo curioso para quienes piensan que existe lo oculto en donde nunca se sabrá lo que uno piensa o hace. Hoy la misma ciencia y tecnología han puesto en nuestras manos los rayos infrarrojos para ver en la oscuridad, donde un ojo normal no puede ver. Pues no olvidemos que a los ojos de Dios nada se oculta. Además de los rayos infrarrojos existe la vibración de los pensamientos y de las simples intenciones, y no menos la resonancia cósmica de los hechos. Ni el silencio se puede excusar. Estamos ‘telescospiados’ y ‘teleescuchados’. ‘El Todo’ además de ser mental es vibratorio, y sus partes /también nosotros/ no están separadas sino interaccionadas con ‘El’. Por eso dice la Biblia que “No hay nada oculto bajo el sol”. Justicia y misericordia no invalidan ni la censura, ni la amonestación, ni la sentencia y pena sobre tal o cual conducta humana.

-Relación ‘Dios y hombre’:
Si dejáramos las cosas de Dios a un lado y alguien comenzara la tarea de mundo mejor sin ningún tipo de motivación espiritual o trascendental, ya estaría haciendo justicia en pro de la Humanidad, y “el que obra justicia es acepto a Dios”. Aquí encontraríamos la misma relación de ‘El Todo’ con sus partes. Dios nuestra Causa Primera está en todo ‘por esencia, presencia y potencia’, como dice el Apóstol Pablo:”Vivimos, nos movemos y existimos en Dios”. Y sin duda que tal persona, al ser acepto por Dios, recibiría su gracia, y en esta misma vida se daría su encuentro con Él. ¿Por qué del seno de los gobiernos actuales no pueden salir inquietudes y propuestas sobre ese futuro, que es necesario acortarlo en lo posible, no sea que cuando lleguemos a él sea demasiado tarde? Siempre se puede, si hay mentes y corazones sensibles a la problemática mundial. Pero hay una dificultad a la vista: Los partidos políticos, cada uno incubados en sus peculiares intereses filosóficos e ideológicos, y también atados a convenios internacionales poderosos. Intereses que suelen manifestarse en reyertas televisadas /en los Parlamentos/ hasta de agarrarse a puños los bandos opuestos. ¿Representantes del pueblo en este plan tan bajo? Así es la política que nos muestran dirigentes del pueblo. Y si se trata de gobiernos monopartidistas no se hace necesaria la reyerta, porque la consigna es una y todos la tienen que obedecer, salvo que quien no la obedezca es tomado por traidor. La planificación de mundo mejor, como hemos dicho al hablar del ‘Estado Previo’ debe atenerse a moldes nuevos: un ideal de libertad, de justicia y de amor que de por sí ennoblezca a cuantos tiendan sus miradas hacia él, y una planificación acorde con el mismo ideal: medios en relación al mismo fin. Ideal: Libertad, Justicia y Amor. Fin: Libertad, Justicia y Amor. Medios: Libertad para la Libertad; Justicia, para la Justicia; y Amor para el Amor. Un ejemplo práctico sería: Un sistema educativo que formara a sus alumnos libre, justa y amorosamente, para que ellos el día de mañana, puedan dar eso mismo a su sociedad: Libertad, Justicia y Amor. A esta relación es que hemos denominado ‘E N - P A R A’ /En Libertad, para la Libertad; en Justicia, para la Justicia; y en Amor, para el Amor/. Repito: No más eso de que “el fin justifica los medios”; sino que el fin exige medios adecuados a él mismo. Si usted quiere obtener cosecha de papas, tiene que sembrar papas y no tomates. Claro, en política se argumenta y se reargumenta acaloradamente; lo importante para cantidad de políticos de ‘antihistoria’ es conseguir lo que persiguen sin importarles los medios. A los políticos de partido les interesa el voto, y por éste hacen concesiones cuyo fin no siempre es para bien de la sociedad. Por eso los gobiernos no funcionan como debe ser. Mas cuando haya un gobierno constituido bajo fórmulas distintas a las acostumbradas que ponga los medios en relación al fin, y éste se corresponda con un ideal de libertad, de justicia y de amor, de seguro que los frutos sociales serán de armonía y de bienestar social. Pero para esto también deben cambiar muchas cosas. No por el hecho de que los políticos sean de partido y los gobiernos tengan la misma tónica estamos autorizados para hacer juicios temerarios contra ellos. Lo que queremos decir es que a estos tipos de gobiernos hay que buscarles la fórmula más adecuada y más justa de substituirlos, sin violencia /Véase de nuevo lo del ‘Estado Previo’, a ver si nos damos cuenta de las diferencias entre lo viejo y lo nuevo/. Darse cuenta de ello sería un paso para poner mano a la obra de la ‘Nueva Generación’.
Ya no estamos en la época de los faraones, ni de los césares, ni de los reyes… Pero todavía hay élites de poder político y económico que dominan el mundo. Mientras éste está superpoblado y amenaza la Tierra con sus desiertos y con su cada vez más inestable clima, y hay hambruna y sequía en muchos pueblos, los privilegiados, por cualquiera causa que los haya hecho tales, siguen pisando las huellas de los faraones, de los césares y de los reyes. Viven en suntuosas mansiones, y hasta poseen aviones y yates que en nada envidian los tesoros de los faraones. Ellos sí son ‘los dioses’ de la Tierra, mientras viven; cuando mueren van al polvo de la tierra /”Polvo eres y en polvo te convertirás”/. Pero, cuidado con el adagio “mal de muchos, consuelo de tontos”. No porque estemos llamados a la muerte debemos resignarnos, que es lo mismo que caer en abismo sin salida y para siempre. La resignación es el nivel de más baja frecuencia de nuestro psiquismo, que ni siquiera la indiferencia, pues en la indiferencia hay una inclinación de la voluntad. En la resignación hay adaptación a la opacidad: que soplen los vientos del norte o del sur, del este o del oeste, da lo mismo, porque el sujeto se hace insensible, se convierte en una bola del juego de la injusticia que los poderosos /de gobierno y de economía/ utilizan para su pasatiempo en esta vida.

-Vertientes del problema social y entidad propia:
Al resignado no hay que tenerle miedo, sino al que piensa y grita por inconformidad del statu quo. Hay otra masa de pueblo más ‘fervorosa’ que la de los ya resignados que sigue fiel las palabras de su líder. Esa masa es la propensa a que se le siembre odio y se le motive a la destrucción de un enemigo, que es el blanco que le pone el líder para que sobre él descargue su odio. La consigna es: ’Los buenos somos nosotros; los malos son ellos’.‘Ellos son los culpables del mal social; nosotros las víctimas’. ‘Hay que arrasar con la causa de este mal’. Y promesas y más promesas para esa masa irreflexiva, pero en auge de impulsividad. Y así se plasman las revoluciones: Los de arriba terminan matando a los de abajo. Y al final de la masacre es que se le revierte la tortilla a esa masa ‘fervorosa’; quienes creyeron ser libres se hacen esclavos de la revolución. Sólo la élite de dominio político y de las armas pervive en uso y usufructo del apoyo que le brindaron los incautos. Desde niño he seguido estos pasos infames de los de arriba sobre los de abajo /y los he visto de derecha, de centro y de izquierda/. Pero esto no me ha provocado odio. Mis sentimientos de justicia han estado muy claros, y ahora que los elevo a la Voluntad Divina, más claros todavía. Se me ha dado a entender la diferencia entre lo de esta dimensión sensible y la Dimensión Luz con la Presencia de la Divinidad. Y es más, se me ha dado la comprensión de mi yo en su multiplicidad de funciones como el puente entre lo de Arriba y lo de abajo. Soy ‘yo’ quien tiene que establecer la relación cuántica y trascendental con ‘El Uno’ /Dios/ y con ‘El Todo’ /con la manifestación/. Y no olvidemos que ‘El Todo es Coexistencial’ /y son incontables las existencias que coexisten como un todo, lo cual origina ‘El Gran Todo’, y en éste la esencia del mismo Dios que es lo que da vida a toda existencia/. Y todo cuanto se mueve o es estático tiene existencia. Si se mueve decimos: tiene vida. Si no se mueve: decimos que es inerte. Y mi ‘yo’ en su capacidad mental se hace consciente de cuanto le rodea. Y lo que me rodea, se reduce a su mínima expresión como energía. Y así mi mente concibe al ‘Gran Todo Coexistencial’ como ‘El Todo Energético’ sustentado en Dios, ‘EL PODER’, y fuera de ‘EL PODER’ decimos que ni la nada es concebible.
Mi ‘yo’ como energía en su doble aspecto /materia y espíritu/ es el dueño de sus actos. Pero como dueño es a la vez responsable. Es dueño, pero no absoluto. Un dueño muy relativo que depende de muchos factores determinantes: de su armonía con el cuerpo que lo contiene; de su relación con su mundo exterior /Naturaleza y ambiente social, cultura/; de su herencia genética /progenitores, raza, y hasta de antros genésicos del cosmos en su evolución/; y de su relación consciente con Dios, que todo lo rige en su sabiduría infinita.
Mi ‘yo’ goza del ‘libre albedrío’, por más que sea una creación relativa y limitada. Y es por el ‘libre albedrío’ que tiene una concesión muy especial dentro de su relatividad y limitación: la capacidad, como hemos referido anteriormente, de “ser perfecto como el Padre celestial es perfecto”. Perfección, por supuesto, también relativa, pues la perfección de Dios es inalcanzable. Imaginemos que Dios está ahí en un escalón determinado de una escalera; en el escalón cinco. Si ‘yo’ me perfecciono hasta acercarme a ese escalón cinco, Dios se aleja proporcionalmente esos cinco escalones, y se nos hace más grande todavía y más lejano. Así mi ‘yo’, aunque nunca sea perfecto igual a Dios /”Sed perfectos como el Padre celestial es perfecto”/, pues que soy de naturaleza creada y Dios es mi Creador, puede alcanzar la perfección que Dios en su infinito amor nos concede ocupar. Y Dios ocupará su sitial y ‘yo’ el mío. Pero mi gozo será tanto mayor cuanto más me acerque al Padre Celestial en perfección. Dios se nos muestra siempre en la proporcionalidad de océano y gota de agua del mismo océano. El océano contiene la gota. La gota está contenida en el océano. Y sin el océano la gota no tiene existencia, Igual nosotros, no seríamos sin Dios. Y algo más: el océano contiene la gota; pero la gota no puede contener al océano. El océano es el continente /Dios/, y la gota el contenido. Algo más preciso para comprender la perfección de Dios y la nuestra:

-Mis relaciones no son sólo con Dios:
Mas las relaciones de nuestro ‘yo’ no son sólo con Dios, sino hemos dicho también con la Naturaleza y otras existencias, y muy en particular con nuestros semejantes, con nuestra sociedad. Nuestro ‘yo’ debe ser no sólo el eje del Universo, sino el eje de sincronización y de armonía de nuestro mundo social; sin olvidar que dentro de nosotros hay otro mundo que no debemos descuidar: nuestro mundo interior, donde todo adquiere significación, y por ende ‘el reino de los cielos de que nos habla Jesús’. Este mundo interior es el más importante de todos /exceptuando nuestra relación directa con Dios que debe ser la primordial/. Olvidemos tiempos pasados. Ubiquémonos en un presente continúo, ni siquiera en un futuro idealista. Un presente en el que veamos que se mejora en bienestar social e individual de todos por igual, no como hasta ahora en beneficio de una minoría privilegiada. De seguro que para este logro hay que limpiar y echar al cesto del olvido muchas taras sociales e individuales. Taras que son nuestros hábitos y costumbres en cuanto a la propiedad privada y a la economía diaria de tipo capitalista fundamentadas en el dinero /”Tanto tienes, tanto vales”/. Y el que no tiene dinero es algo así como escoria, sin voz ni voto en el concierto social, salvo para la viveza de los políticos que se valen de la miseria para vender esperanza y cosechar votos. Ya estos tiempos de astucia y de oportunismo hay que borrarlos del mapa social.

-Frente a doctrinas y a doctrinarios:
Ya hemos hablado de la resignación, que es un estado de postración tal de quienes la sufren que pierden la capacidad de reacción. Es un padecimiento lento que una vez que toma arraigo en el psiquismo humano la persona adquiere las características de zombi. Tal es la enajenación que produce la resignación. Y para ello no se requiere, como dicen los marxistas, acabar con la religión /”Opio de los pueblos”/. Sino más bien dar fin a ciertas políticas con sus ideologías que superan mil veces a la religión en ‘adormidera’. La religión, sobre todo la cristiana, no llama a la resignación ni es su meta ‘el opio ideológico’. El Cristo nos enseñó con su crujida de látigo contra los mercaderes de conciencias a no ser pasivos, y a estar alerta en todo momento para no caer en tentación. ¿Y acaso no es tentación inclinarse por la resignación? Si algo no infundió Cristo a sus Apóstoles fue la resignación, sino la entereza, a desafiar /”Estad atentos y vigilad… Mirad que os envío como ovejas entre lobos”/ la adversidad poniendo la otra mejilla si es necesario. O sea, que si nos dan un golpe en la mejilla derecha, reaccionemos poniendo también la izquierda, indicando que estamos conscientes y no dormidos ni soñando; que estamos frente a una realidad; y siempre dispuestos a decir “sí” o “no”; nunca a guardar por temor los dones que Dios nos ha dado. El Cristo nos invita a la acción positiva; lo cual no quiere decir violencia, sino poner de nuestra parte el coraje que se necesita para ser justos y para amar incluso al enemigo. ¿Dónde está “el opio” del cristianismo? Lo que pasa es que el cristianismo estorba ante las filosofías políticas de la mentira, porque el cristianismo infunde “la verdad”; y la “verdad” no es para blandengues, sino como dice ‘El Bhagavad-Gita’: que el guerrero debe estar en guardia en todo momento y tener empuñada siempre la espada de la lucha; que no de la “lucha de contrarios”. En las cosas de Dios y del engrandecimiento del “reino de los cielos” hay exigencias de lucha contra la pereza, contra la desidia, contra la injusticia, contra el odio… ¿Y qué infunden esas ciertas ideologías traducidas en políticas rectoras de las sociedades sino odio…? Una vez que el odio toma cuerpo en una mente, ya los patrocinadores de la mentira están seguros de su triunfo; ya han logrado dividir a la sociedad en buenos y en malos; y la teoría del César no es necesaria repetirla /”Divide y vencerás”, es un hecho que invade la mente y el corazón de quienes confían en las políticas de la ‘antihistoria’: promesas que nunca se cumplen. No se cumplen, pero quienes tienen necesidad desarrollan más lo apetitos y los sentimientos que la razón. Por eso los políticos que tienen el carisma y la osadía de penetrar los sentimientos del pueblo con promesas que nunca llenarán las necesidades y aspiraciones de la masa desposeída, incluso de otra masa de ilusos que aspiran tener aun más, aseguran su silla dorada en los palacios de gobierno. Hay quienes se decepcionan y rehúsan seguir en la farsa, pero son los menos; pero la gran masa espera y espera, y lo último que puedan perder es la esperanza, y antes de perder la esperanza ya los ha atrapado la resignación. Pensándolo bien es un problema más de índole humana /degradación, caer en los niveles más bajos del ser humano/ que de carácter político, aunque sea la política la encargada de cosechar en este lamentable estado mental y espiritual de nuestra Humanidad. Cristo lo dijo:”Los que colaboréis conmigo en la regeneración de lo humano, os sentaréis conmigo a juzgar a las doce tribus de Israel”. O sea, una vez más el Cristo nos invita a la acción positiva y no a la ‘adormidera’. Y el Mensaje ‘Clave 9’ es como una píldora del cristianismo y nos invita a la toma de ‘Conciencia Cósmica’, que ampliamente hemos hablado en este trabajo de ella. Falta sí que quienes se consideren hombres /y mujeres/ de bien y de sabiduría pongan sus talentos al servicio de sus hermanos menores, los pobres, los desposeídos, los que tienen hambre y desde el fondo de su alma, aunque su mente no les dé para más, aspiran a vivir un mundo de más libertad, de más justicia y de más amor. Libertad con hambre es como la metáfora más estúpida que podamos crear sobre el papel blanco o en la pantalla de computación. La libertad implica satisfacer las necesidades, si no todas, al menos la necesidad de alimento /incluyendo el agua potable/ para robustecer la vida y poderla disfrutar en sus otros aspectos culturales: educación, recreación, vivienda confortable /que no ostentosa/, etc. Libertad no es sólo derecho; libertad es llenar el alma de satisfacción ante el deber cumplido. Libertad son tantas cosas como podamos imaginar y crear en el plano de lo positivo. Libertad no es crear bombas y armas para matar; eso es aberración de la libertad como principio vital. La libertad es para dominar /como dice la Biblia/ sobre todos los seres que se mueven sobre el Planeta, pero para que nos sirvan de vida, no de muerte como ha llegado a ser tenida la libertad. Libertad no es hacer lo que me venga en ganas. Libertad no es impedimento para que otro se realice, o para matarlo, puesto que en este sentido es la negación de la misma vida. Y tanto más gozaremos de esta vida, cuanto más y mejor la vivamos, y en consecuencia nos sentiremos igualmente más libres. Y si a la libertad se la complementa con el sentimiento de la justicia y del amor, el ser humano flota en libertad, se nos hace ésta ingravidez ante las dificultades de esta misma vida. Y libertad sin límite tenemos para acercarnos a Dios y obrar según sus preceptos. El beneficio de ello es únicamente para nosotros. Dios no necesita de nosotros; somos nosotros los que necesitamos de Dios. Pero la libertad puede ser arma de doble filo y muy peligrosa, siendo uno de los atributos esenciales del hombre. Cuando el hombre confunde libertad con egoísmo, con hacer y deshacer sin tener que dar cuenta a nadie, y mucho menos a Dios, el concepto de libertad se constriñe por sí mismo y devienen reacciones contrarias a ella. La misma libertad mal concebida crea su lucha de contrarios. Y una de estas luchas se da en el campo de la ‘propiedad privada’, propiedad que es tenida por la Iglesia Católica en su Concilio Vaticano II como “una prolongación de la libertad humana”. Emito el concepto completo de la Iglesia:”La propiedad privada, o un cierto dominio sobre los bienes externos, asegura a cada uno una zona indispensable de autonomía personal y familiar, y debe ser considerada como una prolongación de la libertad, humana” . Y añade la Iglesia:”Al Estado toca el impedir que se abuse de la propiedad privada en contra del bien común”. Concediéndole su razón a la Iglesia Católica, yo, como católico de libre pensamiento en Cristo /”¡Ay de vosotros los ricos…!/, considero que no hay que anteponer la propiedad privada al bien común. La propiedad privada no se limita por sí misma a “un cierto dominio sobre los bienes externos… de autonomía personal y familiar”. La realidad nos muestra un panorama de ambiciones incontrolables una vez que la propiedad privada comienza a gestarse. Quien tiene una hectárea, quisiera tener más. Quien tiene un millón de dólares, quisiera tener más. La ambición se hace saco roto. Y aquí está el problema de la propiedad privada. Una de dos, según la Iglesia, ¿o es propiedad privada, o propiedad controlada? Son dos conceptos diferentes. La Real Academia de la Lengua Española da esta noción de lo que es ‘privada’/propiedad privada/:”Que no es de propiedad pública o estatal, sino que pertenece a particulares”. Todos sabemos lo que es propiedad privada en la vida práctica: aquello que una persona o una institución adquiere para sí, como una casa, un vehículo, un terreno, etc; o muchas casas, muchos vehículos, muchos terrenos. Y algo más: la acumulación de dinero. La propiedad privada conlleva a todo esto. ¿Y los que no tienen oportunidad o acceso a estos bienes o a la acumulación de dinero? Aquí está la trama del drama social que viven las naciones: unos, ricos; otros, pobres. En un Estado capitalista este sentido de propiedad como “prolongación de la libertad” está fehacientemente demostrado que la condición que pone la Iglesia /”Al Estado toca el impedir que se abuse de la propiedad privada”/ no cunde efectos de verdadero control y por ende el abismo económico entre las clases sociales: unos pocos muy ricos y muchos muy pobres. No basta, pues, con acudir a la moral del Estado para el freno de la riqueza en pocas manos. Ni tampoco nos ha demostrado el Estado socialista o comunista de las naciones que han tenido y tienen la propuesta de su ideología con fines de verdadero bienestar humano que han logrado el paraíso. Hablamos de dos sistemas político-económico-social tradicionales altamente conocidos. El Capitalismo exacerbando la propiedad privada. El Socialismo eliminando la propiedad privada. En el primer sistema el poderoso en riquezas es el que impera. En el segundo /socialismo-comunismo conocidos hasta ahora/ el partido central, el culto a la revolución como único dios, y los de arriba siempre espiando a los de abajo y desconfiando de ellos /lucha de contrarios hasta en la médula del sistema/. Y repito mi posición frente a estos dos Estados: ni quito a uno ni pongo al otro; y no por eso soy ‘ni-ni’. Al contrario expongo una tercera fórmula: tomar lo bueno del capitalismo y lo bueno del socialismo en un primer paso para el nuevo Estado. Y si esto no resulta ya he dado la fórmula del ‘Estado Previo’ en el que participen como factores activos todos los sectores sociales organizados /léase de nuevo lo dicho sobre ‘Estado Previo’/. Lo cierto es que no debemos demorar la creación de ese nuevo Estado o ‘Estado Previo’. La misma Naturaleza nos está preavisando de males peores si no hacemos ahora esta construcción de Humanidad más libre, más justa y más amorosa. Porque se acercan días aciagos frente a los cuales debemos estar preparados, apertrechados y atrincherados en todo lo que conduzca al bienestar de la población, que somos todos por igual, sin distingos entre pudientes y míseros, entre clase de poder y clase dominada. ¡Abajo de una vez por siempre con las diferentes formas de esclavitud! Ser pobre es una esclavitud. Ser sometido a quienes ejercen el poder es una esclavitud. Decía recientemente un ‘fusilador’ /valga la palabra para reseña del que fusila o manda a fusilar/ del Caribe:”Ahora es cuando se va arreciar más la revolución… Haremos que las paredes oigan”. ¿Con qué moral, con qué ética, con qué sentido de la vida que no sea la prepotencia, la arbitrariedad y el dominio de las armas puede decir esto un Jefe de Estado? ¿Es éste el tipo de gobierno que necesitan los pueblos? Ya es hora de cambiar a estos matones de oficio, que confundidos en sus mentes lo que dejan a su paso es hambre y paredón. Y hay muchos matones en diferentes naciones del Planeta, cada cual a su modo, que, siendo o no siendo revolucionarios, utilizan las más crueles ejecuciones en sus dominios. Sólo valen los ricos en el capitalismo y los poderosos en regímenes contrarios. Algo sucede como que todavía no hemos asimilado el valor del ‘hombre’, de ‘todo hombre por igual’. Algo está fallando todavía en este ser, ‘hombre’, que, teniendo razón, no ha desarrollado la racionalidad. Fácilmente se inclina por intereses bastardos como el acumular riquezas o poder. No más determinada persona tiene la oportunidad de salirse del común batallar en la lucha por la vida, cuando inmediatamente se infla, se endiosa, se cree superior a los demás y comete barbaridades /unas veces abiertamente, otras muy refinadas/. Por lo que por más que censuremos a Jefes de Estados /capitalistas o revolucionarios de extrema izquierda, y las extremas derechas tampoco se quedan atrás/ no resolveremos el problema de lo humano, si no hay quienes desde ya se vayan preparando de adentro hacia afuera en la toma de ‘Conciencia Cósmica’ /repetimos: conciencia de unidad, de universalidad y de trascendencia; que no conciencia del zarpazo para dominar y atropellar a los demás; conciencia que requiere del ejercicio personal de la Libertad, de la Justicia y del Amor, que es lo que eleva de verdad mental y espiritualmente a un ser humano; y éste es el Mensaje de ‘Clave 9’/. Nadie nace ‘tirano’, la misma sociedad mal estructurada lo crea y lo alimenta y lo sube al poder. Por eso yo no juzgo, el juicio se lo dejo a Dios; simplemente comento lo que considero que no debe ser y que sí puede superarse para beneficio de todos los humanos por igual. Mi habla es la lengua de mi especie. Y mi especie /’hombre’/ vale y merece mucho más de lo que nos ha dado y legado la ‘antihistoria’. Merecemos Libertad, Justicia y Amor, y valdremos en proporción a la internalización y concienciación de estos conceptos, al tiempo que los llevemos a la práctica como nuevo ideal de lo humano.

-Mi criterio frente al siglo XXI:
Mas no perdamos de vista la propiedad privada. ¿Qué es anterior: la propiedad privada o la propiedad comunitaria? ¿Y qué es anterior la propiedad comunitaria o la propiedad de un Estado todopoderoso? Todos nacemos en una familia, en una comunidad. Como individuos, sin la ayuda de la comunidad familiar no somos nadie. Pues bien con estas premisas podemos aclarar la idea de un ‘Estado Previo’ /previo a la ‘Nueva Generación ‘Clave 9’ que anunciamos según Conciencia Cósmica: Libertad, Justicia y Amor/. En esta ‘Nueva Generación’ la propiedad privada será algo de paso. La propiedad privada ha sido causa de muchos males sociales e individuales. La propiedad privada conlleva por su propia naturaleza a la acumulación de dinero y de bienes en pocas manos. Lo cual quiere decir que lo que a unos les sobra a otros les falta. En un sistema donde funcione como ‘status’ la propiedad privada amparada por las leyes, habrá ricos y pobres; abundancia y miseria; jamás reparto equitativo, porque no se trata en tales Estados de ser coordinativos, sino anárquicos unos y usurpadores otros; y en lo anárquico el problema se agudiza porque siempre triunfa la ley del más fuerte. Fuerte en componendas, en atesorar dinero y bienes materiales, y terrenos, etc., y al final terminan haciéndose los amos con nombres y apellidos de cuanto exista en esa nación. Recientemente también hemos oído a un mandatario de una nación africana decir que él es el dueño de ese país, que él no es ni el Presidente ni el Jefe de Estado, que eso es fruto de él y él es el dueño absoluto. Que esto ocurriera en épocas remotas, eran tiempos de conquistadores y líderes que dictaban sus propias leyes, pero que esto esté al rojo vivo en el siglo XXI es un síntoma de atraso, y en medio de las naciones altamente civilizadas una debilidad de éstas traducida en impunidad. Sólo las naciones más fuertes en armas salen al paso de estas situaciones de ‘antihistoria’, y porque ven que atacando brutalmente contra posiciones en desventaja armamentista allí obtendrán buenos dividendos; de lo contrario, luchar por los valores humanos que se pisoteen aquí o allá, pareciera que ello no motiva a salir en defensa de los oprimidos. Tal es nuestro mundo actual entrado ya el siglo XXI. ¿Cuántos siglos más habrá que esperar para que alguien de arriba /del poder/ se interese por los problemas de la Humanidad, que no de una parcialidad política, económica o territorial? -Me reitero en mi criterio cósmico: No es desde arriba de donde ha de venir la solución, sino desde dentro de quienes como hombres de buena voluntad y de fe en la vida y con espíritu de trascendencia se preparen para tan ingente, necesaria y no menos noble tarea, cual es, repito, la toma de ‘Conciencia Cósmica’ por la que habrá: ‘Dios y hombre; hombre y Dios’; y respeto a la Madre Naturaleza; y espíritu de hermandad, dando preferencia no a la propiedad privada, sino a la comunitaria, y no a un Estado Capitalista o Socialista-Comunista a la antigua todavía, sino a un Nuevo Estado /’Estado Previo’/ con una nueva estructura social de participación de todos los sectores sociales y en base a un ideal de Libertad, de Justicia y de Amor. Entonces sí florecerá la verdad frente a la mentira de la farsa política de ‘antihistoria’. Yo, Manuel, Profeta de ‘Clave 9’, me incluyo ya en ese nuevo amanecer, pues no callo en mis planteamientos de vida mejor a través de la toma de ‘Conciencia Cósmica’ que nos pertenece ahora adquirir como etapa evolutiva de nuestro ser.

-La Biblia habla de cosas concretas:
En cuanto a la propiedad privada no deja de ser curioso el pasaje bíblico:"Las tierras no se venderán a perpetuidad, porque la tierra es mía y vosotros sois en lo mío peregrinos y extranjeros”/dice el Señor/. Y el comentarista bíblico dice que esto no lo cumplió el pueblo de Israel. No obstante diremos que la Biblia desde sus inicios reconoce la esclavitud. Quizás fueron los tiempos que tocaron vivir a aquellas sociedades /esclavistas y señores, pues había esclavos y siervos/. Concepto que Jesús rompe:”Ya no os llamaré siervos, sino amigos”. El caso también es que quita al hombre de la servidumbre del Estado:”No se ha hecho el hombre para el sábado /la institución, el Estado/, sino el sábado para el hombre”. No sabemos hasta qué punto Jesús habló de política a sus discípulos. Frases sueltas es lo que encontramos en los Evangelios. Y cuando dice “A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del Cesar”, en mi criterio lo que hace es que separa religión de política. No anula ninguna de las partes. Las dos son compatibles en sociedad según Jesús. Y lo mismo en cuanto a la propiedad privada; Jesús respeta a unos y a otros, pero sentencia a quienes ponen su corazón en las riquezas y ordena al que tiene dos túnicas dar una al que no la tiene, y a ir por el mundo con lo necesario, no con lo superfluo y ostentoso: “Llevad una sola túnica y unas sandalias…”. Más allá de las palabras sueltas que hallamos en los Evangelios hay que considerar la intencionalidad que pueda haber en ellas. Aquellos tiempos no permitían a los discípulos la conceptualización de la política como la entendemos hoy. Jesús se veía ceñido entonces de hablarles a su modo:”Si hablándoos de las cosas terrenas no entendéis, qué tal si os hablase de las cosas celestiales”. Por aquí nada más tenemos un ejemplo de que Jesús se veía medido en sus palabras. Es más, Jesús como Dios que era sabía que todos somos iguales: en el nacer y en el morir. Venimos desnudos. Nos vamos con lo que nos quieran y puedan hacer acompañar los deudos allá en la tumba, si es que la tenemos, pues muchos mueren aislados de las gentes, o se los traga la tierra o las aguas, o los devoran el fuego o las fieras… Jesús no podía estar a favor de la propiedad privada que produce riquezas, aunque en su mensaje de igualdad compartía con ricos y pobres, pues hemos dicho que no está de acuerdo con los ‘acaparadores de riquezas’. Jesús aboga por la justicia, y siempre por la misericordia.
Pero algo tuvo que decirles Jesús a sus discípulos cuando el Apóstol Santiago se expresa tan duramente de los ricos:”Y vosotros los ricos, llorad a gritos sobre las miserias que os amenazan. Vuestra riqueza está podrida… el orín será testigo contra vosotros y roerá vuestras carnes como el fuego… El jornal de los obreros que han segado vuestros campos, defraudado por vosotros, clama, y los gritos de los segadores han llegado a los oídos del Señor de los ejércitos… habéis engordado para el día de la matanza”. Esto mismo diría un dirigente revolucionario de extrema izquierda del capitalismo. Y es la propiedad privada unida al dinero lo que hace ricos a unos y pobres a otros. La propiedad privada hay que cambiarla por otro sistema más funcional y equitativo que no sea tampoco el de un Estado absolutista y quienes sustenten tal Estado, élites de poder, sean quienes gocen de la ‘no propiedad privada’ transformada en beneficio de los de arriba y en reparto de migajas para los de abajo. Sobre estas cosas también la Biblia nos pone alerta:”Día llegará en que no tendrán que trabajar unos para beneficio de otros… Día llegará en que el lobo y el cordero pacerán juntos… Día llegará en que no edificarán unos para otros…”. Ha de venir, pues, por necesidad histórica de los tiempos, un Estado Coordinativo, de Justicia, que de verdad ponga fin a la ‘antihistoria’ /historia fraguada sobre la irracionalidad y la injusticia que incluso la misma propiedad privada y el dinero propician/ y veamos esos “cielos nuevos y tierra nueva” de que nos ha hablado el Apóstol Pedro.

-Necesidad de lo nuevo:
¿Dónde están los nuevos ideólogos? ¿Dónde están los nuevos políticos? ¿Dónde están los nuevos académicos que enseñen según Libertad, Justicia y Amor, para un mundo de Libertad, de Justicia y de Amor? ¿Dónde están los políticos que se desprendan de sus tronos faraónicos? Si ellos no han nacido todavía, quienes tengamos conciencia de tal necesidad, debemos ir preparando la sala de parto para ese niño que venga a una sociedad más libre, más justa y más amorosa y sea acogido por la misma en su dignidad de especie predilecta por Dios. “El Reino de los cielos /decía Jesús/ no esperéis que venga ostensiblemente /por arte de magia/, está dentro de vosotros”, y como está dentro de nosotros podemos hacer uso de él a libre albedrío, pero con metas de ‘ideal de Libertad, de Justicia y de Amor’; fuera de esto es continuar la ‘antihistoria’, pues “vino nuevo en cuero nuevo”, sin componendas, sin remiendos; capacidad tenemos. Y a tiempo, repito, antes que sea tarde y paguen justos por pecadores. Y ¡ay, de quienes pudiendo, no lo hicieron! Hay que unir el querer y el poder para mayor efectividad en esta empresa de Humanidad más libre, más justa y más amorosa. A las hermanas y hermanos que leen estas páginas también va dirigido este llamado.

-La materia es algo más:
He visto unas fotos en prensa que retrata el choque de galaxias. Un choque de galaxias equivale en el Universo a lo que es en la Tierra para nosotros un choque de átomos. Las galaxias son como los átomos visibles del Universo. En estos momentos mi mente se sumerge allá en los espacios infinitos y contemplo la majestuosidad de esas explosiones cósmicas. Y pienso: ¡Tan embrollada que hacemos la vida aquí en el rinconcito de nuestra aparente quieta galaxia! Aquí donde ya conocemos la vida como meta del mismo cosmos en gestación todavía. Aun la obra de la creación está en marcha. Ni para adivinar los planes que ‘El Creador’ se ha trazado con nuestro universo. ¿Y qué somos nosotros en relación al universo sino una chispa microscópica casi imperceptible? No digo insignificante, porque ya nuestra mente, como uno de los frutos que había de producir el árbol cósmico, es una realidad que nos hace sobrepasar las esferas de la materia de la cual procedemos. Pero esta materia no es como vulgarmente la podamos conceptuar. En la materia de la cual hemos sido formados estaba desde el principio la potencialidad que le ha sido dada por ‘El Creador’ para producir vida. Y en esa misma potencialidad el concomitante connatural del espíritu. No que Dios haya separado el espíritu de la materia como dos cosas distintas; no. Sino que en la misma manifestación de lo creado estaba impresa la potencialidad del espíritu. Y esto me lleva a la conclusión de la esperanza en la vida eterna del más allá: De cómo al separarse espíritu de materia en nuestro hito muerte, el espíritu va a su lugar conforme de positiva o negativa haya sido su presencia en esta dimensión /materia-espacio-tiempo/, y va a dimensión luz como destino final para el gozo eterno. Allá, una vez se haya dado la reversibilidad cósmica de esta dimensión sensible, el cuerpo y el espíritu /alma/ por ‘Ley de lo Semejante’ se han de unir en un estado glorioso /más glorioso o menos glorioso/ conforme a su vida en esta dimensión en que nos desenvolvemos los humanos. Y sigo contemplando, como dice el Mensaje ‘Clave 9’ en su Palabra 133 ”Las maravillas que el universo esconde a los sentidos”. Y si esto, contemplar la creación de Dios, es gozo para mi alma, ¿quién ni siquiera podrá tener idea del gozo del ‘Creador’ al hacer tal cosa? Yo después de ‘gozo’ no hallo palabra para expresar esta sensación que siento esta mañana, 30-07-2011, al bañarme en “las aguas de arriba y en las aguas de abajo” de la creación y sentirme en ese océano de éxtasis una gota de sus beatíficas aguas. Al menos yo vivo esta sensación en medio del caos producido por la irracionalidad del hombre. Bien desahoga a mi alma el canto bíblico:”¡Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad!”. Y este canto resuena en mis adentros en medio del espectáculo grandioso de las galaxias y me inspira a repetirlo en gloria a mi ‘Creador’, y me animo a ser hombre de buena voluntad y a compartir este sentimiento con mis hermanos todos los terrícolas y con mis Hermanos Mayores del Universo y Ángeles de mi Señor:”¡Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad!”.

-‘El Todo y el hombre’:
Siempre he sido de la idea de que ‘El Todo’ es mental. En mi mente siempre ha habido estas inquietudes por lo que nos rodea, e incluso en lo que estamos sumergidos. Sólo cuando me llegó el momento de expresarlo lo he podido hacer sin ninguna ficción, tal como lo percibo y siento /en estas páginas también hay algo de ello/. Y dentro de ese todo mental está la mente del hombre. Y el hombre /se comporta/ es lo que lleva en su mente. Y no hay cosa que pueda contribuir con la mente del hombre sino una familia sana, una sociedad sana /no de prejuicios y antivalores/ y una educación a nivel social con metas de grandeza /Ideal de Libertad, de Justicia y de Amor/. Es evidente que estas cosas no nos han sido transmitidas en el proceso de ‘entihistoria’ vivido; mas nunca es tarde cuando la dicha llega. Y la dicha está en nuestras manos, en nuestra mente y en nuestro corazón. Sólo nos falta concientizar estas nociones de mundo mejor y ponerlas en práctica. Esta operación no les es exigida a los animales, sino a quien se dice que es superior a los animales, al hombre. Si alguien lleva enredos en su mente, enredos produce. Si alguien se mueve guiado por su mala fe, sus maledicencias y hechos consecuentes, el motor de ello está en su mente. Si alguien se inspira en las cosas celestiales y se desenvuelve en caridad y en justicia, de por sí es libre, vive en la verdad y en él no hay dolo, sino plenitud de espíritu. Estos tres simples ejemplos constituyen la media de la mente general del hombre en este Planeta. Por ende que el hombre es lo que lleva en su mente. Jesús decía:”Por los frutos los conoceréis”. No es necesario teorizar ni llegar a altas elucubraciones. Hasta éstas tienen su ubicación en el tiempo y en las circunstancias. “Todo cuanto se mueve bajo el sol tiene su tiempo”. Y si esto es así, ¿por qué no esperamos que se dé el tiempo? ¿Qué adelantaríamos con apretar una fruta verde pensando que así maduraría? Más bien le haríamos daño a su proceso de maduración. Mas no se trata ahora de violentar los tiempos. Precisamente los tiempos avizoran de que el fruto-hombre ha alcanzado su madurez y hay que prepararse para la cosecha de una nueva Humanidad. La misma Naturaleza nos lo está gritando. No debemos, ni vamos a poder, vivir violentando las leyes naturales y divinas. Debemos caer en conciencia de que ’es hora de la cosecha de un hombre nuevo’. Una de esas mentes que tuvo conciencia de su responsabilidad en este mundo, frente a la indolencia de muchos, fue la Hna. Teresa de Calcuta.
’Es hora de la cosecha de un hombre nuevo’. Una de esas mentes que tuvo conciencia de su responsabilidad en este mundo, frente a la indolencia de muchos, fue la Hna. Teresa de Calcuta. Ella ha dejado ejemplos vivos de lo que se puede hacer cuando se ama a Dios y en Él a nuestros hermanos que sufren. Esto es ser cristiano de verdad que no pedigüeños religiosos:”Señor, dame, dame, dame…”. ¿Y qué dan a cambio estos pordioseros religiosos? . Y una limosna hay que distinguirla muy bien de lo que es ayudar al prójimo en sus necesidades. Una limosna puede ser una tradición cristiana, nunca el Mensaje del Cristo:”Da a quien te pida…”. Y hay necesidades que no las tienen que publicar ni mendigar quienes las padecen. El dolor ajeno tiene su propia habla, que como cristianos debemos saber escuchar y tender la mano de alivio en cuanto esté de nuestra parte, aunque el necesitado sea nuestro enemigo /”Amad a vuestros enemigos”/. La verdad es que el que ama en Jesús, a la hora de dar no discrimina entre amigo y enemigo. El verdadero cristiano está convencido de las palabras de su Maestro Divino:”Más vale dar que recibir… Lo que haga tu mano derecha no lo sepa la izquierda”. El dar es así un desprendimiento del alma embriagada por el néctar divino. El dar cristiano no tiene medida. Y menos ante la promesa del Cristo:”El ciento por uno en esta vida y después la vida eterna”. ¿Qué no será el dar que ante Dios es prueba de amor consumada? Y da en Cristo quien no niega la palabra a su hermano. Y si no se la da en determinados momentos es por prudencia para evitar enfrentamientos. Pero a la hora de la necesidad el cristiano de verdad no toma en cuenta la desavenencia o enemistad. ¡Qué bello y trascendental es el amor en Cristo! De mi parte me confieso este cristiano. No me niego ante la necesidad de mi hermano, sea que sus relaciones conmigo sean positivas o negativas. El espíritu sublima los intereses hasta el punto de transmutar el odio en amor. ¿Cuál no sería la entrega del Apóstol Pablo a su misión crística que lo dejó todo y lo dio todo por ella? Bien compenetrado estaba con el verdadero amor que lo define así /caridad/:”La caridad es paciente, es benigna…, no es descortés, no es interesada, no se hincha…”. Yo añadiría que es ‘agradecida’, porque después de obrar en el prójimo da gracias a Dios por haberle concedido la oportunidad de manifestarse. El dar de adentro es conmoción divina del alma y está fuera de todo interés, ni siquiera el de “recibir el ciento por uno en esta vida y después la vida eterna”. Y es que entre las cosas que nos tiene prometida el Señor /”Yo te haré conocer cosas grandes y ocultas que tú no conoces”/ está ‘el dar por amor’, no por obligación o porque me vean. Y este dar no es de tontos como los interesados en las cosas de este mundo pudieran entender. Es dar de sabiduría y en plasmación de lo Divino en lo humano, y de lo humano en lo Divino. ¡Dios y hombre; hombre y Dios! Un solo Padre; unos mismos sus hijos. Y esto por el advenimiento del Hijo de Dios a la Tierra:”Yo soy el camino, la verdad y la vida”. ¡Dicha de quienes asimilando el Mensaje den frutos de vida eterna! Y entre los frutos de vida eterna están: el amor y la justicia… ¿De qué tendrá que arrepentirse un alma que ha vivido en amor y en justicia al servicio de sus hermanos? ¡Gloria es lo que le espera en la Casa del Padre! No importa que muchos no estén a la altura de comprender estas cosas de Arriba porque estén en los sótanos de la ignorancia, del interés o simplemente porque decidan en su libre albedrío rechazar lo espiritual. Al fin y al cabo con esta actitud jamás podrán cambiar la realidad que otros vemos. Ejemplos sobran en la vida: cualquiera que haya adquirido una profesión está facultado, en relación a otras personas que no sepan de lo que el profesional domina, para hablar de su conocimiento y de sus experiencias; y de nada vale al ignorante negar lo que vive ese profesional. El ignorante será tenido como ciego frente a la visión clara del profesional. Y el ignorante en este sentido suele ser también rudo, terco, porfiado y no quiere ‘dar su brazo a torcer’. El ignorante está muy lejos de la sabiduría y de la humildad /nos referimos al que dice que tiene los ojos muy buenos, pero no quiere ver/. Recuérdese el pasaje de Jesús contra los que dicen que ven y no quieren reconocer:”Si fuerais ciegos no tendríais pecado, pero decís ‘sí vemos’ y en ello está vuestro pecado”. Y el pecado lo traducimos nosotros en torpeza y en ignorancia, y hasta en arrogancia de posesión de la verdad. El pecado está en la rebeldía de la prepotencia; en no querer aceptar lo que es evidente. Porque si muchos ven, nada autoriza a otros /’ciegos en cuestión’/a catalogar de mentirosos a los que ven. No obstante así es el comportamiento mental del ser humano: unos sí, otros no. Pero no olvidemos que en ‘Clave 9’ hay siempre un punto de convergencia, de coincidencias, que no ‘lucha de contrarios’. ‘Los contrarios’, son ‘opuestos naturales’ que ayudan al libre albedrío a declinar la mente sobre lo más conveniente o de hallar entre ellos /’opuestos’/ el punto de coincidencia /de armonía/. En esto está la grandeza de la mente y del ‘yo’ en su aspecto espiritual. Recordamos que en ‘Clave 9’ hemos establecido este principio cósmico:”PRIMERO YO, LUEGO YO Y SIEMPRE YO; PERO EN ARMONÍA CONMIGO MISMO, CON MIS SEMEJANTES Y CON TODO LO DEMÁS”. Un ‘yo’ cósmico, sin fronteras, trascendental, lejos de egoísmo y capaz de reconocer en Cristo que lo más importante de la Ley es:”La justicia, la misericordia y la lealtad”, que no la manera de ‘sacrificar’ incluso el poder de la mente en cosas superfluas o de interés personal o grupal.
Ilustración sobre la mente:


Entre las cosas que el hombre tiene en su mente está la disociación de ideas, la falta de un ideal de mundo mejor, la anarquía racionalista, la carencia de sentido común para darse cuenta de la situación mundial, la mentira y el camuflaje como característica general de la dirigencia política /habrá sus salvedades, que no negamos/, y la viveza de quienes están detrás de la delincuencia y se muestran en sociedad como los indispensables e inmaculados, etc. /la lista sería muy larga/. El comercio con la ignorancia y con la necesidad de las gentes pareciera el oficio de los “sabios” que rigen los pueblos; todo en proporción al engorde de sus tripas como el gran valor del siglo. Pero que nadie se olvide que si “como arriba es abajo, como abajo es arriba”, lo de abajo repercute en lo de arriba y cuando se satura la relación por desequilibrio creado por lo de abajo, la descarga de arriba puede ser de lo impredecible. Y tal saturación se da en el mundo de lo humano por la injusticia. Máxime cuando ésta es cometida por los llamados “sabios sociales” en usurpación de la clase ignorante y necesitada. Por lo que es hora, no me canso de repetir, de despertar a una nueva toma de conciencia, ‘Conciencia Cósmica’ /Libertad, Justicia y Amor/, que de por sí ya habríamos comenzado a enrumbarnos a horizontes de mundo mejor. Pero mientras esto no suceda las fronteras, las innumerables barreras que han establecido los hombres, “estorban” como dice el Mensaje ‘Clave 9’.

-Pero los hombres están cerrados:
Además de las fronteras preestablecidas por las naciones como límite entre unas y otras, nos podemos imaginar cuantas más fronteras, barras de separación, no hay entre ricos y pobres, entre dirigentes y dirigidos, entre religiones y religiones, entre instituciones de las diferentes índoles sociales, entre individuos, etc. Y como si esto fuera poco, en vez de tratar de eliminar fronteras para siempre con mejora en las relaciones humanas, ahora se pretende abrir ‘fosos’, tipo lagunas, que rodeaban los antiguos castillos, como para afianzar más la separación de lo humano. Recuérdese el ‘muro de Berlín’ y más reciente la muralla entre Méjico y Estados Unidos. Ahora serán ‘fosos’ según prensa europea del día 04-08-2011. Y no olvidemos a los “indignados” que llenan las plazas de Madrid, de Barcelona, de Valencia, etc.; igualmente las manifestaciones en los países árabes /Egipto, Yemen, Siria, Libia…, Inglaterra, Estados Unidos.../. Todo ello es producto de las infranqueables barreras psicológicas, además de las físicas, que ha creado el mismo hombre en contra de su semejante. ¿Y qué resuelven al final estos conflictos sino el ‘quítate tú, para ponerme yo’? ¿Dónde está la planificación que dignifique a la sociedad de tales ‘indignados’, ‘inconformes’, ‘reprimidos’ o simplemente ‘manifestantes’? La libertad la confunden con el libertinaje e incluso con tribunales populares para seguir asesinando a sus semejantes. La razón está perturbada. La racionalidad, el buen juicio, la equidad, etc., no tienen cabida en esas mentes agitadas, por más que les asista razón para protestar. Reclaman derechos y son los primeros en seguir pisoteándolos. Es mera ‘lucha de contrarios’; pero lucha impía, de derramamiento de sangre, de repetir el círculo de ‘antihistoria’ y nada más. Jamás hay en esas mentes un rayito de luz para proponer y hacer algo mejor de lo que repudian abiertamente. El disco de la ‘antihistoria’ como que se ha rayado y lo que hace es estrépito en los oídos. Se vocifera, se injuria, se arremete físicamente, y algo más grave: desde las esferas gubernamentales se cometen crímenes horrendos… Las armas arden quemando vidas inmisericordemente como ‘bestia apocalíptica’. ¿Y el sentido, siquiera, de lo humano, que no ya de concepto de valores sociales? ¿En qué escala de apreciación vamos a colocar la vida personal? Tantas legalizaciones de derechos para un sujeto, y luego el sustento de ese sujeto que es la vida misma no se toma en cuenta como lo primordial. Si esto no es un absurdo habrá que inventar otra definición de lo absurdo. El hecho nada más de la ‘ley que favorece el aborto’ habría que pasarlo por un filtro o de brutalidad extrema o de la inconsciencia e irracionalidad más primitivas. Al menos a mí se me paraliza el raciocinio al contemplar estos exabruptos. Pena de muerte antes de nacer. Pena de muerte legalizada después de nacer. Y algo más pavoroso: pena de muerte dictada por cualquier desalmado /adicto a las drogas, a las armas, a otras fechorías delincuenciales, a la misma violencia inclusive/. Se mata impunemente. Crímenes horrendos, planificado por mentes aberradas, como a diario vemos. Crímenes tan frecuentes que hasta nos volvemos masoquistas contemplando insensiblemente las páginas de los diarios de prensa escrita, hablada y de televisión. Y como que no nos llena leer una página que no contenga violencia. La violencia se ha apoderado de nuestro psiquismo hasta complacernos con ella. Los mayores solemos ser un poco más precavidos y temerosos; pero la juventud, que suele ser la víctima diabólicamente preferida, como que se muestra insensible ante la muerte, y sale a su encuentro, y lamentablemente los jóvenes la hallan. ¡Si se contaran, en Venezuela nada más, la cantidad de jóvenes que mueren víctima de la violencia mensualmente nos asombraríamos! La muerte no perdona edad ni sexo. Es /se dice/ como una guadaña cuya misión es segar vidas. Ya lo que hay es violencia desatada, hasta por parte de algunos gobiernos interesados en someter a sus poblaciones para lucrarse los de arriba. Pero no hay propiamente programas de prevención de la delincuencia. Como si no interesara la paz social y la buena convivencia entre los ciudadanos. La corrupción invade todas las esferas del pensamiento del ser humano. El poder del dinero es un imperio en avance permanente. No importa la víctima. Hasta China y Cuba, inmersas todavía en un socialismo caduco, inoperante e intrascendente para la vida del hombre, se apertrechan en el dinero /que según las teorías socialistas-comunistas/ es el fin del “capitalismo salvaje”: el dinero hace ricos a quienes lo poseen y pobres, hasta la miseria, a quienes no logran ni la mínima cantidad de dinero para la supervivencia. El refrán lo dice:”Poderoso caballero es don dinero”.

-Pobre del pobre:
El dinero ha sustituido hasta el criterio del intercambio de bienes y de servicios. ¡Y cómo se disfraza el dinero en ostentosas y deslumbrantes tarjetas bancarias que se utilizan no sólo en países capitalistas, sino en las mismas sociedades comunistas! Con una tarjeta dorada de chip incorporado podemos viajar en primera clase de aviones, de barcos, de trenes, etc., e incluso hospedarnos en los más lujosos hoteles del mundo, sin descartar los de los países socialistas-comunistas. ¿Quién censura a quién en cuanto a países capitalistas y socialistas? Una canción dice”¡Pobre del pobre!”. ¡Pobre de quienes tienen que arrastrarse por el piso de las sociedades capitalistas o socialistas! ¡Ser pobre es tener que soportar lentamente la pena de muerte más infame, que acaba con la ilusión de la vida! ¿Hasta cuándo la desigualdad? Ser pobre y estar condenado en vida es lo mismo. La muerte por naturaleza más bien es una bendición para el pobre. La caridad es un paliativo del momento. Hace falta un sistema de verdadera justicia social, de bienestar compartido y sin más pena de muerte legalizada. Hace falta sí la valorización de lo que significa un ser humano. Sólo dignificando la vida cotidiana en lo individual y en lo social podríamos salir tranquilos a la calle sin los temores que nos agobian por la inseguridad personal que vivimos. Bien dice la canción:”No, no basta con rezar; hacen faltas muchas cosas para conseguir la paz”. Y quienes están en lo alto con las riendas de las sociedades en sus manos armadas saben cuáles son esas ‘cosas que hacen falta’; pero el trono de laureles en que ellos están no lo quieren perder ni compartir con los demás. Mas si ellos no quieren la igualdad y la justicia sociales, el tiempo quizás no muy lejano se encargará de acortar sus días de abuso y tenerse que lamentar como ni se lo imaginan. Aquí porque se hace imperativo el cambio social. Allá, porque está escrito “¡Ay, de vosotros los ricos!”, que serán reos del “chirrincar /crujir/ de dientes”. ¡Y cómo gozan los ricos, los amos de este Planeta! Unos nacen en cunas de oro /hasta imbéciles forrados de billetes/ . Otros se hacen ricos. Pero sea cual fuere la clase de ricos, ellos han substraído, aunque sea en formas legales, que no son sino fórmulas escritas en un papel… Ellos han substraído, consciente o inconscientemente, lo que de hecho y de derecho por ‘Ley natural’ corresponde a los desposeídos de fortuna. Imaginemos que lo que corresponde a todos por igual está en el ‘arca de la nación’. Si nos corresponde a cada uno 10 mil dólares por persona, resulta que unos más sagaces, oportunistas y especuladores, comienzan a hacer compras y ventas, y el total del dinero y bienes como la tierra quedan en pocas manos. ¿Y los demás, qué hacen? Tienen que someterse a la voluntad de esos pocos ofreciéndoles su mano de obra para que los pocos les den una migaja por su trabajo. Esos pocos son los ricos; los demás los pobres. Y así surge el capitalismo, usurpando y usufructuando el sudor ajeno. Pero viene después el socialismo-comunismo con una teoría de igualdad y de justicia social que se traduce en una utopía /un sueño nunca realizado/. Una doctrina que atrae a los necesitados, los eleva al máximo de esperanza y termina sumiéndolos en una esclavitud respecto a la clase dirigente. El capitalismo ofrece la ilusión de la libertad y de la felicidad a quienes son capaces de triunfar /acaparando dinero y bienes que corresponden a otros/. El socialismo-comunismo es una promesa que atrapa incautos y después los somete. Y no porque el socialismo-comunismo sea malo en sí como doctrina, sino porque los que ofrecen villas y castillos no se conforman con recibir lo justo, su propia ración, y manipulan desde la esfera del poder para recibir una tajada más grande que les llene la tripa; no importa que los demás vivan en la resignación de la miseria. Con palabras más o palabras menos así es la realidad tanto capitalista como socialista-comunista. Ha de venir pues el término medio entre estos dos sistemas que, tomando de lo bueno del uno y del otro, haga un reparto más equitativo y justo, sin mutilar la libertad de nadie.

-Nada hay oculto bajo el sol:
No sé por cuánto tiempo podrá la Humanidad continuar en este desbarajuste de la economía próspera para unos privilegiados y precaria para la mayoría de la población. La misma Naturaleza se está mostrando contraria a la agricultura, horticultura y demás actividades de sembradío. Las aguas se agotan. Los desiertos avanzan. Los deshielos polares nos pueden sorprender dormidos. La pesca cada día es menor. Los mares se están contaminando. Las placas tectónicas se mueven y se deslizan siguiendo el decurso de su devenir. La Humanidad se multiplica en proporciones que superan al “creced y multiplicaos, y henchid la Tierra” del Génesis. Ya podemos contar los 7 mil millones, y el control de la multiplicación de la especie no se ha planificado; no se puede hacer al azar por el peligro que conlleva /como sucede en parte de Europa: abundan los ancianos y los nacimientos cada vez son menos; pueblos abandonados/. La planificación de la especie ha de hacerse con cálculos proporcionales a las circunstancias planetarias que ya podemos ir analizando sin otro tipo de interés que no sea el de una mejor supervivencia de la especie humana. El mandato de Dios al hombre es: que “domine sobre todo cuanto se mueve sobre la Tierra”. En fin, no se trata de un epitafio sobre una tumba de premoniciones tenebrosas, sino de una evidente realidad. Y en medio de esta realidad está el hambre de muchos pueblos del África, Haití, Afganistán, pueblos del Lejano Oriente, Corea del Norte, sin contar el hambre que pasan en otros países las clases más desposeídas. Y no es para decir ‘¡sálvese quien pueda!’, sino que hay que salir al paso de tan triste situación por la que atraviesan millones de semejantes. Pero mientras unos naden en riquezas y haya otros desnutridos, cuales cadáveres ambulantes, sobran las palabras y las imágenes. La desigualdad social hecha injusticia lo que hará es agravar más el panorama de desnutrición mundial. Y no olvidemos que este mismo fenómeno de abajo repercute en lo de Arriba, y el ‘Todo’ se resiente y no sabemos qué consecuencias que lamentar puedan venir sobre el Planeta. Al menos para mí esto no es un cuento. Y por los síntomas que traslucen las sociedades de la modernidad tecnológica de embriagarse de comodidades por parte de quienes dirigen las naciones y sus congéneres amasadores de riquezas no se le ve salida al mal de muchos. La inconsciencia adormece a quienes deberían preocuparse por sus hermanos en desgracia /¡qué más desgracia que no poder levantar cabeza ante el peso del atraso y de la pobreza extrema!/. Los ricos y los atrincherados en el poder político no ven más allá de su tripa, y como que los otros /míseros/ no tienen perfil de humanos como ellos. Ellos se miran en el espejo de su beatitud terrenal y se auto deifican. Los pobres son sombras de mal agüero a su lado. Los ricos: ebrios de egolatría y de placeres; y los pobres les apestan. ¿Y si no qué otra explicación más sublime se le puede dar a la psicología de estos ricos y hombres de poder político? Para ser un poco más dulce en las palabras diríamos que sus mismas circunstancias /favorables/ los hace insensibles e impasibles ante el dolor ajeno. Pero la justicia clama al cielo por reivindicar a los humanos caídos en la pobreza. Y será la justicia la que un día, tarde o temprano, estremezca los fundamentos de la riqueza, injusta por demás. ¡Lágrimas y lamentos están anunciados! No quisiera pecar de pesimista. Pero en medio del murmullo del mundo oigo el silencio de “los que tienen hambre y sed de justicia”. ¡Oh, ricos! ¡Oh, poderosos de las naciones! Conmuévanse en la acción positiva. No clamen más por el parto apocalíptico, que está presto a abortar una bestia infernal, que por demás la están gestando ustedes con su abulia. Culpables e inocentes caeremos en las garras de este monstruo. Si no fuera porque en el hombre no sólo hay el mero cuerpo de lujuria y hedonismo, y autosuficiencia, sino también espíritu de trascendencia que se ha de perpetuar hasta lo eterno, la muerte sería lo mejor que nos pudiera acaecer. Pero no es como muchos creen, que ni siquiera lo piensan; hay ‘un más allá’ después de esta vida. Y en el más allá se ha de pagar lo que aquí hayamos dejado en deuda. ¡Y vaya deuda la de aquellos que teniendo en sus manos el compartir los bienes materiales con sus hermanos, los substraen para su beneficio propio! Por supuesto que hay su excepción. Pero esta excepción de buena voluntad en cuanto insinúa algo justo inmediatamente es atacada y anulada por la mayoría de tripa ancha y saco roto, que nunca se llena. Y son muchas las maneras de substraer estos bienes que corresponden a todos por igual. Desde las altas esferas sociales se utilizan testaferros para legalizar el pillaje. ¿Y quién no sabe de cuántos “inmaculados” /entre comillas/ que se reúnen en brillantes salones para, entre copa y copa del mejor elixir, hacer sus componendas para exprimir el sudor del pueblo? Y nadie acuse, porque esos tales tienen sus huestes de matones para silenciar al que eleve su voz de justicia. Pero bien dijo Jesús:”Nada hay oculto bajo el sol”. Sea de día soleado y cielo azul o de noche tenebrosa, todo está bajo el ‘Sol de Justicia Divina’. Tarde o temprano muchos de esos ‘magnates del dolor ajeno’ serán confundidos y se irán con las manos vacías “allá donde ni el gusano se consume ni el fuego se apaga”. Repito que no nos contentemos con el ‘más allá’ de purga. Tenemos todos el derecho por igual a llevar una vida lo más digna posible, y debemos estar alerta para no apoyar a aquellos que tienen el cadalso en sus manos para luego atarnos la soga al cuello. No todos los humanos están en capacidad de discernir sobre la suerte de escoger buenos gobernantes; pero aquellos que sí lo están no deben guardar silencio en el momento oportuno. Lamentablemente muchos de quienes se creen los buenos suelen ser cómplices directos con su apatía e indiferencia para que triunfen los inescrupulosos y sin conciencia. ¿A quién reclamar a la hora de la verdad? El ‘más acá’ lo tenemos en nuestras manos a la hora de depositar un voto. Y no culpo a nadie en particular de los males sociales que nos aquejan. Y hasta me examino a mí mismo para no incurrir en delito contra mi propia especie; y pido luz al Dios Todopoderoso para que al menos mi palabra sirva de orientación. Y aclaro: no se trata de tal o cual nación o de tal o cual gobierno o sociedad; el problema suele ser a nivel mundial. Por lo que debe haber un consenso entre “los hombres de buena voluntad” para que la empresa ‘Humanidad mejor’ sea constituida y tenga éxito de bienestar social compartido /para todos y cada uno en particular y en común/.

-Hay causas profundas tras las apariencias:
No por el hecho de pronunciarme así estoy contra ningún gobierno del Planeta. Hemos dicho que son los pueblos los que escogen o ayudan a subir a sus gobernantes. Los gobernantes están en sus puestos. Que haya gobernantes justos o injustos es problema de cada uno de ellos. Pero no olvidemos tampoco que algunos gobiernos son substituidos por la violencia de facinerosos armados /los llamados ‘golpes de Estado’/ que establecen dictaduras atroces /de derecha o de izquierda/. Mas habría que preguntar qué es lo que dio motivo a la insurrección armada. ¿Estaba todo bien? ¿Estaba contento el pueblo y sus instituciones funcionaban como una unidad de bienestar social o, por el contrario, había ineficiencia de gobierno y corrupción? Lo cierto es que como la historia no se detiene, esos cambios de gobierno, aunque no deseados, se producen. ¿Quién tira entonces la primera piedra de inocente? Unos por conveniencia y otros por silencio cobarde contribuyeron a un mal peor, y después con quejarse no se soluciona el problema. El que engendra el mal que se atenga a las consecuencias, que tarde o temprano se hacen sentir. Todo ello nos hace concluir en la necesidad de ir engendrando en nosotros una nueva criatura: un hombre con conciencia superior, con ‘Conciencia Cósmica’; un hombre que se ejercite en la Libertad, para la Libertad; en la Justicia, para la Justicia; y en el Amor, para el Amor. Un hombre que teniendo algo positivo que dar a su sociedad haga propuestas de mundo mejor y se lance a la conquista de ese mundo con ‘pies en tierra’, con ‘la mente en lo trascendental’ y ‘el corazón en la Humanidad’. Sólo así, participando unos y otros en este propósito lograríamos construir esa ‘Nueva Generación’ más libre, más justa y más amorosa. Los sueños no basta con contarlos. Si son positivos hay que realizarlos.

-Algo especial, pero de lo mismo:
Está escrito que día ha de llegar en el que “Morir a los cien años sería morir niño, y no llegar a los cien años será tenido por maldición”. Quizás ya se estén dando los primeros pasos en busca de ese ‘hombre longevo’ con los adelantos científicos /‘trasplante de órganos’/, además de la facilidad con que se hacen implantes artificiales. Las vacunas son otros de los elementos que contribuyen a prevenir enfermedades. La ciencia médica con su ‘fecundación artificial’ ya pareciera que no encuentra obstáculo para traer un ser humano al mundo. La ciencia médica está enfrentada no sólo a la ética profesional sino a la moral y a las leyes humanas. No obstante la ciencia en el aspecto ‘procreativo artificial del ser humano’ no se detiene. Cada día oímos y vemos nuevos inventos en este género de laboratorio clínico. Antes escandalizaba el aborto en secreto, más que nada practicado por mujeres /en su mayoría jóvenes/ pertenecientes a clases altas de la sociedad, para evitar entredichos de prejuicios moralistas. Con el avance de los tiempos /finales del s. XX y ya entrado el XXI/ la cuestión del aborto se ha hecho ley en muchos Estados del Planeta y tiende a perder fuerza el moralismo frente a la legalización de las naciones. El aborto, algo detestable por tratarse de impedir que un ser en gestación, ya con vida de especie, venga a sociedad, causándosele la muerte por motivos innobles, que ni siquiera por defectos de naturaleza, ha sido rechazado especialmente por la Iglesia Católica, que valga comentar lo que en visita del Papa a Madrid en los próximos días /hoy es 12-08-2011/ hará cátedra de confesión para “quienes, habiendo cometido aborto, se arrepientan de todo corazón”. Algo así nos dice la Iglesia como que la misericordia de Dios no excluye a ningún pecador, y le ofrece la oportunidad de arrepentirse: “Dios no quiere que el pecador muera, sino que se arrepienta y viva”. Pero algo insólito apareja la visita del Papa Benedicto XVI a España: Los ‘antipapas’, los revoltosos de siempre que nunca faltan, amenazan con sabotear la visita papal si El Sumo Pontífice hace alusión a la perversión de la sociedad española /el divorcio, el aborto, la homosexualidad, el alejamiento de Dios… /. Mujeres portan en sus cabezas un tipo de mitra papal con esta consigna:”Abortar es mi libertad, es mi decisión”. ¡Como que a los humanos no les basta con las amenazas de la Madre Naturaleza que desafían al mismo Dios! El Papa es el representante de Cristo y de los cristianos aquí en la Tierra, y si los cristianos católicos de España quieren homenajear a su Pontífice en la fe, ¡bien recibido debe ser! ¿Por qué la libertad para unos y no para otros? ¿Por qué los derechos de unos a cometer pecados contra fe y no el derecho de los representantes de esa fe a amonestar y orientar para evitar esos pecados? Por otro lado excusan su posición los tales revoltosos aludiendo al “boato” de la visita papal. Y no quieren reconocer que eso que ellos llaman “boato” le está dejando buenos dividendos al Estado español. Los dos millones de asistentes a Madrid nada más ¡cuánto de beneficio no deja en la comunidad madrileña! Los hoteles y las residencias se llenan de visitantes. Los restaurantes movilizan cantidades de empleos directos e indirectos. Las imprentas y muchos vendedores ambulantes han de comer y lucrarse en lo posible de su trabajo, y cuántas más personas de diferentes oficios serán beneficiarias. Pero a esto se le denomina “boato”. Si al Sumo Pontífice le ponen alfombras, que sus pisadas bendigan a quienes las hicieron y colocaron para que en su persona se sienta también feliz el Cristo Hijo de Dios. De raro tendría que como dice el refrán “el diablo no puede faltar en misa” estos revoltosos con el diablo como bandera no hicieran estrépito contra los cristianos. Mas frente a ellos hay un millón de jóvenes, futuro del cristianismo, con fe, con entusiasmo y con entrega elevando plegarias al Dios Todopoderoso. Esto es lo que enardece a los diablos de oficio. Los mismos Evangelios retratan a unos endemoniados que gritaban a Jesús que se alejara, porque entre Dios y el diablo no hay amistad. Y el diablo está también entre esos hermanos /revoltosos/ que les repugna la religión, el Papa y las cosas santas. Recordemos a Jesús:”Mirad que os envío como ovejas entre lobos”. Lamentablemente la España otrora cristiana ahora se revela con algo peor que “boato”, con odio y con saña contra el Representante de Cristo. Y algo más dijo Jesús que se les puede aplicar a los revoltosos:”Veis la paja en el ojo ajeno y no la viga en el vuestro”. El, para vosotros, “boato” os ofusca de tal manera que os negáis a reconocer la degradación de costumbres y de valores en que se halla /como en otros países del mundo/ España, y “el que esté sin pecado que tire la primera piedra”. Yo no culpo a nadie; pero tampoco exonero. Nada de esto es mi misión, sino recordar a todos por igual, a los de “boato” y a los ‘anti boato’ que la razón tiene una función primordial dentro de la mente: poner cada cosa en su sitio, y situarse en el término medio y no en los extremos. Invito a los revoltosos a que consideren esto y a que tomen actitudes más reflexivas. Con la violencia no se consigue sino violencia. ¿Cuándo será que substituiremos la violencia por la ecuanimidad, por la racionalidad y por aportar ideas positivas de mundo mejor, que no descargas inmisericordes de odio? De mi parte no juzgo. Me remito a repetir lo que al respecto dice la prensa escrita y hablada. Allá cada cual con su conciencia, si la tiene, pues que estos son tiempos de cambios tan profundos y que se dan tan rápidamente que ni para saber qué lugar ocupa la conciencia. Sólo sé que el libertinaje y la anarquía y una carencia total de valores son la expresión del día que amanece y de la noche ebria y lujuriosa que se ilumina en artificio de luces blancas y de colores centelleantes para cobijar las pasiones y nublar el pensamiento sensato y de cordura. Pero estas actitudes de hombre irreflexivo, trasnochador, borracho, lujurioso y derrochador, y no menos de antivalores, contrastan con el hombre calculador, responsable y trascendental /sin que por ello esté privado del sano disfrute a las cosas de esta vida/ que ha de ser ese ‘hombre longevo’. Hombre no sólo enriquecido en por los años, sino conservador de las energías que como ser humano le ha dotado la Naturaleza. El buen uso de la energía corporal y psíquica enriquece el espíritu y por ende ha de ser un hombre de mayor disfrute del bienestar social, de la Naturaleza y de fe en la Trascendencia. Este es el hombre que todo ser humano llevamos por dentro, pero que aún no lo hemos dado a luz. Y ya hemos dicho cómo sacar de esa caverna de ‘antihistoria’ al hombre: por el ejercicio de la Libertad /no del libertinaje/, de la Justicia /no del racionalismo caprichoso y divisionista/ y por el Amor /sintiéndonos uno en el ‘Todo’ y en acción de solidaridad/.

-La Biblia tiene su lógica:
De vez en cuando recurro a la Biblia, porque percibo en ella una lógica tan realista en sus proposiciones ‘pro hombre nuevo’ que me identifico con ella /la Biblia/. Así, por ejemplo: "Yo hago nuevas todas las cosas". "Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tenga sed le daré de beber gratuitamente de la fuente del agua de la vida. Quien salga vencedor heredará esto, porque yo seré su Dios y el será mi hijo. En cambio, a los cobardes, infieles, infames, asesinos, lujuriosos, hechiceros, idólatras y a todos los mentirosos les tocará en suerte el lago que arde con fuego y azufre, que es la segunda muerte”. Vemos en todo esto una esperanza de mundo mejor. Dios no nos ha dejado solos. Y si acudimos a Él nos está dada la promesa de ser asistidos:”Llámame, que yo me mostraré a ti y te haré conocer cosas grandes y ocultas que tú no conoces”. Este principio de fe y de esperanza lo internalizan algunas personas y es cuando se produce en ellas algo fuera de lo común: ’el estremecimiento’; la conmoción del alma; el contacto con Dios en cualesquiera de las formas que Él tenga a bien manifestarse. No olvidemos que “Dios con líneas torcidas escribe derecho”. Y tan derecho que los incrédulos sufren la confusión; y confundidos vagan por el mundo; jamás gustarán la verdadera paz en esta vida; y en consecuencia se apegan a la “ilusión de los sentidos” y su vida cae en el vacío existencial. Recuerdo algo que he dicho en uno de mis escritos:. Ahora si lo dijera pecaría, más que por irreverente, por irreflexivo. No habría lógica en mi pensamiento. Para algo me han sido dadas las facultades, para ponerlas en función de búsqueda y de encuentro. Y si he hallado una explicación lógica a mi presencia en este Planeta /en esta vida/ ha sido porque he recibido ayuda de la Biblia, que al tocarla, me he estremecido ante la visión clara de un Dios Creador, y en consecuencia me hago solidario del pensamiento del Apóstol Pablo:”Vivimos, nos movemos y existimos en Dios”. Y cuando esto se ve no sólo con los ojos del cuerpo sino que se siente en las fibras del alma, deviene el asentimiento, más que de fe, de convicción y certeza. Y sobran las palabras y las ceremonias y los ritos. Y en Cristo, que para mí era un espanto al verlo crucificado y como algo inventado por los hombres, encuentro ahora “El camino, la verdad y la vida”. ‘Camino, verdad y vida’ que me hacen sentir completamente libre y en la esperanza de seguir mi vida en el devenir eterno de mi ser. Que mi cuerpo volverá al polvo cósmico de que ha sido formado y que mi alma saldrá de él a la morada de lo eterno. Y allí lo esperará /resurrección de los muertos/ el día de la ‘reversibilidad cósmica’, cuando se cierre este ciclo cósmico y universal… Entonces al abrirse el nuevo ciclo evolutivo, por ‘Ley de lo Semejante’ mi cuerpo y mi alma se unirán para seguir una nueva vida en un estado más glorioso o menos glorioso según los méritos alcanzados en esta dimensión. Desde ésta procuro en todo momento que mi mente y mi corazón /mi pensamiento, mi sentimiento y mi acción/ estén en sincronización armónica con ‘El GRAN TODO’. Lo demás se me dará por añadidura. Así lo percibo. Y así lo acepto. Y así procedo.
Anécdota especial de mi viaje a España en Septiembre de 2011:
Cuando digo ‘el ángel’, no me refiero a ese ser que nos han pintado con alas, aunque en la concepción mental sea lo mismo, sino a la relación que hay entre la conducta positiva de una persona y una ‘ley superior’ que denominamos ‘ley de correspondencia’. Una ley tal que todo lo controla en justicia y que en la Biblia está traducido “con la misma vara que midiereis seréis medidos”. Dicha ley me ha salido al paso en muchas situaciones difíciles, por supuesto que siempre a mi favor. Y muchas gentes suelen decir lo mismo:”me salió el ángel”. Cosas que a la razón resultan inexplicables, pero que suelen suceder y que escapan a la casualidad /algunos atribuyen este fenómeno a la ‘causalidad’/. Y la verdad es que no hay efecto sin causa. En nuestro caso la causa determinante está en la conducta positiva y buena fe de las personas. Pues bien. En mi reciente viaje a España, por enredos mentales confundí la dirección del hotel donde debería alojarme. Llegué a Madrid con mi esposa, y la dirección que yo llevaba se convirtió en un imposible. Tenía que pagar el taxi que me transportó. Quince minutos corrieron y no conseguía alojamiento. De pronto, una señora con un perrito en sus manos pasaba por el lugar y a ella se dirige mi esposa:”¿Señora, sabría usted decirme de esta dirección? –”sí. vamos”. Ytodo fue infructuoso. El taxista ya estaba nervioso. Anduvimos dando vueltas y vueltas en el taxi buscando dónde alojarnos, y nada. De pronto la señora le dice al taxista:”Señor, usted y yo estamos involucrados en la situación de estos venezolanos. Y, si no encontramos residencia, los llevamos a mi casa”. Seguimos buscando. Y nos paramos a las puertas de otro hotel.”Entre, me dijo la Señora, y pregunte”. Así lo hice, y la primera respuesta fue ‘no’. Pero yo estaba con mi mente puesta en Dios, tranquilo y confiado. La segunda respuesta fue del gerente:”No hay habitación. pero, espere. Tengo una para usted y su esposa”. Salí a la puerta del hotel /”Centro Colón”/, en todo el centro de Madrid, y le dije a mi esposa, al taxista y a la señora:. Ya de esto habían transcurrido 45 minutos. Y no olvidemos que era ‘temporada alta’ y se agotan los hoteles y residencias.

Y ahora viene lo del ángel:
El taxista no quería cobrar nada y se sentía orgulloso de haber colaborado con nosotros. La señora tenía su vivienda a escasos metros del Hotel. Ella se nos puso a la orden para todo cuanto necesitáramos. Y es más, posteriormente llamó por teléfono al hotel y nos dio su teléfono personal y su dirección de habitación. Correspondimos a esta gentileza y convinimos en cenar juntos a la noche siguiente. El ángel, si bien tenía dos alas, la del taxista y la de la señora, ésta nos sorprendió cuando intercambiando conversación me pregunta por mi lugar de nacimiento, y le contesté: . Ella sonriendo sacó su carnet de identidad y me señaló su lugar de nacimiento: Villamartín, provincia de Cádiz. Y me dijo que ella propiamente no conocía el pueblo, porque recién nacida la llevaron sus padres a otro lugar. Si casualidad es ésta, ¡vaya casualidad! y nos besamos amigablemente . Y nos volvimos a besar a la despedida. Era de noche y estábamos en casa de ella.
Me queda una pregunta ante mi exclamación, no sólo a Dios, sino también al espíritu de mi madre y a la Virgen de mi pueblo /Virgen de las Montañas/: si ellas se personificaron como el ángel que daría solución a mi problema. De cualquier manera el ángel procedía de mi pueblo. ¡Mucha casualidad!

TÚ VALES Y MERECES MUCHO MÁS
¡PIES EN TIERRA!
¡LIBERTAD, JUSTICIA Y AMOR!



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