¡¿MENOSPRECIAR A MARÍA VIRGEN…?!
¡¿MENOSPRECIAR A MARÍA VIRGEN…?!
LA LÓGICA SANA NO ESTÁ REÑIDA CON LA FE
Un material que está dedicado a todo
cristiano, católico y no católico. ¡Oh, si nosotros los cristianos, todos sin
excepción, comprendiéramos el papel que nos toca jugar en el mundo! La Iglesia
/Comunidad de Cristo/ es una, pero muchos hermanos, dejados llevar por
intereses doctrinarios, y no menos por su intemperancia en cuanto al Mensaje
del Cristo, y falta de toma de
conciencia seria respecto a su condición de cristianos, y hasta por intereses
personales y grupales, hicieron del Mensaje una película de muy mal gusto y que
contraría los ‘principios crísticos de unidad’:”Para que todos sean uno”Jn.
17,21. Mas nunca es tarde cuando hay buena voluntad para rectificar y concretar
los deseos del Maestro Eterno. Deseos que son una necesidad imperante para los
fines de salvación de esta Humanidad tan degenerada. De mi parte yo no me
oculto, y para participar con Cristo en “la regeneración de lo humano” Mt.
19,28: aquí estoy las 24 horas del día invitando y ayudando a quienes lo deseen
a elevar sus mentes, a ennoblecer sus corazones y a sublimar sus espíritus. Tal
es el Mensaje ‘Clave 9’ que me ocupa como misión cósmica y trascendental.
SOBRE LA POSICIÓN DE MI IGLESIA
CATÓLICA EN SU DOCUMENTO ‘VATICANO II’:
1.- “Tiene presente… al mundo de los
hombres, es decir, a la universal familia humana con todo cuanto la rodea, al
mundo como teatro de la historia del género humano, marcado por la impronta de
su laboriosidad, de sus fracasos y de sus victorias; un mundo como lo ven los
que creen en Cristo…”. P. 166. -2.
2.- “Es la persona humana la que hay
que salvar, y es la sociedad humana la que hay que renovar. Por consiguiente,
será el hombre el eje de toda esta explanación: el hombre concreto y total, con
cuerpo y alma, con corazón y conciencia, con inteligencia y voluntad. Por
tanto, este Sagrado Concilio, al proclamar la excelsa vocación del hombre y
afirmar la presencia en él de un cierto germen divino, ofrece a todo el género
humano la sincera cooperación de la Iglesia para forjar la fraternidad
universal que corresponde a esta vocación. Sin ninguna ambición terrena, una
sola cosa pretende la Iglesia: continuar, bajo la guía del Espíritu Paráclito,
la obra del mismo Cristo, que vino al mundo para dar testimonio de la verdad,
para salvar y no para juzgar, para servir, no para ser servido” P. 166-67. -3.
3.- “Entre tanto se afianza la
convicción de que no sólo puede y debe el género humano asegurar cada día más y
más su dominio sobre las cosas, sino que a él corresponde, además , establecer
un orden político, social y económico que esté cada vez más al servicio del
hombre y le ayude. Como individuo y como grupo, a afirmar y cultivar la
dignidad que le es propia” P. 172 -9. SEMEJANZA A ‘CLAVE 9’.
4.-“El respeto y la caridad se deben
extender también a los que en el campo social, político o incluso religioso
sienten u obran de diverso modo que nosotros; y cuanto mejor lleguemos a
entender por la caballerosidad y caridad sus modos de sentir, tanto más
fácilmente podremos entablar con ellos el diálogo”. P. 194. -28.
5.- “Hoy, el deber de justicia y de caridad lo cumple
el hombre cada día mejor si, contribuyendo al bien común según su propia
capacidad y las necesidades los demás, promueve también y favorece las instituciones públicas y privadas, que, a su vez, sirven para transformar y
mejorar las condiciones de vida del hombre”. P. 196. -30. RECORDAR QUE EN
‘CLAVE 9’ SE BUSCA UN NUEVO IDEAL DE VIDA PARA UNA HUMANIDAD MÁS LIBRE, MÁS
JUSTA Y MÁS AMOROSA.
6.- La igualdad entre los hombres:
“Puesto que todos los hombres, dotados de alma racional y creados a imagen de
Dios, tienen una misma naturaleza y un miso origen, y redimidos por Cristo
gozan de una misma vocación y destino divino, se ha de reconocer cada día más
la fundamental igualdad entre los hombres”. P. 195. -29. RECORDAR AQUÍ A LA
IGLESIA TODA DIVIDIDA Y SANGRANDO ESTÉRILMENTE. LA DIVISIÓN BASADA EN INTERESES
MEZQUINOS DE PURO INTERÉS HUMANO, CONTRARIO A LO QUE NOS PIDE EL CRISTO /Jn.
17,21: .
7.- SOBRE LA SEPARACIÓN DE HERMANOS,
LA IGLESIA CATÓLICA EN ESTA PARTE RECONOCE QUE LAS DIVISIONES SE DIERON CON “responsabilidad
de ambas partes. Pero los que ahora nacen y se nutren de la fe de Jesucristo
dentro de esas comunidades no pueden ser tenidos como responsables del pecado
de la separación, y la Iglesia Católica los abraza con fraterno respeto y amor; puesto que quienes
creen en Cristo y recibieron el bautismo debidamente, quedan constituidos en
alguna comunión, aunque no sea perfecta, con la Iglesia católica…”. P. 300. -3.
8.- SOBRE
HERMANOS SEPARADOS: “Los hermanos separados practican no pocos actos
de culto de religión cristiana, los cuales, de varias formas, según la diversa
condición de cada Iglesia o comunidad,
pueden sin duda alguna, producir la vida de la gracia, y hay que confesar que
son aptos para dejar abierto el acceso a
la comunión de la salvación.
Por consiguiente, aunque creemos que
las Iglesias y comunidades separadas
tienen sus defectos, no están desprovistas de sentido y de valor en el
ministerio de la salvación, porque el Espíritu de Cristo no ha rehusado
servirse de ellas como medios de salvación, cuya virtud deriva de la misma
plenitud de la gracia y de la verdad que se confió a la Iglesia”. P. 301. -3. / ESTO LO DICE COMO ALGO QUE HAY QUE CONSIDERAR
EN CUANTO A LA DIVISIÓN………
“Por otra parte, es necesario que
los católicos, con gozo, reconozcan y aprecien en su valor los tesoros
verdaderamente cristianos que, procedentes del patrimonio común, se encuentran
en nuestros hermanos separados. Es justo
y saludable reconocer las riquezas de Cristo y las virtudes en la vida de
quienes dan testimonio de Cristo y, a veces, hasta el derramamiento de su
sangre, porque Dios es siempre admirable y digno de admiración en sus obras. Ni
hay que olvidar tampoco que todo lo que obra el Espíritu Santo en los corazones
de los hermanos separados puede conducir también a nuestra edificación. Lo que
de verdad es cristiano no puede oponerse en forma alguna a los auténticos
bienes de la fe, antes al contrario, siempre puede hacer que se alcance más
perfectamente el ministerio de Cristo y de la Iglesia.
Sin embargo, las divisiones de los
cristianos impiden que la Iglesia /QUE DEBE SER, DIGO YO, UNA SOLA COMUNIDAD EN
CRISTO, SIN UNOS SER MÁS Y OTROS MENOS/ lleve a efecto su propia plenitud de
catolicidad /Y DIGO YO: O SEA, DE UNIVERSALIDAD FRENTE A LAS NUMEROSAS
PARCIALIDADES RELIGIOSAS NO CRISTIANAS EN EL MUNDO/”. P. 304. Y yo, Manuel, Profeta de ‘Clave 9’, en mi espíritu
crístico abrazo a todos mis hermanos separados, y si en alguna de las facetas
de mi vida los he descalificado en algo, pido perdón de todo corazón y cumplo
así con mi reconocimiento a ellos en la hermandad de mi Señor. Sé que muchos de
ellos, en el plano real me animadversan como “condenado en vida” /palabras
textuales/, pero a ninguno les guardo rencor. Cristo vive en mí, y yo vivo en
Cristo, y por consiguiente los amo de verdad y deseo que nos unamos en unas
sola Iglesia como lo quiere nuestro Señor /”Todos vosotros sois hermanos…”/.
Y mi Iglesia Católica
/universal/ es en su reconocimiento y posición actual tan generosa, y soy el
primero en reconocer sus errores /sean pasados o de hoy/… Errores de los
hombres que dirigen la , pues que el fundamento de esta
construcción es la “Roca que menospreciaron los arquitectos”, el Mismo Cristo,
Dios con nosotros, y los errores no están en la Santidad de la Iglesia, todo la
Comunidad de Cristo, con Cristo a la cabeza, que de Él hemos recibido la
Plenitud del Espíritu Santo. Y en tal sentido es que hablo de su generosidad
para con todas las demás religiones:
9.- RELIGIONES
NO CRISTIANAS:”La Iglesia Católica no rechaza nada de lo que en
estas religiones hay de santo y verdadero… doctrinas que, por más que discrepen
en mucho de lo que ella /Iglesia Católica/ profesa y enseña, no pocas veces
reflejan un destello de aquella Verdad que ilumina a todos los hombres… Por
consiguiente, exhorta a sus hijos a que, con prudencia y caridad, mediante el
diálogo y colaboración con los a deptos
de otras religiones, dando testimonio de fe y vida cristiana,
reconozcan, guarden y promuevan aquellos bienes espirituales y morales, así
como los valores socio-culturales que en ellos existen”. P. 508-509.
-2.-------------------------
:::::::::::::-Hasta
aquí aspectos de mi Iglesia
Católica:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::-----
10.- SOBRE
LAS IMÁGENES: Nota previa: Siempre me ha llamado la atención el tema
de ‘las imágenes’ tratado por aquellos hermanos /separados o de otras
religiones/ que se valen de la ignorancia de la mayoría de los católicos para
atraparlos como indefensos corderos y meterlos en sus manadas, para tener un
número más. Tal vez haya algunos hermanos que, por no saber interpretar los
capítulos y versículos de la Biblia sobre las imágenes /que se refieren a
dioses falsos y que en las mentes de ignorantes de católicos, sin malicia
alguna, repito, sino por ignorancia, se valen de las imágenes, pero sin la
intención jamás de atentar contra el Dios Bendito y Único/. Sea lo que sea, lo
cierto es que los tales impartidores de recetas doctrinarias aprovechan la
ignorancia de los católicos y les siembran la duda sobre las ‘imágenes’ que
acostumbran a ‘venerar’. Pero dentro del catolicismo se les ha enseñado
a distinguir muy bien que sólo hay un Único Dios, el mismo Dios Bíblico, y que
sólo a Dios se adora, y que al resto de imágenes, de seres que han alcanzado la
santidad /”Sed santos, dice el Señor”/, se pueden venerar /honrar/ y que como a
tales seres se recurre con devoción para que por su santidad Dios les conceda
un favor. También sucede esto con los Ángeles del Señor, en quienes creen y
esperan favores de Dios por su través muchos católicos. Y también se nos ha
enseñado que el único intermediario ante el Padre es su Hijo Jesucristo. Luego
hablaremos de la Virgen.
Pues bien, vayamos al grano: “Y habló Dios todo esto,
diciendo:
No tendrás otro Dios que a mí.
No te harás esculturas ni imagen
alguna de lo que hay en lo alto de los cielos, ni de lo que hay abajo sobre la
tierra, ni de lo que hay en las aguas de debajo de la tierra. No te postrarás
ante ellas y no las servirás, porque yo soy Yavé, tu Dios, un Dios
celoso, que castiga en los hijos las iniquidades de los padres hasta la tercera
y cuarta generación de los que me odian, y hago misericordia hasta mil
generaciones de los que me aman y guardan mis mandamientos>” Ex. 20,1-6. Tómese en cuenta
no la letra en sí, sino el espíritu de la letra, su significado intrínseco, el
motivo que induce a Yavé a pronunciarse así: “No tendrás otro Dios que a mí”.
Y tanto las imágenes que entonces se construían /tanto de arriba, como de
abajo/ eran tenidas como ‘dioses’. Quien desee conocer sobre estos ‘dioses’
puede consultar al respecto las páginas de internet. Con estas cosas que
desconocen muchos católicos los atrapan los más sagaces de sectas o
religiones diversas y los meten en sus rediles. Al fin y al cabo, un
engaño. Ya Jesús dijo del ‘diablo’ que
era un mentiroso. Y el mentiroso rehúye de la verdad y siembra su mentira con
tal de enrollar a su víctima. Y lo más
incalificable es que esta mentira se perpetúa, como un principio doctrinario,
en ciertos hermanos llamados cristianos. No nos ofrecen algo superior a lo que
tenemos dentro de la Iglesia católica, sino que nos siembran dudas, y una vez
caídos los católicos en la duda, ya están ellos seguros de su triunfo
/impusieron su mentira deliberada/. Lamentablemente es así.
Y si de lo dicho en Éxodo 20 no
basta para aclarar, veamos:”Teme a Yavé, tu Dios; sírvele a él y jura
por su nombre. No te vayas tras otros
dioses, tras alguno de los dioses de los pueblos que te rodean; porque
Yavé, tu Dios, que está en medio de ti, es un Dios celoso, y la cólera de Yavé,
tu Dios, se encenderá contra ti y te exterminaría de sobre la tierra”.
Deut. 6, 13,15.
Así, pues, no se trata de nuestras
imágenes veneradas en el catolicismo y que representan a un alma en santidad, nunca a un ‘dios’ en el concepto de Éxodo 20 ni de
Deuteronomio 6, como hemos visto. Y es más: en las culturas antiguas el
concepto de Dios Único no se tenía aún, y por eso mismo costó bastante esfuerzo
entre los hebreos afianzar el concepto de Yavé como Dios Único y Creador de
todo cuanto existe. Es más, sobre Israel el pueblo escogido por Dios,
sobrevinieron imperios politeístas y esto dificultó siempre el culto a sólo
Yavé.
A modo de reflexión muy personal
mía, soy de la opinión de que Dios se manifestó a los diferentes pueblos del
Planeta según sus tipos de culturas. Y no hay en la Tierra un pueblo que de
alguna manera no conciba una deidad, aunque le llamemos “dios falso”. Pero por
la sabiduría y misericordia del Dios Creador /Génesis/ poco a poco las culturas
han ido, y están, tomando otro tipo de conciencia acerca de Dios. Nosotros los
cristianos, a través del pueblo de Israel, y en la fe de Abram, hemos tenido la
dicha de tener una noción del verdadero Dios. Dios que por la gracia de nuestro
Señor Jesucristo se nos ha dado como Padre en su Trinidad Santa /Padre-Hijo-Espíritu Santo/.
Un Dios que pasó por la mente de los hombres como guerrero, vengador y castigador
hasta que por la ‘Venida del Cristo’ se nos ha hecho ‘Dios de misericordia, de
gracia, de amor…, y como he dicho: Padre amabilísimo’. Pero no olvidemos que
este Padre se venía gestando en el pueblo de Israel como un Dios, que “no
quiere la muerte del pecador, sino que éste se arrepienta y viva”.
Y algo también de mi reflexión es:
Si Jesús dice:”Yo he venido a terminar la obra de mi Padre” J. 4,34, es
precisamente porque /es mi criterio en fe/ el Padre se encargaría de la
‘Creación’ y de expandir al hombre por todo el mundo, y encomendó al Hijo
finalizar su obra. ¿Cómo? Dado que el hombre perdió su rumbo, su vuelta al
Paraíso Celestial, vino el Hijo y se nos hizo “Camino, Verdad y Vida”
para que arribáramos por su mediación al
puerto seguro de la ‘salvación’, al encuentro de nuevo con el Padre. Y es así
cómo Jesús prepara a sus discípulos y les da esta misión de unificación de la
especie humana, de los hijos de Dios dispersos, y ahora los bautiza y unge en una sola fe:”Para que todos sean uno, como
tú Padre estás en mí y yo en ti” Jn. 17,21. Y así es cómo Jesús, a mi
criterio, termina la obra del Padre. No porque el Padre hubiera dejado
inconclusa su creación, no, sino porque dio al hombre espacio y tiempo
suficiente para poblar el mundo entero, y Jesús se encargaría ahora no sólo de
redimirlos del pecado /del desvío de Dios/, sino de reunificarlos en una sola
Iglesia, en una sola comunidad de hijos de Dios Único y Verdadero, y en
y por la gracia de Jesucristo. Así ha
terminado Jesús la obra de su
Padre. Pero a nosotros nos toca colaborar con ‘El’ en “la regeneración de lo
humano”. Yo, Manuel, ya estoy abocado a esta tarea en mi misión ‘Clave
9’, y cumpliendo con el sentido de la
profecía:”edificando, exhortando y consolando”, I cor. 14,3. Y ahora
podemos decir con Jesús:”Padre nuestro”.
11.- SOBRE
EL TRATO QUE DAN MUCHOS HERMANOS CRISTIANOS A LA MADRE DE JESÚS, LA ‘VIRGEN
MARÍA’: Sería hasta normal que un
enemigo, no cristiano, de la Iglesia Católica y del Cristianismo en sí, tuviera
un comportamiento hostil respecto a la Madre de Jesús… ¿Pero un cristiano…? Es
lo que ya no entra en mi mente; y, sin embargo, es una triste realidad:¡Cómo
hermanos cristianos utilizan sus ardides /ellos deben estar conscientes de lo
que dicen y hacen, pues es una estrategia muy definida y que los favorece en
sus planes de expansión/ para poner en duda a católicos ignorantes en lo
tocante al Mensaje del Cristo, y Biblia en general. Y parece ser que le da buenos resultados, pues
a diario cautivan con sus mentiras / disfrazadas de una única verdad, la de
ellos/ a hermanos católicos, a quienes embotan la cabeza de tal forma que de
pronto se convierten en iconoclastas /destructores de imágenes/ y sembradores
de discordia en cuestiones religiosas en el hogar; lo cual no es saludable para
la unión familiar, sino que la dividen.
Y ya es como si en casa hubiesen dos
‘dioses’: el y el . Satanás ha logrado posesionarse
con su mentira. Mentira, que con el tiempo se hará sutilmente una verdad en la
heredad de los así engañados, y el canto de ¡aleluya! lo borra todo después. Se
trata de hermanos cristianos que se han tragado el Mensaje, pero no lo han
digerido y están o confundidos o ya habituados a lo que no debe ser, y por qué
no decir: enajenados a una doctrina también en confusión /salvo que sus
forjadores sean malintencionados/. Pero una cosa es <adorar a dioses
falsos> y otra es venerar imágenes que representan a hermanas y
hermanos cristianos que han cumplido con el llamado de Dios:”Sed
santos”, Lev. 20,26. No hay en la Biblia prohibición expresa en
este aspecto. Es más, cuando Jesús nos dice que no ha venido a traer la paz,
sino la guerra /aun en la misma familia: Lc. 12,51-52; y Mt. 10,34-36/, lo dice
como llamando a la verdadera guerra del cristiano, a armarse de valor y de
coraje: “Y les dijo: Pues ahora, el que tiene bolsa, tómela, y también la
alforja; y el que no tiene espada, venda su capa y compre una”. Es
más, para quienes no están contra el Cristo, y que a su modo tienen su fe /no
en la idolatría pagana/ también hay una respuesta de Jesús:”No
se lo prohibáis… El que no está contra nosotros, está con nosotros”
Mr. 9,39-40, respeten sus milagros. Tales son los hermanos que se acogen a las
diligencias hechas ante representaciones de la Virgen, de los Santos, de los
Ángeles…
En el arte de silenciar a la Virgen
se parecen muchísimo al Apóstol Pablo los ‘ciertos hermanos cristianos que
pescan en río revuelto. Pero Pablo estaba justificado, al menos para mí, pues
él entra en el escenario cristiano por revelación directa de Jesús, y no tuvo
aquel calor de la presencia de María como la gozaron los Apóstoles acompañantes
de Jesús. Es más, y si oyó hablar de la ‘concepción de María’, su mente estaba
absorta en lo que le había ocurrido: la revelación directa del Cristo. Y no sé
si Pablo tuvo tiempo de pensar en ese hecho tan prodigioso de la a pesar de tener tan cerca al Evangelista Lucas, que es
quien nos habla en profundidad y con detalles de este portento obrado por el
Espíritu Santo en María. Los avatares del momento, y la misión que recibía
Pablo de Jesús, lo llevó al gran motivo de la y nada más.
Nos queda la incógnita: ¿Qué sabía Pablo de todo esto? ¿Conoció Pablo a la
Madre de Jesús en sus viajes a Jerusalén? ¿Habló con ella? ¿O toda su
preocupación estuvo en contactarse con Pedro y Juan, y otros Apóstoles, para
intercambiar ideas conforme al Mensaje de Jesús? Mas hay otra cuestión sobre
Pablo, y sobre sus repetidores de
recetas: ¿Por qué si Pablo se declara en defensor de la ‘Eucaristía’, la
mayoría de hermanos /pastores y rebaño/ no la toman en cuenta en sus ritos? En
fin, continuemos con ‘María’ y con sus detractores ‘cristianos’ /pastores, y
rebaño en consecuencia/.
Sólo suena en labios de estos hermanos
cristianos unos cuantos estribillos de mal gusto para quienes vemos los hechos
desde otro punto de vista no menos cristiano /respetándolos a ellos desde
luego, y amándolos en nuestro Señor Jesucristo,
pero pidiéndoles que reflexionen un poco en cuanto a su manera de hacer
proselitismo, sin tergiversar el
espíritu de la Palabra Escrita; una cosa es no aceptar o no adherirse a ciertas
expresiones de la Palabra Escrita, y otra es utilizar la Palabra para, acomodarla
a interés doctrinario y ganar adeptos para un grupo; el Mensaje del Cristo es o
no es uno para todos, igualmente el resto de la Biblia/. Y uno de los
estribillos de es dedicado sin más
consideración a la Madre de Jesús, a veces impíamente. Mas veamos: La
Encarnación del Verbo Divino en el Seno de María Virgen: /previamente anunciada, e
inconfundiblemente dentro del contexto bíblico en el que aparecería más tarde
‘el Mesías esperado’, fuera aceptado o no por su pueblo; pero Él /Emmanuel/
vino:”He aquí que la virgen grávida da a luz un hijo y le llama Emmanuel”
Is. 7,14.. Y todo esto forma parte de la veracidad de lo escrito. Y más: “El
Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros” Jn. 1,14; y habló con muchos, demostró con su vida, con
su ejemplo y con sus milagros, y resurrección,
que Él era ‘el Mesías’. Y
entiéndase bien deponiendo primero todo interés doctrinario: no encarnó en el aire, sino en
el seno de María . Con mucho de
anterioridad, en los primeros tiempos, hay otro aviso, mejor dicho, un preaviso
<de la Madre y del Hijo>:”Pongo perpetua enemistad entre ti
/serpiente, diablo, fuerza del mal/ y la mujer. Y entre tu linaje /las
fuerzas del mal/ y el suyo /’el Mesías’/. Y bien claro, y esencia para el
pensamiento cristiano es lo que sigue: Éste /el linaje de la Mujer,
María, o sea, ‘el Cristo’/ te aplastará la cabeza / y
así fue, el Cristo venció las fuerzas del mal en la Cruz y nos glorificó con su
resurrección, de la cual nos hizo partícipes/. Y tú le morderás a Él el
calcañal” /¡Y bien que se lo mordió con los
tormentos más crueles!/ Gén. 3,15. Quién tenga entendimiento que entienda. Pero
la Biblia es desde que comienza hasta que termina con el ‘Nuevo Testamento’ /y éste igualmente es desde que comienza hasta que
termina, sin mutilaciones a capricho
o por interés/.
Pues bien, abramos el ‘Evangelio de
Lucas’ y veamos quién es esa ‘Mujer’ tan vituperada y menospreciada, la
. Si algunos, o muchos, inconscientes o malintencionados
no han leído bien el Evangelio de Lucas, una de las fuentes más serias y explicativas sobre la ,
yo, Manuel, Profeta de ‘Clave 9’, que no por doctrina, sino por revelación , voy a mostrar
la otra cara que no ven los enemigos gratuitos de la . Y es que
la no es un simple personaje bíblico, y mucho menos de
‘sombra’, sino de ‘LUZ’. Es Madre del mismo Dios hecho carne entre nosotros.
Y no es un invento o adaptación de la Iglesia Católica extraído del paganismo y
nada más. E s una entidad tan singular que como a tal, todo cristiano, por la
lógica más elemental, le debe al menos ‘respeto’. ¡Muérdanse la
lengua antes de difamar a la ! ¡Inclinen ante
la cabeza, que a un se le ofende ante el desprecio a su ! ¡O piensen
simplemente como hijos, si les gusta que ofendan, que traten , como así hasta tildan a
la Madre del Redentor, a su propias madres! ¡¡¡Qué bien dice el Corán en su
Prefacio:<Haz polvo bajo los pies de tu madre; porque el paraíso está donde
ella pise… El paraíso está bajo los pies de las madres>!!! Y
resulta ahora que ‘cristianos’ que dicen amar al ofenden a la
… No sé, se me nubla la mente, se me desgarra el
corazón, ¡Oh, Jesús, de ver y de oír
cómo tratan a tu Madre Santa, Pura ante el mismo Padre Hacedor! ¡¿Qué
clase de cristianos son éstos?! ¡Perdón, Señor, por ellos, como tú nos has
perdonado y has asumido nuestras culpas
ante el Padre! Pero yo, no resisto en dolor semejante injusticia, y por
eso no callo, y por eso invito a tales hermanos a que lean por sí
mismos, lejos de artimañas doctrinarias, lo escrito por el Evangelista ‘Lucas’,
y que yo a mi haber y entender voy a exponer:”El ángel entró en el lugar
donde estaba María y le dijo: Alégrate, la más favorecida de Dios. El Señor
está contigo” Lc. 1, 28. Un saludo inesperado:”¡Alégrate!”, y nada más y nada menos que
del ángel enviado por Dios /el ángel Gabriel, que según ‘Gregorio Magno’ es uno
de los Arcángeles que asisten el Trono de Dios y ejecutan las órdenes
directas del mismo Dios/. . Alegría es todo llamado de Dios.
Pero ahora es la ‘alegría máxima y suprema’ sobre el Planeta Tierra a
través de una humilde creatura, cual era aquella ya anunciada por Isaías
//, la Virgen María, la desde este anuncio celestial
la <Madre del mismo Dios encarnado entre nosotros: Jesús>. Si un
cristiano no acepta esto en la plenitud del espíritu de lo escrito, no debería
pronunciarse como tal.
Y sigamos los pasos del ángel y de
María. Lo más normal de cualquier persona ante semejante sorpresa /presencia de
un ser extraño/ es lo que le sucedió a la tierna doncella de unos catorce
años:”María se quedó perpleja… Pero el ángel le dijo: No tengas miedo,
María, pues Dios te ha concedido su gracia” Lc. 1, 29-30. ¿Y cuál
era esta gracia? Lo inaudito para un ser humano:”Vas a quedar embarazada, y
darás a luz un hijo, al cual pondrás por nombre Jesús. Un hijo que será grande,
será Hijo del Altísimo. …Reinará eternamente sobre la casa de Jacob y su
reinado no tendrá fin… /Y
lo que escapa a la fantasía del mismo hombre:/ El Espíritu Santo vendrá sobre ti
y el poder del Dios Altísimo te envolverá. Por eso el niño que ha de
nacer será Santo, será Hijo de Dios” Lc. 1,31-35. Quien, por
ignorancia o por interés doctrinario saque a ‘María Virgen’ de las aguas de
este bautismo sacrosanto, pisotea vilmente el motivo de su fe y se rebaja
a los niveles inferiores del psiquismo
humano que concomitan con la animalidad, con lo irracional, y se hace indigno
de ser nombrado ‘cristiano’. ¿Habrán pensado, quienes rechazan a María Virgen,
en el significado y trascendencia <de la llena de gracia, de la llena del Espíritu Santo, de
la envuelta en el Poder del Altísimo?>. En fin, ¡misericordia, Señor! Y hazme participar por
siempre de la de tu Espíritu Santo. que a
través de tu infundido a María nos has hecho herederos y salvos.
Cuando digo ‘Plugo’, véase también
mi edición , me refiero siempre a esa exhalación de
amor que brota de la misma Divinidad Hacedora, y no podía esto ser menos en
María, y es así que en la pág. 125 escribo:
< En cuanto a la Virgen, Madre de
Jesús, sin atenerme al origen de las palabras /que si griego, que si hebreo,
que si arameo, que si latín…/, para mí la Virgen es el Plugo de la misma
Divinidad, que se hace seno en María para
darse paso a Sí misma /la Divinidad/ en la persona de Jesús. De otra manera
Dios /en la persona de Jesús/ es inconcebible que pudiera entrar en vientre
humano. Sin esta manación de amor en que
se hace la misma Voluntad Divina, y que se imprime en María con el sello imborrable e inconfundible , repito: no se hubiera dado la
. Y si algo exigía el mismo Dios era él: ”Hágase
en mi según tu Palabra”, Lc. 1,38, de María. Y es entonces cuando el empíreo en sus <Aguas
de Arriba y en sus Aguas de abajo> se estremeció de júbilo, y cantaron
los ángeles en alborozo de gloria, las estrellas se hicieron más refulgentes,
la salvación del hombre ya estaba en la Tierra… ¡Gloria a ti Jesús! Y ¡bendita
la hora de la aceptación santa de María, tu Madre! Madre que no quisiste sólo
para ti, sino que nos diste también a
nosotros en tu agonía en la Cruz Redentora: ”Mujer, he ahí a tu hijo /la Humanidad representada en Juan/. Luego dijo al discípulo /Juan/: He ahí a tu Madre” Jn.
19,26-27, Madre para toda la Humanidad. Ha nacido la Familia del Cristo /”Mi
Iglesia” Mt. 16,18/, y con una Madre, que, si bien no dejó nunca
solo a su Hijo, ni a los Apóstoles, nos la dejó Jesús como Madre nuestra. Y así
como Juan la acogió como tal y la llevó a su casa /de Juan/, del mismo modo la
recibo yo y le doy albergue en mi alma y en mi corazón de hijo. ¡Pobres mentes
que no han asimilado todavía en dos mil años quién es la Virgen María!
12.- TRATO ESPECÍFICO DE CIERTOS CRISTIANOS A ‘MARÍA VIRGEN’:
Una de las
descalificaciones, algo así como despecho fortuito, es cuando dijeron a Jesús
que su Madre y sus hermanos “estaban afuera esperando”, y Jesús respondió en sentido figurado y en
ponderación de lo que significa hacer la voluntad de Dios. La escena
fue así: “Mientras El /Jesús/ aún estaba hablando a la multitud, he
aquí, su madre y sus hermanos estaban afuera, deseando hablar con El. Y alguien le dijo: He aquí, tu madre
y tus hermanos están afuera deseando hablar contigo. Pero respondiendo El al que se
lo decía, dijo: ¿Quién es mi
madre, y quiénes son mis hermanos? Y extendiendo su mano hacia sus
discípulos, dijo: ¡He aquí mi madre
y mis hermanos! Porque cualquiera que hace la voluntad de mi Padre que
está en los cielos, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre” Mt. 12,46-50. Jesús usa la metáfora no para
despreciar, sino para comparar lo que significa para Él , que es lo mismo que . Y un
detalle: Señala a sus discípulos, que son los entregados a cumplir esa voluntad
divina. Jesús al amar a su Madre y a sus hermanos, como lo podemos y debemos
hacer nosotros con nuestra madre y con nuestros hermanos, está cumpliendo con
la voluntad de su Padre. Y no olvidemos esto de Jesús: “Mi alimento es hacer la
voluntad del que me ha enviado y llevar a cabo sus planes” Jn.
4,34. El Evangelio no es una frase
rebuscada para interés de alguien, sino todo un contexto, y como he dicho:
desde que comienza hasta que termina. Además, en Jesús todo es nuevo. Que nosotros
no hayamos entendido todavía eso nuevo, es otra cosa. En la , fue allá “un hombre llamado Simeón, hombre justo y
piadoso… Guiado por el Espíritu Santo. Simeón fue al Templo cuando los padres
del niño Jesús llevaban a su hijo para hacer con él lo que ordenaba la ley. Y
tomando al niño en brazos alabó a Dios diciendo /entre otras cosas…./: y
anunció a María, la madre del niño: también signo de contradicción puesto para descubrir los pensamientos más
íntimos de mucha gente. En cuanto a ti, una espada te atravesará el corazón>” Lc. 2,25-35. Aquí habría muchas cosas que
analizar, cada cual de los lectores o las lectoras haga lo que pueda de su
parte, si lo desea. Yo entresaco en color especial /verde/ de que Jesús es :”Yo he venido a este mundo para
un juicio: para que los que no ven vean y los que ven se vuelvan ciegos” Jn. 9,39. Por eso es que literalmente
no se puede entender a Jesús /<que
descubre los pensamientos más íntimos>/, por muchos literatos y
repetidores de recetas que haya. A Jesús se llega con humildad y con petición
de luz divina, con sinceridad del alma, al menos con el deseo de conocerle cada
día más y más, y con verdadera fe en Él, y con la mano abierta siempre a nuestros hermanos “menores”, y tal
cosa es lo que yo procuro hacer a toda hora. Yo sé que Él vive en mí, y yo
procuro a cada instante vivir también en Él. Allá quien me critique. Allá quien
me censure de falso profeta /Cristo vive en mí y yo vivo en Él:< para
edificación, exhortación y consolación>/. Pero su ‘Madre’ es su ‘Madre’.
Su ‘Madre, llena del Espíritu Santo’. Su ‘Madre, huyendo a Egipto, a través del desierto, para
librar a su Hijo de la matanza de los Inocentes’. Su ‘Madre cumpliendo siempre
la ley y a catando la voluntad del Padre’. ¿Acaso, María, la Madre del
Redentor, no era la Gran Madre para Jesús, si fue la primera cristiana que aceptó y cumplió con la voluntad
del Padre? ¿Acaso Jesús no sabía lo que decía:<
¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos?>. No ofendan, por
favor, a la Madre del <que descubre los pensamientos más íntimos>
y que “de toda palabra ociosa que hablen los hombres tendrán que dar cuenta
el día del juicio” Mt. 12,36. Si decimos que creemos en la ‘Palabra
de Dios’, leamos bien ‘quién es María, la Madre de Jesús’; y cómo en
contraposición a sus detractores / éstos más por ignorancia que por malicia/
está el testimonio de una mujer Santa, Isabel, la madre del Bautista que,
al tan sólo oír el saludo de la ‘llena
de gracia y del Espíritu Santo’, dándonos la lección más sublime para un
cristiano:”…exclamó con fuerte voz:¡Bendita tú entre las mujeres….! ¿De dónde a
mí que la Madre de mi Señor venga a mí?” Lc. 1, 42-43. De manera
que los cristianos de verdad tenemos por
vocación originaria venerar a la ‘Madre de nuestro Señor’. Y para
autobofetada de esos tales cristianos, que habría que ponerlos entre comillas e
interrogación /”¿Cristianos…?”/. No obstante son mis hermanos y como a tales
los abrazo en Cristo y en María, aunque vomiten este último nombre /’María’/, y
los invito a que depongan criterios, ni siquiera propios, sino heredados de
mentes divisionistas, que si tuvieron razón para separarse del río único del
cristianismo /y yo mismo apoyo sus razones de inconformidad de aquella época
que enturbió las cristalinas aguas del cristianismo/, ya los tiempos han
cambiado, no debemos seguir en retaliación entre hermanos, y mucho menos afear
por intereses de parcelas grupales la Palabra Sagrada y Escrita. “Por
sus frutos los conoceréis” Mt. 7,20.
Y yo amo a Cristo,
y lo acepto como el único mediador entre nosotros y el Padre. Pero su ‘Madre
Santa’ es también Madre nuestra, pues quien ama al Hijo, ¿cómo puede hasta
odiar a su Madre, si es la intermediaria genuina entre la Divinidad,
representada en el Hijo, y nosotros los humanos. Gracias a ti, ¡oh, ‘María’!
por tu sí al Padre, por tu “Hágase en mí según tu palabra
/que era la voluntad del Padre a través del ángel/”.
Recuerden los
cristianos en cuestión de cómo en el primer milagro de Jesús, en la conversión
del agua en vino en las Bodas de Caná, aunque ellos se empecinen en lo
contrario, en afear a María /” En esto dijo la Madre de Jesús a éste: No
tienen vino. Díjole Jesús: Mujer, ¿qué nos va a mí y a ti?” Jn. 2,
3-4/. Una de dos, o Jesús era un ogro, supuesto negado absolutamente, o la
expresión evangélica puede tener entre nosotros una significación más suave,
como de hecho lo fue:que no ha llegado mi hora
”.
Pero Jesús, conociendo muy de cerca la ternura del corazón de su Madre, no la
podía defraudar, y se sobre entiende que le dijo: Bien, Madre. ”Y
ella “dijo a los servidores: Haced lo que Él os diga”> Jn.
2,4-5. Y lo que Él dijo fue cumplimentar el deseo de su Madre:”Llenad
las tinajas de agua…” Jn. 2,7. Y todos sabemos lo que sucedió: Las
tinajas se llenaron del mejor vino. ¿Cómo quedan también quienes pretenden a
toda costa afear a María atribuyendo el desprecio por parte de su Hijo?
En el pasaje que nos viene dado en título
evangélico l Niño perdido y
hallado en el Templo
>, una vez que José y María lo encontraron entre
los Doctores de la Ley, su Madre le dijo:”Hijo, ¿por qué nos has hecho esto /y
es que había cosas que sus padres no entendían/? Tu Padre y yo hemos estado muy
angustiado /y no era para menos/ buscándote. Jesús les contestó:¿Y por qué me
buscabais? ¿No sabéis que debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?”
Aquí hay toda una lección mesiánica. Pero se aprecia la dulzura, dentro de la
angustia de María:”Hijo, ¿por qué nos
has hecho esto?”. Y la respuesta de Jesús fue también la más normal
para Él, pues que aunque sus padres lo conocían bien como Hijo de Dios, no
llegaban a comprender lo sucedido en medio del dolor que les causó la ausencia
del Niño. Y algo más:”Después el niño regresó a Nazaret con sus
padres y siguió sujeto a
ellos. En cuanto a su
Madre, guardaba todas estas cosas en lo íntimo de su corazón” Lc. 2-51. Todo dentro de la ‘Sagrada
Familia’ como solemos llamar. ¿Cuál es la intención indisponer a Jesús contra
su Madre? Y el Niño “siguió sujeto a ellos”. Y la Madre lo acompañó hasta su ascensión
a los cielos. María era una Madre “la más favorecida de Dios”
Lc. 1,28. Y Jesús era igual al Padre en todo, ¿cómo desfavorecer a su Madre?
Jesús no podía olvidar ni dejar de cumplir los Mandamientos, uno en especial en
este caso:”Honrar padre y madre” Éx. 20,12. Su manera, quizás, de enaltecer a su Madre, de hacerle alabanza
era siempre parangonándola con el acatamiento a la voluntad del Padre. Y ahora modifica la expresión para atribuir
tal dicha a quienes “oyen la palabra de Dios y la guardan”. Es así cuando una mujer emocionada lo elogió mientras
predicaba: “Dichoso el seno que te llevó y los pechos que mamaste. Pero Él dijo:
Mas bien dichosos los que oyen la palabra de Dios y la guardan” Lc.
11,27-28. Jesús, es caso cierto, por ningún motivo quería tergiversar el
sentido de su Mensaje. Su Mensaje era puro e inequívoco: <Cumplir con los
planes que en la voluntad del Padre estaban trazados>. Pero su Madre
estaba siempre en escena, y en primera fila. Jesús sabía que su Madre estaba
cubierta por el ‘paraguas divino’: “La virtud del Altísimo te cubrirá con su
sombra” Lc. 1,35, y que Ella
por nada podría perder su protagonismo, pues era y lo será eternamente la <receptora
y portadora del Mesías, del Hijo de Dios>. Pero el Mensaje era
también uno y sobre él había que poner el énfasis. Y María era el toque
sensible y punto visible para recordar siempre el objetivo de la Gran Misión
del Cristo:<Hacer la voluntad
del Padre>.
En Hechos de los Apóstoles aparece también la
figura de María:
"Todos ellos hacían constantemente oración en común con las mujeres, con
María, la madre de
Jesús y con sus hermanos” (Hec. 1,14).
Y pongamos, entre otras agresiones contra
María: la seguidilla de que . Y si hubiera tenido más hijos, presunción negada,
pues no existe ningún documento evangélico en tal sentido que lo afirmen
categóricamente, sino presunciones y nada más… ¿qué? La Madre del Redentor seguiría siendo Ella
con los mismos atributos que le concedió el Sempiterno. Pero se estrellan sus
adversarios, y agotarán todas las generaciones futuras en sus desvelos y
delirios, pero nunca encontrarán la respuesta que con premeditación y perfidia
pretenden a toda costa quitarla del <Altar en que el
Todopoderoso la ha colocado: Madre del Redentor y de la Humanidad entera>. Yo no oculto Mt. 1,25: “Pero no tuvo relaciones conyugales con ella
hasta que dio a luz un hijo, a quien le puso por nombre Jesús” /INVITO
A QUE INDAGUEN A CONCIENCIA Y SIN ESCRÚPULOS LAS DIFERENTES PÁGINAS QUE SOBRE
EL CASO SE HAN ESCRITO EN INTERNET. AL FINAL SALDRÁN CON LA CABEZA CALIENTE Y
LOS PIES FRÍOS. ESPECULACIONES IDIOMÁTICAS Y MÁS NADA. También pueden ver Mt.
13,55. INVITO TAMBIÉN A LEER DETENIDAMENTE
LO ESCRITO POR ALGUIEN SUMAMENTE VERSADO EN CUESTIONES BÍBLICAS. ABRAN ESTA PÁGINA: http://www.mercaba.org/ARTICULOS/M/maria_solo_tuvo_un_hijo.htm
/. –Nota mía:
Mientras unos autores de textos evangélicos hablan, como Lucas, del
“primogénito “de María, otros dicen “el hijo o su hijo”. Cuestiones de
interpretación del idioma y nada más. Y también los enemigos de María hacen
énfasis en que después de nacido Jesús hubo muchos años en los que José pudo
haber tenido contacto carnal con María y tener hijos. Todo dentro de una lógica
de confusión para los amables lectores y lectoras, y para Mas en cuanto a José, esposo de la Virgen María,
yo llego a la
conclusión, al menos para mi satisfacción personal, de que tanto ‘aparataje
evangélico’ sobre la dignificación de la Madre del Mesías no podía caer por
tierra por unos cuantos insensatos que osan sobre lo más bajo /lamentando una
vez más, muchos de ellos tenidos por cristianos/. Soy de la opinión, y
creencia personal, de que José, y ésta es mi palabra en aseveración,
formaba parte de ‘ese aparataje’, por más que en los ‘Evangelios Apócrifos’ se
le tenga por padre de seis o siete hijos fuera del matrimonio de María. Para mí José
es un ‘ángel custodio’ no sólo de María, sino también ‘protector’
del Divino Jesús, como lo demostró en lo poco que sabemos de él. Es bien sabido
por la misma Biblia que los ángeles se personifican y toman cuerpo y se
comportan como un ser humano. Así lo creo. Así lo ratifico. Y en nada tomo en
burla el Plan trazado por el Padre Eterno en cuanto a la ‘Encarnación’ de su
Divino Hijo. Acepto la ‘Palabra Escrita’.
.Los
Evangelios sólo hablan de los ; nunca dicen . Y
sepan esos ‘enemigos’ de la obra del mismo Dios llevada a cabo en María, que al
ofender o disminuir a ésta, ofenden y disminuyen a sus propias madres /¡hijos,
pues, desmadrados!/, que la Virgen María es <’El Símbolo Inmaculado’,
en primer lugar, de la ‘Voluntad Divina’, y por demás está decirlo: ‘la
inclusión de la mujer’ en la obra redentora>. Más respeto, ¡por favor…! a la Madre de
/”YO SOY”/… Y si Ella, María, entronizó al Cristo en su vientre, bueno es que
cada cristiano lo entronice también en su mente, en sus labios y en su corazón…
Y por más que les duela a esos impugnadores antimarianos, escrito está:” la llena de gracia del Altísimo, y del
Espíritu Santo, Madre del Redentor, ¡Bendita tú entre las mujeres!, y el
magnífica ensordecedor para muchos: ”.
Y es de mi agrado en alabanza al Dios
Bendito decir que si en Cristo hay dos Naturalezas /Divina y Humana/, en María
hay al menos dos ‘Estados’: como mujer /de creatura humana/ y como Madre del
Cristo / naturaleza perfeccionada y en
llenura de gracia y de virtud por
la misma Divinidad/.
Mas si en los Evangelios canónicos, los
escogidos y aceptados por la Iglesia, y
otros escritos complementarios, no hay datos sobre la virginidad de María, y
sobres sus dones de Madre del Redentor, en los llamados , que datan de fecha igual a los ‘escogidos’, la imagen de María
es exaltada en su verdadera gratificación. Antes de especificar sobre ello, es
bueno tener presente lo que escribió en su Evangelio Lucas:”Puesto que ya muchos han intentado escribir la historia de lo
sucedido entre nosotros, según que nos ha sido transmitida por los que, desde
el principio, fueron testigos oculares y ministros de la palabra, me ha parecido
también a mí… escribirte ordenadamente…” Lc. 1,1-3. Pues bien, en los
‘Evangelios Apócrifos’ hay uno atribuido a Juan Evangelista, quien recoge una
serie de datos impresionantes sobre la Virgen María. Los
Evangelio Apócrifos /los no aceptados por la Iglesia para su
canonicidad/.
VEAMOS DICHO EVANGELIO:
“III
Cierto día —que era viernes— fue, como de costumbre, la santa (virgen) María
al sepulcro. Y, mientras estaba en oración, acaeció que se abrieron los cielos
y descendió hasta ella el arcángel Gabriel, el cual le dijo: «Dios te salve,
¡oh madre de Cristo nuestro Dios!, tu oración, después de atravesar los cielos,
ha llegado hasta la presencia de tu Hijo y ha sido escuchada. Por lo cual
abandonarás el mundo de aquí a poco y partirás, según tu petición, hacia las
mansiones celestiales, al lado de tu Hijo, para vivir la vida auténtica y
perenne».
V
Después se puso a orar de esta manera: «Señor mío
Jesucristo, que por tu extrema bondad tuviese a bien ser engendrado por mí, oye
mi voz y envíame a tu apóstol Juan para que su vista me proporcione las
primicias de la dicha. Mándame también a tus restantes apóstoles, a los que han
volado ya hacia ti y a aquellos que todavía se encuentran en esta vida, de
cualquier sitio donde estén, a fin de que, al verlos de nuevo, pueda bendecir
tu nombre, siempre loable. Me siento animada porque tú atiendes a tu sierva en
todas las cosas».
VI
Y, mientras ella estaba en oración, me presenté yo,
Juan, a quien el Espíritu Santo arrebató y trajo en una nube desde Éfeso,
dejándome después en el lugar donde yacía la madre de mi Señor. Entré, pues,
hasta donde ella se encontraba y alabé a su Hijo; después dije: «Salve, ¡oh
madre de mi Señor, la que engendraste a Cristo nuestros Dios!; alégrate, porque
vas a salir de este mundo muy gloriosamente». [310]
X
Entonces yo, Juan, le dije a mi vez: «Ya está para
venir Jesucristo, Señor y Dios nuestro; y tú vas a verle, según te lo
prometió». A lo que repuso la santa madre de Dios: «Los judíos han hecho
juramento de quemar mi cuerpo cuando yo muera». Yo respondí: «Tu santo y
precioso cuerpo no ha de ver la corrupción». Ella entonces replicó: «Anda, toma
el incensario, echa incienso y ponte en oración». Y vino una voz desde el cielo
diciendo amén.
XII
Yo, Juan, me puse entonces a orar. Y el Espíritu Santo
dijo a los apóstoles: «Venid todos en alas de las nubes desde los [últimos]
confines de la tierra y reuníos en la santa ciudad de Belén para asistir a la
madre de Nuestro Señor Jesucristo, que está en conmoción: Pedro desde Roma,
Pablo desde Tiberia, Tomás desde el centro de las Indias, Santiago desde
Jerusalén».
XIII
Andrés, el hermano de Pedro, y Felipe, Lucas y Simón
Cananeo, juntamente con Tadeo, los cuales habían muerto ya, fueron despertados
de sus sepulcros por el Espíritu Santo. Este se dirigió a ellos y les dijo: «No
creáis que ha llegado ya la hora de la resurrección. La causa por la que surgís
en este momento de vuestras tumbas es que habéis de ir a rendir pleitesía a la
madre de vuestro Salvador y Señor Jesucristo, tributándole un homenaje
maravilloso; pues ha llegado la hora
de su salida [de este mundo] y de su partida para los cielos». ¿La Asunción de María? .
XVI
Pedro entonces se dirigió a los apóstoles en estos
términos: «Cada uno de nosotros, de acuerdo con lo que nos ha anunciado y
ordenado el Espíritu Santo, dé información a la madre de Nuestro Señor».
XVII
Yo, Juan, por mi parte, respondí y dije: «Me
encontraba en Éfeso, y, mientras me acercaba al santo altar para celebrar los
oficios, el Espíritu Santo me dijo: Ha llegado a la madre de tu Señor la hora
de partir; ponte [pues] en camino de Belén para ir a despedirla. Y en esto una
nube luminosa me arrebató y me puso en la puerta de la casa donde tú yaces».
-Igual que a Juan les sucedió a cada uno de los Apóstoles,
y cada uno contó lo suyo: dónde y cómo se encontraban-
XXV
Todo esto dijeron los apóstoles a la santa madre de
Dios: cómo y de qué manera habían efectuado el viaje. Y luego ella extendió sus
manos hacia el cielo y oró diciendo: «Adoro, ensalzo y glorifico tu
celebradísimo nombre, pues pusiste tus ojos en la humildad de tu esclava e
hiciste en mí cosas grandes, tú que eres poderoso. Y he aquí que todas
las generaciones me llamarán bienaventurada [Lc 1, 48]».
XXVI
Y cuando hubo acabado su oración, dijo a los
apóstoles: «Echad incienso y poneos en oración». Y, mientras ellos oraban, se
produjo un trueno en el cielo y se dejó oír una voz terrible, como [el fragor
de] los carros. Y en esto [apareció] un nutrido ejército de ángeles y
potestades y se oyó una voz como [la] del Hijo del hombre. Al mismo tiempo, los
serafines circundaron en derredor la casa donde yacía la santa e inmaculada
virgen y madre de Dios. De manera que cuantos estaban en Belén vieron todas
estas maravillas y fueron a Jerusalén anunciando todos los portentos que habían
tenido lugar.
XXVII
Y sucedió que, después que se produjo aquella voz,
apareció de repente el sol y, asimismo, la luna alrededor de la casa. Y un
grupo [315] de primogénitos de los santos se presentó en la casa donde yacía la
madre del Señor para honra y gloria de ella. Y vi también que tuvieron lugar
muchos milagros: ciegos que volvían a ver, sordos que oían, cojos que andaban,
leprosos que quedaban limpios y posesos de espíritus inmundos que eran curados.
Y todo el que se sentía aquejado de alguna enfermedad o dolencia, tocaba por
fuera el muro [de la casa] donde yacía y gritaba: «Santa María, madre de
Cristo, nuestro Dios, ten compasión de nosotros». E inmediatamente se sentían
curados.
XXVIII
Y grandes multitudes procedentes de diversos países,
que se encontraban en Jerusalén por motivo de oración, oyeron [hablar de] los
portentos que se obraban en Belén por mediación de la madre del Señor y se
presentaron en aquel lugar suplicando la curación de diversas enfermedades: cosa
que obtuvieron. Y aquel día se produjo una alegría inenarrable, mientras la
multitud de los curados y de los espectadores alaban a Cristo nuestro Dios y a
su madre. Y Jerusalén entera, de vuelta de Belén, festejaba cantando salmos e
himnos espirituales.
-Los Principales de los judíos estaban alerta para
quemar en vida a la Virgen, pero fueron burlados-
-Y estaba anunciado que la Virgen subiría a los cielos
en día domingo-
XXXVII
Y después de que se obraron estas maravillas por
mediación de la madre de Dios y siempre virgen María, madre del Señor, mientras
nosotros los apóstoles nos encontrábamos con ella en Jerusalén, nos dijo el
Espíritu Santo: «Ya sabéis que en domingo tuvo lugar la anunciación del
arcángel Gabriel a la virgen María, y que en domingo nació el Salvador en
Belén, y que en domingo salieron los hijos de Jerusalén con palmas a su
encuentro diciendo: ¡Hosanna en las alturas! Bendito el que viene en nombre del
Señor [Mt 21, 9; Mc 11, 10], y que en domingo resucitó de entre los muertos, y
que en domingo ha de venir a juzgar a vivos y muertos, y que en domingo
[finalmente] ha de bajar de los cielos para honrar y glorificar [con su
presencia] la partida de la santa y gloriosa virgen que le dio a luz».
XXXVIII
En este mismo domingo dijo la madre del Señor a los
apóstoles: «Echad incienso, pues Cristo está ya viniendo con un ejército de
ángeles». Y en el mismo momento se presentó Cristo sentado sobre un trono de
querubines. Y, mientras todos nosotros estábamos en oración, aparecieron
multitudes incontables de ángeles, y el Señor [estaba] lleno de majestad sobre
los querubines. Y he aquí que se irradió un efluvio resplandeciente sobre la
santa Virgen por virtud de la presencia de su Hijo unigénito, y todas las
potestades celestiales cayeron en tierra y le adoraron.
XXXIX
El Señor se dirigió entonces a su madre y le dijo:
«María». Ella respondió: «Aquí me tienes, Señor». Él le dijo: «No te aflijas;
alégrese más bien y gócese tu corazón, pues has encontrado gracia para poder
contemplar la gloria que me ha sido dada por mi Padre». La santa madre de Dios
elevó entonces sus ojos y vio en Él una gloria tal, que es inefable a la boca
del hombre e incomprensible.
El Señor permaneció a su lado y continuó diciendo: «He
aquí que desde este momento tu cuerpo va a ser trasladado al paraíso, mientras
que tu santa alma va a estar en los cielos, entre los tesoros de mi Padre,
[coronada] de un extraordinario resplandor, donde [hay] paz y alegría [propia]
de santos y ángeles y más aún». [319].
XLIII
Después que hubo orado de esta manera, el Señor dijo a
su propia madre: «Alégrese y regocíjese tu corazón, pues toda clase de gracias
y de dones te han sido dados por mi Padre celestial, por mí y por el Espíritu
Santo. Toda alma que invoque tu nombre se verá libre de la confusión y
encontrará misericordia, consuelo, ayuda y sostén en este siglo y en el futuro
ante mi Padre celestial».
XLIV
Volvióse entonces el Señor y dijo a Pedro: «Ha llegado
la hora de dar comienzo a la salmodia». Y, entonando Pedro, todas las potencias
celestiales respondieron el Aleluya. Entonces un resplandor más
fuerte que la luz nimbó la faz de la madre del Señor y ella se levantó y fue
bendiciendo con su propia mano a cada uno de los apóstoles. Y todos dieron
gloria a Dios. Y el Señor, después de extender sus puras manos, recibió su alma
santa e inmaculada.
XLV
Y en el momento de salir su alma inmaculada, el
lugar se vio inundado de perfume y de una luz inefable. Y he aquí que se oyó
una voz del cielo que decía: «Dichosa tú entre las mujeres». Pedro entonces, lo
mismo que yo, Juan, y Pablo y Tomás, abrazamos a toda prisa sus santos pies
para ser santificados. Y los doce apóstoles, después de depositar su santo
cuerpo en el ataúd, se lo llevaron”. ¿Pero, adónde
se lo llevaron? ¿Se lo llevarían en la misma ‘nube-ovni’ que los trajo? Pues
ellos fueron regresados en la misma ‘nave’ a sus lugares de origen. En el Cap.
XLVIII se expresa claramente:”…llevaron los apóstoles el féretro y
depositaron su santo y
venerado cuerpo en Getsemaní, en un sepulcro
sin estrenar…Y por tres días consecutivos se oyeron voces de ángeles invisibles
que alababan a su Hijo, Cristo nuestro Dios. Mas, cuando concluyó el tercer día, dejaron de oírse las voces, por
lo que todos cayeron en la cuenta de que su venerable
e inmaculado cuerpo había sido trasladado al paraíso”. Y por lo que se deduce en capítulo siguiente, vieron los
Apóstoles a Isabel /madre del Bautista/, a Ana /madre de María/, a Abrahán, a
Isaac, a Jacob y a David que cantaban el ‘Aleluya’… Y en el Capítulo L se
concluye que el cuerpo inmaculado de María Salió del Planeta Tierra:”Nosotros,
pues, los apóstoles, después de contemplar súbitamente la augusta traslación de
su santo cuerpo, nos pusimos a alabar a Dios por habernos dado a conocer sus
maravillas en el tránsito de la madre de Nuestro Señor Jesucristo…”
-De este Evangelio se
desprenden dos cosas principales: a) La resurrección de los muertos. b) El alma
sale del cuerpo y sube a la dimensión
eterna. c) Algo que despeja dudas del
destino final de la Madre de Dios también en cuerpo al paraíso. El cuerpo de la
virgen fue ‘inmutado’, pasó ¿a qué lugar, si “al cielo sólo sube el que bajó del cielo”?
-Nota mía sobre la muerte de la Virgen María, que por tradición
de la Iglesia Católica se nos había dicho que fue ‘asunta en cuerpo y alma a
los cielos’. Según los Apócrifos: murió y fue trasladada de ‘súbito’ al paraíso.
Y según ciertos teólogos de la Iglesia Católica: “Además
la Virgen fue constituida por Dios cooperadora en la obra de la Redención
humana. Mas porque la obra de la redención del género humano se llevó a cabo
por la muerte de Cristo, así convenía que la Virgen se asociara a su muerte”
Cátolic.net
¿Murió la Virgen María? Lo
cual, digo yo, no quita de que Ella al tercer día también fuera ascendida al
cielo /paraíso/.Tanto los susodichos teólogos como los ‘Apócrifos’ coinciden. Y
por otro lado tenemos este pronunciamiento /Véase: Encuentra.com, sobre
la sunción de María/:”El Papa Pío XII, en la
Bula Munificentissimus Deus, del 1-XI-1950, proclamó solemnemente el dogma de la Asunción
de María con estas palabras: Pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente
revelado que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, cumplido el
curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celeste” (DZ. 2333).
“San
Juan Damasceno, en el siglo VII, escribe: “convenía que aquella que en el parto
había conservado íntegra su virginidad, conservase sin ninguna corrupción su
cuerpo después de la muerte; convenía que aquella que había llevado en su seno
al Creador, hecho niño, habitara en la morada celeste; convenía que la Esposa
de Dios entrara en la casa celestial; convenía que aquella que había visto a su
Hijo en la Cruz, recibiendo así en su corazón el dolor de que había estado
libre en el parto, lo contemplase sentado a la diestra del Pa dre; convenía que
la Madre de Dios poseyera lo que corresponde a su hijo y que fuera honrada como
Madre y esclava de Dios por todas las criaturas (Homilía en la dormición de la Virgen: PG 96,742).
San
Germán de Costantinopla, del siglo VII: “Así como un hijo busca y desea estar
con la propia madre, y la madre ansía vivir con el hijo, así fue justo también
que Tú, que amabas con un corazón materno a tu Hijo y Dios, volvieses a Él. Y
fue también muy conveniente que Dios, que te amaba como Madre suya, te hiciere
partícipe de la comunidad de vida con Él mismo. De esta forma, Tú, habiendo
sufrido la pérdida de la vida, propia de las cosas caducas, has emigrado a las
moradas que durarán por los siglos, allí donde mora Dios, junto al que Tú
vives, oh Madre de Dios, sin separarte de su compañía” (Homilia in Dormitionem B.V. Mariae).
Recogiendo
la doctrina de sus predecesores, Juan Duns Scoto, en el siglo XIV, podía
afirmar: “Convenía, Dios podía hacerlo, luego lo hizo” (In IIIsententiarum, dist. III, q.1; cfr. DZ. 2331)”.
Pueden haber y contra argumentos, y el dogma de por medio. ¿Pero,
hasta dónde los ‘Apócrifos’ dicen verdad? A mi haber y entender sólo veo un
silencio sepulcral, sin cadáver, en las páginas del ‘Nuevo Testamento’ sobre
este asunto. Pero me pregunto: ¿Cómo
una figura tan importante en la obra de la ‘Redención’ pueda quedar en
semejante incógnita: ? La
lógica sana, digo en ‘bajo título’ de estas páginas, no está reñida con la fe.
Y si creemos, y yo estoy en lo cierto de ello, de que María es la Madre del
Redentor, y la ‘llena del Espíritu Santo’, ‘la llena de gracia’, en medio de
ese silencio sepulcral /sin cadáver hasta ahora encontrado/ me acojo a una
frase del ‘Nuevo Testamento’: “Nosotros
seremos inmutados” I Cor. 15,52. Algo así como
esto, quizás quiso expresar Pablo: Que
aunque estemos todavía en cuerpo corruptible, cuando venga el Señor /y el
Señor, según los Apócrifos vino a la
muerte de María, su Madre/ nuestros cuerpos pasarán a ser incorruptibles, como
el de los muertos que han de resucitar y unirse sus cuerpos con sus almas para
comenzar en un nuevo estado de vida. Y si esto es así, ¿quién y con qué autoridad podría negar que
tal ‘inmutación’ no ocurriera nada más y
nada menos con la llamada ‘muerte’ de la Virgen María, la >? Todo cuanto se
ha dicho sobre su tumba no pasa de ser meros comentarios, por más que provengan
de autoridades de la Iglesia. Si bien es verdad e irrefutable lo que dice Jesús: “Nadie sube al cielo sino el que bajó del cielo” Jn.
3,13. La Virgen se sabe que no bajó del cielo, pero fue un caso muy especial
entre el cielo y la tierra, la . ¿Murió como
uno de los humanos y su cuerpo quedó en la Tierra? ¿Se durmió en apariencia de
muerte y fue ‘inmutada’ /recuérdese el pasaje de la Cruz al buen ladrón:”Hoy
estarás conmigo en el paraíso “ Lc. 23,43. Cada cual en su
‘sana lógica y según su fe’ concluya. “En el siglo V comienza a haber
testimonios escritos que hablan del sepulcro de María. Uno de éstos, Breviarius de
Hierusalem, de un autor anónimo, al describir los Santos
Lugares del valle del Cedrón, escribe lo siguiente: “Allí se ve la
Basílica de Santa María y en ella está su sepulcro. Allí entregó Judas a
Nuestro Señor Jesucristo” http://www.homilia.org/virgen/5existe-sepulc.htm. Una cosa
es el sepulcro, que según los Apócrifos fue una realidad, y otra es que ‘el
cadáver’ esté en ese supuesto sepulcro hallado.
Y sólo me queda comentar algo que también aparece en las páginas
bíblicas referente al que relata el Génesis, a Melquisedec
y a Elías Profeta. Tres seres que anduvieron en la presencia de Yavé-Dios y fueron .
¿Adónde, de nuevo pregunto, fueron estos seres tan privilegiados? Si vinieron
el cielo, del cielo está dicho que sólo Jesús vino del cielo y se fue
directamente al cielo. Mas sobre esta incógnita, en ‘Clave 9’, en mi ‘arrebato
cósmico’ yo estuve, quizás como San Pablo, en el Tercer Cielo, se crea o no se
crea, yo he vivido esto en mi alma y durante tres horas del Planeta Tierra, que
allá no hay tiempo: Todo es… ¿Podríamos
contar a la Virgen entre esos seres que comandan todo el Universo, y que en
‘Clave 9’ vienen dados como “Maestros del Universo, Peregrinos del Universo”
procedentes de la ‘Segunda Dimensión Luz’? Yo no puedo decir que en mi
‘arrebato cósmico’ la vi también a Ella. Pero sí he tenido revelaciones de Ella y una ‘Transportación’ en la que he
hablado con Ella. Se crea o no se crea, yo, Manuel, Profeta de ‘Clave 9’ he
tenido estas vivencias y experiencias, y de ahí no puedo pasar a más. No
olvidemos que ‘todo el aparataje del Plan Redentor’ hizo girar la Presencia del
Dios mismo y su Espíritu Santo sobre María. Y por consiguiente soy de la
de que mi Madre
Santísima e Inmaculada está ya ‘absolutamente inmutada’ en el Reino de los
Cielos junto a su Divino Hijo. ¿Qué de aquellas apariciones confirmadas por la
misma Iglesia Católica, bajo la intervención de científicos en la materia?
Concluyo diciendo: “ ¡Dios te salva, María…!”. Y Gracias a ti, Mi Señor Jesucristo, por habérmela dado
también por Madre en tu Cruz Redentora:”He
ahí a tu Madre”.
EVANGELIO APÓCRIFO DEL PS. MATEO /DE
LA NATIVIDAD/:
XIII
“1. Y ocurrió, algún tiempo más tarde, que un
edicto de César Augusto obligó a cada uno a empadronarse en su patria. Y este
primer censo fue hecho por Cirino, gobernador de Siria. José, pues, se vio
obligado a partir con María para Bethlehem, porque él era de ese país, y María
era de la tribu de Judá, de la casa y patria de David.
Y, según José y María iban por el
camino que conduce a Bethlehem, dijo María a José: Veo ante mí dos pueblos, uno
que llora, y otro que se regocija. Mas José le respondió: Estate sentada y sostente
sobre tu montura, y no digas palabras inútiles. Entonces un hermoso niño,
vestido con un traje magnífico, apareció ante ellos, y dijo a José: ¿Por qué
has llamado inútiles las palabras que María ha dicho de esos dos pueblos? Ella
ha visto al pueblo judío llorar, por haberse alejado de su Dios, y al pueblo de
los gentiles alegrarse, por haberse aproximado al Señor, según la promesa hecha
a nuestros padres, puesto que ha llegado el tiempo en que todas las naciones
deben ser benditas en la posteridad de Abraham.
2. Dichas estas palabras, el ángel
hizo parar la bestia, por cuanto se acercaba el instante del alumbramiento, y
dijo a María que se apease, y que entrase en una gruta subterránea en la que no
había luz alguna, porque la claridad del día no penetraba nunca allí. Pero, al
entrar María, toda la gruta se iluminó y resplandeció, como si el sol la
hubiera invadido, y fuese la hora sexta del día, y, mientras María estuvo en la
caverna, ésta permaneció iluminada, día y noche, por aquel resplandor divino. Y
ella trajo al mundo un hijo que los ángeles rodearon desde que nació, diciendo:
Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena
voluntad.
3. Y José había ido a buscar
comadronas. Mas, cuando estuvo de vuelta en la gruta, María había ya parido a
su hijo. Y José le dijo: Te he traído dos comadronas, Zelomí y Salomé, mas no
osan entrar en la gruta a causa de esta luz demasiado viva. Y María, oyéndola,
sonrió. Pero José le dijo: No sonrías, antes sé prudente, por si tienes
necesidad de algún remedio. Entonces hizo entrar a una de ellas. Y Zelomí,
habiendo entrado, dijo a María: Permíteme que te toque. Y, habiéndolo permitido
María la comadrona dio un gran grito y dijo: Señor, Señor, ten piedad de mí. He
aquí lo que yo nunca he oído, ni supuesto, pues sus pechos están llenos de
leche, y ha parido un niño, continúa virgen. El nacimiento no ha sido maculado
por ninguna efusión de sangre, y el parto se ha producido sin dolor. Virgen ha
concebido, virgen ha parido, y virgen permanece.
4. Oyendo estas palabras, la otra
comadrona, llamada Salomé, dijo: Yo no puedo creer eso que oigo, a no
asegurarme por mí misma. Y Salomé, entrando, dijo a María: Permíteme tocarte, y
asegurarme de que lo que ha dicho Zelomí es verdad. Y, como María le diese
permiso, Salomé adelantó la mano. Y al tocarla, súbitamente su mano se secó, y
de dolor se puso a llorar amargamente, y a desesperarse, y a gritar: Señor,
tú sabes
que siempre te he temido, que he atendido a los pobres sin pedir nada en
cambio, que nada he admitido de la viuda o del huérfano, y que nunca he
despachado a un menesteroso con las manos vacías. Y
he aquí que hoy me veo desgraciada por mi incredulidad, y por dudar de vuestra virgen.
5. Y, hablando ella así, un joven de
gran belleza apareció a su lado, y la dijo: al niño, adóralo, tócalo con tu
mano, y él te curará, porque es el Salvador del mundo y de cuantos esperan en
él. Y tan pronto como ella se acercó al niño, y lo adoró, y tocó los lienzos en
que estaba envuelto, su mano fue curada. Y, saliendo fuera, se puso a proclamar
a grandes voces los prodigios que había visto y experimentado, y cómo había
sido curada, y muchos creyeron en sus palabras.
6. Porque unos pastores afirmaban a
su vez que habían visto a medianoche ángeles cantando un himno, loando y
bendiciendo al Dios del cielo, y diciendo que el Salvador de todos, el Cristo,
había nacido, y que en él debía Israel encontrar su salvación”.
7. Y
una gran estrella brillaba encima de la gruta, de la tarde a la mañana, y
nunca, desde el principio del mundo, se había visto una tan grande. Y los
profetas que estaban en Jerusalén decían que esa estrella indicaba el
nacimiento del Cristo, el cual debía las
promesas hechas, no sólo a Israel, sino a todas las naciones. /Estrella,
digo yo, Manuel, Profeta de ‘Clave 9’, una de tantas ‘naves’, que hoy decimos
ovnis, las ‘nubes bíblicas’ radiantes como el sol, que incluso dejan estelas de
humo, que bajan de los cielos y suben, y que hacen estruendos que aterran a
quienes las ven;’ estrella-nube’ que la describe la misma Biblia hasta con alas
y llantas y con <”el fragor de los
carros como hemos visto en el Evangelio de Juan el Evangelista>/.
Una vez más creo haber colaborado
con la apertura de las mentes hacia la búsqueda de la ‘verdad’ y para la
formación de una ‘Conciencia Cósmica’ que se corresponda con el devenir de los
tiempos y el hombre así pueda encontrarse con su Causa Primera, Dios, y además
pueda forjar un nuevo ideal de vida según Libertad, Justicia y Amor, para que
devenga una Humanidad más libre, más justa y más amorosa.
-Una nota más sobre la Virgen: Véase en google:
El hombre es lo que lleva en su mente.
Tú vales y mereces mucho más.
¡Pies en tierra!
¡Libertad, Justicia y Amor!
-Manuel, Profeta de ‘Clave 9’.
28-12-2014.
OBSEQUIO DE MANUEL:


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