Su mensaje se halla contenido en un opúsculo denominado "PALABRA DE MANUEL". 1.¿Qué es la 'PALABRA DE MANUEL'? - Es un mensaje de 'Conciencia Cósmica' ("algo más de lo que estamos acostumbrados a ver, a oir a conocer, a creer", según Andreas Faber-Kaiser), fundamentada sobre el trípode de la Libertad, de la Justicia y del Amor. - No es logia, ni política, ni religión, ni grupo de ninguna clase; y "bajo la única jerarquía de la igualdad" a todos une y a nadie ata. 2. ¿Cuándo y cómo nace?- Nace el 16 de junio de 1979 por 'arrebato cósmico' que tuviera el Dr. Manuel González Ávila, quien encarna al Manuel del Mensaje. Éste es dado a Manuel en 'Clave 9': un modo de pensar, de sentir, de hablar y de actuar que se corresponde en 'Conciencia Cósmica' con el devenir de los tiempos. 3. ¿Qué fin persigue el Mensaje? - Una humanidad más libre, más justa y más amorosa. Ese mundo mejor que todos anhelamos: en lo individual, en lo social, en lo universal y en lo trascendental. 4. ¿Cómo se logra este efecto? -Por el estudio y práctica del Mensaje: "para lograr el fin, hay que establecer los medios" (Palabra 11). ¡PIES EN TIERRA! ¡LIBERTAD, JUSTICIA Y AMOR! TÚ VALES Y MERECES MUCHO MÁS.
Manuel. Profeta de 'Clave 9'

01 marzo 2015

'ECUMENISMO DE LAS RELIGIONES RESPECTO AL CONCEPTO DE DIOS'

UNIFORMIDAD DE CRITERIOS RESPECTO A LA DEIDAD SUPREMA. ¿ECUMENISMO RELIGIOSO?
LA RELIGIÓN. Un tema de poca monta, sin importancia, de intrascendencia para muchos teóricos, científicos, políticos, usureros, mafiosos, etc., es “opio de los pueblos”. Pero es bueno dedicarle unas paginitas para ver en lo posible la otra cara de la moneda: ¿Buena, mala…? Lo cierto es que religiones hay muchas, pero el mundo sigue de mal en peor. ¿Qué pasa en los adoctrinados o prosélitos de las religiones? ¿Tanto amor, tanta fe y  tanto fervor, para que luego no haya resultados positivos? ¡O son más los impíos que los creyentes, o las religiones no dan de sí sino fantasías y excentricismos!
Hemos arribado al tercer milenio del cristianismo, plagado éste de divisiones generadas por posiciones doctrinarias y por no menos actitudes de intereses de sus jerarcas. Últimamente, un sector del cristianismo, la Iglesia Católica, opta por el ‘ecumenismo’, elemento que considera necesario para la unificación de todas las iglesias cristianas. ¿Se logrará tal propuesta? Por los vientos que corren de aparecer cada día más y más sectas cristianas, pareciera como que se alejan las probabilidades.  No obstante la esperanza es lo último que se pierde. . Nunca es tarde, cuando la dicha llega. Yo mismo, en mi calidad de cristiano, así lo deseo y espero, en comunión con el Cristo que oró al Padre diciendo:”...para que sean uno, así como nosotros somos uno…” Jn. 17,22. En mi pensamiento crístico, ojalá y mis demás hermanos en la fe dieran ‘este paso ecuménico’. ¡Cómo repicarían a gloria las campanas de la confraternidad cristiana! ¡Y, cómo las experiencias y vivencias de unos y de otros contribuiría a aportar algo mejor a este mundo en degradación: el sentido de solidaridad y de hermandad! Mas unidos los cristianos todavía haría falta otro ‘ecumenismo de mayor envergadura’: ’La unidad de criterios respecto a la Deidad Suprema’. El concepto que inspira a los creyentes de las diversas religiones acerca del ‘Ser Supremo’ tiene un punto en común: Un Dios Único, Creador de todo lo existente, tanto del universo sensible como de otras dimensiones extrasensoriales, celestiales, etc. Pero ¿cómo es posible que cada una de las grandes religiones del mundo se apropie a Dios como un objeto de exclusividad de unas para con otras? Aceptan a un Dios-Creador, pero en diferentes formas. Nos referimos a las denominadas religiones ‘monoteístas’. Las  ‘politeístas’ todavía tienen un gran curso histórico por recorrer en sus concepciones teístas. Es como si habiendo días enteros vivieran aferradas a la sola idea de ‘medio día’. En fin, es cuestión cultural y de bajo nivel mental aún.
Si bien es verdad que no es tan fácil que las grandes religiones se pongan de acuerdo en sus formas de concebir a Dios, sí al menos queda un resquicio de semejanzas entre ellas: La concepción y aceptación de un Dios Único. No importarían tanto  las ‘formas’ en que tales religiones  conciben a ese Dios, si depusieran  actitudes de posesión de la ‘Verdad’. Verdad que le queda sobrada al calibre humano y que es causa de desavenencias y disensiones entre adoradores de un mismo Dios.  Ello sería un avance extraordinario para un buen diálogo de concertación.

Nota sobre el cuadro: La ‘VERDAD’ la representamos en el centro del círculo con una estrella. Cada sector del pensamiento humano no percibe de ‘Ella’ sino un atisbo mediante un pequeño ángulo de visión. La prepotencia e inconsciencia del hombre lo llevan a creerse poseedor de la ‘Verdad’, como si en ese estrecho ángulo de su visión ya la hubiera visto y cree ser el dueño de ‘ella’. El ángulo de visión se agranda, sin embargo, en la medida en que el radio mental de cada observador aumenta expande su circunferencia. Es entonces también  cuando el hombre, por el ejercicio armónico de la Libertad, de la Justicia y del Amor, y en planos de pies en tierra, comienza a tener ‘Conciencia Cósmica’; y, en consecuencia, se pronuncia en la medida de su sabiduría y de lo justo; jamás con la prepotencia del ignorante. Por la ‘Conciencia Cósmica’ el hombre aprende a poner cada cosa en su sitio y a él en el suyo propio. En religión todo son normas, cánones, ceremonias y fijaciones repetitivas que se manifiestan en  hábitos, en  escrúpulos, y en términos peyorativos de inconsciencia como el  fanatismo y los  rechazos. Siempre reconozco  la excepción, que entre millones se puede reducir a un centenar. Por eso es que las religiones no realizan al hombre plenamente y lo hacen caer en el excentricismo /inhibición por un lado, y por otro prepotencia de sabelotodo…/. En las religiones, como en política, como en el  esoterismo, como en tantas sectas, hay mucho espejismo /autoengaño que se hace semilla de atrapamiento para gentes de buena fe, ignorantes o incautos/.
Las  religiones moldean los sentimientos más profundos del ser humano que bien dirigidos ennoblecerían a nuestra especie; pero lamentándolo mucho, las religiones fanatizan con sus ‘férreas verdades’, y no menos enajenan. Jamás se preocupan de elevar el nivel mental y de hacer aflorar el ‘YO’ /cósmico y trascendental/ para hacerlo dueño de su destino como individuo, como ente social y como especie; antes bien lo condicionan para fines secundarios y de interés jerárquico  e institucional. Lo reducen a repetidor de recetas doctrinarias y litúrgicas. No tienen por objetivo elevar  la mente y el corazón para que cada cual aprenda a  subir por cuenta propia la escala que conduce a Dios /sólo algunas almas se escapan de tal instrumentación y tocan la esfera de lo Divino/. Y  es así cómo lo espiritual se confunde con la mojigatería y fórmulas estereotipadas del comportamiento humano-religioso. “¿Sabéis qué ayuno quiero yo –dice el Señor? Romper las ataduras de iniquidad…?” Is. 58,6. Y de iniquidades está saturado el mundo. Dios nos pide justicia. Y por eso sería también justo que las religiones cambiaran su ayuno por la justicia, que alimente a las almas, y que las haga libres y amorosas. No más  entretenerlas en contemplaciones, en golpes de pecho, en lágrimas provocadas, en de ‘pecados’…, y producir ‘plañideras’… Si  no se les alimenta debidamente el ‘YO’ /hay excepciones y nada más/ en sus tres aspectos /cuerpo, mente y espíritu/ sin lugar a dudas que lo que se está formando es la ‘beatería’. En otras palabras: se les está negando el  pan del reconocimiento y valorización de lo que somos como personas, como hijos del Dios-Hacedor, que en Cristo se nos hace ‘Padre’. Pero en vez de este pan, que el Cristo transmuta en palabra de vida eterna, las religiones suelen dar ‘pasatiempos’ para un siempre lo mismo: depender de cuatro paredes /templo material/, cuando nosotros mismos “somos el templo vivo de Dios”.
Dentro del cristianismo, en el que me hallo inmerso, antes por tradición, ahora por convencimiento, se confunde el Mensaje del Cristo con religión. El Cristo nos pide :”Por los frutos los conoceréis” Mt. 7,20. Para mí, el Cristo nos trajo un Mensaje, el Mensaje más grandioso que haya existido y exista en el Planeta Tierra: Eleva al hombre a categoría de hijo de Dios y nos muestra la verdadera semblanza del Dios Todopoderoso como nuestro Padre; y a Dios no lo puede ver nadie, porque “Dios es espíritu”. Cristo rompe con la ‘Ley del Talión’ y nos enseña la ‘ley del amor’. Cristo hace una simbiosis entre lo humano y lo Divino: Dios y hombre, hombre y Dios. Pero la ignorancia por un lado, y las doctrinas e intereses, por otro, han  llevado el Mensaje del Cristo  al campo de la religión, como lo más fácil y atractivo, y de aporte de privilegios y ostentación para muchos que quizás todavía no se han percatado de internalizar el Mensaje. Y con esto no los juzgo, pero sí los invito a pedir luz para que se iluminen sus mentes, se compenetren con las palabras del Cristo y puedan dar ’mejores frutos’. Y nadie da lo que no tiene. Y “De la abundancia del corazón habla la lengua” Lc. 6,45.
Mas no olvidemos nuestro tema central: Las religiones monoteístas. Y en ellas algo que no admite mi mente: que hayan utilizado el nombre de Dios para matar. Sus manuales están escritos y la historia registra los hechos. Y la religión cristiana también ha hecho lo mismo, en contraposición al mandato de Cristo, que cambió la espada por el amor, y el odio y la venganza por el perdón. Por lo que en las culturas monoteístas tengamos que purgar por muchas generaciones los delitos de nuestros antecesores. Si a creencias vamos, escrito está:”…Yo soy… un Dios celoso, que castiga en los hijos las iniquidades de los padres…” Ex. 20,5. Se acepte o no se acepte este celo vengador, escrito está.
Ya es hora, de acuerdo al Mensaje ‘Clave 9’, de aclarar las conciencias, de armonizar los pensamientos y de restablecer lo perdido, e incluso de abrirnos a un nuevo ideal de vida mediante el cual logremos una Humanidad más libre, más justa y más amorosa… Más armoniosa en lo individual, en lo social y en lo universal, y con las miras siempre puestas en el más allá que nos depara la misma muerte. La creación no es algo ciego y sin sentido. En lo más mínimo hay una finalidad, además de la complejidad que encierra la Naturaleza toda. No captar el habla de ésta es estar sordo, ciego y sin los demás sentidos que componen nuestro cuerpo; y no excluimos nuestro libre albedrío ni el poder de nuestra mente para escudriñar lo inaccesible a los mismos sentidos. Y en lo inaccesible incluimos las dimensiones celestiales y al mismo Dios. Tal es el poder de nuestra mente cuando se desarrolla, cuando se eleva a esferas superiores. Es entonces cuando deviene la ‘Conciencia Cósmica’ y nos aprestamos a degustar de la ciencia infusa, de la sabiduría, de dones suprasensibles, y hasta del milagro. Porque somos algo más que lo físico. Somos una unidad consustancial de materia y de espíritu en el juego de interacción entre materia o cuerpo y espíritu. Somos un ‘YO’ conjugado por el ‘Poder Divino’ en su triple aspecto: cuerpo, mente y espíritu. Y aquí en la dimensión sensible materia y  espíritu se han dado en forma concomitante, y allá, en la otra dimensión que nos aguarda esa concomitancia no perderá su ser; tendrá otra modalidad y nada más. Si aquí la modalidad  es sensible y densa, allá será de mayor o menor glorificación. Nada está quieto, todo está en movimiento, y el devenir exige fluidez, paso de un estado a otro estado y de un estadio a otro estadio. Por la misma razón que estamos aquí, estaremos después allá. El devenir es eterno. El acá no es sino un puente establecido por el ‘Hágase Divino’ del Hacedor para que, según nuestro libre albedrío, logremos metas de realización en lo eterno. Por eso la invitación que nos hace el Cristo:”Sed perfectos, como perfecto es vuestro Padre Celestial” Mt. 5,48. Tal es la gran meta que  tenemos por delante en esta vida, y para nuestra propia gloria. De lo contrario la vida no tendría sentido. Y quien viva de la duda y en su  testarudez, ya lleva en sí su propio tormento. Sonreirá de labios afuera, pero por dentro la insensatez le oprime el alma. ¡Noche oscura y tenebrosa en medio del desierto de su soledad! Por el contrario, cómo el alma que traspasa la frontera de lo sensible y clama a su Dios, sublima el dolor y la esperanza en fe ardiente que la hace ver , Palabra 133 del Mensaje ‘Clave 9’.
Es de necesidad imperante la toma de ‘Conciencia Cósmica’ para comprender mejor nuestra estadía en el Planeta Tierra, pues en la ‘Conciencia Cósmica’ no hay fronteras y todo deviene en el decurso del pensamiento y de la acción. Todo está escrito en el ‘reverso’ /lo que no vemos/, y todo se refleja en el ‘anverso’ en que nos movemos. Es la mente la que extrae de allá los contenidos que necesita en este plano vital. Las ideas están allá, y la mente las extrapola acá y las revierte en formas y en objetos reales. El cuerpo es como la pala mecánica para hacer factible las realidades que queremos. El mismo cerebro alberga en una de sus áreas las ideas, que como hemos dicho provienen del ‘reverso’. Pero debemos tener en cuenta que ni el ‘anverso’, el plano inmediato en que nos movemos, ni el ‘reverso’, están a leguas de distancia. Las distancias son apreciaciones; tanto el aquí como el allá, como el ahora y el después,  están en un mismo punto del devenir. Sólo hay interacción entre  anverso y reverso que conforma los ‘hitos’ y que determina los hechos /pensamientos, voliciones, etc./. Basta adquirir ‘Conciencia Cósmica’ para ver lo existente con otra lupa más convincente. Todo lo mueve un fluido de interacción que hace de vértice de dos ángulos opuestos, pero complementarios,  en el ‘Gran Todo Coexistencial’, del cual ‘anverso’ y reverso’ son partes determinantes en la vida del hombre /de su pensamiento, de sus afecciones, de sus apetencias e intereses, etc/. Algo semejante nos quiso significar el Cristo cuando dijo: “No busquéis el reino de los cie­los aquí o allá, ni viene ostensiblemente; el reino de los cielos está dentro de vosotros” /Lc. 17, 20 – 21/.Sí debemos distinguir entre ‘ideas’ y ‘ocurrencias’. Las ‘ideas’, hemos dicho vienen del psiquismo superior, aunque sean movidas por partes inferiores del organismo; las ‘ocurrencias’, de los estratos más bajos. Aun así las ‘ocurrencias’ pueden tener asociación con las ‘ideas’, pues hay ‘ocurrencias’ que son tan afines con las ‘ideas’ que éstas las secundan. Las ‘ocurrencias’ obedecen más a una impronta que a una búsqueda o esquema mental. Y el otro elemento del ‘YO’, el espíritu, es,  según lo correcto o incorrecto del ‘YO’ en su  transformar las ideas en lo concreto,  el que se va a beneficiar o perjudicar, pues en el ‘hito muerte’ él va a su región hasta el día de la ‘reversibilidad cósmica’, que coincidirá con el día del juicio anunciado por el Cristo, hasta unirse de nuevo con su cuerpo en una nueva modalidad de su ser /un estado más glorioso o menos glorioso según su perfección alcanzada en este plano de ahora/.  Según todo esto, bien acertada está la máxima:”La energía /y todo es energía/ ni se crea ni se destruye, sólo se transforma” /una vez manifestada seguirá eternamente el decurso del devenir en sus diferentes formas y modalidades. /. Y siguiendo con las ideas, aun  los impulsos más primitivos de nuestro ser se mueven en base a las atracciones o repulsiones que en el subconsciente puedan causar la presencia de las ideas /que no son una entelequia, algo vacío; siempre expresan un interés, un motivo, una imagen…, y  mueven a la acción…/. Es más, un impulso de nuestro ser o necesidad de cualquier instinto, puede hacer implosionar una idea, y ésta venir a la mente, y el sujeto ponerse en movimiento. No sé cómo se mueven algunos científicos, que ni del psiquismo más primitivo le viene la idea de ‘Dios’.  De cierto es que  cierran las puertas, en teoría jactanciosa, al mundo de las ideas.  Y como que quieren asustar  con su :”Soy ateo”, “Dios no existe”, “El Universo se ha hecho a sí mismo”… Cortan sus relaciones con el mundo de las ideas, cuando en realidad viven de ellas. A tal punto esto que sin la idea de un telescopio, éste hubiera quedado en la noche oscura de los tiempos, como tantas otras cosas que todavía no conocemos, porque las ideas no se nos han asomado a la mente. Pero, antes que la materialización del telescopio, ya existía su respectiva idea, que bajó a la mente tal  vez por la necesidad de encontrar algo que nos hiciera conocer más de cerca el mismo Universo. La ‘Ley de Correspondencia’ entre lo de ‘arriba y lo de abajo’ no falla. Si tales científicos se sinceraran consigo mismos verían  que se contradicen al decir tan sólo que el . ¡Ignorancia o pedantería, y nada más! Si “Dios no existe”, según ellos, sino sólo el Universo, hecho por sí mismo, entonces ese ‘azar’ es poder creador, y tiene mente y vida espiritual /que  está en nosotros /… El mismo Universo es mental. Pero entonces dirán /los tales científicos/ que la mente, y eso otro que llamamos espíritu, es producto del cerebro, y el cerebro es material como el Universo. Y estarían confundiendo la gimnasia con la magnesia. Y de esta confusión no sacarían sino la cabeza caliente y los pies fríos, pues aun eso que ellos dicen “materia” sería poder con capacidad para crearse a sí mismo. Precisamente en ‘Clave 9’ ‘Dios’ viene dado como ‘El Poder’, y fuera de ‘El Poder’ ni siquiera la nada es concebible. Pero ¡qué cosa!. Ese mismo poder ”materia”, como ellos dicen, tiene capacidad para distinguir entre lo material y lo espiritual, entre lo posible y lo imposible, entre la causa y el efecto, entre lo que es un ‘azar’ y lo que tiene su causa eficiente…, etc. No puede ser que  ese “azar” de los científicos ateos, tan absurdo como ellos mismos, provenga de una mente elevada. Es más, una mente elevada no concluye nunca en definitivo, y ellos son tajantes, determinantes, radicales... Una mente elevada ve lo que otras ni siquiera sueñan, y dejan espacio a la posibilidad y a la probabilidad, en tanto que reconoce que al haber movimiento, y todo está en movimiento intrínseco o extrínseco, hay una posibilidad. Al menos la duda es prudencia. Mientras los científicos ateos estén mirando para abajo, por más vidrios que pongan en sus telescopios, no verán sino sombras; la ‘Luz’, la ‘Verdadera Luz’, los ofusca, y andan a ciegas. No sólo ellos piensan, también  la gran mayoría de seres humanos /”materia” también para ellos/ miran no hacia abajo, hacia lo inmediato, sino que, sin necesidad de telescopio, se transportan con sus mentes a y se contactan con el mundo de lo inmaterial, de lo espiritual, y tocan a ‘El Poder Verdadero’, y se estremecen y se sienten como ; gotas que , porque tienen conciencia de que se deben a su ‘Océano’, a su Causa Eficiente, a su Creador, a ‘Dios’ /el nombre no importa/. El Apóstol Pablo, un hombre tan de carne y hueso como ellos, los científicos, pero con espíritu y sin telescopio dice:”Vivimos, nos movemos y existimos en Dios”Hech. 17,28, y el mundo del  efímero ‘azar’ de los ateos, lo revierte en trascendencia, y oye la voz del mismo Dios.  Dios como el Océano de toda vida, y nosotros y los demás seres, gotas de agua de ese ‘Océano’.
Hay, pues, que redimensionar, desde el punto de vista de ‘Clave 9’, la noción de Dios,  del hombre, del mundo, de la vida y de las cosas. 1) En cuanto a ‘Dios’, este papel sería conveniente y necesario que lo asumieran de primera iniciativa las ‘religiones’. ¿Por qué y para qué esto?  Porque ¿hasta cuándo un hombre tiene capacidad para usurpar el nombre de ‘Dios’ e imponerlo a los demás humanos a su antojo o desvarío?  En la Biblia asoman ideas contradictorias en cuanto a que si  los hombres han visto a Dios y han hablado con Él “cara a cara” /ejemplos de Isaías y de Jacob, etc.../. Y esto otro:”Moisés le dijo:, y Yavé respondió… yo hago gracia a quien hago gracia, y tengo misericordia de quien tengo misericordia; pero mi faz  no podrás verla, porque no puede verla hombre alguno y vivir” Ex. 33,18-19. En fin, lo escrito, escrito está. Mas en el  ‘Nuevo Testamento’ se dice que “A Dios nadie le vio jamás” Jn. 1,18. Y el mismo Cristo alude a esto mismo:”Dios es espíritu.—“ Jn. 4,24. Y algo muy contundente también en el versículo 23:”…ya llega la hora, y es ésta, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, pues tales son los adoradores que el Padre busca”. Aquí se rompen todos los esquemas de las religiones para adorar a Dios /”en espíritu y en verdad”/, no con atuendos fantasmagóricos y ritos extravagantes como magia que sobrecoge los espíritus para someterlos, dictarles normas, hincarlos de rodillas, manipularlos…; no; sino <en espíritu y en verdad>, con la sinceridad  y pureza del alma, igual que un niño abraza amorosamente a su padre, porque su padre lo es todo; su padre representa el poder que él no tiene; su padre lo defiende; su padre es lo máximo para un niño. Cristo, pues nos invita a que seamos como  niños delante de Dios:”En verdad os digo, que si no os volviereis, e hiciereis como niños, no entraréis en el reino de los cielos” Mt. 18,3. No nos impone, ni nos amenaza, ni nos castiga  /”si no os volviereis, e hiciereis”/, sí nos tiende la mano de buen consejo. Y si algo se puede añadir, sería: No se debe mutilar nuestro libre albedrío con yugos esclavizantes, mucho menos de religiones, que son sendas de amor que llevan las almas hacia Dios . Nuestro espíritu se nutre más y mejor con ‘el buen consejo’, como nos lo enseña y da el Cristo. El amor y no la imposición, ni la represión, subliman la vida del espíritu. Los temores y castigos lo envilecen a condición de esclavo. 2) En cuanto al hombre, <es llegada la hora> también de que se le trate, por aquellos que han alcanzado poderes en la sociedad, como lo que de verdad es: un semejante. Todos somos iguales: de carne y de hueso, nacemos desnudos y tenemos necesidades que satisfacer, y morimos /redimensionándose también el sentido de la muerte ‘como un hito’, que nos sirve de puente para la entrada a la ‘dimensión’ siguiente/. No olvidemos que por   un ‘hito’ de dos células que como tales mueren, ellas dejan de ser lo que son, ‘el óvulo y el espermatozoide’, hemos venido a esta dimensión sensible de los sentidos, de la mente y del espíritu; espíritu que concomita en nuestro gen retransmisor de vida. Además, esta redimensión del concepto de ‘hombre’ hay que afincarla también en que todos, en jerarquía de igual, somos habitantes de un mismo Planeta, y tenemos los mismos derechos y los mismos deberes. Sería la mejor manera de las religiones para reivindicar  al hombre ante Dios. Pues la Libertad, la Justicia y el Amor son como escalones que Dios ha impreso en nuestras conciencias para subir hasta Él, y las religiones ‘redimensionadas’ pueden ayudar al hombre a subir mejor esa esacalera. Y ni Libertad, ni Justicia ni Amor estarían reñidas con que se dignifique al hombre enseñándole no sólo derechos, sino también deberes, y disciplina conforme a la  armonía del ‘Todo que nos  cobija’. Y en cada una de las partes del ‘Todo’ no sólo está el orden, sino también una finalidad impresa y expresa. Un ‘’Todo’ que de por sí habla, repito una vez más, de su Hacedor, no de un ‘azar’. 3) Del mundo: En cuanto a redimensionar la noción del mundo, habría que incluir también ‘De la vida’ y ‘De las cosas’, pues son conceptos complementarios y de paridad en la mente del hombre. Así, pues, tomando como base nuestro tema ‘las religiones’, éstas deben abrirse a los cambios que un mundo en evolución va exigiendo. Y en estos cambios está lo que en sentido general decimos ‘la vida y las cosas’, ya que en ellas nos hallamos inmersos los seres humanos como individuos y como entes sociales. Por ende que las religiones, tomando como tarea principal   el protagonismo de nuestro ‘YO’ en lo individual, en lo social y en lo trascendental, tienen ahora una nueva misión: conducir sin ataduras y sin coacción a nuestro ‘YO’ hacia  Dios, Principio y Fin de todo lo existente; esto es: libre, justa y amorosamente, sin absurdos de verdades preconcebidas, como lo dicta la razón más elemental. Si Dios nos ha hecho ‘libres’, nadie es quien para atar nuestras conciencias y embriagarlas de estupideces /panegíricos; ayunos y abstinencias de melancolía; penitencias y flagelos que conduelen con sangre que manchan la santidad de la Tierra; peregrinaciones de remisión de pecados, y no menos de comercio, no sólo de cosas mundanas, sino de conciencias; vestimentas de blanco, como si la pureza del alma necesitara del tinte exterior;  ritos y más ritos a los que ya nos han habituado.../. Por  este condicionamiento en que las religiones tienen sometida a la mayoría de la Humanidad, y en las maneras más diversas y enajenantes, y no menos como en ‘lucha de contrarios’ por sus posesionamientos de la ‘’Verdad”, que como hemos dicho, les queda muy grande,  difícilmente podrán colaborar, como decía el Cristo<Con la regeneración de lo humano>, ni <poner vino nuevo en cuero nuevo>, sino que emboban como con hechizos, hacen perder nuestro preciado tiempo y distorsionan las energías del espíritu. Téngase muy presente que Cristo irrumpió con la idea de , y convulsionó al mundo porque echó al saco del olvido lo que de viejo, inoperante, intrascendente, y no menos farisíaco había en su sociedad, y le abrió de par en par las puertas al corazón para que éste manara amor que irriga y fertiliza como savia de trascendencia la palmera de nuestra fe hasta remontarse a los cielos. “Buena Nueva” como  visión de futuro es la que deben tener ahora las religiones, y, como caminos de Dios, adelantarse a las políticas del zarpazo, del hambre para  la mayoría, y de la panza ancha para sus dirigentes; y no menos del odio, de las venganzas, de las guerras… Y por si fuera poco del patrocinio de la droga, del aborto, de la venta de armas, de la corrupción, de la tortura psicológica y física, y de la muerte,  de la perversión de valores que puedan sustentar lo sano de la familia y de la sociedad, y tristemente: del ¡sálvese quien pueda!, porque los políticos tradicionales no pueden hacer lo nuevo, porque ya están viejos…, aunque no cansados de atesorar comodidades y bienes para sí. Y no pueden hacer lo nuevo, no porque estén viejos, pero no cansados de atesorar para sí lo que corresponde a la justicia de su sociedad, sino porque ya están desfasados sobre todo en cuanto atañe a la visión de los cambios que exigen los nuevos tiempos, y el que nada tiene, nada puede dar. Ya ha nacido una nueva generación que clama por lo suyo: Un Planeta para todos por igual, no eso de apropiarse una minoría de lo que pertenece en igual de derechos a los demás. Y si las políticas sociales fallan y  las religiones se apegan al boato, a la comodidad y hasta al lucro,  ¿qué se puede esperar…? Una cosa es, como dice el Apóstol Pablo, refiriéndose a los que trabajan en el altar / “Digno es el obrero de su salario” I Tim. 5,18/ y otra cosa es apegar la tripa al altar para ensancharla más y más; esto es: hacer de lo sagrado . ¿Y  acaso es menos sagrada la labor en conciencia de un político?
A modo de paréntesis intercalamos este gráfico /explicado ampliamente en mis libros::
Gráfico que se ajusta a lo nuevo que venimos proclamando, y que tienen que salir mentes de avance que lo pongan en práctica para la dignificación del ser humano como individuo, como ente social, como especie y como hijo  de Dios-Creador. En este diseño de enfoque social, los hombres de pensamiento político, económico, social, etc., incluyendo a las religiones pueden darse la mano, para en lo posible, y cuanto antes, se ponga de acuerdo en un modelo de sociedad mejor. Modelo que implica no sólo una idea, sino muchas ideas que constituyan según Libertad, Justicia y Amor. Hay que idear primero, planificar e implementar después, y el terreno de la esperanza  está abonado para la realización.

A continuación, otro cuadro en el que  los dirigentes políticos y los dirigentes religiosos tienen, como veremos,  un mismo objetivo a lograr: La salud y el bienestar del ‘hombre’, sin distingos de ninguna naturaleza, circunstancia o condición. En el destino del ‘hombre’ tanto políticos como religiosos despliegan sus actividades específicas /a veces de unificación como las teocracias, a veces repulsivas como en gobiernos dictatoriales de las llamadas ‘izquierdas’, y otras veces de tolerancia mutua como en las democracias o ciertos gobiernos de la llamada ‘derecha’/. Mas el  ‘hombre’ no es un objeto cualquiera, sino una ‘entidad muy suigéneris’ que hay que tener bien concebida y fijarla en la mente y en el corazón como hermanos de una misma especie. Somos el hombre en totalidad, no elementos diseminados de una misma especie. Somos ‘el hombre’. “El hombre de carne y hueso, de cuerpo y alma, es el objeto de todo explanación” como diría el Concilio Vaticano II. Ya  aquí vemos una concepción religiosa de prospección y dignificación de lo humano.




Sería loable que tanto religiones como políticas de gobierno social depongan actitudes de desarmonía y se enfoquen hacia el hombre como un  motivo común  de lucha. Las religiones más bien cubriendo las deficiencias de las políticas, como ya vemos en lo dicho sobre Vaticano II en este cuadro. Sin necesidad de casamientos entre ‘Religión y Política’. Mucho de que lamentar ha traído siempre a través de la Historia este amorío entre ‘Religión y Política’; e incluso lo vemos en algunos lugares del Planeta en el siglo XXI. Mi opinión es ‘darse la mano’ y colaborar una con otra para el bienestar del hombre. Nunca más el triste matrimonio  /’Religión-Política’/que tanto daño ha hecho en las sociedades teístas, que todos conocemos. Y algo más: En estos momentos, cuanto escribo estas cosas, 28 de Febrero de 2015, leo las noticias de ‘Notitarde’, que trae este comentario tan significativo y no menos ilustrativo de que ya algún sector de las religiones  sí está dando el paso hacia regeneración de lo humano
>. Así, pues, leemos: < “Hay quien ofrece 11 horas de trabajo al día por 600 euros al mes. Y si no te gusta, pues te dicen que te vayas a casa. Esto es lo que pasa en este mundo, donde si tú no aceptas otro aceptará. El hambre hace que se acepten también trabajos en negro, como todo el personal doméstico. ¿Cuántos de ellos tienen garantizada la pensión?”, explicó el papa Francisco, /según‘Notitarde’/.
Francisco, que improvisó en varias ocasiones respecto al discurso preparado, también lamentó el “drama de la cultura del descarte” y dijo, a modo de ejemplo: “¿Y tú que eres?. Soy ingeniero. ¿Cuántos años tienes?. 49. Entonces no sirves, vete”.
En su largo discurso, Francisco valoró el trabajo de las cooperativas y les pidió que encuentren “formas, métodos e instrumentos para combatir esta cultura del descarte, cultivada por los poderes que manejan las políticas económicas-financieras del mundo globalizado”>. Cada cual saque sus conclusiones, sin fanatismo, con la mano en el corazón. Si no es la Religión que representa Francisco en su totalidad, sí podemos decir que dentro de las religiones hay ya un pensamiento de avance en una de sus autoridades. Es el Representante de una de las religiones monoteístas que está tocando todos los aspectos del hombre en su cruel realidad mundial del momento /Siglo XXI/, la cultura de la muerte, de la perversión total de todos los valores del hombre; la degradación en suma.
Si bien las religiones monoteístas nos hablan del más allá como meta inevitable y nos dan ciertas normas para alcanzarla, no por ello cuidan de la majestad de nuestro ‘YO’. Imponen y  restringen. Nos tienen como a caballo con las bridas apretadas y asfixiantes.  El mismo espíritu siente la estrechez en que está sometido. Sólo la emoción nos hace liberarnos en algún desahogo. Pero, repito, el ‘YO’ no recibe el alimento necesario, y se siente enclaustrado, y en  sólo las emociones del sentimentalismo que las religiones han despertado en nosotros nos sirven de alivio y de respiradero; pero en el plano social favorecen la limosna y el mendigar caridad. El sentido de justicia, o no lo entienden o  si lo conocen, no lo resaltan,  y así no pueden contribuir a la paz y bienestar de la sociedad. Nos llevan de la mano, como arrastra; y esto no nos ayuda a caminar con nuestros propios pies. El sonsonete cotidiano es , en vez de enseñarnos a escoger entre lo correcto y lo incorrecto, entre lo justo y lo injusto, que lo demás viene por añadidura, pues, los representantes de las religiones se autonombran , y  nos llevan, como a niños de la mano, pero para que no nos salgamos del carrilito que nos trazan. Y el Cristo nos dice:”¿Por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo”? Lc. 12,57. Nos crean una dependencia. Las aves aventajan a las religiones: pues adiestran  a sus polluelos para que se defiendan por sí mismos, y los sueltan en los espacios para que aprendan a volar y a vivir su vida, y a defenderse ante los peligros que les acechan. Las religiones temen esto. Y las aves, igual que el ser humano, viven en comunidad. Las religiones en su constitución actual atan…
Pero no por decir estas cosas estoy contra ellas; y soy  feligrés de la Religión Católica, aplicándome desde mi ‘arrebato cósmico’ en 1979, muchos de los principios de ‘Clave 9’ para mejorar así las deficiencias que hallo en mi religión; y gracias a esto mi concepción de Dios, del hombre, del mundo, de la vida y de las cosas, se ha ampliado de tal manera que siento a Dios en todas partes y vivo en la Presencia del Cristo, y el hombre es ahora no sólo un hermano de sangre, sino de especie y en Dios nuestro Padre Celestial.

Dentro de la impulsividad e irracionalidad en que acostumbra vivir el hombre, las ‘religiones’ son más que  ‘un mal necesario’ /como alguien ha dicho/, un camino de perfección para el hombre. Y es más: Son generalmente las únicas doctrinas que nos hablan de Dios, y aunque predomine en ellas el aspecto humano /intereses, privilegios, etc./, les doy mi reconocimiento y gracias por su labor, aunque no la hayan concientizado todavía  /hay excepciones/. La oportunidad de redimensionarse y producir la tienen en su haber y entender. Y de que se puede, se puede.  El grito está en el ámbito mundial, e incluso en Venezuela un obispo acaba de decir: “Tenemos un Papa que quiere que se recupere la belleza inicial de la Iglesia, la de los apóstoles. Si la Iglesia no hace su centro en la persona de Jesucristo, en el Evangelio y la palabra del señor, eso es otra cosa , dijo Del PretteDe:Notitarde, día 01-03-2015.    

Si bien religiones y políticas deben darse la mano en un destino común del hombre, ambas han de redimensionar   sus posiciones doctrinarias. Las religiones en el consenso de un mismo concepto /que las monoteístas ya tienen/ de un solo Dios, pero sin  antagonismos ni rivalidades, sino en confraternidad compartida y de vivencia real como verdaderos hermanos unos de otros y con una sola meta: la dignificación y perfección del hombre no sólo en lo espiritual, sino en los otros dos  aspectos fundamentales de su ‘YO’ /que es el verbo hablante de nuestro  ser/: cuerpo y mente. El cuerpo, en colaboración con las políticas y estimulando a éstas para el único fin: una sociedad más libre, más justa y más amorosa. Las religiones, pues,  tienen que proponerse a la mayor celeridad posible ese ‘ecumenismo’ conceptual de Dios y eliminar lo que dentro de sus doctrinas subyugue en alguna forma a sus adeptos en cuanto a su libertad personal y social,  y a los derechos inalienables que como seres pensantes, de libre albedrío y de espíritu, vienen impresos en su naturaleza humana para su  completa realización en esta vida. La mente, que suelo decir es el tablero de comando del ‘YO’, debe ser elevada con la ayuda de las religiones para que toque aquellas otras esferas a las que no alcanzan los sentidos. Sólo una mente libre puede proyectarse hasta lo infinito, y algo más: introyectarse en lo más profundo de nuestro ser para conocernos más y mejor y rendir mejor cuenta a Dios, etc.
¿Cuál de las grandes religiones da el primer paso para invitar a sus congéneres a la unificación de criterios y consecuente aplicación sobre el concepto de un solo Dios, y sin recelos trabajar por una misma causa? Mientras esto no suceda, la farsa brillará y el  interés grupal seguirá subordinado al dominio de este mundo en lo que tiene de  atracciones . Las religiones deben ir delante de las políticas, para que éstas sean más de contenido humano, y para que comencemos en la Tierra un nuevo ciclo de Libertad, de Justicia y de Amor. ¿Ilusión e infantilismo mental decir estas cosas, o terquedad en no querer reconocerlas? Hasta ahora, menos de la muerte, el hombre es dueño de su vida, y tiene poder para mejorarla; si no lo hace tendrá que atenerse a sus consecuencias, que cada día parecen ser más funestas e inevitables. Y la misma Naturaleza, por quebrantar el hombre la armonía preestablecida  y atentar contra ella, puede descargar sus furias sobre esta nuestra especie, dizque tan inteligente, pero tan testaruda. De mi parte hago y digo lo que está a mi alcance para ennoblecer y fortificar  mi criterio sobre el ‘Dios Bendito y Único’  y sobre lo que de digno hay en nuestra humanidad, y llevar todo ello a la práctica; e invito cordialmente a quienes me quieran acompañar en esta ‘misión cósmica’ /digo ‘acompañar’, no ‘seguir’, pues no soy sino un ser humano más, aunque por  gracia de Dios con ‘Conciencia Cósmica’/.

F  I  N  DE ESTE ASPECTO SOBRE LAS RELIGIONES

EL HOMBRE ES LO QUE LLEVA EN SU MENTE
  • TÚ VALES Y MERECES MUCHO MÁS

¡PIES EN TIERRA!
¡LIBERTAD, JUSTICIA Y AMOR!
Manuel, Profeta de ‘Clave 9’. 01-03-2015.
MANUELCLAVE9@HOTMAIL.COM


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