'ECUMENISMO DE LAS RELIGIONES RESPECTO AL CONCEPTO DE DIOS'
UNIFORMIDAD DE CRITERIOS RESPECTO A
LA DEIDAD SUPREMA. ¿ECUMENISMO RELIGIOSO?
LA RELIGIÓN. Un tema de poca monta, sin importancia, de intrascendencia para muchos
teóricos, científicos, políticos, usureros, mafiosos, etc., es “opio de los
pueblos”. Pero es bueno dedicarle unas paginitas para ver en lo posible la
otra cara de la moneda: ¿Buena, mala…? Lo cierto es que religiones hay muchas,
pero el mundo sigue de mal en peor. ¿Qué pasa en los adoctrinados o prosélitos
de las religiones? ¿Tanto amor, tanta fe y
tanto fervor, para que luego no haya resultados positivos? ¡O son más
los impíos que los creyentes, o las religiones no dan de sí sino fantasías y
excentricismos!
Hemos arribado al tercer milenio del cristianismo, plagado
éste de divisiones generadas por posiciones doctrinarias y por no menos
actitudes de intereses de sus jerarcas. Últimamente, un sector del
cristianismo, la Iglesia Católica, opta por el ‘ecumenismo’, elemento que
considera necesario para la unificación de todas las iglesias cristianas. ¿Se
logrará tal propuesta? Por los vientos que corren de aparecer cada día más y
más sectas cristianas, pareciera como que se alejan las probabilidades. No obstante la esperanza es lo último que se
pierde. . Nunca es tarde, cuando la dicha
llega. Yo mismo, en mi calidad de cristiano, así lo deseo y espero, en comunión
con el Cristo que oró al Padre diciendo:”... para que sean uno, así como nosotros somos uno…” Jn. 17,22. En mi pensamiento crístico, ojalá y mis demás
hermanos en la fe dieran ‘este paso ecuménico’. ¡Cómo repicarían a gloria las
campanas de la confraternidad cristiana! ¡Y, cómo las experiencias y vivencias
de unos y de otros contribuiría a aportar algo mejor a este mundo en
degradación: el sentido de solidaridad y de hermandad! Mas unidos los
cristianos todavía haría falta otro ‘ecumenismo de mayor envergadura’: ’La
unidad de criterios respecto a la Deidad Suprema’. El concepto que inspira a los
creyentes de las diversas religiones acerca del ‘Ser Supremo’ tiene un punto en
común: Un Dios Único, Creador de todo lo existente, tanto del universo sensible
como de otras dimensiones extrasensoriales, celestiales, etc. Pero ¿cómo es
posible que cada una de las grandes religiones del mundo se apropie a Dios como
un objeto de exclusividad de unas para con otras? Aceptan a un Dios-Creador,
pero en diferentes formas. Nos referimos a las denominadas religiones
‘monoteístas’. Las ‘politeístas’ todavía
tienen un gran curso histórico por recorrer en sus concepciones teístas. Es
como si habiendo días enteros vivieran aferradas a la sola idea de ‘medio día’.
En fin, es cuestión cultural y de bajo nivel mental aún.
Si bien es verdad que no es tan fácil que las grandes
religiones se pongan de acuerdo en sus formas de concebir a Dios, sí al menos
queda un resquicio de semejanzas entre ellas: La concepción y aceptación de
un Dios Único. No importarían tanto las ‘formas’ en que tales religiones conciben a ese Dios, si depusieran actitudes de posesión de la ‘Verdad’. Verdad
que le queda sobrada al calibre humano y que es causa de desavenencias y
disensiones entre adoradores de un mismo Dios. Ello sería un avance extraordinario para un
buen diálogo de concertación.
Nota sobre el cuadro: La ‘VERDAD’ la representamos en el centro del círculo con
una estrella. Cada sector del pensamiento humano no percibe de ‘Ella’ sino un
atisbo mediante un pequeño ángulo de visión. La prepotencia e inconsciencia del
hombre lo llevan a creerse poseedor de la ‘Verdad’, como si en ese estrecho
ángulo de su visión ya la hubiera visto y cree ser el dueño de ‘ella’. El
ángulo de visión se agranda, sin embargo, en la medida en que el radio mental de
cada observador aumenta expande su circunferencia. Es entonces también cuando el hombre, por el ejercicio armónico de
la Libertad, de la Justicia y del Amor, y en planos de pies en tierra, comienza
a tener ‘Conciencia Cósmica’; y, en consecuencia, se pronuncia en la medida de
su sabiduría y de lo justo; jamás con la prepotencia del ignorante. Por la
‘Conciencia Cósmica’ el hombre aprende a poner cada cosa en su sitio y a él en
el suyo propio. En religión todo son normas, cánones, ceremonias y fijaciones
repetitivas que se manifiestan en
hábitos, en escrúpulos, y en
términos peyorativos de inconsciencia como el
fanatismo y los rechazos. Siempre
reconozco la excepción, que entre
millones se puede reducir a un centenar. Por eso es que las religiones no
realizan al hombre plenamente y lo hacen caer en el excentricismo /inhibición
por un lado, y por otro prepotencia de sabelotodo…/. En las religiones, como en
política, como en el esoterismo, como en
tantas sectas, hay mucho espejismo /autoengaño que se hace semilla de
atrapamiento para gentes de buena fe, ignorantes o incautos/.
Las religiones moldean
los sentimientos más profundos del ser humano que bien dirigidos ennoblecerían
a nuestra especie; pero lamentándolo mucho, las religiones fanatizan con sus
‘férreas verdades’, y no menos enajenan. Jamás se preocupan de elevar el nivel
mental y de hacer aflorar el ‘YO’ /cósmico y trascendental/ para hacerlo dueño
de su destino como individuo, como ente social y como especie; antes bien lo
condicionan para fines secundarios y de interés jerárquico e institucional. Lo reducen a repetidor de
recetas doctrinarias y litúrgicas. No tienen por objetivo elevar la mente y el corazón para que cada cual
aprenda a subir por cuenta propia la
escala que conduce a Dios /sólo algunas almas se escapan de tal instrumentación
y tocan la esfera de lo Divino/. Y es
así cómo lo espiritual se confunde con la mojigatería y fórmulas estereotipadas
del comportamiento humano-religioso. “¿Sabéis qué ayuno quiero yo –dice el
Señor? Romper las ataduras de iniquidad…?” Is. 58,6. Y de iniquidades está
saturado el mundo. Dios nos pide justicia. Y por eso sería también justo que
las religiones cambiaran su ayuno por la justicia, que alimente a las almas, y
que las haga libres y amorosas. No más entretenerlas en contemplaciones, en golpes de
pecho, en lágrimas provocadas, en de ‘pecados’…, y producir
‘plañideras’… Si no se les alimenta
debidamente el ‘YO’ /hay excepciones y nada más/ en sus tres aspectos /cuerpo,
mente y espíritu/ sin lugar a dudas que lo que se está formando es la
‘beatería’. En otras palabras: se les está negando el pan del reconocimiento y valorización de lo
que somos como personas, como hijos del Dios-Hacedor, que en Cristo se nos hace
‘Padre’. Pero en vez de este pan, que el Cristo transmuta en palabra de vida
eterna, las religiones suelen dar ‘pasatiempos’ para un siempre lo mismo:
depender de cuatro paredes /templo material/, cuando nosotros mismos “somos el
templo vivo de Dios”.
Dentro del cristianismo, en el que me hallo inmerso, antes
por tradición, ahora por convencimiento, se confunde el Mensaje del Cristo con
religión. El Cristo nos pide :”Por los frutos los conoceréis”
Mt. 7,20. Para mí, el Cristo nos trajo un Mensaje, el Mensaje más grandioso que
haya existido y exista en el Planeta Tierra: Eleva al hombre a categoría de
hijo de Dios y nos muestra la verdadera semblanza del Dios Todopoderoso como
nuestro Padre; y a Dios no lo puede ver nadie, porque “Dios es espíritu”.
Cristo rompe con la ‘Ley del Talión’ y nos enseña la ‘ley del amor’. Cristo
hace una simbiosis entre lo humano y lo Divino: Dios y hombre, hombre y Dios. Pero
la ignorancia por un lado, y las doctrinas e intereses, por otro, han llevado el Mensaje del Cristo al campo de la religión, como lo más fácil y
atractivo, y de aporte de privilegios y ostentación para muchos que quizás
todavía no se han percatado de internalizar el Mensaje. Y con esto no los
juzgo, pero sí los invito a pedir luz para que se iluminen sus mentes, se
compenetren con las palabras del Cristo y puedan dar ’mejores frutos’. Y nadie
da lo que no tiene. Y “De la abundancia del corazón habla la lengua” Lc.
6,45.
Mas no olvidemos nuestro tema central: Las religiones
monoteístas. Y en ellas algo que no admite mi mente: que hayan utilizado el
nombre de Dios para matar. Sus manuales están escritos y la historia registra
los hechos. Y la religión cristiana también ha hecho lo mismo, en
contraposición al mandato de Cristo, que cambió la espada por el amor, y el
odio y la venganza por el perdón. Por lo que en las culturas monoteístas
tengamos que purgar por muchas generaciones los delitos de nuestros
antecesores. Si a creencias vamos, escrito está:”…Yo soy… un Dios celoso,
que castiga en los hijos las iniquidades de los padres…” Ex. 20,5. Se
acepte o no se acepte este celo vengador, escrito está.
Ya es hora, de acuerdo al Mensaje ‘Clave 9’, de aclarar las
conciencias, de armonizar los pensamientos y de restablecer lo perdido, e
incluso de abrirnos a un nuevo ideal de vida mediante el cual logremos una
Humanidad más libre, más justa y más amorosa… Más armoniosa en lo individual,
en lo social y en lo universal, y con las miras siempre puestas en el más allá
que nos depara la misma muerte. La creación no es algo ciego y sin sentido. En
lo más mínimo hay una finalidad, además de la complejidad que encierra la
Naturaleza toda. No captar el habla de ésta es estar sordo, ciego y sin los
demás sentidos que componen nuestro cuerpo; y no excluimos nuestro libre
albedrío ni el poder de nuestra mente para escudriñar lo inaccesible a los
mismos sentidos. Y en lo inaccesible incluimos las dimensiones celestiales y al
mismo Dios. Tal es el poder de nuestra mente cuando se desarrolla, cuando se
eleva a esferas superiores. Es entonces cuando deviene la ‘Conciencia Cósmica’
y nos aprestamos a degustar de la ciencia infusa, de la sabiduría, de dones
suprasensibles, y hasta del milagro. Porque somos algo más que lo físico. Somos
una unidad consustancial de materia y de espíritu en el juego de interacción
entre materia o cuerpo y espíritu. Somos un ‘YO’ conjugado por el ‘Poder
Divino’ en su triple aspecto: cuerpo, mente y espíritu. Y aquí en la dimensión
sensible materia y espíritu se han dado
en forma concomitante, y allá, en la otra dimensión que nos aguarda esa
concomitancia no perderá su ser; tendrá otra modalidad y nada más. Si aquí la
modalidad es sensible y densa, allá será
de mayor o menor glorificación. Nada está quieto, todo está en movimiento, y el
devenir exige fluidez, paso de un estado a otro estado y de un estadio a otro
estadio. Por la misma razón que estamos aquí, estaremos después allá. El
devenir es eterno. El acá no es sino un puente establecido por el ‘Hágase
Divino’ del Hacedor para que, según nuestro libre albedrío, logremos metas de
realización en lo eterno. Por eso la invitación que nos hace el Cristo:”Sed
perfectos, como perfecto es vuestro Padre Celestial” Mt. 5,48. Tal es la
gran meta que tenemos por delante en
esta vida, y para nuestra propia gloria. De lo contrario la vida no tendría
sentido. Y quien viva de la duda y en su
testarudez, ya lleva en sí su propio tormento. Sonreirá de labios
afuera, pero por dentro la insensatez le oprime el alma. ¡Noche oscura y
tenebrosa en medio del desierto de su soledad! Por el contrario, cómo el alma
que traspasa la frontera de lo sensible y clama a su Dios, sublima el dolor y
la esperanza en fe ardiente que la hace ver , Palabra 133 del Mensaje ‘Clave 9’.
Es
de necesidad imperante la toma de ‘Conciencia Cósmica’ para comprender mejor
nuestra estadía en el Planeta Tierra, pues en la ‘Conciencia Cósmica’ no hay
fronteras y todo deviene en el decurso del pensamiento y de la acción. Todo
está escrito en el ‘reverso’ /lo que no vemos/, y todo se refleja en el ‘anverso’
en que nos movemos. Es la mente la que extrae de allá los contenidos que
necesita en este plano vital. Las ideas están allá, y la mente las extrapola
acá y las revierte en formas y en objetos reales. El cuerpo es como la pala
mecánica para hacer factible las realidades que queremos. El mismo cerebro
alberga en una de sus áreas las ideas, que como hemos dicho provienen del
‘reverso’. Pero debemos tener en cuenta que ni el ‘anverso’, el plano inmediato
en que nos movemos, ni el ‘reverso’, están a leguas de distancia. Las
distancias son apreciaciones; tanto el aquí como el allá, como el ahora y el
después, están en un mismo punto del
devenir. Sólo hay interacción entre
anverso y reverso que conforma los ‘hitos’ y que determina los hechos
/pensamientos, voliciones, etc./. Basta adquirir ‘Conciencia Cósmica’ para ver
lo existente con otra lupa más convincente. Todo lo mueve un fluido de
interacción que hace de vértice de dos ángulos opuestos, pero complementarios, en el ‘Gran Todo Coexistencial’, del cual ‘anverso’
y reverso’ son partes determinantes en la vida del hombre /de su pensamiento,
de sus afecciones, de sus apetencias e intereses, etc/. Algo semejante nos
quiso significar el Cristo cuando dijo: “No busquéis
el reino de los cielos aquí o allá, ni viene ostensiblemente; el reino de los
cielos está dentro de vosotros” /Lc. 17, 20 – 21/.Sí debemos distinguir entre ‘ideas’ y ‘ocurrencias’.
Las ‘ideas’, hemos dicho vienen del psiquismo superior, aunque sean movidas por
partes inferiores del organismo; las ‘ocurrencias’, de los estratos más bajos.
Aun así las ‘ocurrencias’ pueden tener asociación con las ‘ideas’, pues hay
‘ocurrencias’ que son tan afines con las ‘ideas’ que éstas las secundan. Las
‘ocurrencias’ obedecen más a una impronta que a una búsqueda o esquema mental. Y
el otro elemento del ‘YO’, el
espíritu, es, según lo
correcto o incorrecto del ‘YO’ en su transformar las ideas en lo concreto, el que se va a beneficiar o perjudicar,
pues en el ‘hito muerte’ él va a su región hasta el día de la ‘reversibilidad
cósmica’, que coincidirá con el día del juicio anunciado por el Cristo, hasta
unirse de nuevo con su cuerpo en una nueva modalidad de su ser /un estado más
glorioso o menos glorioso según su perfección alcanzada en este plano de
ahora/. Según todo esto, bien acertada
está la máxima:”La energía /y todo es
energía/ ni se crea ni se destruye, sólo se transforma” /una vez
manifestada seguirá eternamente el decurso del devenir en sus diferentes formas
y modalidades. /. Y siguiendo con
las ideas, aun los impulsos más
primitivos de nuestro ser se mueven en base a las atracciones o repulsiones que
en el subconsciente puedan causar la presencia de las ideas /que no son una
entelequia, algo vacío; siempre expresan un interés, un motivo, una imagen…, y mueven a la acción…/. Es más, un impulso de
nuestro ser o necesidad de cualquier instinto, puede hacer implosionar una
idea, y ésta venir a la mente, y el sujeto ponerse en movimiento. No sé cómo se
mueven algunos científicos, que ni del psiquismo más primitivo le viene la idea
de ‘Dios’. De cierto es que cierran las puertas, en teoría jactanciosa, al
mundo de las ideas. Y como que quieren
asustar con su :”Soy ateo”, “Dios no
existe”, “El Universo se ha hecho a sí mismo”… Cortan sus relaciones con el
mundo de las ideas, cuando en realidad viven de ellas. A tal punto esto que sin
la idea de un telescopio, éste hubiera quedado en la noche oscura de los
tiempos, como tantas otras cosas que todavía no conocemos, porque las ideas no
se nos han asomado a la mente. Pero, antes que la materialización del
telescopio, ya existía su respectiva idea, que bajó a la mente tal vez por la necesidad de encontrar algo que
nos hiciera conocer más de cerca el mismo Universo. La ‘Ley de Correspondencia’
entre lo de ‘arriba y lo de abajo’ no falla. Si tales científicos se sinceraran
consigo mismos verían que se contradicen
al decir tan sólo que el . ¡Ignorancia o pedantería, y nada más! Si “Dios no existe”,
según ellos, sino sólo el Universo, hecho por sí mismo, entonces ese ‘azar’ es
poder creador, y tiene mente y vida espiritual /que está en nosotros /… El mismo Universo es
mental. Pero entonces dirán /los tales científicos/ que la mente, y eso otro
que llamamos espíritu, es producto del cerebro, y el cerebro es material como
el Universo. Y estarían confundiendo la gimnasia con la magnesia. Y de esta
confusión no sacarían sino la cabeza caliente y los pies fríos, pues aun eso
que ellos dicen “materia” sería poder con capacidad para crearse a sí mismo.
Precisamente en ‘Clave 9’ ‘Dios’ viene dado como ‘El Poder’, y fuera de ‘El
Poder’ ni siquiera la nada es concebible. Pero ¡qué cosa!. Ese mismo poder
”materia”, como ellos dicen, tiene capacidad para distinguir entre lo material
y lo espiritual, entre lo posible y lo imposible, entre la causa y el efecto,
entre lo que es un ‘azar’ y lo que tiene su causa eficiente…, etc. No puede ser
que ese “azar” de los científicos ateos,
tan absurdo como ellos mismos, provenga de una mente elevada. Es más, una mente
elevada no concluye nunca en definitivo, y ellos son tajantes, determinantes,
radicales... Una mente elevada ve lo que otras ni siquiera sueñan, y dejan
espacio a la posibilidad y a la probabilidad, en tanto que reconoce que al
haber movimiento, y todo está en movimiento intrínseco o extrínseco, hay una
posibilidad. Al menos la duda es prudencia. Mientras los científicos ateos estén
mirando para abajo, por más vidrios que pongan en sus telescopios, no verán
sino sombras; la ‘Luz’, la ‘Verdadera Luz’, los ofusca, y andan a ciegas. No
sólo ellos piensan, también la gran
mayoría de seres humanos /”materia” también para ellos/ miran no hacia abajo,
hacia lo inmediato, sino que, sin necesidad de telescopio, se transportan con
sus mentes a y se contactan con el mundo de lo inmaterial,
de lo espiritual, y tocan a ‘El Poder Verdadero’, y se estremecen y se sienten
como ; gotas que , porque tienen conciencia de que se deben a su ‘Océano’, a su Causa
Eficiente, a su Creador, a ‘Dios’ /el nombre no importa/. El Apóstol Pablo, un
hombre tan de carne y hueso como ellos, los científicos, pero con espíritu y
sin telescopio dice:”Vivimos, nos movemos y existimos en Dios”Hech.
17,28, y el mundo del efímero ‘azar’ de
los ateos, lo revierte en trascendencia, y oye la voz del mismo Dios. Dios como el Océano de toda vida, y nosotros y
los demás seres, gotas de agua de ese ‘Océano’.
Hay,
pues, que redimensionar, desde el punto de vista de ‘Clave 9’, la noción
de Dios, del hombre, del mundo, de la
vida y de las cosas. 1) En cuanto a ‘Dios’, este papel sería
conveniente y necesario que lo asumieran de primera iniciativa las
‘religiones’. ¿Por qué y para qué esto? Porque ¿hasta cuándo un hombre tiene capacidad
para usurpar el nombre de ‘Dios’ e imponerlo a los demás humanos a su antojo o
desvarío? En la Biblia asoman ideas
contradictorias en cuanto a que si los
hombres han visto a Dios y han hablado con Él “cara a cara” /ejemplos de Isaías
y de Jacob, etc.../. Y esto otro:”Moisés le dijo:, y Yavé respondió… yo hago gracia a quien hago gracia, y tengo
misericordia de quien tengo misericordia; pero mi faz no podrás verla, porque no puede verla hombre
alguno y vivir ” Ex. 33,18-19. En fin, lo escrito, escrito está. Mas en el ‘Nuevo Testamento’ se dice que “A Dios
nadie le vio jamás” Jn. 1,18. Y el mismo Cristo alude a esto mismo:”Dios
es espíritu.—“ Jn. 4,24. Y algo muy contundente también en el versículo
23:”…ya llega la hora, y es ésta, cuando los verdaderos adoradores adorarán
al Padre en espíritu y en verdad, pues tales son los adoradores que el Padre
busca”. Aquí se rompen todos los esquemas de las religiones para adorar a
Dios /”en espíritu y en verdad”/,
no con atuendos fantasmagóricos y ritos extravagantes como magia que sobrecoge
los espíritus para someterlos, dictarles normas, hincarlos de rodillas,
manipularlos…; no; sino <en
espíritu y en verdad>, con la sinceridad y pureza del alma, igual que un niño abraza
amorosamente a su padre, porque su padre lo es todo; su padre representa el
poder que él no tiene; su padre lo defiende; su padre es lo máximo para un
niño. Cristo, pues nos invita a que seamos como niños delante de Dios:”En verdad
os digo, que si no os volviereis, e hiciereis como niños, no entraréis en el
reino de los cielos” Mt. 18,3. No
nos impone, ni nos amenaza, ni nos castiga
/”si no os volviereis, e
hiciereis”/, sí nos tiende la mano de buen consejo. Y si algo se puede
añadir, sería: No se debe mutilar nuestro libre albedrío con yugos
esclavizantes, mucho menos de religiones, que son sendas de amor que llevan las
almas hacia Dios . Nuestro espíritu se nutre más y mejor con ‘el buen consejo’,
como nos lo enseña y da el Cristo. El amor y no la imposición, ni la represión,
subliman la vida del espíritu. Los temores y castigos lo envilecen a condición
de esclavo. 2) En cuanto al hombre, <es llegada la hora> también de que se le trate, por aquellos que
han alcanzado poderes en la sociedad, como lo que de verdad es: un semejante.
Todos somos iguales: de carne y de hueso, nacemos desnudos y tenemos
necesidades que satisfacer, y morimos /redimensionándose también el sentido de
la muerte ‘como un hito’, que nos sirve de puente para la entrada a la
‘dimensión’ siguiente/. No olvidemos que por
un ‘hito’ de dos células que como
tales mueren, ellas dejan de ser lo que son, ‘el óvulo y el espermatozoide’,
hemos venido a esta dimensión sensible de los sentidos, de la mente y del
espíritu; espíritu que concomita en nuestro gen retransmisor de vida. Además,
esta redimensión del concepto de ‘hombre’ hay que afincarla también en que
todos, en jerarquía de igual, somos habitantes de un mismo Planeta, y tenemos
los mismos derechos y los mismos deberes. Sería la mejor manera de las
religiones para reivindicar al hombre
ante Dios. Pues la Libertad, la Justicia y el Amor son como escalones que Dios
ha impreso en nuestras conciencias para subir hasta Él, y las religiones
‘redimensionadas’ pueden ayudar al hombre a subir mejor esa esacalera. Y ni
Libertad, ni Justicia ni Amor estarían reñidas con que se dignifique al hombre
enseñándole no sólo derechos, sino también deberes, y disciplina conforme a
la armonía del ‘Todo que nos cobija’. Y en cada una de las partes del
‘Todo’ no sólo está el orden, sino también una finalidad impresa y expresa. Un
‘’Todo’ que de por sí habla, repito una vez más, de su Hacedor, no de un
‘azar’. 3) Del mundo: En cuanto a redimensionar la noción del mundo,
habría que incluir también ‘De la vida’ y ‘De las cosas’, pues
son conceptos complementarios y de paridad en la mente del hombre. Así, pues,
tomando como base nuestro tema ‘las religiones’, éstas deben abrirse a los
cambios que un mundo en evolución va exigiendo. Y en estos cambios está lo
que en sentido general decimos ‘la vida y las cosas’, ya que en ellas
nos hallamos inmersos los seres humanos como individuos y como entes sociales.
Por ende que las religiones, tomando como tarea principal el protagonismo de nuestro ‘YO’ en lo
individual, en lo social y en lo trascendental, tienen ahora una nueva
misión: conducir sin ataduras y sin
coacción a nuestro ‘YO’ hacia Dios,
Principio y Fin de todo lo existente; esto es: libre, justa y amorosamente, sin
absurdos de verdades preconcebidas, como lo dicta la razón más elemental. Si
Dios nos ha hecho ‘libres’, nadie es quien para atar nuestras conciencias y
embriagarlas de estupideces /panegíricos; ayunos y abstinencias de melancolía;
penitencias y flagelos que conduelen con sangre que manchan la santidad de la
Tierra; peregrinaciones de remisión de pecados, y no menos de comercio, no sólo
de cosas mundanas, sino de conciencias; vestimentas de blanco, como si la
pureza del alma necesitara del tinte exterior; ritos y más ritos a los que ya nos han
habituado.../. Por este condicionamiento
en que las religiones tienen sometida a la mayoría de la Humanidad, y en las
maneras más diversas y enajenantes, y no menos como en ‘lucha de contrarios’
por sus posesionamientos de la ‘’Verdad”, que como hemos dicho, les queda muy
grande, difícilmente podrán colaborar,
como decía el Cristo<Con la regeneración de lo humano>, ni <poner
vino nuevo en cuero nuevo>, sino que emboban como con hechizos, hacen
perder nuestro preciado tiempo y distorsionan las energías del espíritu.
Téngase muy presente que Cristo irrumpió con la idea de , y
convulsionó al mundo porque echó al saco del olvido lo que de viejo,
inoperante, intrascendente, y no menos farisíaco había en su sociedad, y le
abrió de par en par las puertas al corazón para que éste manara amor que irriga
y fertiliza como savia de trascendencia la palmera de nuestra fe hasta
remontarse a los cielos. “Buena Nueva” como visión de futuro es la que deben tener ahora
las religiones, y, como caminos de Dios, adelantarse a las políticas del
zarpazo, del hambre para la mayoría, y
de la panza ancha para sus dirigentes; y no menos del odio, de las venganzas,
de las guerras… Y por si fuera poco del patrocinio de la droga, del aborto, de
la venta de armas, de la corrupción, de la tortura psicológica y física, y de
la muerte, de la perversión de valores
que puedan sustentar lo sano de la familia y de la sociedad, y tristemente: del
¡sálvese quien pueda!, porque los políticos tradicionales no pueden hacer lo
nuevo, porque ya están viejos…, aunque no cansados de atesorar comodidades
y bienes para sí. Y no pueden hacer lo nuevo, no porque estén viejos,
pero no cansados de atesorar para sí lo que corresponde a la justicia de su
sociedad, sino porque ya están desfasados sobre todo en cuanto atañe a la
visión de los cambios que exigen los nuevos tiempos, y el que nada tiene,
nada puede dar. Ya ha nacido una nueva generación que clama por lo suyo: Un
Planeta para todos por igual, no eso de apropiarse una minoría de lo que
pertenece en igual de derechos a los demás. Y si las políticas sociales fallan
y las religiones se apegan al boato, a
la comodidad y hasta al lucro, ¿qué se
puede esperar…? Una cosa es, como dice el Apóstol Pablo, refiriéndose a los que
trabajan en el altar / “Digno es el obrero de su salario” I Tim. 5,18/ y otra
cosa es apegar la tripa al altar para ensancharla más y más; esto es: hacer de
lo sagrado . ¿Y
acaso es menos sagrada la labor en conciencia de un político?
A
modo de paréntesis intercalamos este gráfico /explicado ampliamente en mis
libros::
Gráfico que se ajusta a lo nuevo que venimos
proclamando, y que tienen que salir mentes de avance que lo pongan en práctica para
la dignificación del ser humano como individuo, como ente social, como especie
y como hijo de Dios-Creador. En este
diseño de enfoque social, los hombres de pensamiento político, económico,
social, etc., incluyendo a las religiones pueden darse la mano, para en lo
posible, y cuanto antes, se ponga de acuerdo en un modelo de sociedad mejor.
Modelo que implica no sólo una idea, sino muchas ideas que constituyan según Libertad, Justicia y Amor. Hay que idear primero,
planificar e implementar después, y el terreno de la esperanza está abonado para la realización.
A continuación, otro cuadro
en el que los dirigentes políticos y los
dirigentes religiosos tienen, como veremos, un mismo objetivo a lograr: La salud y el
bienestar del ‘hombre’, sin distingos de ninguna naturaleza, circunstancia o
condición. En el destino del ‘hombre’ tanto políticos como religiosos
despliegan sus actividades específicas /a veces de unificación como las
teocracias, a veces repulsivas como en gobiernos dictatoriales de las llamadas
‘izquierdas’, y otras veces de tolerancia mutua como en las democracias o
ciertos gobiernos de la llamada ‘derecha’/. Mas el ‘hombre’ no es un objeto cualquiera, sino una
‘entidad muy suigéneris’ que hay que tener bien concebida y fijarla en la mente
y en el corazón como hermanos de una misma especie. Somos el hombre en
totalidad, no elementos diseminados de una misma especie. Somos ‘el hombre’.
“El hombre de carne y hueso, de cuerpo
y alma, es el objeto de todo explanación” como diría el Concilio Vaticano
II. Ya aquí vemos una concepción
religiosa de prospección y dignificación de lo humano.
Sería
loable que tanto religiones como políticas de gobierno social depongan
actitudes de desarmonía y se enfoquen hacia el hombre como un motivo común de lucha. Las religiones más bien cubriendo
las deficiencias de las políticas, como ya vemos en lo dicho sobre Vaticano II
en este cuadro. Sin necesidad de casamientos entre ‘Religión y Política’. Mucho
de que lamentar ha traído siempre a través de la Historia este amorío entre
‘Religión y Política’; e incluso lo vemos en algunos lugares del Planeta en el
siglo XXI. Mi opinión es ‘darse la mano’ y colaborar una con otra para el
bienestar del hombre. Nunca más el triste matrimonio /’Religión-Política’/que tanto daño ha hecho
en las sociedades teístas, que todos conocemos. Y algo más: En estos momentos,
cuanto escribo estas cosas, 28 de Febrero de 2015, leo las noticias de
‘Notitarde’, que trae este comentario tan significativo y no menos ilustrativo
de que ya algún sector de las religiones
sí está dando el paso hacia regeneración de lo humano
>.
Así, pues, leemos: < “Hay quien ofrece 11 horas de trabajo al día por 600 euros al mes. Y si
no te gusta, pues te dicen que te vayas a casa. Esto es lo que pasa en este
mundo, donde si tú no aceptas otro aceptará. El hambre hace que se acepten
también trabajos en negro, como todo el personal doméstico. ¿Cuántos de ellos
tienen garantizada la pensión?”, explicó el papa Francisco, /según‘Notitarde’/.
Francisco, que improvisó en varias ocasiones
respecto al discurso preparado, también lamentó el “drama de la cultura del
descarte” y dijo, a modo de ejemplo: “¿Y tú que eres?. Soy ingeniero. ¿Cuántos
años tienes?. 49. Entonces no sirves, vete”.
En su largo discurso, Francisco valoró el trabajo de
las cooperativas y les pidió que encuentren “formas, métodos e instrumentos
para combatir esta cultura del descarte, cultivada por los poderes que manejan
las políticas económicas-financieras del mundo globalizado”>. Cada cual
saque sus conclusiones, sin fanatismo, con la mano en el corazón. Si no es la
Religión que representa Francisco en su totalidad, sí podemos decir que dentro
de las religiones hay ya un pensamiento de avance en una de sus autoridades. Es
el Representante de una de las religiones monoteístas que está tocando todos
los aspectos del hombre en su cruel realidad mundial del momento /Siglo XXI/,
la cultura de la muerte, de la perversión total de todos los valores del
hombre; la degradación en suma.
Si
bien las religiones monoteístas nos hablan del más allá como meta inevitable y
nos dan ciertas normas para alcanzarla, no por ello cuidan de la majestad de
nuestro ‘YO’. Imponen y restringen. Nos
tienen como a caballo con las bridas apretadas y asfixiantes. El mismo espíritu siente la estrechez en que
está sometido. Sólo la emoción nos hace liberarnos en algún desahogo. Pero,
repito, el ‘YO’ no recibe el alimento necesario, y se siente
enclaustrado, y en sólo las emociones
del sentimentalismo que las religiones han despertado en nosotros nos sirven de
alivio y de respiradero; pero en el plano social favorecen la limosna y el
mendigar caridad. El sentido de justicia, o no lo entienden o si lo conocen, no lo resaltan, y así no pueden contribuir a la paz y
bienestar de la sociedad. Nos llevan de la mano, como arrastra; y esto no nos
ayuda a caminar con nuestros propios pies. El sonsonete cotidiano es , en vez de enseñarnos a escoger entre lo correcto y lo incorrecto,
entre lo justo y lo injusto, que lo demás viene por añadidura, pues, los
representantes de las religiones se autonombran , y nos llevan, como a
niños de la mano, pero para que no nos salgamos del carrilito que nos trazan. Y
el Cristo nos dice:”¿Por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo”?
Lc. 12,57. Nos crean una dependencia. Las aves aventajan a las religiones: pues
adiestran a sus polluelos para que se
defiendan por sí mismos, y los sueltan en los espacios para que aprendan a
volar y a vivir su vida, y a defenderse ante los peligros que les acechan. Las
religiones temen esto. Y las aves, igual que el ser humano, viven en comunidad.
Las religiones en su constitución actual atan…
Pero
no por decir estas cosas estoy contra ellas; y soy feligrés de la Religión Católica, aplicándome
desde mi ‘arrebato cósmico’ en 1979, muchos de los principios de ‘Clave 9’ para
mejorar así las deficiencias que hallo en mi religión; y gracias a esto mi
concepción de Dios, del hombre, del mundo, de la vida y de las cosas, se ha
ampliado de tal manera que siento a Dios en todas partes y vivo en la Presencia
del Cristo, y el hombre es ahora no sólo un hermano de sangre, sino de especie
y en Dios nuestro Padre Celestial.
Dentro
de la impulsividad e irracionalidad en que acostumbra vivir el hombre, las
‘religiones’ son más que ‘un mal
necesario’ /como alguien ha dicho/, un camino de perfección para el hombre. Y
es más: Son generalmente las únicas doctrinas que nos hablan de Dios, y aunque
predomine en ellas el aspecto humano /intereses, privilegios, etc./, les doy mi
reconocimiento y gracias por su labor, aunque no la hayan concientizado todavía
/hay excepciones/. La oportunidad de
redimensionarse y producir la tienen
en su haber y entender. Y de que se puede, se puede. El
grito está en el ámbito mundial, e incluso en Venezuela un obispo acaba de
decir: “Tenemos un Papa que quiere que
se recupere la belleza inicial de la Iglesia, la de los apóstoles. Si la
Iglesia no hace su centro en la persona de Jesucristo, en el Evangelio y la
palabra del señor, eso es otra cosa , dijo Del Prette”De:‘Notitarde,
día 01-03-2015’.
Si
bien religiones y políticas deben darse la mano en un destino común del hombre,
ambas han de redimensionar sus posiciones doctrinarias. Las religiones en
el consenso de un mismo concepto /que las monoteístas ya tienen/ de un solo
Dios, pero sin antagonismos ni
rivalidades, sino en confraternidad compartida y de vivencia real como verdaderos
hermanos unos de otros y con una sola meta: la dignificación y perfección del
hombre no sólo en lo espiritual, sino en los otros dos aspectos fundamentales de su ‘YO’ /que es
el verbo hablante de nuestro ser/: cuerpo
y mente. El cuerpo, en colaboración con las políticas y estimulando
a éstas para el único fin: una sociedad más libre, más justa y más amorosa. Las
religiones, pues, tienen que proponerse
a la mayor celeridad posible ese ‘ecumenismo’ conceptual de Dios y eliminar
lo que dentro de sus doctrinas subyugue en alguna forma a sus adeptos en
cuanto a su libertad personal y social,
y a los derechos inalienables que como seres pensantes, de libre
albedrío y de espíritu, vienen impresos en su naturaleza humana para su completa realización en esta vida. La mente,
que suelo decir es el tablero de comando del ‘YO’, debe ser elevada con la
ayuda de las religiones para que toque aquellas otras esferas a las que no
alcanzan los sentidos. Sólo una mente libre puede proyectarse hasta lo
infinito, y algo más: introyectarse en lo más profundo de nuestro ser para
conocernos más y mejor y rendir mejor cuenta a Dios, etc.
¿Cuál
de las grandes religiones da el primer paso para invitar a sus congéneres a la
unificación de criterios y consecuente aplicación sobre el concepto de un solo
Dios, y sin recelos trabajar por una misma causa? Mientras esto no suceda, la
farsa brillará y el interés grupal
seguirá subordinado al dominio de este mundo en lo que tiene de atracciones . Las religiones deben ir delante
de las políticas, para que éstas sean más de contenido humano, y para que
comencemos en la Tierra un nuevo ciclo de Libertad, de Justicia y de Amor.
¿Ilusión e infantilismo mental decir estas cosas, o terquedad en no querer
reconocerlas? Hasta ahora, menos de la muerte, el hombre es dueño de su vida, y
tiene poder para mejorarla; si no lo hace tendrá que atenerse a sus
consecuencias, que cada día parecen ser más funestas e inevitables. Y la misma
Naturaleza, por quebrantar el hombre la armonía preestablecida y atentar contra ella, puede descargar sus
furias sobre esta nuestra especie, dizque tan inteligente, pero tan testaruda.
De mi parte hago y digo lo que está a mi alcance para ennoblecer y
fortificar mi criterio sobre el ‘Dios
Bendito y Único’ y sobre lo que de digno
hay en nuestra humanidad, y llevar todo ello a la práctica; e invito
cordialmente a quienes me quieran acompañar en esta ‘misión cósmica’ /digo
‘acompañar’, no ‘seguir’, pues no soy sino un ser humano más, aunque por gracia de Dios con ‘Conciencia Cósmica’/.
F I N DE
ESTE ASPECTO SOBRE LAS RELIGIONES
EL
HOMBRE ES LO QUE LLEVA EN SU MENTE
- TÚ VALES Y MERECES MUCHO MÁS
¡PIES
EN TIERRA!
¡LIBERTAD,
JUSTICIA Y AMOR!
Manuel,
Profeta de ‘Clave 9’. 01-03-2015.
MANUELCLAVE9@HOTMAIL.COM




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