Su mensaje se halla contenido en un opúsculo denominado "PALABRA DE MANUEL". 1.¿Qué es la 'PALABRA DE MANUEL'? - Es un mensaje de 'Conciencia Cósmica' ("algo más de lo que estamos acostumbrados a ver, a oir a conocer, a creer", según Andreas Faber-Kaiser), fundamentada sobre el trípode de la Libertad, de la Justicia y del Amor. - No es logia, ni política, ni religión, ni grupo de ninguna clase; y "bajo la única jerarquía de la igualdad" a todos une y a nadie ata. 2. ¿Cuándo y cómo nace?- Nace el 16 de junio de 1979 por 'arrebato cósmico' que tuviera el Dr. Manuel González Ávila, quien encarna al Manuel del Mensaje. Éste es dado a Manuel en 'Clave 9': un modo de pensar, de sentir, de hablar y de actuar que se corresponde en 'Conciencia Cósmica' con el devenir de los tiempos. 3. ¿Qué fin persigue el Mensaje? - Una humanidad más libre, más justa y más amorosa. Ese mundo mejor que todos anhelamos: en lo individual, en lo social, en lo universal y en lo trascendental. 4. ¿Cómo se logra este efecto? -Por el estudio y práctica del Mensaje: "para lograr el fin, hay que establecer los medios" (Palabra 11). ¡PIES EN TIERRA! ¡LIBERTAD, JUSTICIA Y AMOR! TÚ VALES Y MERECES MUCHO MÁS.
Manuel. Profeta de 'Clave 9'

08 noviembre 2015

ALIMENTO PARA LA MENTE Y EL ESPÍRITU


¡CÓMO MATAN LOS NOBLES SENTIMIENTOS!
-Inspirado en el ‘Día de los Difuntos’-

Comencemos no por creencias, sino por lo que en primer plano tenemos más a la vista y en convicción, por lo único de sustento universal que no se puede poner en dudas: que somos entes racionales, tenemos mente y podemos decidir por nosotros mismos, salvo en casos de trastornos orgánicos /cerebrales, hormonales, etc./  que puedan afectar nuestra manera de pensar, de sentir, de percibir, de tomar conciencia de nuestros actos, etc…
En un segundo plano no estamos aquí en esta vida por decisiones propias, hemos venido por causas predeterminadas: Porque, a través del gran lente que todo lo escudriña, y no hay otra cosa, nuestra mente, vemos que  en la materia viva existe la predisposición o  potencialidad natural para que, así como una semilla encuentra en el  agua o en la tierra su ambiente propicio para la reproducción de su especie, de igual manera la fusión del espermatozoide del hombre con  el óvulo de la mujer tiene la capacidad de formar un nuevo ser en la matriz de ésta, y salir del vientre materno el fruto que somos todos y cada uno de los seres humanos. Sólo la modalidad de las plantas y de algunos otros seres vivos /reproducción asexual/ nos podría diferenciar en nuestro modo de venir a este mundo; igualmente que la mayoría de animales, nos debemos a lo que se denomina ‘reproducción sexuada’.
Sin entrar en detalles sobre las funciones  del  ‘sexo’, o dicho de otra manera, de lo que sucede en el organismo para que se dé nuestro engendro /más bien maravillas/, esto que parece tan común entre las especies  el hombre lo ha matizado hasta de ‘tabú’ y lo coloca en la vida social con cánones estrictos no sólo legales sino impregnados de moralismo, de religiosidad y de ritos que llegan hasta nublar la mente, y en no pocos casos hasta desequilibrarla. Y no faltan tendencias esotéricas al respecto, como la de la “reencarnación”,  que desvirtúan también la naturalidad del sexo y su finalidad. Y es así que la “reencarnación” sostiene que venimos programados, que somos nosotros mismos los que antes de venir al mundo hemos decidido libremente escoger lo que vamos a ser y cómo vamos a ser, y que reencarnamos porque tenemos que pagar ‘karma’ de vidas anteriores. En realidad en el común de las conciencias no existe tal escogencia, sólo en aquellas mentes que doctrinariamente han sido condicionadas para asumir esta creencia. Otra posición de la ‘reencarnación’, más filosófica que esotérica, dice que tienen que venir a pagar ‘karma’  a la Tierra sólo aquellas almas que se han portado mal y que al salir del cuerpo por la muerte son recibidas en el ‘Hades’ por el ‘dios’ y las devuelve otra vez a la tierra para su purga, y el ‘dios’, así concebido, no es sino como el jefe de un almacén que recibe productos dañados y los devuelve a la tierra para que se regeneren. Infantilismo, al fin.
 Lo cierto es que estamos ‘aquí y ahora’,  y que expresamente no conocemos retorno de jueguitos mitológicos con almas. Y que estar ‘aquí y ahora’,  tiene múltiples interpretaciones culturales, tanto en cuanto al origen del mundo, como del hombre, de la vida, de las cosas… Mitos y más mitos. Dioses y más dioses. Culturas que de antaño que perduran todavía con sus mitos, sus dioses, sus creencias…  No era para menos el asombro del hombre primitivo al verse ‘aquí y ahora’. Como hombre primitivo, rudo, pero programado así para enfrentarse a una Naturaleza quizás inclemente, de cambios violentos, que necesitaba más de la fuerza bruta que de la refinada como la que hemos alcanzado hoy. Y en consecuencia también la mente del hombre era de alcances  reducidos, aunque ya trajera el germen  /razón, sentimientos superiores, voluntad, libre albedrío…/ que lo caracterizara como humano. Y es por eso que las diferentes culturas, que eran  y son expresión de la evolución del hombre en todos sus aspectos, surgen ideas del más allá, de dioses, del porqué del mundo, de la vida, de las cosas… Y como la mente no podía elevarse más surgían las creencias, que se hacían modo de vida social. Pero en la medida en que la Naturaleza cedía fiereza, el hombre se hacía más filósofo e iba imaginando y dando nuevas explicaciones a su existencia. Y unos miles de años atrás, aparecen altas culturas y civilizaciones de hombres con mayores alcances mentales: Sumerios, Egipcios, Babilónicos, Amorreos, Asirios, Persas, Fenicios, Hebreos, Griegos, Romanos, Chinos, Hindúes,  Aztecas, Mayas, Incas, etc.. Culturas que en definitiva ayudan a  separa  la Prehistoria de la historia hasta nuestros días con el advenimiento de las Naciones. Pero en todas ellas el protagonista es el mismo: El hombre. Hombre que de tosco pasa a civilizado;  de la caverna al palacio; del desnudo al vestido y a la comodidad. Pero, aunque sus conocimientos y tecnología sean sofísticados, su nivel mental vibra muy bajo. Funciona su razón al servicio de instintos, impulsos, tendencias, intereses…, pero su racionalidad  no la ha despertado. Le queda un gran  trecho de elevación mental y forjarse un nuevo tipo de conciencia, ‘Conciencia Cósmica’, muy superior a la que posee ahora, como hemos dicho con dominio de la razón que no de un estadio de racionalidad. Ese hombre, probablemente arborícola en sus inicios, y después cazador , de pastoreo y agricultor, y no tardó extenderse a la acción de la alfarería, industria incipiente /como la invención de la rueda/ y comercio, hasta el complejo industrial del s. XXI, hacemos énfasis en que aún vibra mentalmente muy bajo. Su conciencia está atada a lo cómodo y fácil, a los apegos materiales, por más que ya vislumbra la espiritualidad. Quizás quiera superarse,  en varias épocas, igual que ahora, aparecen hombres baluartes de organización social, espirituales y trascendentales, y que han servido y continúan siéndolo ‘guía’ para el resto de humanos. Tenemos algunos ejemplos: Hammurabi, Abraham, Moisés, Jesús, Lao-Tse, Confucio, Buda…  Pero  la generalidad de hombres tenemos  muchas ataduras que nos anclan a las cosas del mundo. Esto es, la Humanidad ha arribado al s. XXI con muchas taras, y vibra mentalmente muy bajo. Son muchos los ‘casquillos mentales’ que pesan sobre nuestros hombres y que tienen soterrado lo más precioso e importante del ser humano, el ‘YO’, que está prisionero en la catacumba de apegos, instintos, intereses, hábitos, moralismos, y en predominio todo ello de la ‘ley del más fuerte’, que pisotea  los principios más que sagrados de la Libertad, de la Justicia y del Amor,  y que cuyos manipuladores,  aplastan todo intento de que el verdadero eje del universo humano, el ‘YO’ se levante de postergación en que se halla. Los esclavistas de siempre son como dioses en la Tierra que, como en las concepciones cosmogónicas de culturas antiguas, al igual que el sol y los dioses del cielo exigían sacrificio cruentos,  se mantienen de la sangre y del sudor de su prójimo, sin importarles la elevación mental y espiritual, que más bien les molesta, y patrocinan la barbarie de las armas, de las drogas, de la pobreza… Ellos, dominados por su razón, sus instintos y sus intereses,  saben muy bien que si el hombre en general levanta cabeza, se yergue su ‘YO’ pierden poder, dominio, y bienestar. Entre esos dioses modernos, vampiros de condición y de oficio, los hay de ideologías netamente materialistas que persiguen todo pensamiento que les pueda hacer competencia, por más que sea para bien de la Humanidad. Los que todo lo merecen son ellos… Luego  están los otros, no menos dioses o semidioses, que se creen poseedores de la verdad, y con sus doctrinas comercian con los sentimientos ajenos, y no son menos apasionados y feroces frente a cualquier adversario  que, por más verdad que predique, y por más justo que sea su planteamiento o acción, lo coartan y tratan de borrarlo del mapa social. No admiten la competencia ni para el bien. ¡Cuánto no más no van a  recelar, y atacar, un Mensaje como el de ‘Clave 9’: de elevación mental, de ‘Conciencia Cósmica’  /sin fronteras/, de rescatar el ‘YO’ de nuestra esencia como seres de una especie privilegiada. Por eso es que la Humanidad está sumergida en la degradación! Ya no vale  hablar de pecado, ni de diabólico,  que suenan  ya como  idiotez  religiosa, por más sentido que tenga,  sino de perversidad intencionada, degeneración de lo humano…
En el decurso de esas culturas y civilizaciones, hay una, la hebraica, que  con su Biblia, que la dejo a interpretación del lector, y yo saco de ellas mis conclusiones,  donde se nos presenta la idea de un solo Dios, Creador de cielos y tierra, y una  concepción cosmogónica que deja para reflexionar,  se diferencia muchísimo de la de otras culturas, tiene más unidad y conlleva a interesantes y sorprendentes  postulados /origen del mundo, del hombre, de los demás seres, etc./. Y sobre todo con lo insólito, lo imposible para mentes de bajo nivel, por más intelectualidad que muestren en el campo del conocimiento, la ‘encarnación de Jesús, el Cristo’ como Hijo de Dios. De hecho El lo demostró con su vida /ejemplo de virtud, milagros…/ y sobre todo  con su pasión, con su muerte en cruz, con lo increíble de su resurrección de entre los muertos y con su ascensión a los cielos. Un Hombre-Dios, no un ‘dios mitológico’ más; el mismo Dios realmente que baja hasta nosotros y se nos hace hombre, y realza la figura humana por encima de cualquier institución. Un Hombre-Dios que desde el Occidente abre las puertas a un nuevo mundo. Un hombre-Dios que no está muerto, sino vivificando todo espíritu, y que si bien nos llama a tener fe en El, no como una creencia religiosa más, sino que nos anima con sus palabras y con su ejemplo a “poner la otra mejilla” /a tener entereza/  y a no ser mentirosos, sino justos y con amor a nuestros semejantes, aun a nuestros enemigos, /y  todo esto nos conduce a la plena libertad/. Y nos enseña también a no ser títeres de nadie, a pensar por nosotros mismos:”¿Por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo?”, y tras esta sentencia edificadora nos invita al ‘diálogo’. ¡Cómo está saturado el  mundo de imposiciones, soberbia, prepotencia! ¡Y cuánta necesidad tenemos de establecer diálogo entre individuos, entre grupos, entre naciones!  ¡ Y tuvo que venir el mismo Dios a la Tierra a esto, a darnos una lección de grandeza, ya que nuestra mediocridad no da para más.
Pues bien, con Cristo toma relieve la toma de ‘Conciencia Cósmica’, la estructuración de nuestro propio ‘YO’, que suelo repetir en mis escritos es el ‘verbo hablante de nuestro ser’. Un ‘YO’ que nace con nosotros, se va a la tumba con nosotros y nos acompaña hasta las moradas de lo eterno. Un ‘YO’ que no muere. Un ‘YO’ que tiene que ser el resultado fehaciente de nuestra elevación mental. Un ‘YO’, que en la medida en que venzamos las atracciones del ‘ego’, se robustece más y más, hasta poder decir:<PRIMERO YO, LUEGO YO, Y SIEMPRE YO, PERO EN ARMONÍA CONMIGO MISMO, CON MIS SEMEJANTES Y CON TODO LO DEMÁS>. Un ‘YO’ sin temor a nada ni a nadie, capaz, también repito, de poner cada cosa en su sitio y a él en el suyo. Un ‘YO’ que reafirma su entidad sin temor a decir:¡DIOS Y HOMBRE; HOMBRE Y DIOS!, porque desde la ventana de su mente sabe a plenitud de Dios, de él mismo y del mundo que le rodea. Un ‘YO’ que deja muy atrás las creencias, y gracias a su elevación mental se proyecta a lo inalcanzable para tantas  mentes raquíticas, que ni todas juntas pueden compararse a la altura de su talón. Un ‘YO’ que no necesita creencias, porque vive en la evidencia, y más todavía: en la trascendencia. Por eso es que en ‘Clave 9’ no hay muletas, sino decisiones propias en ‘Ley de Armonía’ y según Libertad, Justicia y Amor.
Lamentablemente una serie de doctrinas políticas, religiosas, esotéricas, etc., tienen-den  a opacar las mentes, a apoderarse de ellas, a hacerlas instrumentos de intereses bastardos, y para ello halagan lo más noble de sus sentimientos hasta atraparlos, y así adueñarse astutamente de tales mentes para manipularlas y tomarlas como braceros, los esclavos de siempre aunque sin necesidad de utilizar el látigo. ¿Para qué más látigo que el sometimiento sin remisión? Un ser humano así apresado ya es  minusválido de alma, siendo como lo es llamado a ser hasta más que los ángeles, “dioses sois”, “imagen de Dios”:”Sed perfectos como perfecto es vuestro Padre celestial”. Un hombre rebajado a niveles inferiores al de las fieras más salvajes, que se convierte para otros ignorantes en  depredador, una manera de llenar la sociedad de borregos. Las fieras salvajes, una vez que sacian sus apetitos dejan a su víctima, pero el hombre perverso  tiene la víctima a sus pies y se ensaña aun más  contra ella. ¿Producto de qué? De su enajenación. Un hombre más depreciado que  ‘Esaú’, que vendió su ‘primogenitura’ /como muchos ahora, y también antes,  su dignidad/ por un ‘un plato de lentejas’ /por saciar: unos sus apetitos; otros su curiosidad; porque muchos se someten a doctrinas cualesquiera por curiosidad, creyéndose, como Esaú, buenos cazadores, y terminan siendo cazados, en el cepo/. Y he aquí  el caso concreto que me ha motivado a escribir este artículo. ¡Cómo hermanas y hermanos que han  gozado de estabilidad emocional, y han sido buenos creyentes en Dios, y en Jesucristo, y en las demás potestades celestiales /ángeles y santos/, se vendieron, o peor:  se entregaron gratuitamente a que otros más sagaces /doctrinarios de cual índole/  jueguen con sus sentimientos hasta matarlos /los sentimientos/, como el gato hace con el ratón. Salie- ron, como el ratón, en busca del queso y los esperaba a la puerta el gato de la impiedad: Los agarraron los mangoneadores de conciencias. Se pusieron en manos de  los que matan la inocencia y los sentimientos más nobles del alma. Sentimientos que, en todas las culturas del Planeta han manifestado su nobleza al reconocer a sus ancestros y a sus demás seres queridos que han partido hacia el otro mundo, a sus ‘muertos’, que repito, en toda cultura, y no menos en la nuestra, han tenido siempre un día /’Día de los Muertos’/ para reconocerlos en tributo de cariño y de lo mejor que ellos hayan merecido de nosotros.
En costumbres más antiguas, creyendo que las almas de los muertos  necesitaban alimento para un viaje tan largo como el de la eternidad, se les embalsamaba y adornaba sus  tumbas con exquisiteces de manjares, bebidas, etc., amén de ornamentos florales y  otros hermoseamientos de tumbas. Entre nosotros, sobre todo, en la cultura católica, se visitan las tumbas, se decoran  con flores y se remozan, y se les reza a esos seres queridos que nos precedieron en el tránsito a lo eterno. Todo ello hecho con los sentimientos más puros. Pero resulta que sectas, incluso cristianas, con tal de meter más borregos en su manada, y arrebatárselos a la Iglesia Católica,  se dan a la tarea de sugestionar a mentes inocentes e ignorantes, aunque ávidas  siempre de Dios, y les roban la pureza de sus sentimientos, que los matan,  infundiéndoles  que eso de “rezar a los muertos, etc./”  es idolatría y una estupidez, y les leen ciertos pasajes bíblicos en los cuales se hace hincapié, al menos literalmente, de que todo termina con la muerte, y que “después de la muerte el juicio”.  Y evocándoles el pasaje del ‘rico epulón y del mendigo  Lázaro, los convencen de que el que las hizo las pagas, y ya se corta toda comunicación entre el acá y el allá. Ya la mente mezquina de muchas gentes no da para más. Todo lo miden y califican con su estrecha medida de percepción. No ven tales doctrinarios sino  al alcance de sus narices. Ahí agotan la omnipotencia  y misericordia divinas. Mas siempre la ‘Ley del embudo’ para ellos. Ellos sí van derechitos al cielo, porque son los poseedores de la verdad.
¡Cómo confunden las mentes! ¡Cómo las envenenan y las matan! ¡Cómo se burlan hasta de su ignorancia! ¡Cómo se saltan, siendo cristianos, lo escrito:”Lo que es imposible al hombre, es posible a Dios”! En la Biblia también está escrito:”Llámame de todo corazón, que yo te responderé y te haré conocer cosas grandes y ocultas que tú conoces”. Y para oír la respuesta de Dios hay que ser humilde, no despotricar de su de su infinito poder y misericordia, sobreponiéndose con jactancia, engaño,  premeditación…  Estos tales aventureros de la Palabra de Dios, al menos deberían elevar sus mentes, sus conciencias, para conocer, como dice el Apóstol Pablo: “¡Cuán buena, grata  y perfecta es la voluntad de Dios!”. Y el alma más sencilla, aún en su ignorancia mental, obra según esa voluntad divina, con su fe en la oración, como nos lo manda el Divino Jesús:”Todo /todo…/ cuanto pidiereis al Padre en mi nombre os lo concederá”. Y en este “todo” del Cristo no se excluye una oración por nuestros seres queridos difuntos, ni demostrarles que los seguimos amando. Y Dios, de labios del mismo Jesús, ve la pureza de nuestros corazones, nuestras nobles intenciones. ¿Quién es quién más cristiano que el Cristo? ¿Quién es quién por más cristiano que se pompee queriendo superar la misericordia de nuestro Padre Celestial?
Y algo que quizás nadie les ha dicho a estos poseedores de la verdad sobre lo eterno. Comencemos con un ejemplo: Si aquí en esta vida, que muy poco o casi nada tenemos de misericordiosos, y sí gozamos de rigidez y de juicios temerarios, cuando una persona está en apuros, en necesidad extrema y no puede pagar una deuda, con la consiguiente demanda y juicio, y perjuicios, y alguien generoso se presenta al tribunal de los hombres ante el cual ”la ignorancia no excusa la ley” y se ofrece a cancelar la deuda, y es oído por el juez, y saldada la deuda queda exonerado el principal deudor, quién  es quién, por más religioso o dominante que sea aquí en la Tierra, para negar que la oración y la ofrenda de amor por sus difuntos no sea oída por el Juez Supremo?
Mas sigamos. También está escrito que “el pensamiento de Dios no es igual al pensamiento de los hombres”. En nuestro argot popular se dice:”Una cosa es lo que piensa el burro y otra quien lo monta”. Y sin ofensas personales, que el burro también es creatura de Dios y tiene su nobleza y presta un buen servicio al hombre, Dios está por encima de todas nuestras torpezas y terquedades. El pensamiento de Dios no es como el nuestro atado a intereses personales, grupales, doctrinarios, etc. Escrito está:”Prefiero la misericordia al sacrificio”. Que sería como decir también: Prefiero oír las almas piadosas, que rezan por sus difuntos, pues que éstos  son miembros de la especie que el mismo “Dios ha creado a su imagen y semejanza”, antes del veredicto final. “El pensamiento de Dios”, pues, “no es igual al de los hombres”.
Y más todavía para esos señores poseídos de sabelotodo. En conclusión de lo escrito en los libros sagrados sobre el tiempo, podemos decir:. Y si es perfecto, como lo es, no puede haber un antes y un después en  la correspondencia de lo de abajo con lo de Arriba. Esto es, hablando ahora cósmica y trascendentalmente, cuando la mente se eleva  y nos proyectamos a esferas superiores, y de hecho nacemos con  esta  facultad, que las mentes raquíticas no perciben, y mucho menos llegan  a ellas, se nos abre todo un mundo de maravillas, que nos motivan a alabar más y más a nuestro Creador. El mundo no es lo que se aprecia con los sentidos. El mundo se corresponde con un ‘Gran Todo’ /todo lo creado como una sola pieza armónica/ en el que todo vibra, y si una de las partes vibra en tal o en cual dirección /lo positivo o lo negativo/ el ‘Todo’ lo registra y emite su respuesta mediante la ‘Ley de Compensación’. Nada queda en el vacío, que es lo mismo que “nada hay oculto bajo el sol”. Y en el sentido más lógico Dios no tiene que estar viendo quién se porta bien y quién se porta mal, aunque religiosamente salga alguien a contradecir esto. Dios está por encima de todas las cosas y ha establecido sus leyes para regir la creación toda. Sería algo parecido que el Presidente de la República tuviera que estar dirigiendo el tráfico en cada semáforo. En los semáforo suele haber cámaras ocultas que detectan las infracciones, y hoy en la tecnología moderna son las computadoras automáticas /tipo robots/ las que procesan tales infracciones y sus correspondientes sanciones, cuánto no más en el Reino del Todopoderoso.
Y seguimos con lo cósmico y trascendental, en visión siempre de mente elevada. Y nos referimos  ahora a lo del  ‘tiempo perfecto en Dios’. “Para Dios es lo mismo un día que mil años”. O sea, interpretándolo a nuestro modo cósmico y trascendental, en la esfera del ‘reloj divino’ no hay 12 horas, sino un punto en el que confluyen presente- pasado-futuro. En Dios no hay antes ni después; todo le es omnipresente: el vivo y el muerto permanecen en ese punto del ‘reloj divino’; somos nosotros que vivimos del tiempo y en el tiempo / y muchos para el tiempo, como si les fuera una propiedad de su naturaleza humana, y cuando ni lo piensan mueren/,  quienes queremos hacer ver que Dios piensa igual que nosotros. Repito que sólo con una mente elevada se aprecian estas cosas con claridad. Por lo que eso de “después de la muerte el juicio” del Apóstol Pablo tiene sus bemoles. Él se supone que sabía lo que decía, pero lo expresó así para darnos a entender que sí, que hay muerte evidentemente, pero que después /no se dice cuándo/ habrá un juicio; no que el muerto ya está juzgado. Por supuesto que cabe una pregunta que en cierto modo Jesús nos habla de un juicio, pero no dice cuándo. Aceptamos comúnmente que se trata del “juicio final”. ¿Pero, y mientras tanto? ¿Adónde quedan o van las almas de los muertos? Una respuesta categórica y convincente no se halla en el Biblia: Todo lo referente a esta cuestión pasa a suposiciones y divagaciones. Mas no olvidemos lo que he dicho anteriormente: El tiempo lo establecemos nosotros. Para Dios todo es presente. Por ende que no hay un argumento lógico, y repito ‘convincente’, para negar que piadosamente tributemos actos de reconocimiento y de amor a nuestro ‘muertos’. Más bien ‘el amor’ es lo que ve Dios en nuestros corazones. La Biblia también dice que “no hay retorno”, lo que se confirma en el pasaje del ‘rico epulón y Lázaro’. Otra cosa fuera de tema es los que practican ciertos doctrinarios que sí dan culto de idolatría a los muertos, y mediante sugestión llevan a los ignorantes a actos de ‘santería’ y les hacen  creer hablar con los muertos. Todos conocemos por Jesús, y la Biblia en general, que Dios nos pide obrar según la ‘Ley’ que ha puesto “en nuestra mente, en nuestro corazón y en nuestros labios”. E igualmente Jesús, cuando venga a juzgar a vivos y muertos nos pedirá cuenta de nuestras obras. Y entre los requisitos que nos pone  está éste: de amar a nuestro prójimo, que ya lo estamos amando a El; lo mismo que si lo odiamos y maltratamos, igualmente lo hacemos con El. Lo único que hay medio claro es cuando Jesús dice al ‘buen ladrón’:”Hoy estarás conmigo en el paraíso”. Pero tengamos presente que se lo dice a alguien que pronto estará muerto, y no sabemos de más nadie muerto que esté en el ‘paraíso’, o si el paraíso es un lugar de espera del ‘juicio final’. Lo  curioso es que Jesús dice estar allí El también /”hoy estarás conmigo en el paraíso”/, pero resucitó y “fue llevado a los cielos”. ¿Estuvo solamente de visita en el ‘paraíso’? Todo queda en la gran incógnita.  ‘El rico epulón’, dice Jesús en su respectiva parábola, fue al ‘infierno’ /¿sin esperar al juicio final?/, y Lázaro, mendigo, al ‘Seno de Abraham’, lo cual suena también ambigüo; yo tomo esta parábola como lo que nos puede ocurrir a los que obremos bien o mal. La Biblia nos habla constantemente del ‘Hades’, con lo cual los estudiosos bíblicos no se han puesto de acuerdo todavía.
Ahora bien, bajo mi punto de vista cósmico y trascendental, y admitiendo los ‘consejos del Mensaje de Cristo’ con verdadero espíritu de fe en sus palabras, sigo preguntando:¿Adónde van las almas de los muertos mientras el cuerpo resucita? Sea lo que fuere, todos moriremos y sólo nos quedan dos cosas más probables que posibles: 1) Según Jesús, quien siga sus consejos cumpliéndolos como debe ser, garantiza el goce eterno; quien no lo haga así, le espera lo contrario. Pero Jesús no niega que recemos por los muertos, etc. Criticando Jesús a los que se afanan más por las cosas de este mundo que por sus palabras /seguirlo de verdad/ hace una alusión a los muertos:”Deja que los muertos entierren a sus muertos”
¡Qué bellas y reconfortantes son las palabras de Jesús!:”Buscad primero el reino de Dios y su justicia y todo lo demás se os dará por añadidura”.  Si de verdad hiciéramos esto… Lo cual lo entiendo que si obráramos según amor y justicia, donde está el ‘Reino de Dios’, no tendríamos de qué preocuparnos a la hora de la muerte, ni de nuestros muertos si así obraron. Pero no dice Jesús que no recemos por los muertos, y entre las cosas “que no se han escrito de Jesús” pueda ser que esté la de rezar por los muertos y mostrarles amor hasta en su tumba; ¿quién puede negar esto? Pero los enemigos de la Iglesia Católica afilan sus baterías contra las almas piadosas que siguen conservando su cariño a sus muertos, y además, tales enemigos se valen también de nuestra  devoción a la Madre de Jesús, a la escogida nada más y nada menos que por el Padre, a la llena del Espíritu Santo para sembrarnos confusión, dudas…Y ellos saben muy bien que si siembran la duda, ya están seguros de conseguir su propósito: ’Meter un borrego más en su manada’. Estos son los dos flancos principales  de sus argucias malévolas.
                 2) Según mi criterio cósmico y trascendental todo vibra, y nadie puede demostrar lo contrario. Y ‘El Gran Todo’, al cual nos pertenecemos como partes de él, es igualmente vibracional, y además mental, y hemos dicho también que en él se registra todas nuestras vibraciones /intenciones, pensamientos, deseos, acciones, etc./ y su ‘Ley de Compensación’ nos devuelve  la debida respuesta /para nuestro bien, gratificándonos; para nuestro mal , con la debida recompensa, hasta que hagamos resarcimiento del daño que hemos causado, o sea: tenemos que reparar lo que hagamos hecho mal, desarmónicamente. Hemos resentido así al ‘Todo’, y él  exige por su naturaleza reparación.
Y entiéndase bien esto: Lo mismo que el reclamo se nos da en esta vida, y si por cualquier circunstancias hemos ‘muerto’ sin resarcir el daño, tenemos que pagarlo en la otra vida /que, a mi entender también, es  a lo que se refiere Jesús con sus imágenes de castigos eternos, infierno, etc./. Nos pertenecemos, por obra sublime del Creador, a un ‘TODO ARMÓNICO’, y si lo hemos quebrantado en alguna forma no podemos formar parte de su armonía celestial hasta tanto no purguemos. De aquí que también digamos que ‘allá no entra espíritu impuro’, desarmonizado. No obstante nos quedamos con la duda de adónde está ese lugar /celestial o de purga/ mientras nos llega lo que yo denomino ‘Día de la Reversibilidad Cósmica’, que sería a mi entender lo que Jesús nos dice con el “último día, día del juicio final, etc.”. Y sí confirmo en mi apertura mental ese día ‘final’ descrito en los mismos Evangelios, pues al finalizar este Universo, al terminar su ciclo cósmico, habrá un Nuevo Universo, superior en rango evolutivo a éste que nos cobija, y es cuando precisamente “resucitarán los muertos” y se unirán nuevamente cuerpo y alma /que hoy la concebimos como espíritu/. Y habrá cuerpos más gloriosos o menos gloriosos de acuerdo a su ciclo de vida anterior. Es ‘Ley de Justicia Divina’ que así sea, de lo contrario esta vida de seres, que nos decimos inteligentes y con libre albedrío, sería un absurdo. Y en Dios no hay absurdos, sino omnipotencia, plenitud, sabiduría, amor, misericordia, justicia… Y es entonces cuando Jesús según la perfección que llevemos nos pondrá a unos a la izquierda /a estadio inferior/ y a otros a la derecha /estadio superior/, en menos gloria o en más gloria. Y como estamos llamados a ser “perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto”, comenzaremos un nuevo ciclo de vida siempre tendiente al logro de nuestra perfección. Somos eternos…, y bien claro está:”Y Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza”.
Tal es mi visión cósmica y crística. Y en tal sentido, y reconociendo mis defectos como creatura, me dirijo al logro de la meta más alta que pueda alcanzar dentro de los planes del Creador. Y gracias al Divino Jesús, que por El, y  sólo por  El,  he nacido de nuevo con mi mente cósmica y trascendental. Al tiempo que invito a mis semejantes a que aprendan a elevar sus mentes, a reconstituir su ‘YO’, mediante el Mensaje ‘Clave 9’. Cada cual, partiendo desde el sitial doctrinario en que se halle, puede conseguirlo. Nunca con la intención de apartarlos del camino trazado por ellos, sino para que desde su posición mejoren ese camino y abran puente con otros caminos paralelos, que abundan en el mundo, para que nos intercomuniquemos como lo que somos: Hijos de un mismo Hacedor, miembros de una misma especie, y hermanos de destino en esta dimensión sensible.
-Nota importante: Para mí el Cristo no es una entidad religiosa, tal como concebimos las religiones. Sino lo que El dijo que era y lo demostró: El Hijo de Dios. Que escogió venir a una cultura religiosa /hebraica/ para manifestársenos, es otra cosa. Que los hombres lo hayan matizado de religión, también es otra cosa. Yo le sigo en su Mensaje.
Mas si me confieso católico, es porque he nacido dentro de una religión que se dice ‘católica’, que significa universal, y no tengo por qué renunciar a ella, sino procurar perfeccionarme en la universalidad de esta mi Iglesia /mi comunidad de Cristo/, siendo y confesándome ‘crístico’ por encima de todo, que no contrasta ni desdice de mi ahora pensamiento cósmico y trascendental.
 Y mi pensamiento, desde mi ‘arrebato cósmico’ del día 16 de Febrero de 1979, es, sin dejar de ser ‘crístico’, cósmico y trascendental.
Con mi acostumbrado slogan como Profeta de ‘Clave 9’:
El hombre es lo que lleva en su mente.
Tú vales y mereces mucho más.
¡Pies en tierra!
¡Libertad, Justicia y Amor!
Manuel, Profeta de ‘Clave 9’. Mérida, Venezuela, 07-11-2015.
manuelclave9@hotmail.com  y también se puede consultar con soniaclave9@yahoo.es



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