ALIMENTO PARA LA MENTE Y EL ESPÍRITU
¡CÓMO MATAN LOS NOBLES SENTIMIENTOS!
-Inspirado en el ‘Día de los
Difuntos’-
Comencemos no por creencias, sino por lo que en primer plano
tenemos más a la vista y en convicción, por lo único de sustento universal que no
se puede poner en dudas: que somos entes racionales, tenemos mente y podemos
decidir por nosotros mismos, salvo en casos de trastornos orgánicos
/cerebrales, hormonales, etc./ que
puedan afectar nuestra manera de pensar, de sentir, de percibir, de tomar
conciencia de nuestros actos, etc…
En un segundo plano no estamos aquí en esta vida por
decisiones propias, hemos venido por causas predeterminadas: Porque, a través
del gran lente que todo lo escudriña, y no hay otra cosa, nuestra mente, vemos
que en la materia viva existe la predisposición
o potencialidad natural para que, así
como una semilla encuentra en el agua o
en la tierra su ambiente propicio para la reproducción de su especie, de igual
manera la fusión del espermatozoide del hombre con el óvulo de la mujer tiene la capacidad de
formar un nuevo ser en la matriz de ésta, y salir del vientre materno el fruto
que somos todos y cada uno de los seres humanos. Sólo la modalidad de las
plantas y de algunos otros seres vivos /reproducción asexual/ nos podría
diferenciar en nuestro modo de venir a este mundo; igualmente que la mayoría de
animales, nos debemos a lo que se denomina ‘reproducción sexuada’.
Sin entrar en detalles sobre las funciones del ‘sexo’, o dicho de otra manera, de lo que
sucede en el organismo para que se dé nuestro engendro /más bien maravillas/, esto
que parece tan común entre las especies
el hombre lo ha matizado hasta de ‘tabú’ y lo coloca en la vida social con
cánones estrictos no sólo legales sino impregnados de moralismo, de religiosidad
y de ritos que llegan hasta nublar la mente, y en no pocos casos hasta
desequilibrarla. Y no faltan tendencias esotéricas al respecto, como la de la
“reencarnación”, que desvirtúan también
la naturalidad del sexo y su finalidad. Y es así que la “reencarnación”
sostiene que venimos programados, que somos nosotros mismos los que antes de
venir al mundo hemos decidido libremente escoger lo que vamos a ser y cómo
vamos a ser, y que reencarnamos porque tenemos que pagar ‘karma’ de vidas
anteriores. En realidad en el común de las conciencias no existe tal
escogencia, sólo en aquellas mentes que doctrinariamente han sido condicionadas
para asumir esta creencia. Otra posición de la ‘reencarnación’, más filosófica
que esotérica, dice que tienen que venir a pagar ‘karma’ a la Tierra sólo aquellas almas que se han
portado mal y que al salir del cuerpo por la muerte son recibidas en el ‘Hades’
por el ‘dios’ y las devuelve otra vez a la tierra para su purga, y el ‘dios’,
así concebido, no es sino como el jefe de un almacén que recibe productos
dañados y los devuelve a la tierra para que se regeneren. Infantilismo, al fin.
Lo cierto es que
estamos ‘aquí y ahora’, y que
expresamente no conocemos retorno de jueguitos mitológicos con almas. Y que estar
‘aquí y ahora’, tiene múltiples
interpretaciones culturales, tanto en cuanto al origen del mundo, como del
hombre, de la vida, de las cosas… Mitos y más mitos. Dioses y más dioses. Culturas
que de antaño que perduran todavía con sus mitos, sus dioses, sus creencias… No era para menos el asombro del hombre
primitivo al verse ‘aquí y ahora’. Como hombre primitivo, rudo, pero programado
así para enfrentarse a una Naturaleza quizás inclemente, de cambios violentos,
que necesitaba más de la fuerza bruta que de la refinada como la que hemos
alcanzado hoy. Y en consecuencia también la mente del hombre era de
alcances reducidos, aunque ya trajera el
germen /razón, sentimientos superiores,
voluntad, libre albedrío…/ que lo caracterizara como humano. Y es por eso que
las diferentes culturas, que eran y son
expresión de la evolución del hombre en todos sus aspectos, surgen ideas del
más allá, de dioses, del porqué del mundo, de la vida, de las cosas… Y como la
mente no podía elevarse más surgían las creencias, que se hacían modo de vida
social. Pero en la medida en que la Naturaleza cedía fiereza, el hombre se
hacía más filósofo e iba imaginando y dando nuevas explicaciones a su
existencia. Y unos miles de años atrás, aparecen altas culturas y
civilizaciones de hombres con mayores alcances mentales: Sumerios, Egipcios,
Babilónicos, Amorreos, Asirios, Persas, Fenicios, Hebreos, Griegos, Romanos, Chinos,
Hindúes, Aztecas, Mayas, Incas, etc..
Culturas que en definitiva ayudan a separa la Prehistoria de la historia hasta nuestros
días con el advenimiento de las Naciones. Pero en todas ellas el protagonista es
el mismo: El hombre. Hombre que de tosco pasa a civilizado; de la caverna al palacio; del desnudo al
vestido y a la comodidad. Pero, aunque sus conocimientos y tecnología sean
sofísticados, su nivel mental vibra muy bajo. Funciona su razón al servicio de
instintos, impulsos, tendencias, intereses…, pero su racionalidad no la ha despertado. Le queda un gran trecho de elevación mental y forjarse un
nuevo tipo de conciencia, ‘Conciencia Cósmica’, muy superior a la que posee
ahora, como hemos dicho con dominio de la razón que no de un estadio de
racionalidad. Ese hombre, probablemente arborícola en sus inicios, y después
cazador , de pastoreo y agricultor, y no tardó extenderse a la acción de la
alfarería, industria incipiente /como la invención de la rueda/ y comercio,
hasta el complejo industrial del s. XXI, hacemos énfasis en que aún vibra
mentalmente muy bajo. Su conciencia está atada a lo cómodo y fácil, a los apegos
materiales, por más que ya vislumbra la espiritualidad. Quizás quiera
superarse, en varias épocas, igual que
ahora, aparecen hombres baluartes de organización social, espirituales y
trascendentales, y que han servido y continúan siéndolo ‘guía’ para el resto de
humanos. Tenemos algunos ejemplos: Hammurabi, Abraham, Moisés, Jesús, Lao-Tse,
Confucio, Buda… Pero la generalidad de hombres tenemos muchas ataduras que nos anclan a las cosas
del mundo. Esto es, la Humanidad ha arribado al s. XXI con muchas taras, y
vibra mentalmente muy bajo. Son muchos los ‘casquillos mentales’ que pesan
sobre nuestros hombres y que tienen soterrado lo más precioso e importante del
ser humano, el ‘YO’, que está prisionero en la catacumba de apegos, instintos,
intereses, hábitos, moralismos, y en predominio todo ello de la ‘ley del más
fuerte’, que pisotea los principios más
que sagrados de la Libertad, de la Justicia y del Amor, y que cuyos manipuladores, aplastan todo intento de que el verdadero eje
del universo humano, el ‘YO’ se levante de postergación en que se halla. Los
esclavistas de siempre son como dioses en la Tierra que, como en las
concepciones cosmogónicas de culturas antiguas, al igual que el sol y los
dioses del cielo exigían sacrificio cruentos,
se mantienen de la sangre y del sudor de su prójimo, sin importarles la
elevación mental y espiritual, que más bien les molesta, y patrocinan la
barbarie de las armas, de las drogas, de la pobreza… Ellos, dominados por su
razón, sus instintos y sus intereses,
saben muy bien que si el hombre en general levanta cabeza, se yergue su
‘YO’ pierden poder, dominio, y bienestar. Entre esos dioses modernos, vampiros
de condición y de oficio, los hay de ideologías netamente materialistas que
persiguen todo pensamiento que les pueda hacer competencia, por más que sea
para bien de la Humanidad. Los que todo lo merecen son ellos… Luego están los otros, no menos dioses o
semidioses, que se creen poseedores de la verdad, y con sus doctrinas comercian
con los sentimientos ajenos, y no son menos apasionados y feroces frente a
cualquier adversario que, por más verdad
que predique, y por más justo que sea su planteamiento o acción, lo coartan y
tratan de borrarlo del mapa social. No admiten la competencia ni para el bien.
¡Cuánto no más no van a recelar, y
atacar, un Mensaje como el de ‘Clave 9’: de elevación mental, de ‘Conciencia
Cósmica’ /sin fronteras/, de rescatar el
‘YO’ de nuestra esencia como seres de una especie privilegiada. Por eso es que
la Humanidad está sumergida en la degradación! Ya no vale hablar de pecado, ni de diabólico, que suenan
ya como idiotez religiosa, por más sentido que tenga, sino de perversidad intencionada, degeneración
de lo humano…
En el decurso de esas culturas y civilizaciones, hay una, la
hebraica, que con su Biblia, que la
dejo a interpretación del lector, y yo saco de ellas mis conclusiones, donde se nos presenta la idea de un solo
Dios, Creador de cielos y tierra, y una concepción cosmogónica que deja para
reflexionar, se diferencia
muchísimo de la de otras culturas, tiene más unidad y conlleva a interesantes y
sorprendentes postulados /origen del
mundo, del hombre, de los demás seres, etc./. Y sobre todo con lo insólito, lo
imposible para mentes de bajo nivel, por más intelectualidad que muestren en el
campo del conocimiento, la ‘encarnación de Jesús, el Cristo’ como Hijo
de Dios. De hecho El lo demostró con su vida /ejemplo de virtud, milagros…/ y
sobre todo con su pasión, con su muerte
en cruz, con lo increíble de su resurrección de entre los muertos y con su
ascensión a los cielos. Un Hombre-Dios, no un ‘dios mitológico’ más; el mismo
Dios realmente que baja hasta nosotros y se nos hace hombre, y realza la figura
humana por encima de cualquier institución. Un Hombre-Dios que desde el
Occidente abre las puertas a un nuevo mundo. Un hombre-Dios que no está muerto,
sino vivificando todo espíritu, y que si bien nos llama a tener fe en El, no
como una creencia religiosa más, sino que nos anima con sus palabras y con su
ejemplo a “poner la otra mejilla” /a tener entereza/ y a no ser mentirosos, sino justos y con amor
a nuestros semejantes, aun a nuestros enemigos, /y todo esto nos conduce a la plena libertad/. Y
nos enseña también a no ser títeres de nadie, a pensar por nosotros mismos:”¿Por
qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo?”, y tras esta sentencia
edificadora nos invita al ‘diálogo’. ¡Cómo está saturado el mundo de imposiciones, soberbia, prepotencia!
¡Y cuánta necesidad tenemos de establecer diálogo entre individuos, entre
grupos, entre naciones! ¡ Y tuvo que
venir el mismo Dios a la Tierra a esto, a darnos una lección de grandeza, ya
que nuestra mediocridad no da para más.
Pues bien, con Cristo toma relieve la toma de ‘Conciencia
Cósmica’, la estructuración de nuestro propio ‘YO’, que suelo repetir en mis
escritos es el ‘verbo hablante de nuestro ser’. Un ‘YO’ que nace con
nosotros, se va a la tumba con nosotros y nos acompaña hasta las moradas de lo
eterno. Un ‘YO’ que no muere. Un ‘YO’ que tiene que ser el resultado fehaciente
de nuestra elevación mental. Un ‘YO’, que en la medida en que venzamos las
atracciones del ‘ego’, se robustece más y más, hasta poder decir:<PRIMERO
YO, LUEGO YO, Y SIEMPRE YO, PERO EN ARMONÍA CONMIGO MISMO, CON MIS SEMEJANTES Y
CON TODO LO DEMÁS>. Un ‘YO’ sin temor a nada ni a nadie, capaz, también
repito, de poner cada cosa en su sitio y a él en el suyo. Un ‘YO’ que reafirma
su entidad sin temor a decir:¡DIOS Y HOMBRE; HOMBRE Y DIOS!, porque desde la
ventana de su mente sabe a plenitud de Dios, de él mismo y del mundo que le
rodea. Un ‘YO’ que deja muy atrás las creencias, y gracias a su elevación
mental se proyecta a lo inalcanzable para tantas mentes raquíticas, que ni todas juntas pueden
compararse a la altura de su talón. Un ‘YO’ que no necesita creencias, porque
vive en la evidencia, y más todavía: en la trascendencia. Por eso es que en
‘Clave 9’ no hay muletas, sino decisiones propias en ‘Ley de Armonía’ y según
Libertad, Justicia y Amor.
Lamentablemente una serie de doctrinas políticas, religiosas,
esotéricas, etc., tienen-den a opacar
las mentes, a apoderarse de ellas, a hacerlas instrumentos de intereses
bastardos, y para ello halagan lo más noble de sus sentimientos hasta
atraparlos, y así adueñarse astutamente de tales mentes para manipularlas y
tomarlas como braceros, los esclavos de siempre aunque sin necesidad de
utilizar el látigo. ¿Para qué más látigo que el sometimiento sin remisión? Un ser
humano así apresado ya es minusválido de
alma, siendo como lo es llamado a ser hasta más que los ángeles, “dioses sois”,
“imagen de Dios”:”Sed perfectos como perfecto es vuestro Padre celestial”. Un
hombre rebajado a niveles inferiores al de las fieras más salvajes, que se
convierte para otros ignorantes en depredador, una manera de llenar la sociedad
de borregos. Las fieras salvajes, una vez que sacian sus apetitos dejan a su
víctima, pero el hombre perverso tiene
la víctima a sus pies y se ensaña aun más contra ella. ¿Producto de qué? De su
enajenación. Un hombre más depreciado que ‘Esaú’, que vendió su ‘primogenitura’ /como
muchos ahora, y también antes, su
dignidad/ por un ‘un plato de lentejas’ /por saciar: unos sus apetitos; otros
su curiosidad; porque muchos se someten a doctrinas cualesquiera por
curiosidad, creyéndose, como Esaú, buenos cazadores, y terminan siendo cazados,
en el cepo/. Y he aquí el caso
concreto que me ha motivado a escribir este artículo. ¡Cómo hermanas y
hermanos que han gozado de estabilidad
emocional, y han sido buenos creyentes en Dios, y en Jesucristo, y en las demás
potestades celestiales /ángeles y santos/, se vendieron, o peor: se entregaron gratuitamente a que otros más
sagaces /doctrinarios de cual índole/ jueguen
con sus sentimientos hasta matarlos /los sentimientos/, como el gato hace
con el ratón. Salie- ron, como el ratón, en busca del queso y los esperaba a la
puerta el gato de la impiedad: Los agarraron los mangoneadores de conciencias. Se
pusieron en manos de los que matan la
inocencia y los sentimientos más nobles del alma. Sentimientos que, en todas
las culturas del Planeta han manifestado su nobleza al reconocer a sus
ancestros y a sus demás seres queridos que han partido hacia el otro mundo, a
sus ‘muertos’, que repito, en toda cultura, y no menos en la nuestra, han
tenido siempre un día /’Día de los Muertos’/ para reconocerlos en tributo de
cariño y de lo mejor que ellos hayan merecido de nosotros.
En costumbres más antiguas, creyendo que las almas de los
muertos necesitaban alimento para un
viaje tan largo como el de la eternidad, se les embalsamaba y adornaba sus tumbas con exquisiteces de manjares, bebidas,
etc., amén de ornamentos florales y otros hermoseamientos de tumbas. Entre
nosotros, sobre todo, en la cultura católica, se visitan las tumbas, se decoran
con flores y se remozan, y se les reza a
esos seres queridos que nos precedieron en el tránsito a lo eterno. Todo ello
hecho con los sentimientos más puros. Pero resulta que sectas, incluso
cristianas, con tal de meter más borregos en su manada, y arrebatárselos a la
Iglesia Católica, se dan a la tarea de
sugestionar a mentes inocentes e ignorantes, aunque ávidas siempre de Dios, y les roban la pureza de sus
sentimientos, que los matan, infundiéndoles que eso de “rezar a los muertos, etc./” es idolatría y una estupidez, y les leen
ciertos pasajes bíblicos en los cuales se hace hincapié, al menos literalmente,
de que todo termina con la muerte, y que “después de la muerte el juicio”. Y evocándoles el pasaje del ‘rico epulón y del
mendigo Lázaro, los convencen de que el
que las hizo las pagas, y ya se corta toda comunicación entre el acá y el allá.
Ya la mente mezquina de muchas gentes no da para más. Todo lo miden y califican
con su estrecha medida de percepción. No ven tales doctrinarios sino al alcance de sus narices. Ahí agotan la
omnipotencia y misericordia divinas. Mas
siempre la ‘Ley del embudo’ para ellos. Ellos sí van derechitos al cielo,
porque son los poseedores de la verdad.
¡Cómo confunden las mentes! ¡Cómo las envenenan y las matan!
¡Cómo se burlan hasta de su ignorancia! ¡Cómo se saltan, siendo cristianos, lo
escrito:”Lo que es imposible al hombre, es posible a Dios”! En la Biblia
también está escrito:”Llámame de todo corazón, que yo te responderé y te haré
conocer cosas grandes y ocultas que tú conoces”. Y para oír la respuesta de
Dios hay que ser humilde, no despotricar de su de su infinito poder y
misericordia, sobreponiéndose con jactancia, engaño, premeditación… Estos tales aventureros de la Palabra de
Dios, al menos deberían elevar sus mentes, sus conciencias, para conocer, como
dice el Apóstol Pablo: “¡Cuán buena, grata y perfecta es la voluntad de Dios!”. Y el alma
más sencilla, aún en su ignorancia mental, obra según esa voluntad divina, con
su fe en la oración, como nos lo manda el Divino Jesús:”Todo /todo…/ cuanto
pidiereis al Padre en mi nombre os lo concederá”. Y en este “todo” del Cristo no se excluye una oración por
nuestros seres queridos difuntos, ni demostrarles que los seguimos amando. Y
Dios, de labios del mismo Jesús, ve la pureza de nuestros corazones, nuestras
nobles intenciones. ¿Quién es quién más cristiano que el Cristo? ¿Quién es
quién por más cristiano que se pompee queriendo superar la misericordia de
nuestro Padre Celestial?
Y algo que quizás nadie les ha dicho a estos poseedores de la
verdad sobre lo eterno. Comencemos con un ejemplo: Si aquí en esta vida, que
muy poco o casi nada tenemos de misericordiosos, y sí gozamos de rigidez y de
juicios temerarios, cuando una persona está en apuros, en necesidad extrema y
no puede pagar una deuda, con la consiguiente demanda y juicio, y perjuicios, y
alguien generoso se presenta al tribunal de los hombres ante el cual ”la
ignorancia no excusa la ley” y se ofrece a cancelar la deuda, y es oído por el
juez, y saldada la deuda queda exonerado el principal deudor, quién es quién, por más religioso o dominante que
sea aquí en la Tierra, para negar que la oración y la ofrenda de amor por sus
difuntos no sea oída por el Juez Supremo?
Mas sigamos. También está escrito que “el pensamiento de Dios
no es igual al pensamiento de los hombres”. En nuestro argot popular se
dice:”Una cosa es lo que piensa el burro y otra quien lo monta”. Y sin ofensas
personales, que el burro también es creatura de Dios y tiene su nobleza y
presta un buen servicio al hombre, Dios está por encima de todas nuestras
torpezas y terquedades. El pensamiento de Dios no es como el nuestro atado a
intereses personales, grupales, doctrinarios, etc. Escrito está:”Prefiero la
misericordia al sacrificio”. Que sería como decir también: Prefiero oír las
almas piadosas, que rezan por sus difuntos, pues que éstos son miembros de la especie que el mismo “Dios
ha creado a su imagen y semejanza”, antes del veredicto final. “El pensamiento
de Dios”, pues, “no es igual al de los hombres”.
Y más todavía para esos señores poseídos de sabelotodo. En
conclusión de lo escrito en los libros sagrados sobre el tiempo, podemos
decir:. Y si es perfecto, como lo es, no
puede haber un antes y un después en la
correspondencia de lo de abajo con lo de Arriba. Esto es, hablando ahora
cósmica y trascendentalmente, cuando la mente se eleva y nos proyectamos a esferas superiores, y de
hecho nacemos con esta facultad, que las mentes raquíticas no
perciben, y mucho menos llegan a ellas,
se nos abre todo un mundo de maravillas, que nos motivan a alabar más y más a
nuestro Creador. El mundo no es lo que se aprecia con los sentidos. El mundo se
corresponde con un ‘Gran Todo’ /todo lo creado como una sola pieza armónica/ en
el que todo vibra, y si una de las partes vibra en tal o en cual dirección /lo
positivo o lo negativo/ el ‘Todo’ lo registra y emite su respuesta mediante la
‘Ley de Compensación’. Nada queda en el vacío, que es lo mismo que “nada hay
oculto bajo el sol”. Y en el sentido más lógico Dios no tiene que estar viendo
quién se porta bien y quién se porta mal, aunque religiosamente salga alguien a
contradecir esto. Dios está por encima de todas las cosas y ha establecido sus
leyes para regir la creación toda. Sería algo parecido que el Presidente de la
República tuviera que estar dirigiendo el tráfico en cada semáforo. En los
semáforo suele haber cámaras ocultas que detectan las infracciones, y hoy en la
tecnología moderna son las computadoras automáticas /tipo robots/ las que
procesan tales infracciones y sus correspondientes sanciones, cuánto no más en
el Reino del Todopoderoso.
Y seguimos con lo cósmico y trascendental, en visión siempre
de mente elevada. Y nos referimos ahora
a lo del ‘tiempo perfecto en Dios’.
“Para Dios es lo mismo un día que mil años”. O sea, interpretándolo a nuestro
modo cósmico y trascendental, en la esfera del ‘reloj divino’ no hay 12 horas,
sino un punto en el que confluyen presente- pasado-futuro. En Dios no hay antes
ni después; todo le es omnipresente: el vivo y el muerto permanecen en ese
punto del ‘reloj divino’; somos nosotros que vivimos del tiempo y en el
tiempo / y muchos para el tiempo, como si les fuera una propiedad de su
naturaleza humana, y cuando ni lo piensan mueren/, quienes queremos hacer ver que Dios piensa
igual que nosotros. Repito que sólo con una mente elevada se aprecian estas
cosas con claridad. Por lo que eso de “después de la muerte el juicio” del
Apóstol Pablo tiene sus bemoles. Él se supone que sabía lo que decía, pero lo
expresó así para darnos a entender que sí, que hay muerte evidentemente, pero
que después /no se dice cuándo/ habrá un juicio; no que el muerto ya está
juzgado. Por supuesto que cabe una pregunta que en cierto modo Jesús nos habla
de un juicio, pero no dice cuándo. Aceptamos comúnmente que se trata del
“juicio final”. ¿Pero, y mientras tanto? ¿Adónde quedan o van las almas de los
muertos? Una respuesta categórica y convincente no se halla en el Biblia: Todo
lo referente a esta cuestión pasa a suposiciones y divagaciones. Mas no
olvidemos lo que he dicho anteriormente: El tiempo lo establecemos nosotros.
Para Dios todo es presente. Por ende que no hay un argumento lógico, y repito
‘convincente’, para negar que piadosamente tributemos actos de reconocimiento y
de amor a nuestro ‘muertos’. Más bien ‘el amor’ es lo que ve Dios en nuestros
corazones. La Biblia también dice que “no hay retorno”, lo que se confirma en
el pasaje del ‘rico epulón y Lázaro’. Otra cosa fuera de tema es los que
practican ciertos doctrinarios que sí dan culto de idolatría a los muertos, y
mediante sugestión llevan a los ignorantes a actos de ‘santería’ y les
hacen creer hablar con los muertos.
Todos conocemos por Jesús, y la Biblia en general, que Dios nos pide obrar
según la ‘Ley’ que ha puesto “en nuestra mente, en nuestro corazón y en
nuestros labios”. E igualmente Jesús, cuando venga a juzgar a vivos y muertos
nos pedirá cuenta de nuestras obras. Y entre los requisitos que nos pone está éste: de amar a nuestro prójimo, que ya
lo estamos amando a El; lo mismo que si lo odiamos y maltratamos, igualmente lo
hacemos con El. Lo único que hay medio claro es cuando Jesús dice al ‘buen ladrón’:”Hoy
estarás conmigo en el paraíso”. Pero tengamos presente que se lo dice a alguien
que pronto estará muerto, y no sabemos de más nadie muerto que esté en el
‘paraíso’, o si el paraíso es un lugar de espera del ‘juicio final’. Lo curioso es que Jesús dice estar allí El
también /”hoy estarás conmigo en el paraíso”/, pero resucitó y “fue llevado
a los cielos”. ¿Estuvo solamente de visita en el ‘paraíso’? Todo queda en
la gran incógnita. ‘El rico epulón’,
dice Jesús en su respectiva parábola, fue al ‘infierno’ /¿sin esperar al juicio
final?/, y Lázaro, mendigo, al ‘Seno de Abraham’, lo cual suena también
ambigüo; yo tomo esta parábola como lo que nos puede ocurrir a los que
obremos bien o mal. La Biblia nos habla constantemente del ‘Hades’, con lo
cual los estudiosos bíblicos no se han puesto de acuerdo todavía.
Ahora bien, bajo mi punto de vista cósmico y trascendental, y
admitiendo los ‘consejos del Mensaje de Cristo’ con verdadero espíritu de fe en
sus palabras, sigo preguntando:¿Adónde van las almas de los muertos mientras el
cuerpo resucita? Sea lo que fuere, todos moriremos y sólo nos quedan dos cosas
más probables que posibles: 1) Según Jesús, quien siga sus consejos
cumpliéndolos como debe ser, garantiza el goce eterno; quien no lo haga así, le
espera lo contrario. Pero Jesús no niega que recemos por los muertos, etc.
Criticando Jesús a los que se afanan más por las cosas de este mundo que por
sus palabras /seguirlo de verdad/ hace una alusión a los muertos:”Deja que los muertos entierren a sus muertos”
¡Qué bellas y reconfortantes son las palabras de Jesús!:”Buscad
primero el reino de Dios y su justicia y todo lo demás se os dará por añadidura”.
Si de verdad hiciéramos esto… Lo cual lo
entiendo que si obráramos según amor y justicia, donde está el ‘Reino de Dios’,
no tendríamos de qué preocuparnos a la hora de la muerte, ni de nuestros
muertos si así obraron. Pero no dice Jesús que no recemos por los muertos, y
entre las cosas “que no se han escrito de Jesús” pueda ser que esté la de rezar
por los muertos y mostrarles amor hasta en su tumba; ¿quién puede negar esto?
Pero los enemigos de la Iglesia Católica afilan sus baterías contra las almas
piadosas que siguen conservando su cariño a sus muertos, y además, tales
enemigos se valen también de nuestra
devoción a la Madre de Jesús, a la escogida nada más y nada menos que por
el Padre, a la llena del Espíritu Santo para sembrarnos confusión, dudas…Y
ellos saben muy bien que si siembran la duda, ya están seguros de conseguir su
propósito: ’Meter un borrego más en su manada’. Estos son los dos flancos
principales de sus argucias malévolas.
2)
Según mi criterio cósmico y trascendental todo vibra, y nadie puede demostrar
lo contrario. Y ‘El Gran Todo’, al cual nos pertenecemos como partes de él, es
igualmente vibracional, y además mental, y hemos dicho también que en él se
registra todas nuestras vibraciones /intenciones, pensamientos, deseos,
acciones, etc./ y su ‘Ley de Compensación’ nos devuelve la debida respuesta /para nuestro bien,
gratificándonos; para nuestro mal , con la debida recompensa, hasta que hagamos
resarcimiento del daño que hemos causado, o sea: tenemos que reparar lo que
hagamos hecho mal, desarmónicamente. Hemos resentido así al ‘Todo’, y él exige por su naturaleza reparación.
Y entiéndase bien esto: Lo mismo que el reclamo se nos da en
esta vida, y si por cualquier circunstancias hemos ‘muerto’ sin resarcir el
daño, tenemos que pagarlo en la otra vida /que, a mi entender también, es a lo que se refiere Jesús con sus imágenes de
castigos eternos, infierno, etc./. Nos pertenecemos, por obra sublime del
Creador, a un ‘TODO ARMÓNICO’, y si lo hemos quebrantado en alguna forma no
podemos formar parte de su armonía celestial hasta tanto no purguemos. De aquí
que también digamos que ‘allá no entra espíritu impuro’, desarmonizado. No
obstante nos quedamos con la duda de adónde está ese lugar /celestial o de
purga/ mientras nos llega lo que yo denomino ‘Día de la Reversibilidad Cósmica’,
que sería a mi entender lo que Jesús nos dice con el “último día, día del
juicio final, etc.”. Y sí confirmo en mi apertura mental ese día ‘final’
descrito en los mismos Evangelios, pues al finalizar este Universo, al terminar
su ciclo cósmico, habrá un Nuevo Universo, superior en rango evolutivo a éste
que nos cobija, y es cuando precisamente “resucitarán los muertos” y se unirán
nuevamente cuerpo y alma /que hoy la concebimos como espíritu/. Y habrá cuerpos
más gloriosos o menos gloriosos de acuerdo a su ciclo de vida anterior. Es ‘Ley
de Justicia Divina’ que así sea, de lo contrario esta vida de seres, que nos
decimos inteligentes y con libre albedrío, sería un absurdo. Y en Dios no hay
absurdos, sino omnipotencia, plenitud, sabiduría, amor, misericordia, justicia…
Y es entonces cuando Jesús según la perfección que llevemos nos pondrá a unos a
la izquierda /a estadio inferior/ y a otros a la derecha /estadio superior/, en
menos gloria o en más gloria. Y como estamos llamados a ser “perfectos como
vuestro Padre celestial es perfecto”, comenzaremos un nuevo ciclo de vida
siempre tendiente al logro de nuestra perfección. Somos eternos…, y bien claro
está:”Y Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza”.
Tal es mi visión cósmica y crística. Y en tal sentido, y
reconociendo mis defectos como creatura, me dirijo al logro de la meta más alta
que pueda alcanzar dentro de los planes del Creador. Y gracias al Divino Jesús,
que por El, y sólo por El, he
nacido de nuevo con mi mente cósmica y trascendental. Al tiempo que invito a
mis semejantes a que aprendan a elevar sus mentes, a reconstituir su ‘YO’,
mediante el Mensaje ‘Clave 9’. Cada cual, partiendo desde el sitial doctrinario
en que se halle, puede conseguirlo. Nunca con la intención de apartarlos del
camino trazado por ellos, sino para que desde su posición mejoren ese camino y
abran puente con otros caminos paralelos, que abundan en el mundo, para que nos
intercomuniquemos como lo que somos: Hijos de un mismo Hacedor, miembros de una
misma especie, y hermanos de destino en esta dimensión sensible.
-Nota importante: Para mí
el Cristo no es una entidad religiosa, tal como concebimos las religiones. Sino
lo que El dijo que era y lo demostró: El Hijo de Dios. Que escogió venir a una
cultura religiosa /hebraica/ para manifestársenos, es otra cosa. Que los
hombres lo hayan matizado de religión, también es otra cosa. Yo le sigo en su
Mensaje.
Mas si me confieso católico, es
porque he nacido dentro de una religión que se dice ‘católica’, que significa
universal, y no tengo por qué renunciar a ella, sino procurar perfeccionarme en
la universalidad de esta mi Iglesia /mi comunidad de Cristo/, siendo y
confesándome ‘crístico’ por encima de todo, que no contrasta ni desdice
de mi ahora pensamiento cósmico y trascendental.
Y mi pensamiento, desde mi ‘arrebato cósmico’
del día 16 de Febrero de 1979, es, sin dejar de ser ‘crístico’, cósmico y
trascendental.
Con mi acostumbrado slogan como Profeta de ‘Clave 9’:
El hombre
es lo que lleva en su mente.
Tú vales y
mereces mucho más.
¡Pies en
tierra!
¡Libertad,
Justicia y Amor!
Manuel,
Profeta de ‘Clave 9’. Mérida, Venezuela, 07-11-2015.
manuelclave9@hotmail.com y también se
puede consultar con soniaclave9@yahoo.es

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