EL MENSAJE 'CLAVE 9' ES PROFÉTICO
EL MENSAJE
‘CLAVE 9’ ES PROFÉTICO
En el Mensaje ’Clave 9’, Palabra
72, se dice:”La naciones todas de los terrícolas izan banderas de
desconcierto. Mas se acerca la hora de la Nueva Generación. Testimonio que da
Manuel, porque estorban las fronteras y el nuevo orden político, económico y
social se ha de implantar según conciencia cósmica: libertad, justicia y amor”.
La gente suele preguntarme:”¿Qué
dicen los Maestros /que me contactaron el 16 de Junio de 1979/ sobre lo que
está aconteciendo en Venezuela?”. Mi respuesta es siempre la misma: . Y es que estamos al cierre de una ‘era’,
que pareciera ser la que nos presentan los astros, según los astrólogos y
filósofos similares al respecto, no así los astrónomos, la ‘Era de Acuario’, un período que, según los
entendidos puede durar casi 6 mil años, y que obedece a la posición que en el
devenir cósmico de los astros , de las constelaciones, está entrando ya, y que
coincide con las predicciones mayas sobre ‘un fin de mundo’ /no necesariamente
el fin del mundo/.
Observando en Internet la página ‘Era de Acuario’, me ha parecido
prudente citar esto: Descripción[editar]:
“Algunos creen que las eras
afectan la forma de pensar y a los valores morales de la humanidad. La
influencia de Acuario, según dicen, estaría ya empezando a notarse en aspectos
como el desarrollo individual, social, cultural, científico y tecnológico y en
la globalización acaecida durante el siglo XX.
Por otra parte, se cree que la Era
de Acuario traerá consigo una edad de hermanamiento universal arraigada en la
razón, donde será posible solucionar los problemas sociales de una forma justa
y equitativa, y con mayores oportunidades para la mejora intelectual y espiritual,
ya que Acuario es un signo científico e intelectual y el planeta que lo
rige, Urano, está asociado con la intuición
(el sentimiento de lo irracional por encima de la razón) y las percepciones
directas del corazón; y a un nivel más básico, gobierna la electricidad y la tecnología.
La astrología oriental asocia la
actual Era
de Piscis con
el yin (espiritualidad e
intuición). Acuario, por su parte, representa
el yang, poniendo énfasis en la racionalidad y
la alta tecnología.
Según esta creencia, la Era de
Acuario marcaría un cambio en la conciencia del ser humano, que ya estaría empezando a notarse y que llevaría
asociado un tiempo de prosperidad, abundancia y paz. Es por esta razón que una
variedad de corrientes filosóficas y espirituales más nuevas o más antiguas
relacionadas con estas ideas, son asociadas a la Nueva Era”.
Pues, bien, para conocimiento del
lector o lectora, debo confesar que cuando yo tuve mi ‘arrebato cósmico’ en
1979 era un ignorante completamente en estos temas. Y más: me sentía mal cuando
me hablaban de estas cosas de astrología, de metafísica, de espiritismo… Y
religiosamente me hallaba confundido respecto a mi religión católica. Sí
hablaba mucho con Dios; a mi modo. Sí acosaban mi mente las premoniciones, transportaciones tipo visiones. Es más no me entendía en estas
cosas ni yo mismo /sólo confusión en mi mente y en mi alma/. Cuando de pronto,
aquel 16 de Junio de 1979, en aquello que yo denomino mi “arrebato cósmico”; en
aquello que ni yo mismo puedo definir después de 35 años de lo sucedido, y de
entregarme en misión a la evocación o
mensaje de ese momento. Repito aquí lo que he dicho en otro de mis escritos:<
Si el Apóstol Pablo dijo que él “estuvo
en el tercer cielo; no sé si en cuerpo o en alma”, yo digo lo mismo>. Algo
tan grande me trasladó a esas alturas de luz que, cuando bajé, ya había nacido
de nuevo; ya yo no era el mismo; como si
la ‘ciencia infusa’ se hubiera posesionado en mi mente. E inmediatamente al
‘arrebato’ transcribí todo aquello que invadía mi mente, mi corazón y mi
espíritu y lo escribí en un opúsculo que di por nombre “PALABRA DE MANUEL, DADA
POR LOS MAESTROS A MANUEL”. Y hasta el día de hoy son ya cinco sus ediciones
/no a la venta, sino en distribución generosa/. Tal es el Mensaje ‘Clave 9’ que
nos ocupa en este trabajo, y que en muchos de mis libros, revistas y folletos,
etc., he tratado de explicar. ¡Y, qué
cosas! Todas esas bondades que se atribuyen a la ‘Era Acuario’ están
establecidas en el Mensaje ‘Clave 9’. Yo
mismo me admiro. Y aunque todavía no soy creyente en la astrología, mi
nacimiento se da dentro del signo ‘acuario’, 16 de febrero. Pero esto se puede
atribuir a coincidencias de la misma vida. Lo que ya doy por cierto, y es de mi
convencimiento, es que el Mensaje ‘Clave 9’ escapa a la casualidad y forma
parte de la profecía /cósmica, trascendental y vital/. En ‘Clave 9’ vienen
dados los fundamentos para una ‘Nueva Generación’ de hombres más libres, más
justos y más amorosos, y en consecuencia más espirituales, e incluso más
felices. En ‘Clave 9’ hay “Dios y hombre; hombre y Dios”, y esto muy lejos del
fanatismo religioso, sin que por ello se niegue la religión como camino hacia
el Ser Supremo, llámesele a Este como se
quiera, pues el nombre no cambia la realidad, ni nuestro compromiso sea
predicar religión. Yo de antemano reitero mi confesión: soy religioso católico,
y esto en nada empaña mi visión de
‘Conciencia Cósmica y Trascendental’; antes bien ambas cosas se complementan y
ensanchan la esfera de mi ‘Yo’, de mi ser. Y cuando pienso en mis
circunstancias del pasado, próximo o remoto, y del presente, veo en todo ello
una Presencia Rectora que ha guiado mis pasos, y los sigue guiando. Esto mismo lo garantiza la toma de ‘Conciencia
Cósmica’, que nos corresponde adquirir ahora.
Mas vamos al tema que hemos
escogido en esta ocasión: La Palabra 72, uno de los principios del Mensaje ‘Clave 9’ o “PALABRA DE MANUEL”. Palabra
que nos abre las puertas de un futuro de paz y de armonía para la Humanidad.
Paz y armonía presas de la ‘antihistoria’, historia de la inconsciencia, de la
irracionalidad. Ahora debemos abocarnos a una historia hecha como lo que somos:
seres racionales. En la ‘antihistoria’ privan los intereses, las pasiones, la
mentira, la muerte… Nuestro llamado es a la racionalidad, a la armonización de
mente, cuerpo y espíritu con la Naturaleza toda, y no menos con las esferas
concomitantes a nuestra dimensión sensible; esto es: hacia lo Trascendental.
Cuando elevamos nuestro radio mental, nuestra circunferencia mental se ensancha
y tocamos otros niveles del pensamiento y de la misma vida, hasta percibir la
‘Dimensión Luz’, y Lo Divino; y, entonces, nuestro mundo mental deja de ser estrecho, y
se abren múltiples posibilidades a nuestra óptica mental hacia lo infinito y
eterno. Todas estas posibilidades están bloqueadas ahora por el mal uso de la
razón, que, en vez de agrandar el radio
mental hacia esferas de expansión, lo reduce de tal manera que lo introduce en
el túnel de lo negativo, y por ende la preponderancia que asume lo irracional
en la conducta del hombre.
Lamentablemente los hombres están
aferrados a lo inmediato e intrascendente, a lo que limita a nuestro propio ser
y lo encierra en estrechas fronteras. Y es así que este mundo humano está prisionero en
infranqueables fronteras: mentales, físicas, sociales, políticas, religiosas,
filosóficas… Fronteras que nos condicionan para fines esclavizantes; nos atan
de manos; nos falsean la realidad; reprimen nuestro comportamiento…
Las ideologías imperantes obedecen
a un pasado que ha desbordado lo real, que ha tergiversado el rumbo de nuestro
recto quehacer y buen vivir. Toda clase de ideología sobra ya en este mundo
asfixiante creado por el hombre. Hace falta un nuevo ideal de vida de libertad,
de justicia y de amor. Las ideologías han esclavizado al hombre. Las ideologías
se han institucionalizado en parámetros de arriba hacia abajo; y en
consecuencia las cúpulas ejercen todo su peso sobre los de abajo. Unos son los
dioses del disfrute, e intocables, y
otros los burros de carga del sudor sin esperanzas. Y en parangón con el
Cristo, que tanto repugna a esas élites depredadoras de todos los tiempos /”No
se ha hecho el hombre para el sábado, sino el sábado para el hombre”/, podemos
decir que ‘no se ha hecho el hombre para la institución, sino la institución
para el hombre’. Esto es . No más lo irracional sobre nuestra dignidad de
especie.
Por supuesto que este vuelco
social no se hace de la noche a la mañana. Primero tenemos que comenzar a
forjarnos sobre el Trípode Cósmico de la Libertad, de la Justicia y del Amor. Y
cuando decimos ‘cósmico’, significamos sin fronteras. Y en la
mente del hombre hay poder para romper redimensionar todo tipo de fronteras /religiosa, política, etc./.
La mente del hombre es cósmica, porque el hombre es hijo de las estrellas, del
Universo mental que todo lo inicia y transforma, de lo inconmensurable, pues
tal es el impulso que ha recibido de su Creador. “Estorban las fronteras y
el nuevo orden político, económico y social se ha de implantar según
‘Conciencia Cósmica’: libertad, justicia y amor”. Y es el caso que todas
las naciones gritan ya por ese día. Pero antes se han de cernir muchas cosas.
En la criba de lo cósmico y de lo trascendental:. Lo cual exige que vayamos aflorando nuevas ideas en pro de
construir ese ‘nuevo orden’, grito de la Humanidad por un mundo mejor. Mundo
mejor que forma parte del “reino de justicia” que Dios nos pide, y que el ser humano anhela en sus
adentros. ¿Imposible su construcción? Para los timoratos, para los fáciles y
cómodos /que todo se lo den hecho/, sí; y para los manipuladores de
conciencias, y para los explotadores de condición, ese mundo no interesa. Unos
por una razón, y otros por otra, dejan ese mundo mejor por construir. El reto
es ahora para quienes se consideren hombres de bien y de sabiduría, y de paz,
que también los hay; por eso no todo está perdido. Yo, Manuel, Profeta de
‘Clave 9’, ya estoy poniendo mi granito
de arena. ¿Quién me secunda? No olvidemos la invitación que nos hace el Cristo
respecto a esta construcción de Humanidad más libre, más justa y más amorosa:
Nos pide que colaboremos con El en la “regeneración de lo humano”.
“Y el que obra justicia es de Dios”. Y justicia es ayudar a nuestros hermanos
de especie, todos, sin distingos de ninguna clase, a su elevación mental, espiritual y social, base
sin la cual todo sería pérdida de tiempo y gasto superfluo de energías vitales.
Bueno sería que estas mis palabras motivaran “a los hombres de buena voluntad”,
de decisión y coraje a reflexionar sobre ellas /léase LA “PALABRA DE MANUEL”, y estúdiese, y no
menos póngase en práctica/. Yo sólo puedo invitar. Quien posea el talento necesario
que lo empiece a multiplicar, . Y si alguien que esté sentado
en las alturas de cualquier poder se considera ‘hombre de bien y de sabiduría’,
que no vacile en contribuir a la edificación de ese mundo mejor. Bien dice la
Biblia que “ya es hora de recoger las piedras dispersas, de amontonar las
piedras”, piedras que para mí son los dones que Dios nos ha depositado para que
los multipliquemos, y no los malgastemos, pues entonces seguiremos aplicándonos
la sentencia, ’Ley divina, natural y humana’, de que “los hijos han de pagar
por el pecado de los padres” /al menos en lo social, sin adentrarnos en
teologías/.
La historia porta en sí más cargas negativas
que positivas, hechas ciclos que tarde o temprano se cierran. A ciclos históricos positivos,
progreso y bienestar. A ciclos negativos: lamentaciones y desgracias nada más. ‘El Todo’ responde a esos ciclos en su cierre
en la misma proporcionalidad con que se abrieron. Y el ciclo que hemos abierto
es tan negativo que su cierre no podrá ser sino catastrófico. Y esto no es
pesimismo. Las evidencias se manifiestan por sí mismas. Es ‘Ley Cósmica’: a tal
causa, tal efecto. La hiciste, la tienes que pagar. ¡Y bien caro que ya hemos
comenzado a sufrir las consecuencias de ese pasado, que todavía es presente, y
sus indicios son todavía de un futuro muy poco
halagador! Mas poder tenemos /entendimiento, voluntad, y no menos ayuda
de Dios si enmendamos la página tristemente escrita/ para dar un viraje a la
historia /’antihistoria’/, y revertirla en beneficio no como antes a favor de
unos y en perjuicio para otros, sino en signos de Humanidad más libre, más
justa y más amorosa.
Sé que de iluso me han de
calificar los ostentadores de poder político, religioso, doctrinario, etc.
Pero, si de verdad queremos salvarnos como especie, o al menos detener por un tiempo más nuestra
estadía en este Planeta tan hermoso, y lleno de bendiciones del Hacedor, lo
primero que tenemos que hacer es emprender la obra de la “regeneración de lo humano”,
que según el Mensaje ‘Clave 9’ “ha llegado la hora”, y la hora comienza con la
toma de ‘Conciencia Cósmica’, como se describe muy bien en la Palabra 134 del
referido Mensaje:” Y para un mundo mejor, para una nación mejor (y las naciones como tales
desaparecerán), para una sociedad o grupo mejor: un individuo mejor, con
libertad, con justicia y con amor, con ‘conciencia cósmica’”. Conciencia que Faber Kaiser
la ha definido así:”Algo más de lo que
estamos acostumbrados a ver, a oír, a conocer, a creer”. No olvidemos:”Algo más”; no lo mismo que muchos
quisieran para manipular las conciencias
de los demás, mientras gozan del trono y bienestar que produce el poder
político. El flagelo vendrá no sólo para los humildes e inocentes, sino
también, y en mayores proporciones, para
quienes con su astucia y malevolencia, infamia y claridad de conciencia /dicen/
lo provocaron. Todo vibra, y las vibraciones negativas, por su densidad, son más pronunciadas y explosivas dentro del ‘Plano
Sensible’ del ‘Todo Coexistencial’. No habrá excusas para los malvados.
En ese “algo más” no está excluido “el poner pies en
tierra”. Nada de ensoñaciones. Y partir de abajo hacia arriba. Y ello implica
al mismo tiempo no esperar que sea otro el que lo resuelva todo. “Que la ‘Conciencia Cósmica’ (libertad,
justicia y amor) en la Nueva Generación ha de comenzar por cada uno en
particular antes de exigírsela al prójimo” Palabra 129. Ni el Papa, ni un Rey o Presidente, etc. por sí mismos podrán suplir
nuestra colaboración. El ‘todo social se debe’ a todas y cada una de sus partes.
Todos tenemos un grado de responsabilidad en la edificación ese mundo mejor.
Todos debemos ser un ladrillito de amor,
de participación . Sí que hay quienes tienen mayores oportunidades, Jefes de
Gobiernos y de otras Instituciones Sociales, y ellos deben ser quienes den el
primer paso: Comenzar por elevar su nivel mental, base para la toma de la
‘Conciencia Cósmica’. En el Mensaje
‘Clave 9’ hay pautas que nos pueden ayudar a emprender la obra. Se dice que más
hace el que quiere que el que puede. Pero cuando querer y poder se juntan hacia
una misma meta, la realización está garantizada. ¿Quién desea encabezar esta lucha
de comenzar a idear, a diseñar, a planificar, a instrumentar y a poner en
marcha esta empresa de una “NUEVA GENERACIÓN” de hombres más libres, más justos
y más amorosos? Empresa de todos, por todos y para todos. Empresa para la
cual se necesita redimensionar la noción de Dios, del hombre, del mundo, de la
vida y de las cosas. Nadie es más; nadie es menos. El Planeta, y todo cuanto
hay en él, nos pertenece a todos por
igual. Y para hacer efectivo este
derecho, con los deberes que ello implica, es necesario elevar la mente, como
hemos dicho, y tomar ‘Conciencia Cósmica’. Conciencia de unidad, de
universalidad y de trascendencia. No hablamos de otro tipo de conciencia
maniatada por fronteras de intereses personales y grupales, sino de ‘Conciencia
Cósmica’, conciencia sin fronteras, cual pertenece a nuestro ‘libre albedrío’.
Pero este ‘libre albedrío’ no está disociado de la racionalidad. La
racionalidad es lo que matiza lo que de humano y de trascendental tiene el
‘libre albedrío’. Y es de racionalidad el perfeccionarse de nuestra especie, y
como consecuencia el mejorar su
condición individual y social; y más todavía, el dar a su vida una
significación de trascendencia. Así, pues, que sobra toda clase de fronteras,
que no se deben romper con violencia sino con inteligencia, con sabiduría. Y de
la ‘Conciencia Cósmica’ deviene todo esto y más.
Ya el mundo a que hemos arribado
en el s. XXI suena a mal augurio. Se ha desatado la irracionalidad del hombre.
Todo se mide. Todo se cuantifica. Los valores andan por el suelo pisoteados,
sin más conciencia que la de vivir el momento. Todo lo positivo pareciera pasar al cesto del
desecho. De aquí que eso de ‘libertad, de justicia y de amor’ caiga en el vacío
y suene a ridículo. Lo que halague la tripa y dé riendas sueltas a los instintos
eso es lo que llena el sentido de la vida. ¡Cuántos viven para comer, y no como
los demás animales y plantas, que se alimentan para vivir! Los cerdos aventajan
a muchos humanos, que una vez que satisfacen sus necesidades, ya no apetecen
más, y siguen el ritmo de su naturaleza animal. ¡Y cuántos no embriagan sus
mentes y sus corazones de lucro, aun a
costa del dolor y muerte de los demás!
¡Y ell desenfreno sexual, ya supera a Sodoma y Gomorra! ¡¡¡Mal augurio, repito,
el de los inicios de este siglo XXI!!!
Toda esta decadencia de lo humano
se acrecienta día a día y más y más en todas las áreas sociales, contaminando a
la misma Naturaleza, que en su asfixia pueda ser que nos dé el gran susto de lo
irreversible para nuestra especie. También la Naturaleza se satura y tiene sus
descargas. Y no son cuentos ni amenazas. Más dura y cruel es la realidad: La
droga adormitando conciencias; el sexo desbordado como un río impetuoso que
arrasa cuanto se interponga a su paso;
el tráfico de armas, para propagar guerras infames; la venta inescrupulosa de
órganos humanos; el ya flagelo del aborto al servicio del voto politiquero, y
no menos de dividendos económicos para quienes lo tienen como comercio… ¡Y
podríamos enumerar tantas otras fronteras
que impiden ver lo positivo de la vida, y que nos atan a lo
intrascendente, y que no nos permiten ver más allá de nuestras narices…! Una de
estas fronteras, creadas en milenios atrás, y fortificada hoy en día con la
indolencia y no menos crueldad, sería la que se pone a las migraciones por
necesidad o por aspiración de vida mejor.
MIGRACIONES y su importancia para la unificación de la especie.
Si bien es verdad que esta
generación humana que se está levantando trae síntomas de inquietudes nuevas, e
incluso no menos se muestra refractaria
a todo cuanto de valor y de tradición han cimentado las anteriores
generaciones, y se dice que son más inteligentes, es no menos cierto que sus
cerebros están bloqueados por la tecnología del presente, hasta el grado de
asumir en determinados y repetidos momentos actitudes de sombies. Nadie puede
negar la dependencia que hacen nuestros jóvenes, y ya muchos mayores, de la
tecnología digital. Algo así les sucede como si se desubicaran del tiempo, del
espacio y de la sensatez en su proceder. Un encuentro generacional, se podría
decir ‘de iguales’, pero sin valores específicos. Los atractivos de la
tecnología y de otras comodidades sociales mantiene a la juventud en una
inercia sin precedentes. Las aspiraciones de la juventud no se sabe a ciencia
cierta cuáles son, pues jóvenes de ambos sexo se atraen como por magia, y se
reúnen /no me refiero a censurarlos por malicia/ en ‘grupos de iguales’ y desafían
todo lo establecido. Si bien hay jóvenes hacendosos y preocupados por
prepararse para obtener un mejor estatus social, sus mentes no están
preparadas para ese nuevo mundo que es ya de necesidad imperante construir;
un mundo en el cual todos quepamos como miembros de una misma familia, especie
humana muy singular, sin exclusión de nadie en particular. Ahora cada cual va a lo suyo, y sálvese quien
pueda. Porque esto es lo que han recibido y lo que tienen, y eso y no otra cosa
pueden dar. . Insistimos en la formación de la
‘Conciencia Cósmica’ como vehículo de unificación de criterios que nos abran
hacia el nuevo ideal de libertad, de justicia y de amor, y por consiguiente: de
paz y de armonía de una especie que, siendo privilegiada por el libre albedrío
y la racionalidad, se ha depreciado a sí misma, y lo peor que se ha degradado y
degenerado hasta el punto de matar por matar, de violar por violar todos los
derechos habidos y por haber… Una especie sin control mental, y poco afectiva,
de vivir el momento y nada más. Y si de algunos controles mentales se habla por
parte de algunos grupos es para la no
menos pérdida de tiempo en astrales, en desborde de lo fantasioso, en afianzar
una autosuficiencia de halagos y autocomplacencias, de sentirse bien; y así
hasta perderse en la nebulosa. Y muchos sueñan todavía en ‘hermanos
extraterrestres’ que son los que van a salvar el mundo. ¡Menos mal que ya los
‘marcianos’ los da la ciencia por
extinguidos! Pero hay todavía
quienes esperan que nos invadan los
‘pleyadinos’, como si no tuviéramos bastante con las invasiones que
determinados imperios del Planeta ejercen a diario, arrasando naciones
enteras, sin olvidar a otras
organizaciones terroristas, hordas que incendian poblaciones, que secuestran
niños y niñas para sus usos personales, matan impíamente, extorsionan, siembran
de ‘bombas cazabobos’ el territorio por donde no sólo pisan sus enemigos, sino
muchas personas inocentes, que mueren o quedan mutilados de sus miembros, o
ciegos, etc. ¿Se le puede llamar mundo de paz a este infame modo de vida que se
está generalizando por todo el Planeta?
Si algo tiene la ‘Conciencia Cósmica’ es que
resalta la valía de nuestro propio ‘YO’, y lo conjuga en un ‘NOSOTROS’; que si
tú vales, yo también valgo, y todos valemos y merecemos mucho más de lo que nos
ha dado la ‘antihistoria’ . Por supuesto, reitero de mi parte, que cuando hablo
de ‘Conciencia Cósmica’ no estoy en el topo urano. Bien lo ha dicho el mismo
Faber Kaiser, antes mencionado, que “el proceso de la ‘Conciencia Cósmica’ en
el ser humano es lento y dificultoso”. Y en mis 35 años de experiencia en la
difusión de ‘Clave 9’ puedo confirmarlo, y hasta añadiría: no sólo “lento y
dificultoso”, sino rechazado sin más conciencia que la de los apegos a lo
inmediato y a aquello que produzca o bienestar material o autocomplacencia,
hedonismo hasta en la médula. “Lo tuyo /me dicen/ es de ilusos; y a veces: de
iluminados”, y así pretenden sacudirse de toda responsabilidad o compromiso que
altere el ritmo de vida que la gran mayoría lleva. Sus mentes están tan
cerradas que, sin atribuirle malicia a nadie, que no perciben una brecha de
mundo mejor. Y paradójicamente todos se quejan cuando les tocan a la llaga de
su libertad, de lo que les corresponde en justicia /¿justicia de qué?/ y de su
‘amor propio’, pues de verdadero amor es de lo que carece esta Humanidad tan
depravada del s. XXI.
El devenir no se detiene, y el
cambio está en marcha. Lo que falta es concientizarlo y hacerlo más racional, y
de rompimiento de toda frontera que entorpezca el libre desarrollo de la
Humanidad toda; que no haya parcialidades, sin ricos ni pobres; todos en
jerarquía de igualdad como lo que somos, seres humanos, hijos de una misma
madre Tierra, y de una especie que posee el don de la trascendencia. Desnudos
nacemos. Y nada necesitamos para continuar en el devenir de lo eterno. Unos
hoy, otros mañana, allá arribaremos; allá que muchos esperan como nuevo estadio
de su ser, y otros ignoran, y que son
los menos los que lo niegan por capricho
de no querer abrir su radio mental. Hay que subir a la ‘montaña de la nobleza
del pensamiento y de la humildad de corazón’. Y quien tome el camino
equivocado, tarde o temprano, lo que era su duda y su negación será su propio
arrepentimiento, pero cuando ya sea tarde. Lo escrito, escrito está no sólo en
el pergamino de la fe, sino en la cumbre de esa ‘montaña’ que pondero como
ejemplo, y que quien la suba verá desde las alturas el panorama de lo de abajo
que, por hallarnos envuelto en él, no lo vemos en su verdadera dimensión. Simplemente: esta
dimensión es de tránsito, y nadie la podrá poseer en herencia.
Por un lado, hemos dicho que han caído por tierra
los valores y las tradiciones bonitas,
que sustentaban a las familias y a la
sociedad. Por otro lado, se están
abriendo nuevas fronteras, que, por la
terquedad del hombre que domina algún territorio de progreso y por su
egoísmo, inventan leyes y más
leyes de incomprensión que en vez de
aliviar el mal de millones de hermanos sin cultura y en extrema pobreza, y sin
trabajo muchos otros, y que agravan más
su dolor y desesperanza /oleadas de migraciones hacia Estados Unidos, Canadá y
países europeos, etc., que son repelidas, castigadas y hasta sufren la muerte/.
Pero el cambio va, porque es grito de la especie que obedece en sus leyes
internas a lo de Arriba, y lo de abajo terminará por ceder so pena de sucumbir
en su desafío a lo preestablecido. Las migraciones nuevas son como el
espermatozoide cósmico que busca al óvulo, no menos cósmico, para fecundarlo y generar una nueva Humanidad.
Necesariamente se fundirán las razas y las lenguas, y caerán muchas fronteras
que hoy sirven de cerco profano a Reyes, a Presidentes, a Ministros, a
Potentados de la política, a Ricos, etc., porque el cambio no es meramente
social, sino cósmico, como cósmica y sin fronteras es nuestra especie, y toda
barrera será deshecha y pulverizada. La vida tiene muchos horizontes de luz, no
sólo abismos irracionales. Y lo de Arriba puede sobre lo de abajo. No estamos
solos. Hay fuerzas rectoras en el ‘Todo Coexistencial’ que vigilan nuestra
especie. Leyes de Arriba que, cuando se rebasa la copa del equilibrio, inducen al llanto y parto abortivo de quienes la colmaron.
Así, pues, así como hubo
‘Renacimiento’ en todos los órdenes del quehacer social, así habrá una “NUEVA
GENERACIÓN” de hombres, más libres, más
justos y más amorosos. Y ya los gobernantes no serán absolutos, por más que disfracen
la política de democracia, dictadura, socialismo, república, etc. Los
gobernantes perderán el carácter de la ‘antihistoria’ y serán substituidos por
Gerentes capaces de administrar el
bienestar individual y social del nuevo hombre sin fronteras. Y esta es la
“NUEVA GENERACIÓN ‘CLAVE 9’” QUE SE LE HA DADO a Manuel como misión cósmica y
trascendental.
¿Quién me acompaña a dar el
primer paso? Yo ya he dado el mío. Yo ya he roto muchas fronteras y he
redimensionado otras, y estoy haciendo lo que está a mi alcance, y sólo espero el día en que el Buen Dios me
llame a formar parte de su Reino.
EL HOMBRE ES
LO QUE LLEVA EN SU MENTE
TÚ VALES Y
MERECES MUCHO MÁS
¡PIES EN
TIERRA!
¡LIBERTAD,
JUSTICIA Y AMOR!
Manuel,
Profeta de ‘Clave 9’. Manuelclave9@hotmail.com

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