¿UN HOMBRE DIOS?
¿UN HOMBRE DIOS…?
Una vez en la historia del pueblo
hebreo, y dentro de su cultura religiosa, en creencia de un solo Dios, se
anunciaba la . Y pasados los tiempos, dentro de esa
misma historia se escribe una nueva página: La llegada del Mesías:<”He aquí que la virgen grávida da a
luz un hijo, y le llama Emmanuel… Porque
nos ha nacido un niño…, y que se llamará maravilloso consejero, Dios fuerte…”
Is. 7,14 y 9,6. Y más: “Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias
de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde
el principio, desde los días de la eternidad” Mq. 5,2; “Despreciado y desechado
entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que
escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente
llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le
tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por
nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue
sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos
descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó
en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él, y afligido, no abrió su boca;
como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus
trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca” Is. 53,3-7>. ¿Qué más testimonio para la
aceptación, de lo escrito, de Jesús como el Verdadero Mesías? Demasiada
casualidad, para que todo se diera letra por letra y quienes vivieron junto a
ese Mesías, Jesús, nos narraran los hechos de lo ya profetizado en consumación
real, presencial y vivencial. Jesús es la encarnación de la palabra profética:<”El
Verbo de Dios hecho Carne…” Jn. 1,14, el Hijo de Dios>.
Y continuando la historia, se narra que había una <Virgen, de nombre María, y se le apareció el Angel Gabriel, que le dijo:”Dios te salve, llena de gracia, el Señor es contigo… No temas María, porque has hallado gracia delante de Dios, y concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande y llamado Hijo del Altísimo… y su reino no tendrá fin… El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra, y por esto el hijo engendrado será santo, será llamado Hijo de Dios…” Lc. 1, 26-36>.
Y continuando la historia, se narra que había una <Virgen, de nombre María, y se le apareció el Angel Gabriel, que le dijo:”Dios te salve, llena de gracia, el Señor es contigo… No temas María, porque has hallado gracia delante de Dios, y concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande y llamado Hijo del Altísimo… y su reino no tendrá fin… El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra, y por esto el hijo engendrado será santo, será llamado Hijo de Dios…” Lc. 1, 26-36>.
El Mesías entró en acción, y en
cumplimiento de la profecía , fue
llevado ante el Sanedrín y: <“Levantándose en medio el pontífice…, dijo: ¿Eres tú el
Mesías, el Hijo del Bendito? Jesús dijo: Yo soy, y veréis al Hijo del
hombre sentado a la diestra del Poder y
venir sobre las nubes del cielo. El pontífice, rasgando sus vestiduras,
dijo:¿Qué necesidad tenemos ya de
testigos? Acabáis de oír la blasfemia. ¿Qué os parece? Y todos contestaron ser
reo de muerte. Comenzaron a escupirle y le cubrían el rostro y le abofeteaban,
diciendo: Profetiza. Y los criados le daban bofetadas” Mc. 14, 60-65>.
Después llevaron a Jesús ante el Procurador Pilato, y éste le
pregunta:<”¿Eres tú el rey de
los judíos? Respondió Jesús: Tú lo
dices” Mt. 27, 11>.
Jesús afirma y confirma de su
deidad no sólo ante las autoridades religiosas y de poder, sino también ante
sus propios discípulos:< "Al llegar
Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos: ‘¿Quién dice
la gente que soy yo?’. Ellos dijeron: ‘Unos dicen que eres Juan Bautista; otros
dicen que Elías; otros, que Jeremías o alguno de los profetas’. Jesús les
preguntó: ‘Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?". Simón contestó: ‘Tú eres
el Cristo, el Hijo del Dios vivo’. Jesús le respondió: ‘Feliz eres, Simón
Bar-Joná, porque no te lo enseñó la carne ni la sangre, sino mi Padre que está
en los Cielos” Mt. 16, 13-16>.
Jesús no calla de su unidad con el
Padre:< "Yo y el Padre somos uno" Jn. 10,30. “El Hijo no puede hacer ni una sola cosa por
su propia iniciativa, sino únicamente lo que ve hacer al Padre. Porque
cualesquiera cosas que Aquel hace, estas cosas también las hace el Hijo de
igual manera” Jn. 5,19. “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo
dices tú /a Felipe/: Muéstranos al Padre?
¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre en mí?... Creedme que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí; a
lo menos creedlo por las obras” Jn. 14,9-11>.
¡Serían tantas las citas en que Jesús
se pronuncia Hijo de Dios, y Dios mismo…! Algunas más:<”Me ha sido dado todo poder en el cielo y en
la tierra” Mt. 28,18>. ¿Quién otro ha podido decir esto en cumplimiento
de lo que dice? <”Por esto el Padre me ama, porque yo doy mi
vida para tomarla de nuevo. Nadie me la quita, soy yo quien la doy de mí mismo.
Tengo poder para darla y poder para volver a tomarla” Jn. 10,17-18.
¡Qué cosa tan grande e incomprensible para esta
Humanidad tan degradada y perversa, que el mismo Dios se haga hombre, como uno
de nosotros, en la Persona de su Hijo, el Verbo de Dios Encarnado, y se
entregue a la muerte tan penosa e ignominiosa de la cruz, y derrame su sangre,
por nuestro amor y para enseñarnos el camino de la salvación!
Esto escapa a toda ponderación. Imaginemos, y para eso se nos ha dado la
imaginación, y comprendamos y asimilemos, que alguien en esta vida, siendo
todopoderoso y rico, se despojara de su gloria terrenal y diera su propia vida,
sometiéndose a penalidades, humillaciones y tormentos irresistibles par el
cuerpo y el psiquismo humanos, para
rescatar a un mundo de gentes en desgracia, y sin esperanza de salvación, cual
es el caso de nuestra Humanidad caída en su ‘propia desgracia y por propia
culpa’. El altruismo de
ese hombre ‘todopoderoso y rico’, de verdad que escapa a toda ponderación. Ese
‘Hombre Altruista’ es Jesús, que dejó su gloria celestial para venir a
abrazarnos por amor en la cruz de la
purificación y salvación. ¡Qué bello y
trascendental es oír estas expresiones de Jesús en los momentos más aciagos de
su presencia entre nosotros!:<”Padre,
llegó la hora: glorifica a tu Hijo para que el Hijo te glorifique, según el
poder que le diste sobre toda carne, para que a todos los que tú le diste le dé
Él la vida eterna. Esta es la vida
eterna, que te conozcan a ti, Dios verdadero, y a tu enviado Jesucristo. Yo te
he glorificado sobre la tierra llevando a cabo la obra que me encomendaste
realizar. Ahora tú, Padre, glorifícame cerca de ti mismo con la gloria que tuve
cerca de ti antes que el mundo existiese” Jn. 17,1-5. En estos aspectos
que nos narra el Evangelista, a mi entender, se nos desprenden dos enseñanzas: a)
Que antes de acometer una obra nos
encomendemos al Padre para que podamos cumplir a cabalidad su divina voluntad,
y todo sea en glorificación del Padre; nada en vano. b) Que nuestra obra, hecha
con verdadero amor y entrega, sea vista como ejemplarizante para que en ella se dé a
conocer al Padre y al Hijo/”Yo te he glorificado
sobre la tierra llevando a cabo la obra que me encomendaste realizar”/. En esta
glorificación a lo Divino está la vida
eterna. Cristo no se ocultó, su obra fue manifiesta a los cuatro vientos. Y
la obra de Jesús no fue tan fácil como podamos creer. Se trataba nada más y
nada menos de transmutar lo de abajo en lo de Arriba, lo antiguo por lo nuevo,
lo viejo y caduco por lo renovador y de vida eterna como lo hizo con el ‘pan y
el vino’, divinizándolos al convertirlos en su propio Cuerpo y en su propia
Sangre:. En
Lucas se dice respecto al cáliz:<”Este
cáliz es la nueva alianza en mi sangre,
que es derramada por vosotros” Lc. 22,20>. Es decir, con la sangre de
Cristo, que Él nos invita a tomar, nos vivificamos en la “nueva alianza” con
Dios; ya no somos hijos del ‘pecado’, sino de la gracia. Ya no necesitamos
redamar más sangre de corderos. En la
‘sangre de Cristo’ nos revestimos de lo nuevo. Sangre que se nos hace río que conduce a la mar de la playa eterna como <”Camino, Verdad y Vida” Jn. 14.6>.
Recordemos lo que decíamos de Jesús /
“Creedme que yo estoy en el Padre, y el
Padre en mí; a lo menos creedlo por las obras” /. ¿Y a qué
obras se refiere Jesús? A obras que ningún otro ser de este Planeta ha podido
ni puede realizar por sí mismo: Sus milagros: . Y paremos de
contar los milagros hechos por Jesús en presencia de innumerables testigos. ¿Y
para qué más milagro que dar cumplimiento a su promesa de resucitar al tercer
día, y resucitó, y posteriormente se apareció a sus discípulos, <“y se llevó a éstos hasta cerca de Betania, y
levantando sus manos, les bendijo, y mientras los bendecía se alejaba de ellos
y era llevado a los l cielos” Lc. 24, 50,5l-52>. Si bien por
nuestra condición humana no podemos realizar esos milagros, sí con la ayuda del
Cristo lo podemos hacer:<”En verdad, en
verdad os digo que el cree en mí, ése hará también las obras que yo hago, y las
hará mayores que éstas, porque yo voy al Padre: y lo que pidiereis en mi
nombre, eso haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo; si me pidiereis
alguna cosa en mi nombre, yo la haré” Jn. 14, 12-14>. Y yo,
Manuel, Profeta de ‘Clave 9’, doy testimonio de que esto es verdad, que en mi
verdadera conmoción de fe en mi alma he visto realizarse el milagro. Y el
milagro existe, “aunque no sea
necesario”. ¿Para qué más milagro que el ser redimidos por el mismo Dios hecho
hombre? Sólo quienes en fe de esto abren las antenas de su alma, no necesitan
más explicación. De mi parte diré que
sí, que cuando se tiene verdadera fe en Cristo y en sus palabras, no
pronunciadas estérilmente /“el cree en
mí, ése hará también las obras que yo hago, y las hará mayores que éstas”/, estamos en
capacidad de obrar el milagro. De entre varios, diré uno que se me concedió
realizar a la vista de 60 personas:<Con un puñado de arroz alimenté hasta
saciarse a 60 personas, y muchas de ellas se llevaron hasta 13 platos /de cartón/ llenos del más exquisito
arroz tipo chino a sus casa>. Y así como sobraron 7 cestas llenas en el
milagro de Jesús de los panes y los peces,
así sobró de arroz en el caso que comento, hasta tenerle que decir a la vasija
que contenía el arroz:¡Ya, basta!. ¿Increíble lo que dice Jesús? Yo puedo
confirmar que es tan cierto como que el amable lector o la amable lectora lee
estas cosas que escribo. Y serían muchas otras gracias recibidas de Jesús. Y
sólo espero abrazarme con Él en una de las moradas que el Padre nos tiene
reservadas allá.
Y por si fuera poca mi fe, se me ha
dado la revelación. Y en ella, haciendo alusión a lo que dice el Apocalipsis:<”Al que venciere le daré del maná escondido
y le daré una piedrecita blanca, y en ella escrito un nombre nuevo, que nadie
conoce sino el que lo recibe” 2,17>.
A continuación muestro la
‘Piedrita Cósmica’, que me reveló la Virgen, junto al Templo Votivo de la
‘Virgen de Coromoto’, en Guanare, Venezuela, el 1º de Septiembre de 1993 a las
3 pm. Hago énfasis en que fue revelada por la Virgen y luego manifesté de la
revelación a varias personas que me acompañaban. Todas ellas se pusieron a
buscarla, y al fin la ‘Piedrita’ llegó a mis manos. Y esta ‘Piedrita’,
bendecida posteriormente por el canónigo de Mérida, Mons. Villa, contiene toda
la historia de Cristo desde su nacimiento, pasando por su vida pública, pasión,
muerte, resurrección y ascensión en fotos perfectas. En la ‘Piedrita’ hay como
un ‘chip’ del misterio que encierra la venida del mismo Cristo, y la veracidad
de lo Escrito en los Evangelios.
He aquí la ‘Piedrita’:
Y si alguien desea ver algunas de sus imágenes puede abrir mi
página de Facebook /Manuel González –haciendo mención a ‘Clave 9’, para
diferenciar la página de otros Manuel González/, o simplemente puede solicitar
información a mi mail: manuelclave9@hotmail.com.
EL HOMBRE ES LO QUE LLEVA EN
SU MENTE
TÚ VALES Y MERECES MUCHO MÁS
¡PIES EN TIERRA!
¡LIBERTAD, JUSTICIA Y AMOR!
MANUEL, PROFETA DE ‘CLAVE 9’.
19-04-2015


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